Pakistán y Afganistán vuelven a los enfrentamientos armados certificando la ruptura del frágil acuerdo de alto el fuego impulsado por Arabia Saudí y Qatar hace unos meses. Pakistán ha afirmado que se han producido ataques terroristas contra poblaciones y unidades militares situadas en su frontera noroccidental con Afganistán, protagonizados por grupos apoyados por los talibán de Kabul y que actúan desde bases instaladas en territorio afgano. Según Pakistán, los ataques fueron llevados a cabo por lo que llama Khwarij, el término que utiliza para designar a los talibanes paquistaníes, que actuaron siguiendo instrucciones de «sus líderes y controladores con base en Afganistán». Los talibán pakistaníes, más rigurosos aún que sus correligionarios afganos tienen a varios dirigentes al frente de los aparatos afganos de seguridad.
Pakistán ha afirmado que llevó a cabo «ataques selectivos basados en inteligencia contra siete campamentos y escondites terroristas» pertenecientes a los talibanes paquistaníes, así como en la provincia de Khorasan del Estado Islámico a lo largo de la frontera con Afganistán.
Pakistán se enfrenta a un proceso de desestabilización interna, con acciones terroristas en Islamabad, la capital, y también a lo largo de la frontera con Irán, donde actúan los separatistas baluchis.
Frente a eso, Afganistán ha buscado nuevas alianzas comerciales y diplomáticas. Los talibanes intensificaron la búsqueda de rutas comerciales alternativas ante la continua congelación del comercio con Pakistán. El ministro de Comercio talibán, Alhaj Nooruddin Azizi, visitó el 19 de noviembre la capital de India, Nueva Delhi, para abordar los lazos comerciales y de inversión, incluyendo la atracción de inversiones al puerto de Chabahar. India mantiene una situación de guerra en sus pensó con Pakistán y una disputa por los territorios de Cachemira y Jaipur.
El 25 de noviembre, los talibanes anunciaron que Qatar elevó sus relaciones al nivel de embajador, ascendiendo al encargado de negocios a embajador. Y el 17 de noviembre, altos funcionarios talibanes se reunieron con delegados de Tayikistan. La temperatura sube en la región y China, con lazos comerciales y políticos con todas las partes en conflicto, se enfrenta a un delicado test de equilibrio e influencia.




