THE ASIAN DOOR: El futuro del mercado del vehículo eléctrico pasa por China. Águeda Parra

(Foto: Luc Schuerman, Flickr) En los últimos años, las cifras van poniendo de manifiesto que China ha situado la lucha contra el cambio climático entre sus retos prioritarios de desarrollo. Objetivo ambicioso como el de apostar por una mayor inversión en innovación, fomentar el consumo interno y desarrollar el sector servicios, palancas que permitirán a China realizar la transición hacia una economía avanzada.

En cuestión de energía limpia, China es el líder mundial en renovables, invierte el doble que Estados Unidos y Europa juntas. Pero la batalla no solamente se centra en mitigar la contaminación aplicando restricciones sobre el uso del carbón, sino que también ha establecido nuevas reglas en la fabricación de vehículos que utilizan combustibles fósiles. China se suma así a iniciativas similares anunciadas por Gran Bretaña y Francia de prohibir la venta de vehículos con combustión interna, confiando en modelos que apuesten por la energía limpia. De ahí que, desde principios de año, China haya anunciado que dejarán de producirse hasta 553 modelos de coches que no cumplen con los límites establecidos de consumo de combustible, haciendo más efectiva la lucha contra la polución.

Medidas de este tipo son importantes para avanzar en el desarrollo sostenible del mayor mercado del automóvil mundial, que en 2016 vendió 28 millones de vehículos y tiene previsto alcanzar la venta de 35 millones de unidades en 2025. No obstante, las políticas de Xi Jinping están dirigidas a seguir consolidando el mercado de los coches eléctricos e híbridos, del que China es líder indiscutible al registrar en 2017 el 44,5% del total de las ventas mundiales de vehículos de energía limpia, más del doble de los registrados en el mercado de Estados Unidos. Con una producción de 424.000 unidades en los tres primeros trimestres de 2017, China registraba un incremento anual del 40,2% respecto al mismo período de 2016, según la Asociación de fabricantes de automóviles de China.

Una mayor concienciación en desarrollar un crecimiento más sostenible que el utilizado en décadas anteriores, ha hecho que China, el país más contaminante del mundo, sea hoy el líder indiscutible de la energía verde a nivel mundial. Las previsiones del gobierno apuntan a un fortalecimiento de las políticas aplicadas a los vehículos eléctricos, estimando una producción de un millón de unidades en 2018 hasta alcanzar los 7 millones de unidades en 2025, el 20% de la producción total de coches, según estimaciones oficiales. Hoy apenas representan el 2% de la fabricación de todo el mercado de vehículos de China.

Entre los elementos que están favoreciendo el fortalecimiento del mercado de vehículos de energía limpia está el hecho de un mayor poder adquisitivo entre la creciente clase media china. La compra de un vehículo propio figura entre los hábitos más demandados de la población más joven, que encuentra muy atractivas las exenciones fiscales que se aplican a los vehículos de energía limpia, y que algunos estudios sitúan en el 23% del precio total. La necesidad del gobierno de avanzar en las medidas contra la polución ha llevado a extender hasta 2020 las ayudas que finalizaban en 2017, lo que supondrá un esfuerzo financiero de unos 60.400 millones de dólares desde que comenzaran a aplicarse en 2014.

Los consumidores chinos pudieron elegir entre 75 modelos de vehículos eléctricos en 2016, cifra que se incrementará gracias al empuje del gobierno para que las empresas nacionales se conviertan en campeonas globales de la industria, compitiendo con los fabricantes extranjeros presentes en el mercado chino y en otros mercados. La previsión es que el futuro del mercado de vehículos de energía limpia esté en China y por ello el gobierno pretende flexibilizar la norma de que los fabricantes de coches extranjeros puedan tener una participación mayor del 50% en las joint-venture con socios chinos si la producción es de vehículos de energía limpia en las zonas de libre comercio.

De esta forma, el principal reto de los fabricantes de automóviles presentes en China será seguir desarrollando el mercado de los vehículos de energía limpia, incluyendo esta componente en sus estrategias de negocio en China. Como ejemplo, el segundo centro de I+D creado por la multinacional española Gestamp, con una inversión de 2,5 millones de euros, muestra la oportunidad que representa en estos momentos el dinámico mercado del automóvil de China.

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Agueda Parra Perez

Agueda Parra es Doctora en Ciencias Políticas y especialista en Relaciones Internacionales, Sinóloga e Ingeniera Técnica de Telecomunicación. Gran apasionada de Asia, del arte asiático y de la cultura china, disfruta conociendo nuevos destinos y parajes en esas latitudes que son una ventana abierta a una visión fascinante del mundo. Continúa profundizando en el aprendizaje del idioma chino y todo aquello que Asia pueda aportar.

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