La nueva diplomacia de la Administración Biden en Vietnam. Nieves C. Pérez Rodríguez

La Administración Biden sigue dando señales claras sobre sus prioridades en política exterior y su determinación de mantener una línea consistente en cuanto a Asia. A finales de marzo la Casa Blanca comunicaba el nombramiento de Daniel Kritenbrink, funcionario del servicio exterior, como subsecretario de Estado para Asia Oriental y el Pacifico.

Kritenbrink cuenta con una larga experiencia de 27 años en el servicio, además de ser el actual embajador de los Estados Unidos en Vietnam desde 2017, pero antes fue el director de asuntos asiáticos en el consejo de Seguridad Nacional y jefe adjunto de misión en la embajada en Beijing. También estuvo a cargo de la oficina de China y Mongolia en el Departamento de Estado y habla fluidamente mandarín y japonés.

Kritenbrink publicó un vídeo de sí mismo en el que aparecía cantando rap y enviando felicitaciones por el año nuevo lunar, que es la celebración más importante en Vietnam. El video se filmó en las calles de la capital vietnamita y de la ciudad de Ho Chi Minh y comenzó con estas líneas:

…”Hola mi nombre es Dan.

Soy de Nebraska.

No soy un chino de una gran ciudad.

Hace tres años me mudé a Hanoi”…

Con esa desenvoltura el embajador, que tiene una carrera prominente y muy seria sobre sus hombros, vio una oportunidad en este vídeo que se ha convertido en un gran hit mediático visto por millones de personas. El embajador aprovechó para enviar un mensaje diplomático con astucia. Ataviado de traje y corbata, siguiendo el protocolo correspondiente de su cargo, pero con auriculares en el cuello y en compañía de estrellas conocidas de la música vietnamita rapeó su mensaje en inglés, aunque se atrevió también a meter frases en vietnamita.

El mensaje, que se centraba en felicitar por la celebración, fue cuidadoso en apuntar también que los “Estados Unidos y Vietnam son aliados confiables para siempre”.

El Departamento de Estado decía al respecto que el video muestra el uso de “soft power” para conectar al nivel humano. Dejando ver cómo, a pesar de lo poco común que son este tipo de acciones en diplomacia internacional, están dispuestos a adaptarse a las tendencias siempre que se logre el objetivo final.

Vietnam cuenta con una ubicación estratégica, lo que a su vez lo hace muy vulnerable. Por el norte linda con el sur de China, y toda su costa este y sur hace frontera con el Mar meridional de China. Para Estados Unidos Vietnam sirve de catalizador a las pretensiones chinas, e incluso le ayuda a posicionar su liderazgo en la región. La administración Obama afianzó los lazos entre ambas naciones con la firma de más convenios, el incremento de la cooperación y la visita hecha por el presidente Obama en primavera del año pasado. La Administración Trump mantuvo los lazos cercanos y reconoció lo estratégico de mantener dichas relaciones. Ahora la Administración Biden parece estar resaltando desde el principio esa importancia al permitir este tipo de incursión mediática de bajo coste, pero largo alcance.

Para la nueva Administración Vietnam es un aliado clave en la región en medio de las tremendas tensiones entre Washington y Beijing, que ya no son solo de tipo comercial, sino político, diplomático y además de todo geopolítico y hasta en derechos humanos. Y si Kritenbrink fuera aprobado por el Senado, que no parece tener ninguna dificultad en conseguirlo, podría desde la su posición en el Departamento de Estado seguir trabajando por profundizar esas relaciones bilaterales mientras fortalece la cercanía con los otros aliados en la región tan necesaria en el frente que está articulando Washington en contra de Beijing.

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