China e Irán, aliados pero no tanto

Aunque en un segundo plano, la guerra en Irán está teniendo importantes consecuencias en la región de Asia Pacífico. En primer lugar, se están produciendo algunos frenazos en la economía como consecuencia de los problemas de suministro de petróleo y gas de Oriente Próximo, a pesar de la llegada de más energía rusa y de Azerbaiyán y de que Teherán teóricamente permite a barcos chinos e indios a circular por el Estrecho de Ormuz. Esta situación está obligando a países de la región a restringir el consumo, aumentar sus reservas estratégicas y contener algunos sectores de producción.

En segundo lugar, el aumento de gasto militar de EEUU por su intervención contra Irán y de refuerzo de sus instalaciones militares estratégicas estaría desplazando, aunque no de manera determinante, recursos militares desde el Índico a las proximidades de Irán y eso, en un contexto de constante gasto militar chino y la renovación diaria de las amenazas de Pekín a Taiwán, aumenta la incertidumbre y la sensación de inseguridad en los aliados de Occidente y países temerosos del expansionismo chino.

Sin embargo, expertos occidentales subrayan que China da señales ambiguas. Estos analistas resaltan que a pesar de la retórica y de las llamadas un tanto desesperadas de Irán, Pekín no ha dado ni un solo paso en apoyo de los ayatolah ni en materia militar ni en el terreno económico y ni siquiera ha estado muy activa la diplomacia china, muy por debajo de, por ejemplo, Turquía y Pakistán, países que están actuando como facilitadores de los actuales contactos entre Washington y Teherán.

Y todo esto, señala Infobae, mientras Irán ha profundizado su dependencia con China, principalmente por las sanciones internacionales. Alrededor del 90% del petróleo iraní es destinado al gigante asiático, en ocasiones recurriendo al mercado negro y al etiquetado falso para sortear restricciones. Estos ingresos representan aproximadamente una cuarta parte del presupuesto gubernamental iraní, gran parte dirigido a gastos militares.

Y recuerdan que la alianza entre Teherán y Beijing no se limita al sector energético. China ha dotado a Irán de tecnología para la gestión de comunicaciones e Internet, reemplazando así sistemas tradicionales por el sistema BeiDou chino.

 

 

Scroll al inicio