estudio xi

El ‘ebook’ rojo. Miguel Ors Villarejo

El problema de las sociedades de consumo de masas es que la gente se distrae. Va a conciertos, ve películas, lee novelas, mira la televisión y no está, en suma, a lo que tiene que estar. ¿Cómo hacer compatible el socialismo del siglo XXI con el tráfago de la vida moderna? Para resolver esta acuciante cuestión, el Partido Comunista de China lanzó en enero la plataforma Estudio Xi para una Nación Fuerte, de la que ha colgado doctrina en distintos formatos: artículos, vídeos, discursos, presentaciones, canciones.

Como se ha hecho tradicionalmente con este tipo de material, el primer impulso es por supuesto no hacer ni caso. No recuerdo de ningún curso que pasara jamás del primer tema en FEN, la Formación del Espíritu Nacional franquista. El manual se titulaba pomposamente La sociedad y el Estado, pero nosotros no tardamos en rebautizarlo como La suciedad y el limpiado. Al pobre desgraciado que impartía la asignatura lo traíamos por la calle de la amargura.

Sucede, sin embargo, que las autoridades conocen nuestra falta de disposición y han decidido ponerle remedio. “Se acabaron los días en que podías apilar los diarios del Partido en una esquina de la oficina o apagar el telediario nocturno”, escribe David Bandurski. La aplicación con la que se accede a Estudio Xi incorpora un sistema de evaluación. “Leer un artículo se premia con 0,1 puntos. Ver un vídeo se premia con 0,1 puntos. Y 30 minutos seguidos de lectura o de vídeos se premia con un punto entero”.

La belleza del smartphone es que, a diferencia del tocho de FEN, te lee a ti mientras tú lo lees a él. A tus padres podías hacerles creer que te habías empollado el tema del Fuero del Trabajo, cuando en realidad te habías pasado la tarde llenando los márgenes de dibujos obscenos. Pero cada página que pasas en un ebook deja un rastro en el ciberespacio. Kobo divulgó hace unos años que únicamente el 44% de los lectores británicos terminaron El jilguero, la aclamada obra de Donna Tart. Y un matemático de la Universidad de Wisconsin calculó a partir de los subrayados compartidos en internet que muy poquitos pasan de la introducción de El capital en el siglo XXI. Se acabó ir por ahí chuleando de intelectual.

Y si Amazon sabe si te terminas o no los libros, el PCCh no iba a ser menos. No basta con dejar el móvil abierto por la última arenga del camarada Xi e irte a ver La voz de China. Si la app no detecta movimiento de páginas o advierte que has multiplicado ladinamente por cuatro la velocidad de reproducción del festival de odas patrióticas, no te da ninguna décima.

Pues así poco éxito va a tener el invento, me dirán. Ya, pero igual eres maestra y el comité de educación del subdistrito te exige acreditar cada mañana una nota mínima. Es lo que Bandurski cuenta que le ocurrió a la madre de un bloguero. La mujer se estaba dejando los ojos para reunir 40 puntos diarios. Eso sí, el PCCh aprieta, pero no ahoga, y ha fijado una serie de franjas en las que la recompensa se duplica, una especie de happy hour del Estudio Xi. Por ejemplo, los sábados y domingos de 9.30 a 10.30 y de 15.30 a 16.30 te dan dos décimas por artículo o vídeo. Y entre semana, de 20.30 a 22.30, lo mismo. Es el mejor momento de la jornada, cuando llegas exhausto a casa pensando en disfrutar de un poco de ocio, pero ¿cómo resistirse? “Igual que hacía el Libro Rojo en tiempos de Mao”, explica Bandurski, “Estudio Xi te pone el núcleo del pensamiento del líder supremo en la palma de la mano”.

Otra cosa es que sirva para lo que el régimen pretende. No conozco ni un solo compañero de FEN que saliera falangista, ni siquiera mi amigo Caba, cuyo padre era procurador de las Cortes franquistas y sí se leyó el tema del Fuero del Trabajo.

lacrimogeno

Granadas lacrimógenas chinas contra manifestantes venezolanos. Nieves C. Pérez Rodríguez

Washington.- La mal llamada revolución de Chávez comenzó con un golpe de Estado de un grupo pequeño de rebeldes militares, quienes más adelante constituyeron las piezas claves de la también erróneamente llamada revolución bolivariana. Claramente, el componente militar estuvo siempre muy presente e incluso en la Constitución chavista -redactada durante el primer año presidencial de Chávez- en la que se concedió a los militares, desde soldados hasta generales, participar en los sufragios a través del voto. Un cambio radical respecto a lo anterior que despertó serias dudas en los juristas, por el cambio que podría encarnar en la institución castrense y su carácter no proselitista.

