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Angola y la Ruta de la Seda. ÁNGEL ENRIQUEZ DE SALAMANCA ORTIZ

Desde el fin de la guerra civil en 2002, China se ha convertido en el principal socio comercial de Angola. El comercio bilateral entre ambos países ha crecido a una media del  10% anual, siendo hoy China, el principal socio comercial de Angola:

[Fuente: Elaboración propia con los datos obtenidos del Instituto Estadística de China]

A pesar de la crisis del Covid19, que ha azotado todo el planeta en 2020, China sigue siendo el principal socio comercial de Angola, por delante de su ex metrópoli, Portugal.

[Fuente: INE.Gov.ao]

China es el principal cliente con casi el 63% de las exportaciones, siendo estas, sobre todo, petróleo, que suponen casi el 90% de todo lo exportado por el país africano.

Tras la guerra el gobierno de Angola necesitaba dinero para la reconstrucción del país. El problema era que los países y los organismos internacionales como el Fondo Moneta­rio Internacional (FMI) exigían a Luanda reformas en el sector económico, financiero y político.

En un solo año el Exim Bank Chino llegó a prestar más de 2.000 millones de dólares al país africano con el aval del petróleo angoleño. De esta manera China ocupaba el lugar del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de las ayudas de la Unión Europea (UE). La financiación china se dedicó a realizar mejoras en las infraestructuras como, por ejem­plo, 400 kilómetros de carreteras o la construcción del hospital general de Luanda.

Angola es un país calificado como de riesgo alto (D4)  por la compañía Euler Hermes:

  • Alto riesgo económico.
  • Alto riesgo para los negocios
  • Alto riesgo comercial
  • Alto riesgo de financiación
  • Riesgo político Medio-alto

Las principales ventajas del país pueden ser:

  • Elecciones relativamente pacificas
  • Frontera con R.D. del Congo, a pesar de esto,  no hay amenazas significativas a la seguridad por parte de fuerzas externas.
  • Miembro de la OPEP y 2º mayor productor de petróleo de África Subsahariana con reservas para las próximas décadas
  • Grandes reservas de productos mineros (diamantes) y agrícolas
  • Importantes entradas de I.E.D.  de economía avanzadas y emergentes (China)

Los principales inconvenientes del país son:

  • Alta deuda: más del 100% del Producto Interior Bruto (PIB)
  • Baja diversificación: 98% exportaciones petróleo y dependientes de su precio
  • Infraestructura débil que requiere altas inversiones
  • Pobreza à 47% vive con menos de 1,90 usd/día
  • Corrupción
  • Recesión en los últimos años: Caídas de más del 2,5% del Producto Interior Bruto.

[Fuente: EH.es]

A lo anterior hay que añadir que la región de Cabinda, al norte, y separada por la R.D. del Congo es una de las regiones más ricas de petróleo y en sus tierras se produce más de la mitad de la producción de Angola. Esta región es muy conflictiva debido a los mo­vimientos separatistas del “Frente para la Liberación del Enclave de Cabinda” que han sido apoyados por países como Sudáfrica o por empresas petroleras.

La Ruta de la Seda Sanitaria surgió por primera vez en el año 2013, a manos del presidente chino Xi Jinping. El avance de la pandemia del Covid-19 a nivel mundial no ha hecho más que reforzar la necesidad de promover la cooperación sanitaria, y para ello, China dotó nuevas funciones a bancos  como el “Export and Import Bank” (EXIM Bank) y ha creado instituciones públicas para la financiación de la ruta como el “Silk Road Fund”.  

Con la llegada del nuevo siglo, las relaciones entre China y África se han intensificado. A principios de siglo, en torno al 80% de la asistencia medica china se encontraba en África y para el año 2006, China, ya había enviado más de 15.000 médicos, doctores, enfermeras a todo el continente, un beneficio para toda la sociedad.

Con la Malaria, el presidente de China del momento, Hu Jintao, construyo 30 hospitales y 30 centros de prevención y tratamiento de esta enfermedad, una enfermedad que China tenía casi controlada.

China y Angola han reforzado la cooperación en muchos campos, en octubre del año pasado China envió al país africano médicos para luchar contra el COVID-19, y no solo eso, además la empresa china Huawei invirtió 60 millones de dólares para completar un parque tecnológico que se espera esté acabado a finales de este año 2021. Durante los últimos años, China ha desarrollado infraestructuras que posibilitan la existencia de internet, fibra óptica y antenas de 5G, unas infraestructuras que suponen un eje para la creación de la ruta de la seda digital, que por ejemplo ha permitido a empresas como Alibaba, crear la plataforma “Electronic World Trade Platfrom” (e-WTP), creada con el fin de facilitar las comprar por internet en todo el mundo, incluido África.

En el marco de la BRI, China ha podido desarrollar infraestructuras como la ampliación del aeropuerto de Abidjan o el ferrocarril entre Addis-Abeba y Djibuti.

En el 2018 se celebró la cumbre del FOCAC, que reunió a más de 50 países africanos, uno de los objetivos de esta cumbre fue promover los ambiciosos proyectos de la Belt and Road Initiative (BRI) entre China y África. El gigante asiático ha asistido a más de 150 países con pruebas PCR, ventiladores o test rápidos; entre marzo y abril exporto 4.000 millones de mascarillas, más de 35 millones de equipos de protección, más otros 3 millones de termómetros y gafas protectoras, así como  grupos de médicos, enfermeros y expertos en salud:

[Fuente: AVECH]

A Pekín le interesa que el impacto del coronavirus sea pequeño en África, la deuda del continente ronda los 145.000 millones de dólares y más de 10.000 empresas están instaladas en África. En la actualidad, China ha proporcionado 10 millones de vacunas para el coronavirus, el “Plan de implementación de la vacuna de la nueva corona”, que incluye a Angola, proporciona vacunas que se convertirán en un producto asequible para todos los países en vías de desarrollo. En Marzo 2021 llegaron a Angola 200.000 dosis de la vacuna China para el Coronavirus así como 40.000 kits de detección rápida.

[Fuente: MERICS]

En el 2012 entró en funcionamiento el ferrocarril de Benguela, un tren que une las regiones de Luau y Lobito, el este y oeste de Angola, una forma barata y segura de transportar, no solo petróleo, sino también alimentos, cemento etc… a zonas que antes era imposible por la destrucción de la guerra civil que duro casi 30 años.

La conexión con la estación de Luau (Este) supone también un ancla importante para el desarrollo de los Países de la Comunidad de África Austral, una línea de más de 1.200 km de largo que constituye una prueba de los esfuerzos entre China y Angola por mejorar las infraestructuras del país.

La R.D. del Congo y Zambia no tienen salida al mar, por lo que conectar estas áreas con el puerto de Lobito supone una mejora en las exportaciones e importaciones de estos países y, una alternativa al puerto de Beira en Mozambique y Dar-Es-Salaam en Tanzania.

Además, la R.D. del Congo posee grandes reservas de Cobalto y otros minerales, por lo que el transporte a Lobito y al resto del mundo podría ser más barato que a Dar-Es-Salaam o Beira, por lo hablar del tráfico de personas.

Lobito está destinado a ser una puerta de entrada entre África y el resto del mundo; y la ciudad de Luau destinada a ser el nexo de unión e integración del sur de África.

Las ciudades por las que pasa este tren también se han visto favorecidas, muchos pueblos y aldeas se han trasladado a las inmediaciones de las vías con el fin de poder comprar y vender productos, mercados que avivan la esperanza de una vida mejor.

La extensión de la Ruta de la Seda por el continente africano se ha ido incrementando año tras año gracias a los acuerdos surgidos en las cumbres del FOCAC (Forum on China-Africa Cooperation) y a las ayudas de China, como los 35.000 millones de USD que se comprometieron en 2016 para la construcción de infraestructuras, líneas de ferrocarril o carreteras. A través de la Belt and Road Iniciative, China ha concedido préstamos a los países africanos por valor de más de 50.000 millones de dólares solo entre los años 2015 y 2017, cuyos mayores beneficiarios fueron Angola y Costa de Marfil, entre otros.

