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THE ASIAN DOOR: Las tecnológicas chinas se lanzan a cotizar en bolsa. Águeda Parra

La guerra comercial entre Estados Unidos y China está siendo testigo de excepción de una de las mayores oleadas de salidas a bolsa de las tecnológicas chinas de la historia. Ante un incremento de los aranceles aplicados a una amplia gama de productos en ambos sentidos, las tecnológicas chinas han preferido evitar futuras volatilidades del mercado y abordar en los últimos meses una escalada de operaciones de Oferta Pública de Venta (OPV), o IPO (Initial Public Offering), según la terminología anglosajona. La situación de conflicto entre las dos primeras potencias mundiales no genera la mejor de las condiciones macroeconómicas, sin embargo, las startup chinas están decididas a asumir el reto de la OPV con el objetivo de encontrar la financiación necesaria para conseguir diferenciarse en el altamente competitivo mercado chino.

A pesar de esta situación en cierto sentido desfavorable, se espera que la combinación de todos los unicornios chinos que salgan a bolsa en los próximos 12 a 24 meses supere un valor de mercado de más de un billón de dólares, según estimaciones de la banca de inversiones JPMorgan. Situación que refleja el buen momento de las tecnológicas chinas motivado por las oportunidades que genera una sociedad de nativos digitales y la alta penetración de Internet móvil. En muchos casos se trata de unicornios que son incubadoras o están respaldados por los grandes titanes de la industria como Alibaba y Tencent, generando todo un ecosistema de innovación que potencia el desarrollo de los sectores del e-commerce, las FinTech, la salud, la movilidad y el entretenimiento.

El cambio reciente en las reglas de cotización de la bolsa de Hong Kong, que permite acciones de clase dual para que los fundadores dispongan de un poder de voto mayor que el resto de accionistas, está motivando que muchas tecnológicas chinas elijan esta ciudad para llevar a cabo sus operaciones de salida a bolsa frente a la histórica elección de la bolsa Nueva York para el lanzamiento de las OPV. En su día, ésta fue la opción escogida por el gigante del e-commerce Alibaba en 2014, en la que se considera la mayor operación llevada a cabo por la bolsa estadounidense alcanzando una valoración de 168.000 millones de dólares.

Entre las empresas que han decidido abordar esta nueva etapa empresarial se encuentra la salida a bolsa de Xiaomi a principios de julio, que alcanzó una valoración de 54.000 millones de dólares, muy por debajo de las expectativas iniciales de la empresa de superar los 70.000 millones de dólares, pero que está considerada como la operación más importante de la historia del parqué de Hong Kong. Aunque el fabricante de teléfonos móviles todavía no genera beneficios, y las pérdidas alcanzaron los 1.000 millones de dólares en los tres primeros meses del año, la financiación conseguida con la salida a bolsa le permitirá a Xiaomi hacerse mayor en Europa compitiendo con Apple y Samsung en el mercado de los teléfonos móviles.

La expansión fuera de China le servirá a Xiaomi de trampolín para aumentar su capitalización bursátil y mejorar posiciones en la clasificación de las 20 empresas mundiales líderes de Internet por valor de mercado, donde actualmente ocupa el puesto 15. Una clasificación casi en paridad entre las 12 compañías estadounidenses y las 8 chinas, donde las siete primeras de la lista agrupan el 81% del valor total de la lista, formada por Apple (1), Amazón (2), Alphabet (3), Microsoft (4), Facebook (5), Alibaba (6) y Tencent (7), empresas que se sitúan entre la valoración de Apple, que asciende a los 915.000 millones de dólares, y la de Tencent, que alcanza los 477.000 millones de dólares cerrando el grupo de las siete más importantes.

La siguiente en la lista que optará próximamente por una OPV será Meituan Dianping, la cuarta startup tecnológica más valiosa, según un estudio de CB Insights. Competidora en la distribución de alimentos con Ele.me, propiedad de Alibaba, y también presente en el negocio de los vehículos compartidos, la salida a bolsa le aportará la financiación suficiente para seguir creciendo. La bolsa de Hong Kong volverá a ser el escenario elegido para una salida a bolsa posiblemente a finales de año y con la que espera conseguir un valor de mercado de 60.000 millones de dólares. De ser así, conseguiría una valoración superior en 6.000 millones de dólares a la que consiguiera Xiaomi, pudiéndose posicionar como la OPV más importante en la bolsa de Hong Kong en dos años.

Muchos movimientos que muestran que China se ha convertido en uno de los entornos más dinámicos entre las startup tecnológicas del momento. (Foto: Rafael Matsunaga, Flickr.com)

Pasaporte chinese

THE ASIAN DOOR: De empleado en Silicon Valley a CEO de Pinduoduo. Águeda Parra.

El fomento del gobierno de Xi Jinping por impulsar un nuevo modelo de economía digital está favoreciendo que se creen nuevas oportunidades laborales en el país para cubrir la demanda de los nuevos perfiles profesionales que surgen, principalmente en el ámbito de las nuevas tecnologías. Muchos de los actuales emprendedores tecnológicos son parte de los conocidos como sea-turtles, jóvenes chinos que se han formado profesionalmente en las grandes tecnológicas de Silicon Valley y regresan con la ambición de levantar los nuevos unicornios que están favoreciendo la revolución digital en China.

El nuevo rival de Alibaba y JD.com responde a este patrón. Pinduduo es el nombre elegido por Colin Huang, ex trabajador de Google, que hace tres años creó la que hoy es la segunda compañía de e-commerce más popular de China con sus 344 millones de usuarios, adelantando a JD.com en esta clasificación y solamente por detrás de Alibaba, el gran gigante del e-commerce chino. El ritmo de popularidad de Pinduoduo ha sido exponencial entre la población china como lo demuestra el crecimiento de su ratio de penetración en un año, pasando del 1% a principios de 2017 al 19,37% a finales del mismo año.