La Venezuela de Chávez no se parece nada a la anterior. Todo fue politizado y puesto al servicio de los intereses de la “revolución chavista”. Al más puro estilo cubano, no en vano fueron los Castro los que adoctrinaron a los personajes que protagonizan esta película de terror, que supera a Hollywood y sus efectos especiales. Pero como era de esperar, la seguridad y defensa de la revolución -que no de la nación- fue lo que más preocupó y, para ello, dotar bien a las fuerzas armadas era prioritario.

Chávez, en sus incontables alocuciones, insistió en la necesidad de fortalecer los cuatro componentes de la Fuerza Armada (FAN) y equiparla. Mientras, formaban ideológicamente la milicia en los sectores populares más oprimidos. Todo para poder defender el momento de un posible quiebre de la revolución, usando siempre a los Estados Unidos -el Imperio- como el principal enemigo contrario al socialismo del siglo XXI.

De acuerdo con Javier Mayorca -periodista venezolano especializado en actividades criminales- las fuerzas armadas fueron puestas al servicio de un proyecto político, de varias formas. Por una parte, al incorporar a sus oficiales a actividades del partido de gobierno. Luego, mediante la glorificación de Chávez, se intenta que los militares se constituyan en garantes del proyecto político. De allí que el lema oficial “Chávez vive, la patria sigue”.

Mayorca nos explica que Venezuela fue una gran fuente de recursos para las industrias de armas rusas y luego chinas desde 2005 hasta 2015. El gasto fue variando en lo referido al tipo de sistemas que se adquiría. De allí la noción de que Venezuela fue preparándose para un conflicto irregular, con alta participación de factores internos, desde finales del mandato de Chávez en el 2012. La cifra consolidada de gasto militar tanto con Rusia como con China es una incógnita, pero supera los seis mil millones de dólares, asevera.

Durante la entrevista que 4Asia le hizo a Mayorca nos explicó que Caracas ha comprado a Beijing una larga lista de equipos: vehículos tácticos VN4, vehículos para mantenimiento de orden público tipo “ballena”, vehículos para comando y control de operaciones de orden público, transporte de tropas (JAC), y vehículos para la contención de multitudes, tipo “murciélago”. Además, adquirió una flota de 24 jets para entrenamiento primario de la Aviación K8. Y uniformes especiales para mantenimiento del orden público y visores nocturnos. Afirma que inicialmente Chávez tuvo la intención de renovar la flota para entrenamiento con Super Tucanos (aviones ligeros de ataque) de Brasil, pero que Washington le recordó a Lula que estaría violentando cláusulas que impiden la transferencia de tecnologías a países potencialmente conflictivos. Fue entonces cuando decidieron girar hacia China.

Le preguntamos a nuestro experto sobre la procedencia de las granadas lacrimógenas, así como otro material anti motín usado por el Régimen de Maduro. Mayorca explicó que antes eran suministradas por varios países pero que, debido a los embargos de EEUU y la UE, así como las medidas aplicadas recientemente por el Departamento del Tesoro estadounidense, se han restringido el número de proveedores. Y afirma que es la primera vez que él ha visto llegar granadas, chalecos antibalas y otro material de este tipo de China.

Desde 2010 y de manera especial bajo el mandato de Nicolás Maduro, los manifestantes venezolanos en contra del chavismo se han enfrentado a las Fuerzas Armadas cada vez más preparadas para responder a grupos. Por lo que se puede afirmar que se ha ido intensificando la represión cuyo costo se traduce en más vidas humanas. En el 2017, se hizo una restructuración interna de la FAN donde se incorporó a la policía nacional y se transformaron las unidades tácticas de las FAES (Fuerza de Acción especial o popularmente llamado en Venezuela como el grupo de exterminio de la policía nacional).

La comunidad internacional tendrá que evaluar quienes son las empresas chinas que están abasteciendo al régimen de Maduro con material y equipos militares de guerra, que está siendo usado en contra de la propia población. Y le tocará valorar si más sanciones deberían ser impuestas para intentar frenar la gran represión que está sufriendo el pueblo venezolano.

apreton manos

欧盟担心中国和美国达成协议

(Traducción: Isabel Gacho Carmona) 中国和美国将开始就如何管理保护主义体系之间的贸易战威胁进行谈判。 欧盟担心他们达成了配额分配协议,使欧洲公司退出。并不是说欧盟不那么保护主义,而是因为它担心没有它的口粮。