China quiere aumentar su presencia en todo el continente africano y, obviamente, lo está haciendo a través de la Ruta de la Seda, pero los préstamos concedidos por el gigante asiático, las inversiones en infraestructuras, en muchas ocasiones realizadas sin tener en cuenta las necesidades locales, la violación de los Derechos Humanos o los problemas políticos son algunos de los aspectos muy criticados por la comunidad internacional.

ÁNGEL ENRIQUEZ DE SALAMANCA ORTIZ es Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Relaciones Internacionales en la Universidad San Pablo CEU de Madrid.

www.linkedin.com/in/angelenriquezdesalamancaortiz

@angelenriquezs

INFORME: Las Relaciones Comerciales entre China y Angola (y 2). Ángel Enríquez de Salamanca Ortiz

Segunda parte del artículo de Ángel Enríquez de Salamanca Ortiz, Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Relaciones Internacionales en la Universidad San Pablo CEU de Madrid.

La ayuda de China
Tras la guerra, el gobierno de Angola necesitaba financiación para la reconstrucción del país. El problema era que los países y los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) exigían a Luanda reformas en el sector económico, financiero y político, en tanto que China era mas permisiva.

En un solo año el Exim Bank Chino llegó a prestar más de 2.000 millones de dólares al país africano con el aval del petróleo angoleño. De esta manera China ocupaba el lugar del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de las ayudas de la Unión Europea (UE). La financiación china se dedicó a realizar mejoras en las infraestructuras como, por ejemplo, los 400 kilómetros de carreteras anteriormente citados, o la construcción del hospital general de Luanda. Cuando estas empresas chinas intervienen en Angola, tienen unos costes reducidos, especialmente si comparamos los sueldos de sus trabajadores con los de la competencia portuguesa o brasileña. Con una gran rapidez de ejecución y unos precios que impiden cualquier competencia, las empresas chinas no tienen rival. El nuevo hospital general de Luanda, por ejemplo, se construyó en apenas quince meses por la Sociedad china de ingeniería externa (Oozebap, 2006) https://www.oozebap.org/text/china-africa.htm. Por poner otro ejemplo, mientras que China & Road Corporation pidió 20 millones de dólares para realizar la carretera de 90 kilómetros que separa Viana de María Teresa, la compañía brasileña Queiroz de Galvão facturó 34 millones de dólares por el tramo que va de Viana a Cucuaco, de tan sólo 20 kilómetros. Aquí es donde se ve claramente qué ventajas saca China de estas diferencias tan impresionantes de costes (Oozebap, 2006).

Otro proyecto http://www.embajadadeangola.com/noticias/noticia-110517-5.html de China en Angola, es la construcción de centrales hibridas para producir electricidad a partir de gasóleo y luz solar. El proyecto estará financiado por la empresa china Dongfang Electric Corporation (DEC) que aportara 225.000.000€. Este contrato incluye la instalación de líneas de transporte y, dada la necesitad de suministro eléctrico, la instalación y mantenimiento de 3 centrales que generan energía con gasóleo para las ciudades Moçamedes, Luena y Menongue. Hay que añadir que en Angola apenas el 32% de la población urbana tiene acceso a la electricidad.

La conclusión que se puede extraer de los párrafos anteriores es que China es el principal comprador de Angola (43,8% de las ventas angoleñas) y su principal vendedor (22,1% de las compras angoleñas) http://wits.worldbank.org/countrysnapshot/es/AGO. El volumen de comercio entre ambos países alcanzó su máximo en el año 2014, con un total de más de 37.000 millones de dólares.

Visión numérica
En la tabla 1 podemos ver cómo ha ido evolucionando la economía de Angola desde el 2005 hasta el 2016 y sus relaciones con China. Como vemos, las relaciones entre ambos países han ido aumentando año tras año y, se han multiplicado por 6 entre 2005 y 2014, para, en el año 2016, desplomarse hasta los 15.646 millones de dólares, posiblemente debido a la caída del precio del petróleo, arrastrando al PIB y, como es lógico, a las exportaciones de Angola, incluidas a las que tienen destino China.

