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El dilema del pionero. Miguel Ors Villarejo

Xavier Sala i Martín me contaba hace unos años que si los chinos le hubieran contado en 1978 que “pensaban poner en marcha un sistema capitalista, pero con los derechos de propiedad limitados, los hubiera echado de mi despacho”. En aquella época empezaba a cristalizar lo que John Williamson, un investigador del Instituto Peterson, bautizaría posteriormente como Consenso de Washington y que, en uno de esos tradicionales golpes de péndulo de la teoría económica, postulaba el regreso al mercado tras los excesos intervencionistas del keynesianismo. “Estabilizar, privatizar y liberalizar se convirtió en el mantra de una generación de tecnócratas”, escribe Dani Rodrik.

Si uno mira lo que ha pasado desde entonces en el mundo, el progreso parece innegable: en las últimas cuatro décadas la pobreza se ha reducido en un 80%, como explica mi colega Diego Sánchez de la Cruz. Ahora bien, las razones de este extraordinario avance distan de estar claras, porque cuando uno analiza los resultados país por país advierte que donde ha habido crecimiento no ha habido tanto Consenso de Washington y donde ha habido Consenso de Washington no ha habido tanto crecimiento.

El ejemplo más notorio es China. Su éxito, sostiene en otro trabajo Rodrik, “suscita muchos interrogantes”. La ortodoxia liberal prescribe a los pacientes pobres el desmantelamiento de las barreras a las importaciones, la plena convertibilidad de la divisa y el imperio de la ley, pero a la luz de este recetario los chinos no han podido hacerlo peor: mantienen aranceles y controles monetarios y su estado de derecho es manifiestamente mejorable. ¿Cómo se las han arreglado para crecer como han crecido?

En principio, el capital busca siempre ávidamente mano de obra barata que explotar, pero esa mano de obra barata estaba ahí antes de 1978, y sigue estándolo en muchos otros lugares de África y Latinoamérica donde, sin embargo, a nadie se le ocurre meter un céntimo. No hay animal más cobarde que un millón de dólares y no es fácil atraerlo, porque ser un pionero entraña muchas incertidumbres. Lo explica muy bien Reginald, un personaje de Saki: “No seas nunca un pionero”, le indica a su amigo más querido. “El primer cristiano es el que se lleva el león más gordo”.

Del mismo modo, el primer inversor se expone a perder todos sus caudales. Únicamente cuando la aventura cuaje otros se animarán, igual que esos pingüinos que esperan al borde del témpano a que otro se tire antes para cerciorarse de que no hay orcas. Entre tanto, el dilema del pionero funciona como un poderoso desincentivo y nadie se echa al agua.

¿Cómo lo sorteó Pekín? Sin quererlo, probablemente. Los inversores occidentales llevaban décadas operando en Hong Kong. Muchos campesinos cruzaban ilegalmente a la colonia en busca de oportunidades y, hartos de arrestarlos y de la mala publicidad que ello entrañaba, los funcionarios pensaron: ¿por qué no montamos fábricas en este lado de la frontera y evitamos las fugas? En Hong Kong se estaban quedando además sin suelo y tenía, por tanto, todo el sentido instalar una zona económica especial (ZEE) en Shenzhen, una aldea vecina de 30.000 habitantes que hoy supera los 23 millones.

Lo que vino a continuación es una combinación de improvisación y buena suerte. Deng Xiaoping probablemente hubiera preferido generalizar las reformas a toda la nación, como hizo Boris Yeltsin en Rusia y defendían los tecnócratas del FMI, pero la resistencia del Partido Comunista lo obligó a adoptar una estrategia gradual. Debió conformarse con impulsar más ZEE, a las que confirió enorme autonomía. Esta falta de coordinación hizo posible que las autoridades locales experimentaran iniciativas de todo tipo: las que funcionaban se exportaban a otras regiones y las que no, se cerraban sin el menor remordimiento. En ninguna otra sociedad se ha aplicado de forma tan inmisericorde la destrucción creadora de Schumpeter. Solo la determinación de unos marxistas convencidos podía llevar el capitalismo a sus últimas consecuencias.

Aunque Joshua Cooper Ram habla de un Consenso de Pekín, pocos creen que se trate de un verdadero modelo. “No hubo ningún arquitecto”, dice el historiador Zhang Lifan. Desde el punto de vista académico, el guion económico de China está lleno de giros rocambolescos y no me sorprende que Sala echara de su despacho a cualquiera que hubiera pretendido contárselo. “¡Venga ya!”

Foro de foros

Reseña: La nueva Ruta de la Seda en el siglo XXI: comercio y mucho más.