El modelo de negocio elegido por Pinduoduo es una combinación de Facebook y Groupon dirigido a los compradores de las áreas rurales con menores recursos económicos, donde se posiciona por delante del Marketplace de Taobao y de JD.com. Contando con la inversión de Tencent Holdings y Sequoia Capital, la empresa de descuentos de bajo precio será la segunda tecnológica en salir a bolsa en lo que va de año, tras la operación de Xiaomi a principios de julio. Aunque todavía reporta pérdidas que alcanzan los 79,5 millones de dólares, con la salida a bolsa espera reunir unos 1.630 millones de dólares que le permitirán abordar sus planes de expansión de negocio y alcanzar un valor de mercado de 24.000 millones de dólares.

Sin duda, el auge del e-commerce en China ha favorecido que se cree un ecosistema de nuevos unicornios que están creciendo rápidamente por el país de la mano de una oleada de jóvenes emprendedores cuyas oportunidades en las empresas de Silicon Valley nunca hubieran sido tan prometedoras. De hecho, la salida a bolsa de Pinduoduo podría reportarle a su fundador una fortuna de 8.300 millones de dólares, según estima Bloomberg, convirtiéndose en una de las 25 personas más ricas de China.

El éxito de Pinduoduo reside, principalmente, en formar parte del grupo de mini aplicaciones accesibles desde WeChat. El billón de clientes de la omnipresente red social china facilita el acceso a un potencial grupo de compradores, llegando a contar con 103 millones de usuarios activos a finales de marzo. El modelo de descuentos orientado a compras online en las pequeñas ciudades le ha reportado a Pinduoduo un volumen de ventas de 14.980 millones de dólares, una cifra que otros grandes como el marketplace Taobao, propiedad de Alibaba, tardó 5 años en conseguir, y que JD.com ha conseguido transcurridos 10 años.

Pinduoduo se posiciona entre los grandes el e-commerce en el país formando parte del mercado de consumo de China que en 2021 se espera que alcance 6,1 billón de dólares, según las estimaciones de Boston Consulting Group. Esto supone un crecimiento de 1,8 billones de dólares respecto a 2017, equivalente al tamaño que se espera que alcance el mercado de consumo en Reino Unido en 2021.

Este nuevo grande del e-commerce en China responde perfectamente a la propaganda que hizo el propio Steven Jobs sobre Apple en 1997 que decía: “Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos.”

revolution

THE ASIAN DOOR: The silent revolution of the digital economy. Águeda Parra.

The United States and China have been fighting a commercial war for a long time in the economic field without apparent winners or losers yet. Diplomacy is playing an important role in the game of alliances in Asia Pacific, where Washington has seen its leadership and influence reduced in recent years. However, the most growing rivalry is seen in the silent digital revolution that is placing China a few steps behind the United States, reducing the distance that separated them just a decade ago.

In the words of John Chambers, director of Cisco System, “At least 40% of all businesses will die in the next ten years if they cannot imagine how to change their entire business model to accommodate new technologies.” And not only they must transform themselves so as not to have an imminent expiration date, but adapting to the digital universe allows companies to have less rigid production processes, making them more competitive. China is taking advantage of it to reduce its differences with the major powers, thanks to the fact it does not have the burden of highly structured business processes. China is jumping into the digital environment in a more agile way and with greater capacity to start competing more easily in the global ecosystem within a globalized environment.

In the physical world, a dissatisfied customer can tell 6 people, while in the digital world it can reach up to 6,000 friends, according to Jeff Bezos, founder and CEO of Amazon. This principle is followed by the main digital platforms in China, the so-called BAT (Baidu, Alibaba and Tencent), the ones that with their star applications are redesigning the model of digital economy in China. So much so, that the search engine par excellence in the Asian giant is Baidu, the first Chinese company listed in the NASDAQ 100 Index. It has a market share in the country of 75.1%, compared to the 1.4% that Google has. In the field of e-Commerce, the reference in China is Tmall, owned by Alibaba, with a 56.6% share, whereas Amazon represents only 0.8% of the Chinese market. In the field of social networks, WeChat, owned by Tencent, with 1 billion active users, exercises the leadership. This is a universe Facebook cannot compete with, having just 54 million users in China, according to the report 2017 Digital Economy Compass by Statista.

The transformation of the digital environment is causing 4 Chinese tech titans to appear in the Top 15 of major digital platforms, Alibaba (5), Tencent (6), Baidu (8), and JD.com (10), in a classification that worldwide continue to lead the US companies Apple (1), Google (2), Amazon (3) and Facebook (4), according to the aforementioned report. However, China has in its favour the immense population of the country that represents the great growth potential of online services. With an Internet penetration in China that reaches 50% of the population, about 700 million people can find in online services the means to meet their daily needs. In the case of the United States, the situation is quite different, since Internet penetration reaches 77% of the population, and only 59 million people still do not enjoy online services, according to the Statista study.

The stereotype of unicorns, private investment technology startups that have a value of more than $1 billion, follows the same dynamic as the digital economy as a whole. In this decade, it is more possible that companies with a value of more than $1 billion are Chinese or American, as was the case of 31 out of the 40 companies created during 2016, mostly related to new technologies. In this digital revolution, Europe seems to be falling behind and far from China and the United States, not only in the creation of startups, but also in digital spending calculated as a percentage of total household consumption per capita. At this point, China is in the Top 1 with 10.6% in 2016, much higher than that registered by Europe (5%) and the United States (4.5%).