Tabla 1. Datos macroeconómicos de Angola y su relación con China.
[Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos de Banco Mundial, Instituto Estadística de China y Statista.com]

Conclusiones
China en un socio comercial muy fuerte en el país africano y ha llegado a abarcar más de la cuarta parte del PIB de Angola a través de las exportaciones (un 25,60% en el año 2013). Angola necesita a China para obtener la financiación necesaria para seguir con su desarrollo económico y China necesita a Angola para obtener, no solo petróleo, sino tambien los recursos necesarios para su crecimiento económico y poder seguir siendo una de las potencias más fuertes del planeta. Si verdaderamente se busca una relación win-win, China debe saber muy bien como jugar sus cartas para poder ayudar a estos países y no caer en los errores del pasado.

Angola debe, no solo cooperar o comerciar con China, sino que, debe tomar una posición más dominante y darse cuenta de la necesidad que tiene China de sus abundantes recursos naturales y, sobre todo, saber cómo utilizar esta ayuda China para poder crear una economía prospera y no tan dependiente del petróleo ni del país asiático.

China está muy presente en todo África y, tanto los políticos, gobernantes o incluso la Unión Africana deben debe saber cómo utilizar de forma eficiente esta ayuda para conseguir el desarrollo de todos los países y del continente en su conjunto.

En cualquier caso, como ya hemos comentado, China debe ser muy cautelosa y tener muy en cuenta los errores que se cometieron en el pasado, unos errores muy presentes en África y que pueden marcar el devenir de sus relaciones.

INFORME: Las Relaciones Comerciales entre China y Angola (1). Ángel Enríquez de Salamanca Ortiz

Introducción

Desde el momento en que China inició su proceso de liberalización económica -concretamente en 1978 bajo el liderazgo de Deng Xiaoping- el país ha visto crecer su Producto Interior Bruto, a ritmos que se sitúan alrededor del 10% anual, gracias a centrarse fundamentalmente en la inversión, el ahorro y las exportaciones. La necesidad de comerciar con el mundo exterior llevó a China a convertirse en miembro de la Organización Mundial del Comercio en 2001 y, de hecho, se ha convertido en el gran centro de producción de bienes y productos mundiales. Este rápido crecimiento del PIB ha obligado al país a buscar recursos fuera de sus fronteras, y, así, poder mantener ese ritmo económico, tanto para poder satisfacer a una población que supera los 1.300 millones de habitantes como a la gran cantidad de clientes foráneos. El otro gran actor, el África Sub-Sahariana, produce alrededor de 6 millones de barriles de petróleo al día, lo que supone un 7 por ciento de toda la producción mundial. Según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE, 2013) http://www.eia.gov/pressroom/presentations/howard_08012013.pdf, el continente africano en su conjunto produce el 13 por ciento de la producción mundial, siendo el cuarto productor mundial, detrás de Oriente Medio (30 por ciento), América del Norte (20 por ciento) y Eurasia (15 por ciento), y, delante de Europa con solo el 4 por ciento. Aunque las cifras africanas no son rivales para los tres primeros, sí son interesantes para China porque, debido a los altos riesgos socio-político-económicos de la región, las empresas del mundo desarrollado son poco proclives a invertir en la zona si pueden hacerlo en lugares menos conflictivos o arriesgados, y, esto, ha permitido a China una posición de negociación privilegiada con los principales países productores de materias primas.

El Caso de Angola:

Tras su independencia de Portugal en 1975, el país africano se sumergió en una guerra civil que no vio su fin hasta 27 años después, el año 2002. El país ha visto crecer su PIB a ritmos altos desde la segunda mitad de los años 90 y en especial desde que acabara la guerra civil. En 2017 la cifra del PIB de Angola fue de 124.209 millones de dólares (Banco Mundial) con un incremento de más del 993% desde su independencia (Datos obtenidos del Banco Mundial: EL PIB en Angola 2002 era de 12.497 millones de dólares. http://datos.bancomundial.org/pais/angola), gracias, sobre todo, a la producción de petróleo que supone un 60 por ciento de su Producto Interior Bruto (Corkin, 2009). Angola es uno de los países con más reservas de petróleo de África, con más de 8.000 millones de barriles (https://www.indexmundi.com/map/?v=97&l=es), es el productor de petróleo de África de crecimiento más rápido, y su petróleo es muy valorado en el mercado por su bajo contenido en azufre. Además de petróleo, Angola pose recursos naturales como diamantes, uranio, oro, mineral de hierro, o textiles entre otros. Pero, el país es muy dependiente de las exportaciones de petróleo, que suponen el 89% del total de exportaciones, algo más de 22.500 millones de dólares (OEC).