En el imaginario colectivo occidental, la histórica ruta de la seda evoca una imagen de antiguas caravanas que traían a Europa ricos tejidos y cotizadas especias. A lo largo de los siglos, estos tránsitos fueron estrechando los lazos culturales entre pueblos muy distintos. Sobre esta idea un tanto romántica, de tiempos en que las dinastías chinas atesoraban poder y riqueza, la China actual está presentando al mundo una iniciativa con el mismo propósito: estrechar los vínculos comerciales y culturales. La diferencia es que ahora los intercambios no se limitan a Eurasia, sino que tienen una vocación global. Se trata de la Nueva Ruta de la Seda del siglo XXI, también conocida como OBOR (One Belt one Road), presentada formalmente en 2013 por el presidente Xi Jinping.

Foro de Foros reunió el 13 de noviembre en Madrid a cuatro especialistas en la materia, que explicaron las diferentes dimensiones del proyecto y las oportunidades que brinda. Georgina Higueras intervino como moderadora, aportó el contexto histórico que sustenta la iniciativa china y planteó la situación actual de este plan multimillonario que busca la conectividad sin olvidarse de la vertiente sociocultural.

Para Víctor Cortizo, OBOR es la idea de un estadista, Xi Jinping, que lo plantea a largo plazo (2049). No se trata solamente de un importante programa para el desarrollo de infraestructuras a lo largo de varios corredores terrestres y marítimos de Asia a Europa, sino que también es e-commerce e interacción en la era de la globalización y una apuesta por las relaciones interpersonales entre universitarios, empresarios y políticos que ayuden a un mejor entendimiento. Cree que España podría jugar un papel destacado en la Ruta como nexo con Europa, África y Latinoamérica.

Águeda Parra introdujo la visión geoestratégica de la Nueva Ruta de la Seda. China está cambiando la geopolítica regional, está modificando el esquema de tres bloques de países: los pro chinos, los anti chinos y los cambiantes. Hay dos razones que explican este cambio: la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y el compromiso personal de Xi Jinping para impulsar OBOR. En 2030 China será la primera potencia económica, lo que hará oscilar hacia su órbita a muchos países que son cambiantes e incluso a los que son anti chinos.

En Asia Central, el desarrollo económico que ofrece China puede contribuir a la disminución de los conflictos armados y del terrorismo. Sin embargo, para la experta, OBOR tiene también una vertiente negativa porque los intereses de los préstamos chinos son altos y hay países que no pueden pagar la deuda contraída. Esto ha obligado a algunos Gobiernos, como Sri Lanka o Pakistán, a tener que ceder zonas de su territorio a China. Muchos países que firmaron proyectos OBOR, tras cambios gubernamentales post electorales, están revisando las condiciones de los compromisos adquiridos.

Todos los ponentes coincidieron en que la Nueva Ruta de la Seda presenta oportunidades para España. Paco Qiang señaló algunos ámbitos en los que hay posibilidades para las empresas españolas. La clase media emergente en China demanda bienes de calidad (el aceite y el vino españoles son magníficos, pero en las vitrinas de las tiendas de lujo en China sólo hay franceses e italianos) y el sector de la construcción también es una buena oportunidad, ya que son muchas las viviendas que se compran y se reforman. A los chinos les encanta viajar, así que la oferta turística española puede ser muy atractiva. En cuanto a la educación, el Sr. Qiang destacó el valor de la lengua española, que ya se estudia en los institutos chinos. Y por último señaló la oportunidad que supone para las empresas españolas de construcción la asociación con empresas chinas para los macro proyectos en Asia Central.

El encuentro de Foro de Foros también sirvió para un debate abierto sobre diversas cuestiones de actualidad relacionadas con el tema. La guerra comercial abierta entre EE. UU. y China puede afectar a la economía china y tener efectos en el desarrollo de la Ruta de la Seda. Los expertos creen que la política de Donald Trump puede desgastar a China, pero los estrategas chinos marcan sus objetivos a largo plazo. Para Águeda Parra, todo apunta a que Trump estará en la Casa Blanca 8 años como máximo, en cambio Xi Jinping ha reformado la Constitución y podría permanecer ilimitadamente en el poder, esto da ventaja a su proyecto OBOR. Víctor Cortizo cree que por mucho que la política estadounidense oprima, los negocios continuarán, es imparable.

Georgina Higueras no cree probable que se cumpla la “trampa de Tucídides” (el ascenso de la potencia emergente provocará una guerra con la potencia hegemónica) porque China hará todo lo posible para evitarlo. Sólo hay una excepción, si Taiwán declarase la independencia y EE. UU. maniobrase para apoyarla, Pekín desencadenaría el conflicto que estaría limitado al Pacífico, pero las consecuencias serían imprevisibles.

Otra cuestión interesante planteada en el debate fue la limitación de oportunidades para empresas españolas en China, a la vista de los fracasos que han tenido algunas, como los bancos. Los ponentes coinciden en que, aunque hay que analizar cada caso en concreto, los sectores en que intentaron entrar son estratégicos y por tanto las dificultades que impone el régimen chino son muchas. Hay cuatro sectores que son complicados para hacer negocios: la banca, las telecomunicaciones, las infraestructuras y el sector servicios. El problema también reside en que estas empresas son muy grandes para el mercado español pero muy pequeñas para el chino y, además, las expectativas fueron demasiado altas en unos sectores que en China están muy cerrados.

