THE ASIAN DOOR: 2020, fin de un lustro. Águeda Parra

Para China, 2020 no significa tanto comenzar un nuevo año como terminar un lustro. El XIII Plan Quinquenal (2016-2020) toca a su fin y ahora se trata de revisar el cumplimiento de los objetivos fijados. Todo apunta a que uno de los grandes logros será confirmar que se ha logrado duplicar el PIB y el PIB per cápita respecto al valor de hace diez años. Una muestra de la fortaleza económica de China pero que, sin embargo, plantea el reto de seguir manteniendo un crecimiento sostenido en el próximo lustro en una situación de inestabilidad internacional dominada por la guerra comercial con Estados Unidos.

Después de un lustro, 2020 también significa un punto de control para una de las grandes iniciativas en la era Xi Jinping, el proyecto Made in China 2025, foco de tensión con Washington y detonante de la guerra comercial. Después de cinco años de una iniciativa que plantea la modernización de la industria china bajo el impulso de la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías, 2020 supone la revisión de la primera fase de los objetivos. Se trata de alcanzar una producción de contenido nacional de componentes y materiales básicos del 40% y la construcción de 15 centros de innovación. En la carrera del gigante asiático por establecer la nueva marca del Designed in China, la apuesta por liderar los avances en inteligencia artificial, Internet de las Cosas (IoT), y la potencialidad del cloud computing están resultando determinantes para conseguir los objetivos finales en 2025.

Con 2020 también se inicia una nueva era digital. El despliegue de la red móvil 5G va a generar cambios socioeconómicos a mayor ritmo que anteriores generaciones, de ahí que liderar la carrera por el 5G supone abanderar los futuros modelos de negocio y cómo la tecnología va a modelar nuestro ecosistema, tanto en el ámbito de las Smart Cities como de las Smart Factories. El despliegue de la nueva generación de redes móviles es una carrera entre los cuatro fabricantes mundiales mejor posicionados, entre Oriente y Occidente. Las compañías chinas Huawei y ZTE, la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia son, según los expertos, las que lideran el mercado de componentes de telecomunicación 5G, aunque la que ofrece mejor oferta de calidad y precio es Huawei. El lobby norteamericano ejercido entre los aliados occidentales para vetar la tecnología del fabricante chino está centrando la pugna por la hegemonía tecnológica entre Washington y Pekín. De ahí que, a pesar de que Huawei goza de una amplia penetración en la gran mayoría de las operadoras y administraciones europeas, con 2020 se inicia un período de entre tres y cinco años de despliegue donde la geopolítica de la tecnología va a marcar las decisiones de gobiernos y operadoras.

Con 2020 se consolida la mayor revolución tecnológica que ha vivido China. El crecimiento interanual del consumo del 6% en 2018, superado por el 8% registrado en los diez primeros meses de 2019, plantea un escenario de cierta confianza donde la nueva economía digital está siendo una de las principales palancas de crecimiento. Un mercado maduro de e-commerce, una creciente industria FinTech y una extensión de los hábitos digitales gracias al despliegue de la Ruta de la Seda Digital han sido las principales tendencias para un lustro que termina, siendo el merado de los coches eléctricos el que va a caracterizar las innovaciones tecnológicas más destacadas de los próximos cinco años.

En 2020 se inicia una nueva etapa para la fábrica 100% propiedad de Tesla en Shanghai. La línea de producción ya ha dado salida a los primeros vehículos, un importante estímulo para un mercado que acumula una caída de las ventas del 8% en 2018 y del 3% hasta octubre de 2019. El fin de este lustro muestra una tendencia al alza en vehículos eléctricos, pasando la flota de autobúses que recorren China del 25% en 2019 a alcanzar el 35% en 2020, un camino que también están recorriendo los taxis. La penetración de los vehículos eléctricos supuso 5% de las ventas totales de autómoviles en 2019, aunque en las grandes ciudades alcanzó el 20%, con la estimación de que los estímulos fiscales del gobierno impulsen esta cifra hasta representar el 7% en 2020, según McKinsey.

La consolidación de proyectos como el Greater Bay Area favorecerán el impulso de la creación de un ecosistema tecnológico aún más potente a partir de 2020. La región cubre una zona que representa el 15% del PIB de China y que va a simbolizar el próximo lustro de innovación de China. Se genenarán ciudades capaces de atraer talento con capacidad de rivalizar con Silicon Valley y Wall Street, haciendo que este nuevo hub de innovación se consolide como una de las principales palancas de crecimiento económico del país. Un lustro en el que, en definitiva, la producción tecnológica de China va a seguir modulando el nuevo paradigma de la geopolítica mundial.

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Agueda Parra Perez

Agueda Parra es Doctora en Ciencias Políticas y especialista en Relaciones Internacionales, Sinóloga e Ingeniera Técnica de Telecomunicación. Gran apasionada de Asia, del arte asiático y de la cultura china, disfruta conociendo nuevos destinos y parajes en esas latitudes que son una ventana abierta a una visión fascinante del mundo. Continúa profundizando en el aprendizaje del idioma chino y todo aquello que Asia pueda aportar.

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