“我们赞成基于规则的公平的全球贸易,但规则必须对每个人都一样” 说Jyrki Katainen,欧盟委员会副主席兼就业促进,增长,投资和竞争力专员被问及 可以就中美之间的协议可能对欧盟产生的影响。 自从习近平和唐纳德特朗普同意实施为期90天的休战以来,欧盟与中国首次会晤后发表了这一声明。

欧盟如果考虑到中国需要它作为美国的平衡力量,它可以发挥重要作用。欧盟可以发挥它的经济实力,虽然它有危机,但并不像有时说的那样不重要。

但欧洲有一个漏洞。 它仍然缺乏其成员之间商定的外交政策,它仍然没有获得政治上的突出地位,更不用说军事了,它继续在同一水平上对美国和中国提出批评. 虽然我们必须记住,有一点是欧洲委员会的立场,另一件事是法国和德国的国家的具体意见。

但缺乏共同标准(没有国家利益的确定)这一事实使欧洲的主角更加困难; 法国,德国和其他国家(其中包括西班牙)实现投资和业务领域的举措揭示了社区项目的弱点。

因此,现在可能是时候停止对缺乏这种统一战略表示遗憾试图找到并假设成员国的国家利益中最低的共同点,采取一些应该更多地面向自由贸易的措施,而不是提高欧洲市场的保护主义壁垒。 这并不容易,但这是挑战。

Bin salman

INTERREGNUM: La gira de MBS. Fernando Delage

Al definir el espacio geográfico ocupado por Eurasia, europeos y americanos suelen dejar normalmente fuera a India y a Oriente Próximo. La primera por el obstáculo físico que representa el Himalaya para la interacción con sus vecinos continentales, y la consecuente proyección exterior desde sus costas marítimas a lo largo de la Historia. El segundo, por una dinámica subregional basada en una serie de factores—de la cultura al islam, de las bases no industriales de la economía a la moderna creación de la mayor parte de sus Estados—que han proporcionado reducidas oportunidades de relación con los países de Asia central y oriental.

La geografía puede ser inmutable. Pero las ideas, los avances tecnológicos y los imperativos estratégicos pueden transformar el significado de los condicionantes geográficos. Una variable que lleva años acercando a los países asiáticos con los de Oriente Próximo es, por ejemplo, la energía: los primeros son los mayores importadores de gas y petróleo; los segundos, los mayores productores. Y ambos comparten la misma masa continental, como bien refleja la denominación utilizada por chinos e indios para referirse a lo que los occidentales llamamos Oriente Próximo (o Medio): Asia suroccidental.

Ni el presidente chino ni el primer ministro indio, en efecto, excluyen esta parte del mundo de sus respectivas visiones estratégicas de Eurasia. Lo mismo ocurre desde la otra dirección, como bien pone de relieve la gira asiática que acaba de emprender el heredero de la corona saudí, Mohamed bin Salman, más conocido como MBS. Acompañado por una delegación de más de 1.000 personas, el viaje incluía cinco naciones: Pakistán, China, Malasia, Indonesia e India. Horas antes de su salida se anunció la cancelación de la visita a Indonesia y Malasia, pospuesta a una fecha posterior. Aunque el viaje incluye una motivación personal—MBS busca restaurar su imagen tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi el pasado mes de octubre—, es evidente que Arabia Saudí se reorienta hacia el centro del dinamismo económico y geopolítico mundial.

El primer ministro de Pakistán, Imran Khan, no se sumó al boicot de otros países a MSB tras el asesinato de Khashoggi, y logró de Riad un préstamo de 6.000 millones de dólares para hacer frente a una creciente deuda nacional.  Las relaciones no son fáciles, sin embargo: el Parlamento paquistaní rechazó la petición por parte de MSB de un contingente militar para la guerra de Yemen. Con todo, y aunque el atentado terrorista de la semana pasada en Cachemira ha obligado a reducir la duración de su estancia en Islamabad, se espera la firma de inversiones por valor de 15.000 millones de dólares, incluyendo varios proyectos en el puerto de Gwadar, en el océano Índico, una gigantesca infraestructura que construyen y gestionan empresas chinas.

La República Popular es, por supuesto, uno de los mayores compradores de petróleo saudí. También una de las principales fuentes de inversión en el país, y principal alternativa a unas naciones occidentales cada vez más críticas con Riad. Las relaciones en el terreno de la seguridad son también importantes y debe recordarse que MBS, además de heredero al trono, es ministro de Defensa. China—se sospecha que de manera conjunta con Pakistán—participa en la construcción de una fábrica de misiles de alcance medio.

La visita a India se produce, por otra parte, en plena campaña del primer ministro Modi para su reelección. Arabia Saudí es el cuarto socio comercial de India, con unos intercambios que superaron los 28.000 millones de dólares el pasado año, y unas inversiones en aumento en sectores como las tecnologías de la información, infraestructuras y energía. Casi la mitad de los siete millones de indios residentes en el Golfo viven en Arabia Saudí, un número que se estima aumentará con creces en el marco de los planes de reforma de la economía (“Vision 2030”). La dimensión de seguridad tampoco es menor. MSB intentará establecer una relación de cooperación que acerque a Modi a Riad y le aleje de Teherán, en un contexto de creciente presión norteamericana sobre Irán, mientras que Delhi se esforzará porque Arabia Saudí utilice su influencia sobre Islamabad en contra del terrorismo transfronterizo contra India.

En último término, el viaje es un reflejo de la rápida consolidación de un eje económico y estratégico Oriente Próximo-Asia, revelador a su vez de la rápida pérdida de influencia de Estados Unidos en el mundo arabo-islámico, del vacío de seguridad que está dejando, y del simultáneo incremento de la presencia de China e India para asegurar su estabilidad. Otra nueva variable, por tanto, que deben tener en cuenta los europeos en un momento de necesaria reflexión sobre su papel en el mundo del futuro.

fakes

La fábula de las fake news. Miguel Ors Villarejo

Tras la sorpresa que supuso el triunfo de Donald Trump, los estadounidenses no han tardado en encontrar un culpable: las noticias falsas. Su difusión masiva a través de Facebook ha alterado el voto de millones de ciudadanos e inclinado la balanza en favor del candidato republicano. Algunos expertos incluso creen que la pérdida de ascendiente de la prensa tradicional pone en peligro la democracia. “La nación”, advierte la revista Editor & Publisher, “se enfrenta a la amenaza de una información incompleta y mal asimilada que distribuye un medio que todavía tiene que demostrar su capacidad para desempeñar semejante tarea”.

La queja de Editor & Publisher no es nueva. De hecho, es bastante anterior a Trump. Procede de un editorial de noviembre de 1937 y el medio al que se refiere no es Facebook, sino la radio. Orson Welles acababa de emitir su dramatización de La guerra de los mundos. Todos hemos leído cómo aquella noche las comisarías y las redacciones se bloquearon con “las llamadas de oyentes aterrorizados y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gas de los marcianos”. En algunos barrios incluso se habló de infartos y suicidios inducidos por el miedo, y el New York Times alertó de la irresponsabilidad de aquellos locutores aficionados. Había que atajar la distribución de informaciones diseñadas para confundir a la audiencia, o sea, de fake news.

El problema es que la única fake new fue aquel pánico. El impacto de Welles fue muy limitado. Su programa no alcanzó ni el 2% de cuota, porque coincidió con el show del ventrílocuo Edgar Bergen, que era la sensación del momento. Tampoco hubo muertos ni heridos. El análisis de los formularios de ingreso de seis hospitales de Nueva York, que había sido teóricamente el epicentro de la histeria alienígena, revela que “ninguno registró caso alguno relacionado con la emisión”. ¿Cómo se forjó y alimentó el mito de La guerra de los mundos?

“Échenle la culpa a los grandes rotativos”, escriben Jefferson Pooley y Michael Socolow en Slate. “La radio había arrebatado a la prensa muchos recursos publicitarios durante la Gran Depresión, ocasionándole un serio perjuicio. Los diarios aprovecharon la oportunidad que Welles les brindó para desacreditarla como fuente de información”.

Y volviendo a Trump, ¿no podría estar pasando ahora lo mismo con Facebook? Los investigadores Andrew Guess, Brendan Nyhan y Jason Reifler han estudiado una muestra representativa de ordenadores para determinar cuántos estuvieron expuestos a fake news en octubre y noviembre de 2016 y han obtenido una proporción alta (27%), pero sus contenidos nunca superaron el 2% de la dieta informativa total.

En cuanto al papel de Facebook como propagador, pudo ser relevante en 2016. Entonces, el sitio aparecía en los historiales de navegación justo antes de las webs de noticias falsas, lo que sugería que facilitaba el acceso a ellas. “Pero este patrón ya no se da con los datos de 2018”, observa Guess.

Finalmente, no hay evidencia de que las noticias falsas influyeran en el resultado de las presidenciales. Guess y sus colegas no han encontrado “ninguna asociación” entre la lectura de artículos favorables a Trump y cambios en el apoyo electoral.

