Pakistán rentabiliza su mediación con Irán

Pakistán ha sido el país clave en la mediación y elaboración del memorándum de entendimiento entre EEUU e Irán que ha abierto un plazo de dos meses para fijar los términos de unas nuevas relaciones en Oriente Medio. A pesar de su inestabilidad interna (choques con Afganistán, separatismo en Baluchistán y una situación de preguerra permanente con India, Islamabad ha logrado un lugar en la compleja diplomacia regional y con EEUU que le ha dado éxitos evidentes.

El presidente iraní está de visita en Pakistán para consolidar las relaciones entre ambos países, no siempre buenas ya que ha habido recientemente choques armados entre ambos en la frontera. Por eso, la visita de Masoud Pezeshkian a Islamabad va más allá de afinar la estrategia para avanzar en las negociaciones de Teherán con Washington. Se trata de establecer un polo estable de colaboración más permanente, en parte apadrinado por China, país aliado de ambos países, que sirva para impedir un hundimiento del régimen teocrático de Irán y fije un eje de resistencia a la influencia de EEUU. Pakistán, que posee armas y tecnología nuclear, es cortejado por Arabia Saudí por si decide iniciar su camino hacia el arma nuclear y podría servir de asesor a Irán respecto a esta tecnología dependiendo de qué se pacte con EEUU respecto a las instalaciones iraníes.

Además no hay que descartar que Pakistán amplíe ahora su cartera de negocios con EEUU diversificando sus dependencias del exterior y mejoran su imagen mediática a pesar de que el país siga siendo escenario de conflictos religiosos entre chiitas y sunníes, étnicos entre Baluchis y urdus y político varios.

Scroll al inicio