Among the markets analysed by Statista in its report are the eServices, highlighting the distribution of food as the most dynamic market, with an overall annual profit growth of 21% between 2016-2021, similar to the one registered in the United States, with an 19% increase in the next five years. The eTravel market is another example of the markets that will register the most significant growth globally, almost doubling the revenues in 2021 to reach around one trillion dollars, mainly driven by the United States, which will grow by 7.4%, while China with an increase of 17.9% will not be enough to overcome the American power in this area. The study also indicates that China will dominate the online luxury market worldwide with a turnover that can reach more than $285 billion in 2021. The Asian giant, as dragon of the FinTech, leads a market that has expected to double its revenues in this period, registering growths of 30.2% between 2016 and 2021, according to the abovementioned report.

However, in the Chinese digital ecosystem, payment for advertising follows an inverse trend. WeChat incorporated payment campaigns in 2015, and today they only represent 15-20% of Tencent’s revenues, compared to 70% for Facebook. However, according to the forecast, the market will double its income between 2016 and 2021. The situation is likely to change in the next five years. How long will the digital economy revolution in China continue to seem silent?

 (Traducción: Isabel Gacho Carmona)

revolution

亚洲门:数字经济的无声革命。安吉黛 – Águeda Parra

美国和中国长期以来一直在经济领域上进行商业战争,而没有明显的胜负之分。外交对亚太地区非常重要,华盛顿近年来在该地区的领导力和影响力有所减弱。但最激烈的竞争是无声的数字革命,它使中国落后于美国,并将它们减少隔开十年的距离。

正如思科系统公司总监约翰钱伯斯 (John Chambers)说:“如果不改变整个商业模式以适应新技术,至少有40%的企业将在未来的十年内死亡。”为了不失败,企业必须进行改革,减少生产过程的僵化程度,提高竞争力。中国正在利用这一优势来减少与大国的分歧,并在全球化的世界中更加轻松地竞争。

根据亚马逊创始人兼首席执行官杰夫贝佐斯(Jeff Bezos)的说法,在现实世界中,一个不满意的客户可以告诉6个人,而在数字世界中,他可以接触6,000个朋友。中国主要的数字平台(百度,阿里巴巴和腾讯)在应用中正在重新设计中国的数字经济模式,遵循这一原则。这么多,这家亚洲巨头的卓越搜索引擎是百度,这是纳斯达克100指数中首家上市的中国公司,该公司在该国的市场份额为75.1%,而谷歌为1.4%。在电子商务领域,中国的领导者是阿里巴巴拥有的天猫,占56.6%的份额,而亚马逊仅占中国市场的0.8%。根据2017Statista的报告,在社交网络领域,由腾讯拥有的微信占据了10亿活跃用户,脸书无法与之竞争,在中国拥有5400万用户。

数字环境的转型速度正在导致4家中国技术巨头出现在主要数字平台的前15名中,阿里巴巴(5),腾讯(6),百度(8)和京东(10)。这种分类依然由美国公司苹果(1),谷歌(2),亚马逊(3)和脸书(4)领导。但中国这个国家的庞大人口有利。这是在线服务的巨大增长潜力。随着中国互联网普及率达到50%的人口,仍有大约7亿人能够在线服务中找到满足日常需求的手段。根据Statista的报告,就美国而言,情况大不相同,因为互联网普及率达到77%,而只有5900万人仍然不享受在线服务。中国的数字经济革命会保持沉默多久?

(Traducción: Isabel Gacho Carmona)

JD com

THE ASIAN DOOR: JD.com y Google se alian en plena guerra comercial. Águeda Parra

La mayor batalla del mundo por la supremacía en tecnología se está librando en China. Es momento de mirar hacia el gigante asiático para encontrar el entorno de desarrollo de I+D más innovador y disruptivo que está creando un ecosistema digital donde se desenvuelven empresas como JD.com, comúnmente conocida como el Amazon de China. Fundada por Richard Liu en 1998 en Beijing, el paso al negocio digital lo realizó en 2004 para convertirse en la competencia directa de Tmall, propiedad de Alibaba. Con una plantilla de 150.000 personas, los buenos resultados están favoreciendo que incremente su cuota de mercado del 22%, de hace un año, al 33% actual, según los analistas.

Con un valor de mercado de 55.000 millones de dólares, está considerada como uno de los diez unicornios chinos menos conocidos hasta el momento, pero del que se va a empezar a hablar, y mucho, a partir de ahora. Su rápida expansión internacional por Tailandia, Indonesia, Vietnam e incluso Europa, cuenta con una oficina en París desde principio de año y ha cerrado acuerdos con socios españoles y marcas europeas, principalmente en el sector del lujo, da muestra de su enorme potencial.

Es el caso del anuncio de Google el pasado 18 de junio de invertir en JD.com 550 millones de dólares para ayudar a la compañía a continuar su expansión fuera de China, poniendo de manifiesto el interés de las grandes tecnológicas americanas por participar del creciente ecosistema digital chino. Como resultado del acuerdo, Google recibirá 27 millones de acciones ordinarias Clase A de JD.com quien aportará su ventaja competitiva en la cadena de suministro y logística en China mientras se beneficia de la fortaleza de la tecnología de Google para desarrollar nuevas infraestructuras minoristas que mejoren la experiencia de compra.

Con el acuerdo, Google busca frenar la expansión de Amazon.com en los mercados asiáticos, además de permitirle fortalecer su relación con Walmart, que posee el 10% de JD.com. De igual forma, JD.com pretende desafiar el dominio de Alibaba gracias a la promoción de sus productos a través de Google Shopping. El rápido crecimiento de la clase media en China ha sido un elemento importante en la valoración de la inversión, pero también lo ha sido el hecho de que China sea el país donde se produce el mayor número de descargas de aplicaciones y que cuenta con el ingreso más alto por aplicación al año y, sin embargo, no cuenta con la presencia de las FANG (Facebook, Amazon, Netflix y Google) al haber conseguido China desarrollar aplicaciones propias que reproducen las funcionalidades de éstas.

