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Estados Unidos y China en Africa

Poco antes de su gira europea y se encuentro con el ministro de Exteriores de Rusia, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken ha realizado una importante gira diplomática por el continente africano, tocando los temas más sensibles pero insistiendo en la necesidad de frenar la expansión económica y política china, esa China que levanta barreras a la instalación y el desarrollo de empresas occidentales en su territorio a la vez que compra y aprovecha el mercado en todo el mundo.

La primera parada fue Kenia, el aliado histórico de Washington en el centro de África dónde, además de examinar  las relaciones bilaterales, se estudiaron las crisis en Etiopía, Sudán y Somalia, graves situaciones que aumentan la inestabilidad y la violencia en la ribera occidental del Índico donde, entre otras cosas, China está cada vez más presente.

China ha irrumpido en una región rica en recursos estratégicos done la inestabilidad política es secular, las luchas inter étnicas son crónicas y donde el terrorismo islamista y las inversiones en influencia china se han sumado a la centenaria rivalidad, discreta pero muy tensa y con frecuencia muy sucia, entre estadounidenses, británicos y franceses

En Nigeria, Blinken señaló la expansión de la economía china en áreas que estratégicas del país, el segundo mayor exportador de petróleo de África. “Como muestra de nuestro compromiso con nuestras asociaciones en todo el continente, el presidente Biden tiene la intención de organizar la Cumbre de Líderes de Estados Unidos y África para promover el tipo de diplomacia y compromiso de alto nivel que pueden transformar las relaciones y hacer posible una colaboración eficaz”, dijo Blinken en su discurso de la capital de Nigeria, Abuja, indicando que África subirá en el rango de prioridades de Estados Unidos.

El desafío chino es mucho más que económico. Claro que las empresas chinas tienen derecho a competir en todo el planeta; lo inmoral, y tramposo, es que lo hagan dopadas con el dinero y la protección del Estado chino y que defiendan la libertad de mercado en el planeta salvo en su cautivo, e inmenso, mercado chino. Y, a la vez, relacionan el crecimiento que proporcionan ese sistema hipócrita con lo que denominan superioridad sobre las democracias occidentales. Ese desafío global es el gran reto del momento.