Los ingresos públicos, que se han beneficiado del enorme aumento de los precios del petróleo hasta 2014, han sido impulsados por la creciente demanda de China, aunque la extremada volatilidad de los precios experimentada recientemente junto a su descenso ha hecho estragos en la planificación presupuestaria. Angola es el segundo mayor proveedor de petróleo de China a la que satisface el 12 por ciento de sus necesidades de importación de petróleo (https://atlas.media.mit.edu/es/visualize/tree_map/hs92/import/chn/show/2709/2016/) y es sólo superada por Nigeria, que es el mayor productor africano y el principal exportador de petróleo a China. Angola compite actualmente con Nigeria por hacerse con el puesto de mayor productor de petróleo de África, con unas reservas probadas de casi 8.000 millones de barriles

Las relaciones entre China y Angola comenzaron mucho antes de que la guerra civil en el país africano acabara, y se han intensificado de manera significativa después del fin de la guerra civil en el año 2002. En el año 2016, la balanza comercial de Angola mostraba que casi la totalidad de las exportaciones fueron de petróleo (89%), los diamantes fueron la segunda fuente exportadora (7,5%), y, en cantidades mucho menos importantes estuvieron el café, sisal, pescado, madera y algodón. El valor total de las exportaciones se situó en torno a los 25.400 millones de dólares, siendo sus principales clientes China 49%, EE.UU. 10%, India 7,1%, Sudáfrica 5,0% ó España 3,2%. En cuanto a las importaciones, China fue el principal vendedor, con el 17% de las importaciones totales de Angola, con 1,68 mil millones de dólares seguida de Portugal (1,66 mil millones de dólares) y Estados Unidos con el 8,5% (827 millones de dólares) https://atlas.media.mit.edu/es/profile/country/ago/#Exportaciones.

Para completar esta imagen de Angola, podemos resumir que sus Debilidades y Fortalezas son las siguientes:

Debilidades:
Las debilidades mas importantes de Angola son:
– El riesgo país de Angola es alto (Calificado con D por Euler Hermes. Sobre las debilidades y fortalezas véase http://www.eulerhermes.com/economic-research/country-reports/Pages/Angola.aspx), siendo sus principales debilidades:
– Alta deuda
– Baja diversificación de las exportaciones: el petróleo representa el 96% de los ingresos por exportaciones. Vulnerabilidad a la volatilidad en los mercados mundiales ya potenciales grandes oscilaciones en los precios del petróleo
– Necesidad de recursos financieros para reconstruir el país.
– Alta pobreza
– Percepciones de corrupción y falta de transparencia en las cuentas petroleras. Confian-za limitada en el liderazgo del país y baja inversión de las economías avanzadas en los sectores no petroleros
– A lo anterior hay que añadir que la región de Cabinda, al norte, y separada por la R.D. del Congo, es una de las regiones más ricas de petróleo y en sus tierras se produce más de la mitad de la producción de Angola. Esta región es muy conflictiva debido a los movimientos separatistas que han sido apoyados por países o por empresas petroleras

Fortalezas:
– Elecciones relativamente pacíficas
– A pesar de la frontera con la República Democrática del Congo, no hay amenazas significativas a la seguridad de las fuerzas externas
– Pertenece a la OPEP.
-Segundo mayor productor de petróleo de África subsahariana, con reservas probadas de más de 20 años de producción adicional a los ritmos actuales de extracción
– Además de los hidrocarburos, posee importantes recursos naturales a través de sus sectores minero (incluyendo diamantes) y agrícolas
– Las considerables entradas de IED de las economías avanzadas y emergentes en los últimos años.

Primera parte del artículo de Ángel Enríquez de Salamanca Ortiz, Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Relaciones Internacionales en la Universidad San Pablo CEU de Madrid