Justo en el momento en el que parece que comienza a recrudecerse la guerra comercial entre Estados Unidos y China, resulta más evidente que el plan Made in China 2025 será un éxito, incluso con la oposición de la administración Trump. El enfrentamiento con el fabricante de equipos de telecomunicación ZTE ha puesto de manifiesto que China todavía está retrasada en ciertas tecnologías fundamentales, como la de microchips. De ahí que para el gobierno chino sea primordial impulsar con mayor determinación los objetivos previstos en el plan Made in China 2025 de modernización e innovación de los sectores claves para el desarrollo del país.

Los grandes titanes chinos están siendo los principales embajadores de los avances tecnológicos que pretende Made in China 2025, con Tencent y Alibaba como referentes de la revolución digital del país. El plan forma parte del ideario de Xi de conseguir el “sueño chino” mediante un “gran rejuvenecimiento de la nación china”, y las innovaciones que se están incorporando en el ámbito del e-commerce y las FinTech están revolucionando una economía digital con avances que todavía tardarán años en verse en Estados Unidos. En China, los titanes tecnológicos están aplicando la potencialidad del big data y la inteligencia artificial a las peculiaridades del mercado chino, desmarcándose de los desarrollos occidentales y haciendo que la economía china sea cada vez menos dependiente de tecnología extranjera.

China alberga a 9 de las 20 mayores compañías tecnológicas del mundo. Por su valor de mercado, Apple, Amazon, Microsoft, Alphabet y Facebook forman el Top5, seguidas de Alibaba y Tencent, en una clasificación en la que también aparecen Baidu y Xiaomi. De ahí que la gran revolución digital que está experimentado China haya impulsado a que Google, bloqueado en el país desde 2010, busque alianzas con socios locales, como Tencent, Huawei, Xiaomi y Baidu para que distribuyan Google Play Store en sus propias App Store.

Google cuenta con mayor presencia en el país desde que en 2017 se volviera a relanzar el Traductor de Google y se haya incorporado su tecnología ARCore de realidad aumentada y virtual a través de Xiaomi y Huawei. Asimismo, a finales del año pasado Google también anunciaba la apertura de un laboratorio de Inteligencia Artificial en Beijing para facilitar el acceso al talento del país, toda una serie de iniciativas orientadas a participar del momentum de transformación digital que se está produciendo en China.

OBOR

THE ASIAN DOOR: La nueva Ruta de la Seda incorpora a las Tech chinas. Águeda Parra

 

Si tuviéramos que elegir aquel proyecto que está ayudando más a que China se posicione en un lugar destacado en la esfera global ése sería la nueva Ruta de la Seda. Concebida como una iniciativa global e integradora de la que participan actualmente 68 países, responde a la visión holística del gigante asiático de conseguir un entorno de prosperidad, de despliegue de nuevos mercados de exportación y de avances tecnológicos que ayudarán a que China se convierta en una potencial global.

La Ruta se conoce más comúnmente como la iniciativa OBOR (One Belt One Road) y es la muestra más clara de cómo Xi Jinping está adoptando un perfil alto en las cuestiones geopolíticas y geoestratégicas que atañen a China, a diferencia de anteriores dirigentes chinos como Deng Xiaoping que preferían mantener un perfil bajo en cuestiones de política exterior. Como parte del “sueño chino”, la iniciativa forma parte del XIII Plan Quinquenal (2016-2020), además de haberse incluido una referencia del colosal proyecto de infraestructura en la constitución del Partido.

Conocida como la iniciativa del siglo, OBOR pretende unir China con Europa a través de seis corredores terrestres denominados Silk Road Economic Belt (Cinturón Económico de la Ruta de la Seda), y una ruta marítima, conocida como 21st-Century Maritime Silk Road (Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI). El objetivo de China no es sólo aumentar su influencia política en los países por donde discurre la Ruta y mantener la estabilidad en sus fronteras oeste y sur, sino mejorar la calidad de vida de las personas que viven en esas regiones y abrir nuevos mercados de exportación para los productos chinos.

Los 68 países que agrupa la nueva Ruta de la Seda representan una población de 4.400 millones de personas, el 70% de la población mundial, y un tercio de la producción económica mundial. Después de los primeros cinco años desde que Xi anunciara la iniciativa, el aumento del volumen de los flujos comerciales ya es apreciable en ambos sentidos, registrando un incremento del 19,4% en el primer trimestre de 2018 respecto al mismo período del año pasado, alcanzando los 287.300 millones de dólares.

En esta primera fase del proyecto, están empezando a estar operativas varias infraestructuras emblemáticas, como el puerto de Gwadar en Pakistán y el puerto de El Pireo en Grecia, a la que se suman muchas otras obras de ingeniería por toda Asia Central donde destaca la voluntad de China de invertir en fuentes renovables. Mientras muchos otros proyectos se suman a la iniciativa en esta fase, principalmente centrada en mejorar el transporte y las comunicaciones, comienza una segunda etapa donde será clave el desarrollo de los sectores del e-commerce, salud, educación y servicios financieros, en un ciclo donde se van sucediendo estas dos etapas a medida que se incluyen nuevos proyectos hasta que la iniciativa finalice en 2050.

En esta segunda fase de OBOR es cuando entran en escenas las otras grandes iniciativas lanzadas por China, como el Made in China 2025, Healthy China 2030 y el desarrollo de las FinTech como parte del proceso de globalización de China. En este ámbito es donde las grandes tecnológicas chinas están jugando un papel muy importante participando activamente con los países OBOR en el fomento del sector privado. De la mano de los colosos tecnológicos Alibaba, Tencent y JD.com, principalmente, está llegando la revolución digital a países con bajos Índices de Desarrollo Humano. Es el caso de la adquisición por parte de Alibaba de Daraz, empresa de e-commerce de Pakistán, propietaria de plataformas marketplace online por toda Asia del Sur. En Bangladesh, otro de los países OBOR, Alibaba adquiría a través de Ant Financial, matriz de Alipay y la mayor FinTech del mundo, el 10% del proveedor de servicios financieros móviles bKash, mientras que en Pakistán se hacía con el 45% del Banco Telenor Microfinance, que a su vez es propietario de Easypaisa, la mayor plataforma de servicios financieros digitales en Pakistán.

De los corredores que contempla OBOR, el Nuevo Puente Terrestre Euroasiático que conecta China con Europa por vía férrea es la opción elegida por JD.com para repartir los productos que se cargan en el puerto de Hamburgo, Alemania, entre los minoristas online que quieren vender en China. Tras un recorrido de 10.000 kilómetros, el China Railway Express llega a la provincia de Shaanxi utilizando una ruta un 80% más barata que la opción de transporte aéreo, y 35 días más rápida que si utilizara las rutas marítimas.

La economía digital forma parte de la nueva Ruta de la Seda, y China cuenta con los beneficios que reportarán tanto las obras de infraestructuras contempladas en la iniciativa como las que procedan de los sectores tecnológicos para profundizar en el proceso de globalización del país. Todavía no se conoce en detalle los beneficios de esta nueva visión de la Ruta, pero cuando se conozcan, serán tan colosales como las cifras que se manejan en el despliegue de infraestructuras de OBOR.

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THE ASIAN DOOR: Globalización, fútbol y China, una liga de campeones. Águeda Parra

Desde que Xi Jinping llegara al poder en 2013, se han ido sucediendo los planes e iniciativas para situar el país al máximo nivel en lo que a innovación y modernización se refiere. Pero en la agenda del máximo dirigente de la segunda potencia mundial también aparecen otros retos de carácter social, que pueden pasar algo más desapercibidos por no contar con el eco del que gozan aquéllos en los ámbitos económicos y empresariales.

La gran afición de Xi por el fútbol ha traspasado fronteras, en un país donde la práctica de este deporte no está considerada deporte nacional, a pesar de que consigue movilizar a un buen número de fans y seguidores. Sin embargo, el interés que despierta en el presidente está íntimamente ligado con el deseo que ambiciona Xi por situar a China en la élite de la economía mundial y, por qué no, también entre las grandes potencias del fútbol como parte del proceso de globalización en el que está inmerso el gigante asiático.

En un país donde la práctica del balompié es reciente, el reto se antoja complejo y realizable a largo plazo. En otros ámbitos deportivos, China ha alcanzado el reto de convertirse en una importante potencia de los medalleros en acontecimientos mundiales, casi siempre compitiendo en modalidad individual, donde los éxitos se atribuyen a logros personales con gran dosis de sacrificio. Ante la situación de que la práctica de la educación física en los colegios tiene un marcado corte militar, el fomento de valores como el espíritu de equipo y el compañerismo son los grandes ausentes entre las fortalezas de los deportistas chinos y el lastre que impide que la práctica del fútbol no termine de despegar entre la población.

Sin embargo, el fútbol en China está asociado a otro aspecto más dentro del proceso de globalización del país, con el reto de abrir hasta 50.000 academias hasta 2025 y construir 70.000 campos de fútbol por todo el país. Medidas que son los primeros pasos para potenciar la práctica del fútbol en China, y que permitirán alcanzar los tres grandes sueños de Xi en esta materia, empezando por una clasificación de China para otra Copa del Mundo, la única vez fue durante el Mundial de Japón y Corea en 2002, albergar una Copa del Mundo y, en tercer lugar, conseguir ganarla. Como retos intermedios, China aspira a convertirse en uno de los mejores equipos de fútbol de Asia en 2030, alcanzable gracias a fomentar la práctica de este deporte entre más de 50 millones de jugadores en 2020. Objetivo a priori alcanzable, una vez que China ocupa el quinto puesto en Asia, según expertos deportivos locales, resultando más complicado conseguir un equipo de élite para 2050.

Los eventos deportivos son los mejores instrumentos para ejercer influencia política, soft power utilizado para proyectar los valores nacionales del país anfitrión, un mecanismo de alto valor que permite canalizar inversiones empresariales. El gran escaparate del Mundial de Fútbol supone para las empresas chinas fuertes dosis de visibilidad durante un mes en el punto de mira mundial, de ahí que marcas como Hisense, Vivo, Yadea y Wanda figuren entre los promotores chinos del Mundial de la FIFA Rusia 2018 con anuncios en paneles a pie de campo durante el evento. Otro signo más de los beneficios de la globalización.

Los grandes clubes de fútbol del mundo son embajadores de una marca, de un estilo, de una identidad, a la que se han sumado los ciudadanos chinos sin ni siquiera tener una selección a la que apoyar en este Mundial de Rusia, pero que ha conseguido desplazar hasta 100.000 seguidores, de los que solamente 40.000 tienen entrada, 8.000 más que las adquiridas por los fans ingleses, según los organizadores de la FIFA. El resto de los 60.000 chinos que acudirán al evento lo harán en calidad de turistas para experimentar el ambiente cerca de la acción. Con ello, China se sitúa en el puesto 8 en el Top 10 de número de entradas vendidas, clasificación que la lidera Estados Unidos, país que tampoco compite en el Mundial de Rusia, al que le siguen Brasil (2), Colombia (3), Alemania (4), México (5), Argentina (6), Perú (7), Australia (9) y Reino Unido (10), dando muestra de cómo la globalización se aplica a los movimientos económicos y sociales en el mundo actual.