“El temor al efecto nocivo de las fake news no debe desdeñarse”, concluye Guess, pero su alcance es “más matizado” de lo que sugiere la alarma actual. Como en los años 30, parece que los medios establecidos están aprovechando la conmoción política para ajustar cuentas con los intrusos que se han quedado con sus anuncios. Cuentan para ello con la buena disposición de la gente, que desconfía de la influencia de Facebook y Google tanto como nuestros abuelos y bisabuelos recelaban de la radio.

“No son los marcianos que invaden la Tierra los que más nos asustan”, escriben Pooley y Socolow. “Son la ABC, la CBS y la NBC ocupando y colonizando nuestras mentes las que de verdad nos aterran”. Por eso, periódicamente, recurrimos a alguna fábula que nos recuerda el poder de los medios. (Goretti Cortina)

hal9000

THE ASIAN DOOR: El Gran Salto Adelante de la IA en China. Águeda Parra

Una de las carreras tecnológicas más feroces que van a librar las economías avanzadas en los próximos años será por el liderazgo de la inteligencia artificial (IA). La frase del presidente de Rusia, Vladimir Putin, suele ser la más utilizada para explicar este fenómeno que modificará nuestras vidas en los próximos años, indicando que aquél que lidere la inteligencia artificial “dominará las reglas del mundo”.

China ya dispone de una estrategia nacional desde julio de 2018 con la publicación del documento “Plan de Desarrollo de Nueva Generación de Inteligencia Artificial” por parte del Consejo de Estado. La aspiración es situar a China como “principal centro de innovación de IA” en 2030, con una industria capaz de generar 22.000 millones de dólares en 2020, 60.000 millones en 2025 y 148.000 millones en 2030. Esto en la previsión a medio plazo, porque a corto, China ya ha conseguido acaparar el 60% de la inversión mundial en IA en 2018, englobando capital riesgo, capital privado y titanes tecnológicos, lo que podría añadir entre 0,8 y 1,4 puntos porcentuales al crecimiento anual del PIB de China, según McKinsey.

A pesar de que Estados Unidos se mantiene por delante de China en este campo, acaparando el 33% de las capacidades totales de la IA, en comparación con el 17% que representa China, Washington ha esbozado su propia estrategia nacional, denominada “American AI Initiative”, dos años después de que lo hiciera China, y además no viene acompañada de nueva inversión. De ahí que, aunque Estados Unidos todavía se posicione un paso por delante de China en IA, existen muchos otros factores que pueden determinar que la carrera por el liderazgo se resuelva a favor del gigante asiático.

Entre los factores clave destaca la inversión en investigación. Mientras la administración Trump ha recortado el presupuesto, China lo ha incrementado y ha sido el promotor de 641 patentes relacionadas con IA en 2017, comparadas con las 130 de Estados Unidos, según CB Insights. Ambas potencias figuran como cabezas de lista en la competición mundial que se libra por el dominio de la IA, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, con más de la mitad de las patentes presentadas a partir de 2013 desde que se acuñara el término en 1956, figurando IBM como el gran gigante tecnológico estadounidense con mayor número de patentes en IA. China, por su parte, cuenta con 17 de las 20 instituciones académicas más importantes, principalmente en el ámbito del deep-learning, que es parte de las técnicas de machine-learning que estudian los sistemas de reconocimiento de voz.

China tiene a su favor un modelo político que otorga mayor viabilidad a aquellos proyectos diseñados para sustentar el desarrollo económico del país, pero también una población de 1.300 millones de habitantes que le confiere una masa crítica de datos excepcional para avanzar en la investigación de la IA. Y otro factor a tener en cuenta es el papel que juega el ecosistema tecnológico en China, donde los ciudadanos realizan pagos por el móvil 50 veces más que en Estados Unidos, realizan 10 veces más pedidos de comida a domicilio y hacen uso de las bicicletas compartidas 300 veces más que su principal competidor, según Sinovation Ventures.

El despliegue de las denominadas “granjas de IA” también es una parte importante de la estrategia. Para la provincia de Guizhou, este nuevo tipo de empresas representa lo que supuso para las provincias del sur el despliegue de fábricas de manufactura cuando China decidió convertirse en un país exportador. El lugar ha sido elegido por sus condiciones climatológicas, al requerir menor inversión en sistemas de refrigeración, y por una mano de obra que sigue siendo barata. El trabajo resulta sencillo, etiquetar diariamente cientos de imágenes que permitan perfeccionar los algoritmos aplicados a los coches autónomos, y escuchar y transcribir cintas de audio, que sirven para un mejor procesamiento de los modelos de reconocimiento de voz. Dos ámbitos en los que China está centrando el desarrollo de la IA, aunque ya se ha utilizado como tecnología asistencial en un proceso judicial, y no descartan aplicar estos avances a los submarinos nucleares.