La Conversación de Foro de Foros contribuyó a esclarecer las cuestiones más relevantes relacionadas con la Nueva Ruta de la Seda y las opciones que puede ofrecer para España. Un asunto ciertamente interesante, que está dando mucho que hablar y que seguirá haciéndolo. La visita oficial del presidente Xi Jinping a España el 28 de noviembre seguro que avivará el debate en la opinión pública española. Con sus luces y sus sombras, la Ruta es la iniciativa de un país al que no se puede dar la espalda. La globalización que impera en el siglo XXI obliga a considerar no sólo su capacidad económica y dinamizadora, sino también su determinación por abandonar el perfil bajo que marcó las décadas anteriores y dar un paso adelante en la escena internacional.

Georgina Higueras es vicepresidenta de Cátedra China y fue corresponsal de Asia-Pacífico de El País y Águeda Parra es miembro del Claustro Senior de Cátedra China, doctora en Ciencias Políticas, especialista en Relaciones Internacionales y sinóloga. Ambas intervendrán como ponentes en el evento organizado por 4Asia el próximo 14 de diciembre, “Deng Xiao Jinping. 40 años reformando China”. Víctor Cortizo es vicepresidente de Cátedra China y socio fundador del bufete Cortizo Legal, con presencia en China desde 2005 y Paco Qiang es vicepresidente de la Asociación la Nueva Ruta de la Seda. (Foto: Cortesía de Foro de Foros)

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EE.UU., menos presencia presidencial pero más presión en Asia. Nieves C. Pérez Rodríguez

Washington.- Mike Pence -vicepresidente de los Estados Unidos- publicaba hace una semana un artículo en el Washington Post titulado “Los Estados Unidos buscan colaboración y no control en el Indo-Pacífico”. En él definía el compromiso firme y duradero que tiene Washington con esta región y exponía la estrategia de la Administración Trump en esta área basada en tres grandes pilares:

  1. El Indo-Pacífico cubre más de la mitad de la superficie terrestre, es próximo a más de la mitad de la población del planeta y concentra las dos terceras partes del comercio mundial.
  1. La seguridad, cuyo base es la prosperidad. Envía un recordatorio a sus aliados para continuar con la presión hacia Corea del Norte y las sanciones económicas hasta que la desnuclearización sea un hecho.
  1. Y, por último, afirma su apoyo a los gobiernos trasparentes y receptivos en donde exista un estado de derecho, respeto a los derechos humanos y la libertad religiosa de sus ciudadanos.

La estrategia de la Casa Blanca está encaminada a bloquear a China y sus largos tentáculos, que parecen no tener límites. O al menos denunciar sus acciones sin ningún filtro diplomático. Sin embargo, la ausencia de Trump en las cumbres más importantes de Asia ha dejado un gran hueco, que su vicepresidente intentó con mucho esfuerzo llenar, pero que en el fondo facilita el camino a Xi Jinping y Putin. Muy a pesar de que Pence llevara un mensaje de apoyo a la región.

En la ASEAN, Pence afirmó que ésta es una región abierta y libre, e insistió en que Washington está encantado de contarlos como un bloque aliado estratégico. Dijo que “el imperio y la agresión no tienen lugar en el Indo-Pacífico”.  “Solo requiere que cada nación trate a sus vecinos con respeto y respete la soberanía de nuestras naciones y las reglas internacionales de orden”.

Si se dudó de la claridad del vicepresidente en la ASEAN, su discurso en la APEC no dejó espacio a dudas, pues fue un ataque directo a China. Pence urgió a las naciones asiáticas a evitar las relaciones comerciales con China y a cambio les ofreció una alternativa: establecer negocios con los Estados Unidos que no los cargarán con deudas que a largo plazo comprometan sus soberanías. A lo que Xi Jinping (el presidente chino) respondió que “One belt, one road” es una avenida provista de sol radiante en la que China comparte oportunidades con el mundo para buscar el desarrollo”.

La Administración Trump lo ha dicho siempre claro, no está de acuerdo con lo que está haciendo Beijing. Parece que estamos yendo mucho más lejos que a una guerra meramente comercial, donde las tarifas tasan productos y penalizan acciones. Robert D. Kaplan, (experto del Centro para una nueva Seguridad Americana) afirma que durante años China ha estado en guerra con Estados Unidos en el Mar de la China Meridional, pero Washington no se dió cuenta hasta muy avanzado el proceso. Explica que Beijing se basa en la teoría del filósofo Sun Tzu, cuya tesis consiste en que el éxito es ganar sin tener que ir a la guerra.

Kaplan define la estrategia china en micro-pasos: el reclamo de una isla pequeña, luego la construcción de una pista por otro lado y el despliegue supuestamente temporal de una plataforma petrolera en aguas en disputa; lo importante es imponer presencia de alguna manera.

Todos estos pasos van marcando hechos, que individualmente no llegan a molestar a las otras potencias hasta el punto de suscitar una respuesta militar. Mientras, China intenta evitar enfrentamientos, pues saben que no pueden competir con la capacidad militar estadounidense en este momento. Beijing por su parte, entiende que dominar el Mar de la China Meridional- que consideran geográficamente suyo- es dominar el mayor tránsito de mercancías del mundo, así como imponer su dominio en Taiwán, Japón, o Vietnam y Filipinas, que no tienen otra alternativa que doblegarse al dominio del más fuerte.

A pesar de la ausencia de Trump en estas importantes cumbres, que hay que admitir protagonizó el año pasado, el mensaje que llevó Pence sigue siendo el mismo. Es más, cada día parecen ser más directos a denunciar la agresión china a las economías y a su carácter expansionista.

Washington está atacando a Beijing por varios frentes, el último fue el 7 de noviembre en el que una comisión del Congreso de los Estados Unidos, que vigila los derechos humanos en China denunció la brutal represión que están padeciendo los uighures (una minoría musulmana) en la región de Xinjiang, con sus reclusiones en centro de reeducación china.

La Administración Trump sostiene que el valor de sus intercambios comerciales con la Pacífico Índico es de 1.8 billones de dólares. La inversión estadounidense en la región es de casi 1 billón de dólares, lo que representa más que la inversión conjunta de China, Japón y Corea del Sur, números que explican por si solos la importancia estratégica de la región. La economía es el eje y la prioridad para Trump, y los mensajes sutiles no forman parte de la diplomacia de este gobierno.

Así que en el marco de su visita Pence anunció la construcción de una base militar en Papúa Nueva Guinea (la segunda isla más grande, ubicada al norte del Australia) en cooperación con Australia para reforzar la presencia estadounidense en Asia y el Pacífico, y poder proteger los derechos marítimos y la soberanía de las islas del Pacífico.

Curiosamente, a pesar de dar señales de ausencia, Washington está preparándose para estar más presente en el Pacífico, y dispuesto a parar cualquier intento de violación de la soberanía terrestre o marítima de las naciones en la región, pero al modo de Trump. China tendrá que calcular cautelosamente sus pasos ante la mirada vigilante de la Casa Blanca y su aversión al estilo imperialista chino. (Foto: Dan Hill, flickr.com)

Maletas 3

THE ASIAN DOOR: How lucrative is the Chinese diaspora for e-commerce. Águeda Parra.

Among economic analysts there seems to be some consensus that the Chinese economy is slowing down, registering a growth of 6.7% year-on-year in first three quarters in 2018, two tenths less than what was registered in 2017. The protectionist policy of the Trump administration, with its doctrine ‘America First’, has led to a trade war with China that, within 20 weeks of its entry into force, may be coming to an end in light of a foreseeable announcement of agreement during the next G20 Summit in Argentina at the end of November. However, in the meantime, the Chinese economy has taken good note of the vulnerabilities of its economy to import certain products.

In view of this unforeseen situation, China has adopted the motto ‘Every crisis is an opportunity’, and has relied on e-commerce giants to reverse the slow economic downturn the country is experiencing, and that also affects domestic consumption due to the devaluation of the yuan. A situation that, however, does not apply to the vast Chinese diaspora distributed all over the world, constituting a lucrative opportunity for e-commerce in China.

In the transition from a manufacturing and export-led economy to a consumption-driven one, China has discover that new technologies have become one of the great facilitators for change. The development of the digital ecosystem is part of the daily life of the population to perform almost any kind of activity, but also allows the Chinese diaspora to maintain their habits as if they continued to live in China, acquiring products through e-commerce they cannot find through Amazon. It is estimated that the number of Chinese citizens living outside the country exceeds 100 million people; a diaspora spread mainly by the Southeast Asian countries and the United States that constitutes a new market that emerges as an alternative to the trade war started by Trump.

To that end, Alibaba has launched a new modality of sea freight as a shipping method of its e-commerce platforms that allow the distribution of consumer goods, including Chinese brand furniture. The option is implemented for the diaspora residing in Australia, where 1.2 million people live, of which 15% are Chinese students who study overseas, in addition to the more than 600 million consumers in the Southeast Asian countries. A shipping method that allows increasing sales, but also gets to internationalize Made in China products in international markets, improving the perception of Chinese brands abroad.

The promotion choice used by the Chinese technological giants is to create a pop-up store, an ephemeral store aimed at making the public aware of new options, such as the ones created in Melbourne and Sydney to promote its new sea freight options, and the one inaugurated in Madrid on the occasion of the celebration of the Single’s Day this year. JD.com is another of the platforms the Chinese diaspora is taking advantage of to offset the effects of a slight decrease in domestic consumption. Unlike the Alibaba platforms only available in Chinese, JD.com has gone a step further in adapting its international e-commerce platforms to local language in countries like Russia and Indonesia.