El ámbito de los negocios también está representado en la compra de jugadores entre las grandes ligas. Paradójicamente, la Superliga de China figura en el primer puesto de las ligas que más gastaron en traspasos en el mercado de invierno de 2016, alcanzando los 336,55 millones de dólares, a cierta distancia de la consolidada Premier League, que alcanzó los 271,42 millones de dólares, según datos de Transfermarkt.de. La Liga española, que acoge a un buen número de internacionales y de grandes figuras, queda eclipsada por las magnitudes que se mueven en China, ocupando la sexta posición entre las grandes ligas mundiales con 40,56 millones de dólares en traspasos. Esta situación ha provocado que China comience a codearse con los grandes del fútbol, situándose en el quinto puesto como importador de futbolistas en 2016 tras superar a Francia, clasificación que lidera Inglaterra, Alemania, España e Italia, las potencias tradicionales del fútbol.

La globalización ha demostrado ser un método efectivo para mejorar los estándares económicos y sociales. El proceso en el que está inmerso China desde que en 2001 entrara a formar parte de la Organización Mundial de Comercio (OMC) ha permitido que el país asiático haya alcanzado éxitos muy remarcables para reducir el número de personas que viven en pobreza extrema y aumentar los estándares de calidad de vida. Otros proyectos en marcha como el Made in China 2025, Healthy China 2030 y la iniciativa de la nueva Ruta de la Seda forman parte del compromiso de Xi por impulsar la transición de China hacia una economía avanzada. Además, es posible que China esté compitiendo por albergar la Copa del Mundo de 2030 o 2034, para el agrado del creciente número de aficionados chinos y del propio presidente Xi que verán cómo se consolida la Superliga de China en los próximos años. ¿Acaso iba China a desaprovechar el gran escaparate del fútbol para hacerse más global? (Foto: Ai Kagou, Flickr)

estudiantes

THE ASIAN DOOR: El gaokao ya no es la única opción para las nuevas generaciones. Águeda Parra

El gobierno chino es muy consciente de la importancia que tiene para los 9,75 millones de estudiantes de secundaria presentarse a la prueba más importante en su vida, el examen de acceso a la universidad, nuestra antigua selectividad, conocida en China como gaokao (高考). Las autoridades se esfuerzan por mantener un entorno libre de ruidos cortando calles, prohibiendo el sonido de los cláxones e interrumpiendo la construcción de edificios a distancias cercanas del lugar de examen.

Siendo importante que los próximos universitarios estén alineados con la doctrina del Partido Comunista Chino y sean conocedores de la visión del gobierno, la parte principal de los 150 minutos de examen ha estado orientada a resaltar la visión de Xi Jinping y la “nueva era”, concentrando un total de 5 de las 9 preguntas, con algunas variaciones según las zonas, del comentario de texto de 800 palabras que deben redactar los estudiantes y que supone un tercio de la nota final del examen.

Formar parte de un nuevo milenio ha sido un tópico recurrente, y preguntas del tipo “nueva juventud en una nueva era, crecer con el desarrollo de China” han sido el tema elegido en Beijing para conocer las reflexiones de los estudiantes sobre la labor que está realizando el presidente Xi Jinping en los últimos años. En otros casos, como en las provincias de Yunnan y Sichuan, la temática elegida se ha centrado en preguntar sobre las reformas iniciadas por China y el proceso de apertura, utilizando como títulos de los comentarios de texto propuestos los eslóganes políticos empleados por el Partido para presentar los proyectos. Así han aparecido entre las opciones a desarrollar temas que hacían referencia al “Triunfo en la larga marcha de nuestra generación”, eslogan utilizado en su momento para presentar la construcción de la Nueva Área de Xiong’an en 2017, un ambicioso proyecto de Xi Jinping para crear una zona económica cerca de Beijing.

La presión familiar que reciben los futuros universitarios tiene su origen en que sólo el 50% de los estudiantes obtendrán una puntuación suficientemente alta para realizar estudios de postgrado. Puesto que la nota de corte se realiza en función de la puntuación media de cada año, y además depende de la población de cada provincia, muchas familias trasladan su residencia a otras ciudades a más de 1.500 km para encontrar condiciones más favorables para sus hijos. No obstante, el gobierno intenta promover la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes, independientemente de dónde vivan, de ahí que las mejores universidades reserven anualmente una cuota de admisión para los alumnos procedentes de las zonas rurales del centro y oeste del país, entre ellas Yunnan, Guangxi, Gansu, Tíbet y Guizhou, normalmente las provincias menos favorecidas económicamente, que entre 2010 y 2015 registraron el PIB per cápita más bajo de China.

Estudiar en el extranjero es otra de las opciones que están valorando cada vez más familias con recursos, de la clase media-alta. Durante 2017, algo más de 600.000 estudiantes eligieron estudiar en otro país como alternativa al gaokao, según datos del Ministerio de Educación, siendo Estados Unidos el destino preferido por la mayoría. Muchos de ellos se convertirán en los futuros sea-turtles, los profesionales chinos del mañana que regresarán a su país como directivos atraídos por las ofertas que les puedan ofrecer empresas como Alibaba, Tencent, Baidu o Xiaomi, los grandes titanes tecnológicos que están generando una revolución tecnológica decisiva para el desarrollo económico de China.

La gran diferencia de esta primera generación de estudiantes del siglo XXI es que no consideran que la opción de aprobar el gaokao sea tan trascendental como para decidir su futuro, según una encuesta realizada por el portal Web chino y empresa de medios Sina Corp. En la década de 1980 y 1990, más del 80% de los estudiantes consideraban que el gaokao era una prueba esencial en su vida, mientras que el 50% de la nueva generación de jóvenes considera que existen otros proyectos. Entre las opciones, mejorar el nivel de inglés que les permita conseguir un título con el que acceder a universidades en Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos, principales áreas de influencia en la región de Asia Pacífico, además del Reino Unido.

Con ello, no solamente se muestra un cambio evidente en cómo se afronta uno de los eventos más trascendentales en la vida de los estudiantes chinos, sino que se pone de manifiesto la aparición de un creciente individualismo entre los más jóvenes, a diferencia de la aptitud más colectiva que predominaba en generaciones anteriores. Esto da muestra de una sociedad china que está en pleno proceso de cambio, una nueva generación con más inquietudes que está dispuesta a afrontar nuevos retos, y que determinará la transformación de China tanto en lo político, en lo económico como en lo social. (Foto: Robert Borden, Flickr)

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THE ASIAN DOOR: La meta está en los coches autónomos. Águeda Parra

China está profundamente comprometida con convertir el país en una “potencia socialista moderna” en 2050. En la era Xi Jinping la capacidad de innovación y la visión de emprendimiento están siendo los grandes aliados para diseñar una hoja de ruta donde aparecen hitos intermedios, como la construcción de una sociedad “moderadamente próspera” en 2020 y la “modernización socialista” de China para 2035.

En esta transformación, la revolución tecnológica está jugando un papel decisivo, ámbito en el que China no parte de una posición excesivamente retrasada en comparación con el resto de potencias, sino que las diferencias se van reduciendo cada año como si de décadas se tratara. Éste es el caso de la carrera por el liderazgo en el sector del automóvil, rivalidad que ya está en marcha desde que China adelantara en 2009 a Estados Unidos como el mercado de vehículos más grande del mundo. La aspiración ahora para el gigante asiático es entrar en la liga de los tres grandes de la industria global del automóvil, formada por Estados Unidos, Alemania y Japón, pasando a ser el cuarto grande.

General Motors tiene presencia en el mercado chino desde 1997, y actualmente vende más de 4 millones de vehículos anualmente en el país, según fuentes internas, ventas que superan las realizadas en otros mercados, incluido el estadounidense. Pero ahora es el turno de que los fabricantes chinos de coches se conviertan en empresas globales, y para ello tienen que salir al extranjero para alcanzar el mercado americano y el europeo, donde competirán más directamente con los modelos de fabricantes japoneses y coreanos.

De nuevo, estamos ante una redefinición de la política “Go Global”, pero en esta ocasión aplicada a la industria del automóvil, donde el camino que van a emprender los fabricantes de coches chinos puede llegar a reproducir el éxito que ha tenido la industria de los móviles, con las marcas chinas desbancando a los fabricantes que dominaban el mercado hasta hace unos años. Esta estrategia se complementa con seguir manteniendo la compra de acciones por parte de las compañías chinas en fabricantes de coches y piezas extranjeros, hasta alcanzar los 31.000 millones de dólares, según las estimaciones de Bloomberg.

En cuanto a los coches eléctricos, China también ha arrebatado a Estados Unidos el liderazgo en este mercado, sucedió en el 2015, y el año pasado el país registró más de la mitad de las ventas mundiales. Para el gigante asiático el objetivo ahora es focalizarse en esta industria, para pasar de ser el mayor mercado del automóvil a convertirse en un poderoso hub del sector. La apuesta cuenta con el respaldo del gobierno, reflejado en el XIII Plan Quinquenal, que pretende impulsar los vehículos de nuevas energías para reducir la dependencia del petróleo extranjero y conseguir un aire más limpio para el país.

La medida tomada recientemente por el gobierno chino de eliminar la política vigente hace más de dos décadas de no permitir participaciones mayores del 50% en fabricantes de vehículos eléctricos abre un nuevo escenario de inversión en este mercado. En este nuevo escenario, los fabricantes chinos parten de una posición financiera y de recursos tecnológicos mejores después de llevar años trabajando conjuntamente en joint-venture con fabricantes extranjeros. En el futuro, esta nueva política asegura una mayor competencia que redundará ineludiblemente en la fabricación de coches de mejor calidad.

La tecnología es inherente a los avances en la industria del automóvil, e igual de crucial que el motor, de ahí que sean los grandes titanes tecnológicos los que están incorporando sus desarrollos a este mercado. Alibaba ha sido la incorporación más reciente, anunciando la inversión conjunta con Foxconn Technology Group de 350.000 millones de dólares en Xiaoping, startup que pretende convertirse en el Tesla de China. El gigante del e-Commerce también está participando con talento nacional para incorporar en las marcas de coches de lujo más populares del país, Mercedes-Benz, Audi y Volvo, el altavoz inteligente Tmall Genie que utiliza el servicio de asistente personal AliGenie. Por su parte, Tencent, la empresa de Internet más grande de Asia, ha pagado 1.800 millones de dólares por el 5% de Tesla.

En esta carrera, la siguiente parada es el dominio en la producción de los coches autónomos, con la aspiración del gobierno chino de alcanzar la cifra de 30 millones de esta nueva generación de vehículos en una década, política apoyada por los objetivos del plan Made in China 2025. Los grandes titanes tecnológicos chinos están aprovechando la potencialidad de la inteligencia artificial y el cloud computing para participar activamente de este nuevo reto. Entre ellos Baidu, propietario del buscador más importante de China, cuenta con el fondo Apollo con 1.500 millones de dólares para invertir en 100 proyectos de coches autónomos para los próximos tres años. ¿Alguien puede dudar que la rivalidad entre China y Estados Unidos no va a centrarse en quién alcanzará primero el liderazgo en la fabricación de los coches autónomos?

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THE ASIAN DOOR: La silenciosa revolución de la economía digital. Águeda Parra.

Estados Unidos y China están librando desde hace tiempo una guerra comercial en el terreno económico sin todavía aparentes vencedores ni vencidos. La eficacia de la diplomacia en política exterior está siendo relevante en el juego de alianzas en Asia Pacífico, donde Washington ha visto reducido su liderazgo e influencia en la región en los últimos años. Pero la rivalidad más creciente se aprecia en la silenciosa revolución digital que está situando a China a escasos pasos por detrás de Estados Unidos, reduciendo la distancia que les separaba apenas una década.

En palabras de John Chambers, director de Cisco System, “Al menos el 40% de todos los negocios morirán en los próximos diez años si no consiguen imaginar cómo cambiar todo su modelo de negocio para acomodarlo a las nuevas tecnologías”. Y no sólo deben transformarse para no tener una fecha de caducidad inminente, sino que adaptarse al universo digital permite que las empresas dispongan de procesos productivos menos rígidos, haciéndolas más competitivas. Ventaja que está aprovechando China para reducir sus diferencias con las grandes potencias, gracias a que no tiene el lastre de procesos de negocio muy estructurados, saltando al entorno digital de forma más ágil y con mayor capacidad de comenzar a competir más fácilmente en el ecosistema mundial en un entorno globalizado.

En el mundo físico, un cliente no satisfecho puede llegar a contárselo a 6 personas, mientras en el mundo digital puede llegar a alcanzar hasta los 6.000 amigos, según comenta Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon. Máxima que siguen fielmente los creadores de las principales plataformas digitales de China, denominadas las BAT (Baidu, Alibaba y Tencent), que con sus aplicaciones estrella están rediseñando el modelo de economía digital en China. Tanto es así, que el motor de búsqueda por excelencia en el gigante asiático es Baidu, primera compañía china listada en el índice NASDAQ 100, y que dispone de una cuota de mercado en el país del 75,1%, frente a un 1,4% de Google. En el ámbito del e-Commerce, la referencia en China es Tmall, propiedad de Alibaba, con un 56,6% de cuota, mientras que Amazon apenas representa un 0,8% del mercado chino. En el ámbito de las redes sociales, el dominio corre a cargo de WeChat, propiedad de Tencent, con 1 billón de usuarios activos, universo con el que no puede competir Facebook, que cuenta en China con 54 millones de usuarios, según datos del informe 2017 Digital Economy Compass de Statista.

La velocidad de transformación del entorno digital está provocando que 4 titanes tecnológicos chinos aparezcan en el Top 15 de principales plataformas digitales, Alibaba (5), Tencent (6), Baidu (8), y JD.com (10), en una clasificación que mundialmente todavía lideran las compañías estadounidenses Apple (1), Google (2), Amazon (3) y Facebook (4), según el citado informe. Pero China tiene a su favor la inmensa población del país que supone el gran potencial de crecimiento de los servicios online. Con una penetración de Internet en China que alcanza el 50% de la población, todavía quedan cerca de 700 millones de personas que pueden encontrar en los servicios online el medio de satisfacer sus necesidades diarias. En el caso de Estados Unidos, la situación es bien distinta, ya que la penetración de Internet alcanza el 77% de la población, y apenas 59 millones de personas todavía no disfrutan de servicios online, según el estudio de Statista.

El estereotipo de unicornios sigue la misma dinámica que la economía digital en su conjunto. En esta década, es más posible que las empresas con valor de más de 1.000 millones de dólares sean chinas o americanas, como fue el caso de las 31 de las 40 compañías creadas durante 2016, en su mayoría relacionados con las nuevas tecnologías. En esta revolución digital, Europa parece estar quedándose atrás y a mucha distancia de China y Estados Unidos, no sólo en la creación de startups, sino también en el gasto digital calculado como porcentaje del consumo total de los hogares per cápita. En este punto, China se sitúa en el Top 1 con un 10,6% en 2016, muy superior al registrado por Europa (5%) y Estados Unidos (4,5%), siendo el e-Commerce el principal mercado digital donde las personas gastan dinero en Internet, con estimación de que siga creciendo en la próxima década, según el citado estudio.

Entre los mercados que analiza Statista en su informe figuran los eServices, destacando la distribución de alimentos como el mercado más dinámico, con un crecimiento global del beneficio anual entre 2016-2021 del 21%, similar al que se registrará en Estados Unidos, con un 19% de incremento en el próximo lustro. El mercado del eTravel es otro ejemplo de los mercados que van a registrar un crecimiento más significativo globalmente, llegando casi a duplicar los ingresos en 2021 hasta alcanzar alrededor del billón de dólares, fundamentalmente impulsado por Estados Unidos que crecerá un 7,4%, mientras China con un incremento del 17,9% no será suficiente para superar a la potencia americana en este ámbito. El estudio también indica que China dominará el mercado online del lujo mundialmente con una facturación que puede alcanzar más de 285.000 millones de dólares en 2021. El gigante asiático, como dragón de las FinTech lidera un mercado que tiene previsión de duplicar sus ingresos en este período, registrando crecimientos del 30,2% entre 2016-2021, según datos del citado informe.

En el ecosistema digital chino, el pago por publicidad sigue, sin embargo, una tendencia inversa. Las campañas de pago se incorporaron en WeChat a partir de 2015, y hoy suponen únicamente el 15-20% de los ingresos de Tencent, frente al 70% que representan para Facebook. No obstante, con la previsión de que el mercado duplique sus ingresos entre 2016-2021, la situación es susceptible de que cambie en el próximo lustro. ¿Durante cuánto tiempo seguirá pareciendo silenciosa la revolución de la economía digital en China?