Sin embargo, la financiación de startups de IA es un ámbito que lidera China. Las empresas dedicadas al reconocimiento facial y al sector de los chips fueron las principales receptoras de una inversión china que durante 2017 financió el 48% del total de startups de IA mundial, superando el 38% que recibieron las de Estados Unidos. Una parte importante de esta financiación ha tenido su origen en cuatro grandes titanes tecnológicos chinos, como Baidu, Alibaba, Tencent y Huawei, que han invertido, o se han aliado, con 48, 37, 31 y 9 empresas, respectivamente, lo que representa casi el 65% de las cerca de 200 nuevas firmas chinas dedicadas a IA. En cada caso, la inversión de los titanes tecnológicos ha estado asociada a intereses de negocio comunes, siendo el foco de atención de Alibaba las empresas dedicadas a la capa de aplicación, en el caso de Tencent a la fabricación de coches, mientras Baidu y Huawei se interesaron por aquéllas especializadas en la capa de tecnología y el desarrollo de plataformas de código abierto. Pero también ha fijado su atención en las startups de IA chinas la inversión de capital riesgo, a pesar de que Estados Unidos sigue acaparando la mitad de este tipo de inversión. Empresas como Didi Chuxing, Meituan-Dianping, Nio, Guazi.com y Hellobike han sido las principales receptoras de este tipo de financiación, alcanzándose el valor récord de 40.000 millones de dólares en 2017, un 15% más respecto al año anterior.

De ahí que de este entorno de emprendimiento e innovación surja SenseTime Group Ltd. como la startup de IA más valiosa del mundo gracias a haber recaudado 600 millones de financiación de parte de Alibaba y otros inversores, consiguiendo duplicar su valor hasta los 3.000 millones de dólares en apenas unos meses. Un ejemplo del potencial de la inversión china en innovación y modernización de toda su estructura económica, que antes o después supondrá un conflicto con Estados Unidos superior al que se está viviendo con la guerra comercial.

ZTE

China en la crisis venezolana (II). Nieves C. Pérez Rodríguez

Washington.- La dimensión de la implicación de China en la crisis venezolana parece ser más profunda de lo que inicialmente se intuía. En esta misma columna hemos dado cifras de los créditos que Beijing ha otorgado a Caracas. Sean Miner, en una entrevista que le concedió a 4Asia el año pasado, explicaba que los prestamistas estatales chinos dieron créditos al gobierno de Maduro por más de 60 mil millones de dólares, principalmente en acuerdos de préstamo por petróleo. Y expertos estiman en que Venezuela aún le debe a China al menos 25 mil millones.

La concesión de estos créditos fue una estrategia de Beijing para garantizarse suministro de petróleo, a pesar de las fluctuaciones de precio en el mercado internacional. Y gracias a ese flujo de dinero Maduro ha conseguido alargar su estancia en el poder, a pesar de la crisis en la que ya se encontraba la economía venezolana.

Pero más allá de los créditos está la lista de empresas chinas que consiguieron entrar en los negocios del régimen venezolano. La ZTE, una de las grandes corporaciones en telecomunicaciones chinas que ayudó a Maduro a construir la base de datos que permite el monitoreo y seguimiento de los ciudadanos desde el 2016 a través de la “carnet de la patria”, tal y como aparece en una carta del Senado estadounidense dirigida a los Departamentos de Estado, de Comercio y del Tesoro, a finales de noviembre pasado, en la que se les pide investiguen a ZTE por haber violado la normativa de exportaciones.

En la misiva dice literalmente “previo a las elecciones venezolanas de mayo pasado, el dictador Maduro usaba la tarjeta de la patria para movilizar gente en su apoyo. Prometió premios a quienes escanearan las tarjetas en los centros electorales. Sin embargo, esos premios nunca se materializaron, aunque sí se recibieron mensajes de texto agradeciendo su apoyo a Maduro”.

La trama de esta empresa de telecomunicaciones es larga, pues ya ha sido investigada y sancionada previamente debido a sus prácticas comerciales oscuras, y entre ellas cuentan la violación a los embargos con Irán, Corea del Norte, Sudán, Siria y Cuba. Precisamente el verano del 2018 se declararon culpables de rompimiento de acuerdos previos y haber enviado equipos y/o material tecnológico que contiene piezas elaborados en los Estados Unidos.