Thanks to the world market of e-commerce, Alibaba promotes the Chinese diaspora can get products that are closely tied to their lifestyle by buying the country’s own products through Tmall and Taobao, but also enable the international companies hosted on its platforms to offer their products to a growing Chinese middle class that demands quality international products. This is the reason for the JD.com office in Paris or the one that will launch on Google’s shopping platforms by the end of the year, which on one hand allow developing the brand portfolio present in its e-commerce platform, and on the other hand connects its local partners to access the 270 million active Chinese consumers on JD.com.

This type of promotion of China’s tech titans platforms in foreign markets is highly lucrative for Chinese e-commerce companies, as has been displayed during the celebration of the tenth anniversary of the great e-commerce Shopping Festival organized by Alibaba on the occasion of the Single’s Day in China. In this last edition, Spain has managed to reach the eighth position in a ranking that leads Japan, followed by the United States, South Korea, Australia, Germany, United Kingdom, France, and completes New Zealand and Italy in the ninth and tenth position, highlighting the great opportunities e-commerce offers for international brands to improve their positioning among Chinese consumers.

Vane

Nuevos malos vientos

Aunque desde cierto segundo plano, las palabras y las acusaciones van ganando grosor entre Estados Unidos y China. Más desde Washington, porque Pekín hace tiempo que ha entendido que presentar una cara aparentemente amable y suave mientras mueve piezas y avanza posiciones (mano de hierro en guante de seda) es una buena propaganda frente a un Trump bocazas enfrentado a tantos medios de comunicación.

Todo parece encaminarse a una guerra comercial dura mientras ambos países refuerzan sus posiciones militares marítimas en un despliegue continuo desde hace una década por China y una lenta pero clara reacción de Estados Unidos.

En ese marco, el conflicto con Corea del Norte está bloqueado tras el publicitado encuentro de Singapur. Y, lo que es peor para Corea del Norte, ya no ocupa el principal protagonismo ni la mayoría de las portadas de los medios de comunicación occidentales que presionaban a Estados Unidos y a los gobiernos democráticos.

Tal vez por eso, Kim Jong-un anunció hace unos días el ensayo de una nueva arma táctica ultramoderna, en lo que parece una vuelta a las amenazas apocalípticas para llamar la atención sobre la falta de avances y las escasas concesiones de Estados Unidos hasta que Corea del Norte dé pasos significativos en el proceso de desnuclearización comprometido en Singapur.

El clima se va enrareciendo sin que parezca dársele importancia en los grandes foros, eternamente confiados en que nada es grave hasta que salta por los aires. Pero todos los grandes conflictos comienzan así.

Mala época en la que los viejos nacionalismos expansivos encuentran enfrente reflejos proteccionistas, de repliegue y de imitación emocional para conquistas o conservar el poder. (Foto: Toby Cresswell, Flickr.com)

sentis

Entrevista a Carlos Sentís, Director General de HenKuai “Los chinos ni siquiera saben que Zara es española” (y II) Miguel Ors Villarejo

Segunda parte de la entrevista a Carlos Sentís, Director General de HenKuai, consultora especializada en impulsar las relaciones con China.

Pregunta: Muchos hombres de negocios se quejan de que hay poca seguridad. Estuve allí hace unos años y me contaron la historia de un catalán que se puso a fabricar porteros automáticos en China y, al principio, todo iba muy bien, vendía un montón. Pero de pronto los ingresos se hundieron y, cuando fue a ver qué ocurría, descubrió que el socio había montado una planta igual que la suya y ya solo comercializaba sus porteros, claro. ¿Son habituales estos incidentes.

Respuesta: El extranjero que hace negocios en China está en desventaja, eso es un hecho.

P: ¿Y cómo se neutraliza esa desventaja?

R: Con imagen. Si tú tienes una marca potente, por mucho que un competidor te copie, el daño que te podrá hacer será relativo. A Starbucks le han salido multitud de imitadores en China, pero ha resistido gracias a su nombre.

P: ¿Y eso cómo se hace?

R: En primer lugar, hay que ser prudente y, en segundo, es vital tener relaciones.

P:Ir a pecho descubierto es un suicidio.

R: Ir a pecho descubierto es un suicidio en China y en cualquier lado. Si no tienes contactos y estás mal asesorado, acabas pagándolo. Hay que recopilar información, ver qué puedes ofrecer y testarlo con la propia comunidad china en España. Una vez hecho eso, empiezas a crear relaciones: viajas con una delegación, conoces a gente, generas una clientela modesta y realizas inversiones a medida que vas facturando. Los problemas surgen cuando o bien no quieres invertir ni en un becario, o bien tiras la casa por la ventana y pones un millón y te sientas a esperar el retorno. Eso es una locura, el millón no va a volver nunca. Hay que ir con calma, con planes a 10 años, lo cual no debería sorprender a nadie. En ningún mercado te vuelves el rey nada más llegar.

