Taiwán y el reloj de arena. Ángel Enriquez de Salamanca Ortiz

La reciente victoria, por segunda vez, de Tsai Ing-wen en las elecciones de Taiwán, ha puesto de manifiesto que el país está dispuesto a seguir con la democracia y la libertad y, que quiere alejarse de los tentáculos de la dictadura China.

China reclama por derecho histórico a esta región, como a una provincia más del país, la provincia de Taiwán. Históricamente, el país ha estado gobernado por portugueses, chinos y japoneses, pero no fue hasta 1912 cuando nació la República de China, tras derrotar a la dinastía Qing, que estuvo en el poder más de 250 años. Tras una década de inestabilidad, en 1927, comenzó la guerra civil china, entre el partido nacionalista o Kuomintang y el recién nacido Partido Comunista Chino (PCCh).

La guerra civil termino en 1949, cuando el Ejército Popular de Liberación (EPL) se alzó con la victoria y, Mao Tse-Tung, proclamó la fundación de la República Popular China en la puerta de Tiananmen, en la Ciudad Prohibida, en Pekín.

Aunque la guerra no fue oficialmente finalizada, el Ejército Nacional Revolucionario (KMT), se vio obligado a retirarse a la isla de Taiwán, donde se proclamo a Taipei como la capital de la República de China. Desde entonces, la República Popular China (RPCh) ha reclamado como suyo el territorio de Taipei y se han sucedido hasta 3 crisis en el estrecho de Taiwán entre las dos chinas. A día de hoy, el conflicto sigue en pie y, el objetivo del PCCh es anexionarse a Taiwán antes de que se cumplan los 100 años de la creación de la RPCh, es decir, en el año 2049. Ambas regiones reclaman ser la única y verdadera China.

Desde mediados del Siglo XX, las presiones del gobierno de Pekín han sido constantes pero, las últimas elecciones democráticas en Taiwán, han dejado claro que Taiwán no quiere formar parte de la dictadura China. La forma de gobierno de “Un país, dos sistemas” que propuso Deng Xiaoping, no son bien vistas con los “ojos democráticos” de los ciudadanos de Taiwán y, menos ahora que han visto las revoluciones en Hong-Kong, otra región que se incluiría en el régimen propuesto por Deng de “Un país, dos sistemas”. Cargas militares, gas lacrimógeno y detenciones se han sucedido en la región de Hong-Kong por las protestas contra la ley de extradición. Taiwán teme que esas represalias por parte del PCCh se repliquen en sus ciudades si accede al sistema de Deng.

China es uno de los países más poderosos del mundo, su PIB y su gasto militar está a años luz de Taiwán, pero Taipei cuenta con un poderoso aliado, los Estados Unidos, una alianza en pro de la democracia y las libertades civiles.

[Fig.1: Presencia militar en el estrecho de Taiwán en 2017. China Vs Taiwán. Fuente: Statista.com]

Estados Unidos es un freno a la hegemonía de China en la región, no solo para apoyar y enseñar el camino de la democracia y del orden internacional a la República Popular China, sino, también, para frenar la expansión del gigante asiático en el Mar de China Meridional, una región en disputa por todos los países colindantes.

La comunidad internacional solo puede reconocer a una sola China, y Estados Unidos  ha reconocido a la República Popular China, en el año 1979, en plena guerra fría, con el fin de lograr un aliado en la batalla con la URSS. Se establecieron relaciones con China, pero EEUU no iba a dejar aislado a Taiwán, por lo que firmaron el “Acta de Relaciones de Taiwán”, un tratado que apoya a Taiwán en su defensa y en el aprovisionamiento de armamento militar. Desde el año 2010, la Casa Blanca ha vendido más de 15.000 millones de dólares en armamento a la isla y, ahora, con la administración Trump, los lazos se han estrechado.

En el otro lado, China aprieta el cinturón, y cada vez cierra más acuerdos comerciales con países con la condición de que no reconozcan a Taipei y sí al PCCh como la única y verdadera China.  En la actualidad, solo algunos pequeños países de América y algunas islas diminutas del pacífico reconocen a Taiwán como la verdadera China. La mayoría de los países africanos reconocen a la china continental como la única y verdadera, debido a las grandes sumas de dinero que invierte el gigante asiático en el continente.

Taiwán sigue su camino de democracia y de libertad, y de demostrar al mundo que no se unirán al gigante asiático. El Índice de Libertad Humana de 2018, situó a Taiwán como el décimo país más libre del mundo. China está en el 135 de 162 países.

El principal problema radica en saber hasta dónde llegara China, y que hará cuando se cumplan los 100 años del nacimiento del PCCh, en el año 2049: ¿Invadirá Taiwán?, en tal caso ¿saldrán los Estados Unidos en su defensa?

Ángel Enriquez de Salamanca Ortiz es Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Relaciones Internacionales en la Universidad San Pablo CEU de Madrid

www.linkedin.com/in/angelenriquezdesalamancaortiz

@angelenriquezs

The following two tabs change content below.

admin

Latest posts by admin (see all)

Leave a Reply

avatar
  Subscribe  
Notify of