China-EEUU: tensión y elecciones

La tensión entre China y Estados Unidos sigue subiendo lenta pero sostenidamente. Peldaño a peldaño. China sigue decididamente a la ofensiva, con su diplomacia con velas desplegadas presionando, seduciendo y sobornando;  sus servicios secretos más ofensivos y descarados que nunca y sus fuerzas armadas fortaleciéndose y exhibiendo músculo en toda  su zona de influencia.

Los regímenes autoritarios, con un presidente vitalicio, sin poder judicial independiente que ejerza un control, con tecnología volcada en la seguridad y, en el caso chino, con una economía capaz de ablandar voluntades exteriores no tienen muchos incentivos para la contención.

Estados Unidos, sin embargo, es menos manejable. La ética de los principios fundacionales (aunque a veces parezca que Trump no los conoce mucho), la adhesión a la libertad económica (aunque siempre asome la tentación intervencionista) y la fuerza política y militar son un freno para China y están en el fondo de la lucha por la hegemonía en los mercados y en el juego de alianzas.

Además, está la situación interna en Estados Unidos, con la pandemia mal gestionada y fuertes (nada nuevo) tensiones raciales en un escenario marcado por las elecciones previstas para noviembre. En este marco, Trump tiene que reforzar su discurso, con frecuencia torpe, atropellado y simplista frente a China. Y el hecho de que China e Irán hayan proclamado que quieren a Biden en la Casa Blanca en la suposición de que será más débil frente a su política agresiva no ayuda mucho.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments