100 días en la Casa Blanca, un paseo por las profundidades del Ala Oeste

Washington.- Se han cumplido los primeros 100 días de gestión del gobierno de Trump, una marca importante en las administraciones estadounidenses, donde se suele hacer un balance de lo que se ha conseguido y en lo que se ha fracasado hasta ahora. Un periodo en que de manera interna el gabinete analiza la realidad de gobernar en un Estado de derecho donde, por ejemplo, se puede anular una ley como la reforma sanitaria de Obama, o que un juez y/o tribunal anulen el decreto ejecutivo de Trump contra los ciudadanos de determinados países. Seguramente para esta Administración ha sido más difícil adaptarse a este proceso tan natural en la cotidianidad de Washington, pero que por falta de experiencia política toca pagar como todo novato.

La situación interna de la Casa Blanca contiene las claves para comprender las líneas políticas. Estábamos acostumbrados a mirar al Secretario de Estado o al Departamento de Estado para descifrar las claves de la política exterior, pero este es otro aspecto que ha cambiado con la nueva Administración, y, a pesar de que un comentario o una visita de Tillerson sigan teniendo peso, para poder dilucidar hacia dónde vamos tenemos que mirar al círculo cercano del presidente Trump. Y valga decir que las figuras en ese círculo han afianzado su influencia o perdido la misma desde que los republicanos ganaron la presidencia el pasado noviembre. La lucha por el poder parece dejarnos un nuevo equipo más moderado y menos controvertido.

Entre el 1600 de la Avenida Pensilvania en Washington, dirección de Casa Blanca y Mar-a-Lago, el club privado de Trump en Florida, en el que el valor de la acción por socio oscila los 200.000 dólares, se han ido definiendo los círculos de poder que rodean al presidente. Míster Trump es una persona singular, acostumbrado a gestionar negocios y siempre rodeado de personas de su confianza, como su familia, razón por la que Ivanka Trump se ha convertido en asesora de su padre, quien a su vez se está rodeando de veteranos del gobierno de Bush, como su mano derecha Dina Powell, quien tiene una amplia experiencia internacional y que, según Condoleezza Rice, “es una de las personas más capaces que he conocido y desempeñó un trabajo crucial en el Departamento de Estado cuando estábamos tratando de acercarnos al mundo musulmán”. Powell incorporó al equipo de Ivanka Trump a Julie Radford, quien también estuvo vinculada a Wall Street, y con experiencia en iniciativas de mujeres emprendedoras.

Al lado está Jared Kushner, marido de Ivanka y asesor directo de Trump, quien seguramente se ve reflejado en él, pues a Kushner, como hijo mayor, le tocó asumir los negocios de su padre con tan solo 25 años y sin experiencia, demostrando su capacidad gerencial aumentando la fortuna familiar. Kushner fue descrito por la BBC, como el susurrador de Trump, que aparece y neutraliza las crisis tan solo con hablar. Las crisis de los viernes suelen ser las peores, pues este joven ortodoxo judío se retira de Sabbath y no es reaparece hasta el domingo. Fuentes cercanas le atribuyen mucha influencia por la confianza que Trump le tiene. Seguramente es la razón por la que Stephen Bannon ha ido mermando su influencia sobre el presidente, después de haber sido el ideólogo del discurso de la toma de posesión, junto con las ideas de “América primero”. Kushner, mucho más moderado, es citado como el enemigo del nacionalismo de derecha que representa Bannon.

Otro hombre clave es Gary Cohn, demócrata, con una amplia experiencia en el sector financiero, que fue presidente de Goldman Sachs, y que ha encarnado una lucha personal con Stephen Bannon, alineado con Kushner, junto con Steven Mnuchin, secretario del Tesoro. Este pequeño grupo cierra el círculo más moderado de la Administración, quienes están a día de hoy en la posición más cercana y de mayor influencia sobre Donald Trump.

Otro grupo con influencia, pero menor, es el “Establishment de los republicanos”, encabezado por Reince Priebus, quien es probablemente la figura más notaria del Establishment. Líder del partido hasta que fue nombrado jefe del gabinete de Trump, mantiene una especie de alianza simultánea entre Kushner y Bannon. Sean Spicer, el portavoz de la Casa Blanca, quien viene de haber sido el portavoz del partido está, por lo tanto, muy cercano a Priebus, pero con una reputación en entredicho, después de múltiples comentarios y respuestas inapropiadas a los periodistas.

Y por último, los Anti Establishment, encabezado por Stephen Bannon. Que desde que ha comenzado su caída, parece dar la sensación de que las cosas empiezan a enderezarse un poco. Stephen Miller, con el cargo de asesor político es uno de los aliados más cercanos de Bannon, pero quien a su vez, se ha alineado con Kushner, lo que ha hecho que su influencia no desaparezca del todo.

Después de la tormenta siempre llega la calma, y, aunque en Washington la calma nunca será completa, parece que las alianzas que se han establecido de la mano de la Primera Hija y el yerno serán la clave de este gobierno, lo que puede ser positivo, pues Ivanka es una gran defensora de los derechos de las mujeres y con gran capacidad para hacer alianzas (el lado diplomático del que tanto carece el presidente), así como su marido para neutralizar a Trump. ¡Así que a por los 200 días de normalidad y sensatez!

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments