THE ASIAN DOOR: Big players del Fortune Global. Águeda Parra

La respuesta digital de China a la crisis sanitaria ha puesto de manifiesto el nivel tecnológico que ha alcanzado el gigante asiático en las últimas décadas. La comparativa con el resto de países de su entorno, como Singapur o Corea del Sur, a los que se considera referentes en la contención tecnológica de la pandemia, demuestra que el ecosistema digital que disfruta China ya incorpora soluciones digitales que hacen uso de la inteligencia artificial, el blockchain, los pagos electrónicos y el 5G, entre los más destacados.

En el contexto actual, en el que se han puesto de manifiesto las diferencias en los ecosistemas digitales entre los países asiáticos y los occidentales, la llegada de la pandemia del COVID-19 es posible que produzca un efecto acelerador en el desarrollo de determinadas tendencias que, de no ser por la crisis sanitaria, tendrían un desarrollo temporal diferente. Entre ellas, cabe destacar la competitividad de las empresas chinas en el entorno global.

Un claro ejemplo de cómo ha evolucionado la presencia de las empresas chinas a escala mundial se aprecia fácilmente en la lista de empresas que cada año pasan a forman parte de la clasificación del Fortune Global 500. El creciente protagonismo de las empresas chinas que van subiendo posiciones en los rankings mundiales es reflejo de un nuevo escenario donde el número de compañías americanas y chinas que aparecen en esta lista es casi idéntico. Estados Unidos incorpora 121 empresas a la clasificación, mientras que China aporta 119.

En 2019, China no sólo sitúa 3 grandes corporaciones en el Top 10 del Fortune Global 500, sino que ocupan posiciones destacadas entre las primeras cinco posiciones. La petrolera Sinopec (2) se sitúa por detrás de la norteamericana del retail Wallmart, que lidera la clasificación, mientras otra petrolera, China National Petrolium (4) y la eléctrica State Grid Corporation of China(5), completan la lista de las empresas chinas más importantes a nivel mundial.

Si echamos la vista atrás a 2008, China apenas aportaba 29 empresas a esta clasificación y se posicionaba en la 6ª posición en la clasificación mundial de países. Las empresas norteamericanas lideraban el ranking aportando más del doble de las empresas japonesas, que ocupaban la segunda posición, y cinco veces más que las empresas chinas. En sólo una década, China ha competido con las compañías de Francia, Alemania y Reino Unido que hace diez años ocupaban la tercera, cuarta y quinta posición mundial, respectivamente, hasta situarse casi al mismo nivel que Estados Unidos, desplazando a Japón de la segunda posición.

Esto en relación con el número de empresas que aporta cada país, pero si observamos la clasificación en función de los ingresos, la situación se repite, si bien las empresas norteamericanas todavía tienen un valor conjunto algo mayor al que suman las chinas. Sin embargo, en un escenario post-pandemia, de ralentización de la economía, es muy probable que se mantenga esta tendencia de crecimiento del número de empresas chinas que forman parte de la élite mundial y, en función de cómo se produzca la recuperación económica en cada región, podría generarse el escenario de que el número de empresas chinas del Fortune Global 500 fuera superior al de empresas norteamericanas.

Para que esta situación se produzca hay que tener en cuenta varias cuestiones. En primer lugar, los pronósticos apuntan a que China está experimentando una recuperación más rápida que el resto de países occidentales. En segundo lugar, la menor incidencia de la crisis sanitaria en la región asiática va a impulsar un fortalecimiento mayor de la integración económica que ya tiene la región, donde el peso en la creación de valor de las empresas chinas es considerable.

De ahí que, de producirse el adelanto de Sinopec a Wallmart, el relevo supondría que la lista de las 500 empresas más importantes por ingresos estaría liderada por una empresa china, poniendo de relieve el desarrollo que ha alcanzado el gigante asiático en las últimas décadas. En definitiva, incrementando aún más la rivalidad entre Estados Unidos y China.

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Agueda Parra Perez

Agueda Parra es Doctora en Ciencias Políticas y especialista en Relaciones Internacionales, Sinóloga e Ingeniera Técnica de Telecomunicación. Gran apasionada de Asia, del arte asiático y de la cultura china, disfruta conociendo nuevos destinos y parajes en esas latitudes que son una ventana abierta a una visión fascinante del mundo. Continúa profundizando en el aprendizaje del idioma chino y todo aquello que Asia pueda aportar.

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