P:Y hacen falta socios…

R: Hay un catálogo de sectores: en unos puedes entrar solo, en otros tienes que ir acompañado y en otros no entras ni solo ni acompañado, porque se consideran estratégicos: la defensa, la energía, etcétera. Pero la mayoría son libres y, técnicamente, no necesitas a nadie, aunque nosotros aconsejamos ir de la mano no ya de un socio, sino de varios.

P:¿Y eso?

R: Para diversificar el riesgo. Si confías en una única persona, toda tu inversión dependerá de ella. Te planteará acuerdos exclusivos en los que ella podrá vender a quien le dé la gana, pero tú solo podrás vender a través de ella. Te explicará que conoce al alcalde y al secretario del partido y que le tienes que dar un millón de euros para marketing, pero luego ni conocen al alcalde ni conocen a nadie y el millón se lo gastan en sabe Dios qué, pero no en marketing.

P: ¿Cómo haces, entonces?

R: Nosotros ayudamos, pero se trata de aplicar el sentido común. Si avanzas poco a poco, informándote y estableciendo contactos, es imposible que te vaya mal.

P: ¿No hay instancias oficiales a las que pueda recurrirse?

R: El ICEX organiza misiones comerciales y ferias, y tiene herramientas que te permiten realizar análisis de mercados…

P: ¿En otros países hay más apoyo?

R: En general, sus delegaciones son más activas. Las nuestras son pequeñas y poco operativas. En los aeropuertos ves publicidad de Cuba, pero no de España.

P: A pesar de todo, el año pasado recibimos a 700.000 visitantes chinos.

R: Por el boca a boca, no porque estemos moviendo la rueda. Son turistas que ya habían estado en Francia y en Italia y han decidido probar en España.

P: ¿Qué sectores son los que más oportunidades brindan a nuestras empresas?

R: Turismo, agroalimentario, moda, educación y cultura, deporte, infraestructuras…

P: O sea, casi todos.

R: Es que no tenemos ventaja en ninguno. No nos conocen. Ningún chino te va a citar nada español. Aquí estamos convencidos de que somos superpotentes en construcción, pero alguna vez he llevado a una delegación china a que viera un puente o un túnel y entonces ellos me han explicado que en su región habían levantado una ciudad entera en cinco años.

P: ¿No han oído hablar de nuestra moda?

R: Como mucho de Zara, pero ni siquiera saben que es española.

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THE ASIAN DOOR: El eCommerce se rinde al Día del Soltero en China. Águeda Parra

Jack Ma, dueño del titán tecnológico chino Alibaba, conseguía apenas hace una década asociar una oferta promocional con un día festivo para despertar la locura de la clase media China de adquirir multitud de productos a mejor precio. La idea de crear el Día del Soltero surgió entre los universitarios chinos a mediados de los años noventa del siglo pasado como un antídoto frente a la celebración del Día de San Valentín, eligiendo el once de noviembre, 11/11, porque simbólicamente representa “barras desnudas” que muestran la soledad de los solteros. Después, la genialidad de Jack Ma uniendo ambos eventos hizo el resto para crear una pareja de éxito.

Accesible para todas las personas, sin distinción, el gran día de Alibaba se lleva celebrando desde 2009, y el éxito de los últimos años la ha convertido en la fiesta del eCommerce mundial, revalidando año a año el récord en ventas con transacciones desde 230 países durante 2018, liderando Japón el Top 10 de países que han vendido a China durante el Día del Soltero, seguido de Estados Unidos (2), Corea del Sur (3), Australia (4), Alemania (5), Reino Unido (6), Francia (7), España (8), Nueva Zelanda (9) e Italia (10), y superándose los 1.000 millones de pedidos. El evento cuenta con una gala en la que participan conocidos famosos de todo el mundo que animan la jornada con una retransmisión para todo el país, sin descartar que en futuras ediciones la celebración pueda trasladarse a otro lugar fuera de China.

Aparte de que pueda despertar la locura consumista en un país comunista, el Día del Soltero es una muestra del nivel de madurez de la economía digital en China, donde el 90% de las compras de ese día se realizan a través del smartphone, reflejo de la evolución del mercado de los pagos por móvil que sitúa a China como potencia mundial. Durante 24 horas, Taobao y Tmall, los principales sitios Web de compras de Alibaba, concentran un número de ventas online superior al que se registra durante los cuatros días que van desde el Black Friday al Cyber Monday. En Europa, más influida por las modas americanas, el Día del Soltero ha pasado desapercibido hasta hace unos años, sin embargo, la comparación con las grandes fiestas del eCommerce en Estados Unidos muestra que se trata de un evento consolidado en la industria. En 2012, la gala de Alibaba conseguía superar en ventas online a las registradas durante el Cyber Monday en Estados Unidos, y en 2016, el Black Friday americano apenas supuso un sexto de las ventas del Día del Soltero. De ahí, que otras grandes corporaciones se hayan inspirado en la estrategia de Alibaba para crear campañas promocionales que intenten emular las cifras de éxito que consigue el titán tecnológico chino que 2018, en apenas dos minutos, ha conseguido registrar 1.267 millones en ventas, y sólo ha necesitado 15 horas para batir su propio récord del año anterior.

Entre sus principales rivales en China figura el “Prime Day” de JD.com, que coincide con la fecha de su fundación, el día 18 de junio, alcanzando unas ventas en esta última edición de 24.700 millones de dólares, una cifra muy similar a los 25.300 millones de dólares que consiguiera Alibaba en 2017, y que ha pulverizado durante la gala de 2018 en su décimo aniversario registrando 30.802 millones de dólares en ventas, un 27% más que el año pasado. Amazon.com es otra de las empresas que también ha establecido un “Prime Day” para sus suscriptores Premium, aunque la principal diferencia con Alibaba es que la americana es propietaria del inventario que vende mientras que el gigante del e-commerce chino realiza acuerdos con proveedores, e incluso con grandes almacenes físicos para abastecerse de la mercancía que después se encarga de distribuir a domicilio, e incluso en el extranjero. Durante la Fiesta del Día del Soltero se compra todo tipo de artículos, desde zapatillas, langostas, lavadoras, a incluso coches, por medio de acuerdos alcanzados por Alibaba con tiendas familiares y grandes almacenes, como el pop-up store abierto en España para la celebración de este año. Asimismo, gracias a la inversión realizada por el gigante tecnológico en crear Hema, una red propia de supermercados y que forma parte de la estrategia omnicanal de Alibaba, puede ofrecer productos frescos que distribuye a domicilio en menos de 30 minutos.

El gran atractivo para los consumidores es la participación de más de 140.000 marcas, casi la mitad internacionales. Alibaba ha pasado de reunir a 27 empresas en 2009, a distribuir su aplicación de móvil Ling Shou Tong entre más de 600.000 convenience stores y cerca de 100.000 puntos de venta que se conectan con su propia plataforma, aportando una agilidad al proceso que permitió que el primer paquete enviado en 2017 llegara a los 12 minutos y 18 segundos desde el momento de la compra. Toda una operativa que cada año pone a prueba la capacidad de Alibaba Cloud para procesar las 325.000 órdenes por segundo que llegaron a registrarse en un momento pico durante 2017.

En definitiva, un éxito en ventas online que cada año impacta sobre las estadísticas de la economía digital en China, y donde la noticia más esperada del día siguiente es conocer en cuántos millones se ha superado el récord del año anterior. Una suerte de caso de éxito creado por un antiguo profesor de inglés que, previsiblemente el próximo año, anunciará su retirada para dedicarse a la filantropía y que, gracias a su carisma, ha conseguido revolucionar el entorno de emprendimiento en su país. Motivo por el cual, como indica The Economist, China luchará por producir otro Jack Ma. (Jason Stainthorpe, Flickr.com)

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INTERREGNUM: 特朗普接近中国和日本。 费尔南多德拉格

上周,这是7年来第一次,日本首相对中国进行了访问双边(多边领域,安倍晋三出席了在北京的APEC峰会,2014年)。预计中国国家主席习近平将于明年前往日本。这些会议是否意味着地球上第二和第三大经济体之间的关系恢复正常?

自2010年以来,两个邻国之间相对地位的变化开启了一段艰难的危机时期。在中华人民共和国日本的投资2013年和2015年之间显著下降.去年复苏了,但中国仍然是日本最大的贸易伙伴。

虽然日本是唯一的主要美国盟友仍然不属于亚洲基础设施投资银行,并获得可观的储备中国丝绸新路的积极性公告,最终他明白,它无法拒绝项目代表它的公司的机会。因此,如果没有

正式支持,它决定允许日本公司参与。 与此同时,日本选择直接与中国竞争,日本提出了发展优质基础设施的倡议。 与印度共同创建了亚非经济走廊。 面对中国丝绸之路,日本提供了一个以“印度太平洋自由开放”命名的替代方案。

唐纳德特朗普的政策正在促进中日之间新方法接近的基础。华盛顿与紧张局势的加剧导致北京寻求与东京保持稳定的关系。与此同时,日本也受到美国制裁的威胁,面临着加强与中国共同经济利益的机会,其中包括推进与东盟国家的综合区域经济协会(RCEP)的谈判,并为两国和韩国之间的自由贸易协定提供新的动力。

对日本首相安倍晋三来说,这是一项复杂的挑战。 潜在的战略背景不会改变:变化是结构性的,经济和军事力量与人民共和国的差异将继续增长。 安倍也无法与中国对抗特朗普,但在保持三大力量形成的战略三角关系的同时,也扩大了竞争环境。

因此,一旦他从北京回来,他就已经在东京收到了他的印度同行纳伦德拉莫迪,这并非偶然。 或者说,11月1日,日本和印度将开始他们的第一次联合军事演习。10月,安倍还接待了柬埔寨,老挝,缅甸,泰国和越南的领导人。日本的积极外交没有先例,但矛盾的是北美正在挑起,而不仅仅是中国。(Traducción: Isabel Gacho Carmona)

CARAS HORIZONTAL

EVENTO: Deng Xiao Jinping: 40 años reformando China

4Asia tiene el placer de invitar a todos sus lectores al evento “Deng Xiao Jinping: 40 años reformando China” que tendrá lugar el próximo viernes 14 de diciembre a las 9 de la mañana en el hotel NH Paseo de la Habana, C/ Paseo de la Habana 73. La inscripción es gratuita a través de 4Asia.es, la dirección contacto@4asia.es y los teléfonos 663 27 17 16 y 668 64 12 53

 

9.00 – 9.30 Entrada y Registro.

9.30 – 9.40 Inauguración de la Jornada.
“Deng Xiao Jinping. 40 años reformando China”
Julio Trujillo, Director de 4Asia.

9.40 – 10.00 “Las tres revoluciones de China”.
Georgina Higueras. Periodista y escritora, posgrado en Historia de las Relaciones Internacionales de China por la Universidad de Pekín.

10.00 – 10.20 “¿Existe el modelo económico chino?”
Miguel Ors. Director Adjunto de Actualidad Económica y colaborador de 4Asia.

10.20 – 10.40 “La modernidad llega a la milenaria cultura china”
Águeda Parra. Doctora en Ciencias Políticas y Sinóloga.

10.40 – 11.00 “Entre el encantamiento y la confrontación; la política exterior china de Deng Xiaoping a Xi Jinping”.
Juan Manuel López Nadal. Exembajador de España en Tailandia, exembajador en misión especial para Asuntos Asiáticos y excónsul general en Hong Kong.

11.00 – 11.30 Desayuno Networking.

11.30 – 12.00 Mesa redonda.
“China, un cambio sin marcha atrás”.

12.00 – 12.30 Debate con preguntas del público.

12.30 – 12.45 Clausura del Acto. Julio Trujillo, Director de 4Asia.

primera guerra mundial 2

INTERREGNUM: Asia y la primera guerra mundial. Fernando Delage

La conmemoración, el pasado fin de semana en París, del centenario del armisticio que puso fin a la primera guerra mundial ha sido objeto de un considerable número de artículos en los medios. La relevancia del conflicto para el siglo XX lo merece. Pero también por sus lecciones para el mundo de hoy y del futuro. Si en relación con este último nadie duda de que una de sus claves es el dinamismo de Asia, suele olvidarse por el contrario el papel del escenario asiático en la década que precedió al estallido de la guerra.

La competencia de las grandes potencias en este continente tuvo repercusiones directas en Europa. Frente a quienes señalan 1914 como verdadero comienzo del siglo XX, fue la derrota de Rusia por Japón en 1905 lo que desencadenó una serie de hechos que conducirían al fin de la estructura de estabilidad creada por el Congreso de Viena en 1814-15: entre ellos, la Revolución bolchevique y la reconfiguración de las alianzas europeas. Fue la derrota de Rusia lo que condujo a Guillermo II a intentar aislar a Francia en Marruecos con el fin de romper la Entente Cordiale franco-británica, fruto de la guerra ruso-japonesa. La pesadilla alemana, que se convertiría en realidad en 1907, era la formación de un acuerdo entre Reino Unido, Francia, Rusia y Japón en Oriente Próximo—incluyendo el reparto de China—que excluyera a Alemania. El aislamiento de esta última en Asia y la reorientación de Rusia hacia el frente europeo—los Balcanes en particular—con una disposición revanchista (había que dejar atrás la humillación de la derrota ante Japón) cristalizaría en la rivalidad entre Berlín y San Petersburgo.

Concluida la guerra, tampoco Alemania sería el único país humillado por los términos acordados por los vencedores. Lo fueron asimismo Hungría o Turquía, pero también Asia en su práctica totalidad. Las demandas de vietnamitas y coreanos frente al colonialismo francés y japonés ni siquiera fueron oídas. China vio cómo las colonias alemanas en su territorio (Shandong) pasaron a manos de Japón, mientras que este último se sintió tratado como una potencia secundaria. El auge nacionalista en Asia—factor que determinaría el resto del siglo XX en la región—fue, por resumir, uno de los resultados de la primera guerra mundial y del tratado de Versalles.

Pero si se piensa en Asia en relación con la Gran Guerra es sobre todo por la aparente similitud entre el ascenso de China en la actualidad y el auge de la Alemania guillermina. Fue la unificación de Alemania lo que supuso un desafío para el sistema de equilibrio de poder amparado en la primacía británica, desencadenando en último término el conflicto. Es una China camino de convertirse en la mayor economía del planeta y con la ambición de contar asimismo con las mayores fuerzas armadas hacia 2049, quien puede potencialmente poner fin al liderazgo norteamericano del orden mundial desde 1945.

La Historia no se repite pero rima, solía decir Mark Twain. Los presidentes de Estados Unidos y de China afrontan una nueva era de transición de poder. Conmemoraciones como las de estos días sirven para recordar cómo terminaron las anteriores.