Las prácticas de ZTE han sido tan irregulares que en junio pasado el mismo Xi Jinping tuvo que visitar la Casa Blanca en busca de mediación. Pues las sanciones consistían en siete años de embargo que prohibían a la compañía cualquier negocio con empresas estadounidenses. De haber procedido las sanciones que estaban previstas, hubiera sido el fin de ZTE, de acuerdo a expertos financieros, muy a pesar de que es la mayor corporación en telecomunicaciones china.

En esa ocasión Trump salvó a ZTE por la intervención de Xi, lo que no fue bien visto por todos los sectores de la Administración. Sin embargo, fuentes cercanas a Trump insistieron que lo hizo como una demostración de buena voluntad en pleno anuncio de la guerra comercial.

Ahora el Senado estadounidense ha vuelto a solicitar que se reabra esta investigación y se investigue si ZTE ha vuelto a infringir sanciones estadounidenses a través de la venta de materiales y equipos, o ha asistido técnicamente o financieramente a individuos como el presidente de CANTV (empresa de telecomunicaciones de Venezuela) Manuel Ángel Fernández Meléndez. Así como solicita que se investigue si esta corporación china ha participado en actividades que socavan la democracia en Venezuela y serios abusos de derechos humanos.

Con la fuerte presión que la comunidad internacional está ejerciendo para que se retome la democracia y se restauren las garantías de los derechos humanos en Venezuela, y con ello se frene la mayor migración nunca vista en esta región del mundo, a punto de superar la Siria, aumenta también el interés en perseguir irregularidades como las de ZTE, y dejar al descubierto como la mano china omitiendo regulaciones ha favorecido la vigilancia y control de la población venezolana en pro de la perpetuación del régimen de Maduro. (Foto: Karlis Dambrans)

cumbres

Europa, cumbre a cumbre

Dos cumbres europeas en la última semana, en Varsovia y Munich, han marcado el terreno de los límites de la política exterior de la Unión Europea, la alianza trasatlántica con Estados Unidos y la recomposición estratégica de Asia Central y Oriente Próximo. Dos cumbres de importancia que no deben quedar fuera de la lupa de los observadores de la escena internacional.

Por un lado, en Varsovia, se ha evidenciado un cambio de enorme profundidad y relevancia en la política exterior de países árabes como los Emiratos y Arabia Saudí que es la aceptación cada vez más clara, pasando del secreto a la discreción y haciendo ya los primeros actos públicos, de Israel como Estado y de acercamiento entre sus políticas exteriores. Este cambio, catalizado por los avances de Irán, que amenazan tanto a Israel como al Islam sunní y a los países que lo sustentan, puede provocar una recomposición de alianzas en toda la región, sin olvidar la alianza discreta de Egipto con Israel en asuntos de seguridad frente a un terrorismo, paradójicamente sunní pero alentado por Irán, que desafía a ambas naciones.

La prueba de lo que este cambio significa está en las reacciones de Hamás (sunníes palestinos con apoyo financiero de Irán) y de Hizbullah (chíies libaneses con apoyo financiero y militar de Irán, desplegados también en Siria en apoyo de Al-Assad) que han denunciado la “debilidad” de países árabes al aceptar “al sionismo”.

Y la otra cumbre, en Munich, específicamente convocada para hablar de seguridad y con asistencia protagonista de Estados Unidos, ha sentido los ecos de Varsovia y el protagonismo iraní. Trump defiende que la UE se alinee claramente con Estados Unidos y rompa el acuerdo que el propio Obama firmó con Teherán sobre la contención nuclear. Esto, que es una proyección del acercamiento árabe israelí y un deseo de aislamiento de Irán, es rechazado por Alemania que ha sugerido una propuesta a China para que se sume al acuerdo actual.

Europa necesita una política exterior propia sin poner en riesgo las relaciones con Estados Unidos. Y esto es lo que no acaba diseñarse por la diferencia de intereses nacionales, viejos prejuicios, los errores proteccionistas de Trump y la presión de Putin en el Báltico intentando abrir más las contracciones entre Bruselas y Washington. Pero es indudable que la UE ha puesto el asunto en su agenda, lo cual es ya un avance.

apreton manos

The EU fearing a closed agreement between China and the United States

The European Union fears that China and the United States, who are about to begin to negotiate how to manage the threat of trade war between protectionist systems, will reach an agreement for the distribution of quotas that leaves European companies out. It is not that the EU is less protectionist, but that it fears to be left without its portion of cake.

“We are in favour of fair global trade based on rules, but the rules should be the same for everyone,” added the Vice President of the European Commission and Commissioner for Employment, Growth, Investment and Competitiveness, Jyrki Katainen when asked about the effect that a potential agreement between China and the US could have for the EU. It was a month ago, after the first meeting held between the EU and China since Xi Jinping and Donald Trump greed to a truce of 90 days.

The EU can play an important role if it considers that China needs it as a counterweight to the United States and plays with its economic power which, although in crisis, is not as unimportant as it is sometimes said.

But Europe has a vulnerability. It still lacks a foreign policy agreed upon among its members, it continues without gaining political prominence, much less military, and continues to put at the same level, (Trump aside) its criticism to the United States and China. Although we must remember that the position of the European Commission and the concrete opinion of the countries that set the course of the Union, France and Germany are different things.

But the fact of an absence of common criteria (because the absence of an agreed strategy stems from a lack of unity of criteria, since, in the end, there is no identification of national interests) makes European protagonism more difficult; and the initiatives of France, Germany and others (Spain among them) to achieve investments and business areas reveal the weakness of the community project.

So, it is probably time to stop regretting the lack of such unitary strategy and to try to locate and assume the lowest common denominator among the national interests of the Member States to take some measures that should be more oriented towards free trade than towards raising protectionist barriers of the European market. It is not easy, but that is the challenge. (Traducción: Isabel Gacho Carmona)

china usa

40 años de relaciones entre China y Estados Unidos. Nieves C. Pérez Rodríguez

Washington.- El año de 1979 marca un antes y un después en las relaciones bilaterales entre Beijing y Washington. La visita del presidente Richard Nixon a Mao Tse-Tung, a principios de los setenta, abrió un nuevo camino a estas relaciones, y disipó tensiones de décadas anteriores. Aunque no fue hasta 1979 que el presidente Jimmy Carter concedió reconocimiento diplomático total a China.

A finales de la semana pasada la embajada china en Washington aprovechó la fecha del nuevo año chino para celebrar estas cuatro décadas de relaciones bilaterales con Estados Unidos, en un encuentro en el que se resaltó el rol clave que ha tenido China en la estabilidad regional de Asia en cooperación con los Estados Unidos.

El encuentro se centró en la importancia de potenciar las relaciones entre ambas naciones en todos los ámbitos. “El intercambio diario comercial entre ambos países supera los 1.5 mil millones de dólares, y más de 14.000 personas vuelan diariamente entre las dos naciones”, resaltó el embajador Cui Tianki, apuntando que las relaciones bilaterales para ambas partes son extraordinariamente beneficiosas, y que los ciudadanos en ambos lados del Pacífico han sido testigos de esas ventajas.

El Estado chino hace alrededor de setenta años que fue creado, pero tan sólo cuarenta de haberse reformado y abierto. La apertura económica ha dado resultados espectaculares, sobre todo en los últimos 20 años, en los que se ha visto como la economía china ha crecido exponencialmente, convirtiéndose en la segunda del mundo, por detrás de Estados Unidos. No cabe duda de que la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio en el año 2001 fue el gran impulso a su integración global en el mercado.

La innovación es la brújula que guía a Beijing, de acuerdo con documentos oficiales. Sin embargo, en conversaciones informales que 4Asia pudo sostener durante el evento, percibimos que lejos de estar preocupados por la tensa situación con la Administración Trump, el Partido Comunista Chino entiende que Estados Unidos presione para que se juegue a través de las reglas del comercio internacional. Son conscientes de la importancia de los derechos de la propiedad intelectual para mantener intercambios justos, aunque preferirían no tener que aceptarlo, obviamente. Mientras, seguirán intentando negociar mejores tarifas.

La guerra comercial que ha declarado la Administración Trump a Beijing en una primera etapa desconcertó a China. Y como es de esperar su respuesta fue altas tarifas e intentar nuevas negociaciones. Pues para el arte de la diplomacia los chinos parecen ser mucho más acertados que los estadounidenses. Sin embargo, con la política hostil que ha mantenido la Casa Blanca desde la llegado de los republicanos, el gobierno chino parece haber tenido el tiempo de prepararse a afrontar las nuevas demandas.

Xi Jinping tiene como prioridad que su economía continúe creciendo. A pesar de que todo parece indicar que sufrirán un estancamiento en ese crecimiento este año. Seguir creciendo como hasta ahora, según los expertos no es sostenible, pues la economía china aún no está anclada sobre pilares tan sólidos. Lo que es bastante posible, es que tal y como nos dijo un oficial chino durante la celebración del año nuevo, de cada crisis China aprende y sale fortalecida.

En el fondo el pensamiento de Confucio sigue formando parte intrínseca de la sociedad y cultura china, resumido en una de sus frases: “Nuestra mayor gloria no está en no caer jamás, sino en levantarnos cada vez que caigamos”. (Foto: Vlasta Juricek)