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INTERREGNUM: Asia en la Ilustración europea. Fernando Delage

Hacia 1900, la práctica totalidad de Asia estaba sujeta al poder militar, económico y tecnológico de las naciones europeas, pioneras en la carrera por la modernización. A principios del siglo XXI, resulta imposible para Europa recuperar la supremacía global, el control de la economía mundial o sostener sus pretensiones de superioridad cultural. Si el siglo XIX perteneció a Europa y el XX a Estados Unidos, muchos vaticinan que el XXI será el de Asia. El viejo cliché europeo de la decadencia terminal de Asia ha sido sustituido por un debate sobre el declive de Occidente.

El cierre de este ciclo histórico permite en realidad volver sobre lo que fue Eurasia durante siglos: un mismo espacio, interconectado económica y culturalmente. Las consecuencias de este hecho para el futuro atraen hoy la atención de gobiernos, estrategas y expertos en geopolítica. Pero es también la ocasión para recordar que Europa no se desarrolló aislada, sino que evolucionó a través de un intercambio cultural constante con Asia que sólo desapareció en el siglo XIX, una vez que “Europa” y “Asia” emergieron como conceptos antitéticos, separados por una barrera infranqueable. Una nueva generación de historiadores ha redescubierto el alcance de aquellos contactos, cuando Asia—aproximadamente entre 1750 y 1820—, era una presencia diaria y tangible en la vida de los europeos.

El encuentro de misioneros, estudiosos, lingüistas, diplomáticos y comerciantes con las sociedades asiáticas durante la Ilustración es el objeto de un fascinante libro del historiador alemán Jürgen Osterhammel: “Unfabling the East: The Enlightment’s Encounter with Asia”  (Princeton University Press, 2018). Lejos de ver un “otro” exótico, escribe el autor, los escritores de la época examinaron Asia con los mismos estándares racionales que aplicaban a las circunstancias políticas y sociales de Europa. Sólo a partir de mediados del siglo XIX se rompió esta convicción  de igualdad entre ambas partes de Eurasia, cuando el equilibrio geopolítico y económico se inclinó hacia la mitad occidental. Nada simboliza tanto este giro como la afirmación de Hegel en 1822, en sus lecciones sobre filosofía de la Historia universal, que la importancia de las civilizaciones asiáticas remitía al pasado.

Quizá la pasión de Leibniz y Voltaire por China sea conocida, pero Osterhammel recuerda docenas de figuras sin las cuales no podría entenderse este periodo, como el alemán Engelbert Kaempfer (quien escribió sobre Irán y Japón), el británico William Jones (jurista apasionado de las tradiciones artísticas y literarias indias), el juez italiano Giovanni Francesco Gemelli Careri (autor de la quizá primera “Vuelta al Mundo”, 1699-1700), el diplomático francés Simon de La Loubère (que escribió sobre Siam), por no hablar de los escritos de los jesuitas desde China, India o Vietnam, o de los relatos de tantos otros viajeros.

 Asia no volvería a tener con posterioridad este mismo protagonismo en las percepciones europeas. Es más—y éste es uno de esos innumerables descubrimientos desenterrados por el libro—, fue un geógrafo asesor del zar, Vassily Nikitich Tatischev, quien fijaría los Urales como línea de demarcación entre Europa y Asia. Los horizontes intelectuales europeos comenzaron a estrecharse en consonancia con los prejuicios, la arrogancia, y las preferencias culturales del imperialismo. Dos siglos más tarde—así lo viven los asiáticos, pero no aún los europeos—, esa subordinación propia de un eurocentrismo excluyente se ha visto superada por los hechos, para regresar a una relación de igualdad en cierto modo comparable a la narrada en esta apasionante historia. (Foto: Soren Atmakuri Davidsen, Flickr.com)

THE ASIAN DOOR: Las tecnológicas chinas se lanzan a cotizar en bolsa. Águeda Parra

La guerra comercial entre Estados Unidos y China está siendo testigo de excepción de una de las mayores oleadas de salidas a bolsa de las tecnológicas chinas de la historia. Ante un incremento de los aranceles aplicados a una amplia gama de productos en ambos sentidos, las tecnológicas chinas han preferido evitar futuras volatilidades del mercado y abordar en los últimos meses una escalada de operaciones de Oferta Pública de Venta (OPV), o IPO (Initial Public Offering), según la terminología anglosajona. La situación de conflicto entre las dos primeras potencias mundiales no genera la mejor de las condiciones macroeconómicas, sin embargo, las startup chinas están decididas a asumir el reto de la OPV con el objetivo de encontrar la financiación necesaria para conseguir diferenciarse en el altamente competitivo mercado chino.

A pesar de esta situación en cierto sentido desfavorable, se espera que la combinación de todos los unicornios chinos que salgan a bolsa en los próximos 12 a 24 meses supere un valor de mercado de más de un billón de dólares, según estimaciones de la banca de inversiones JPMorgan. Situación que refleja el buen momento de las tecnológicas chinas motivado por las oportunidades que genera una sociedad de nativos digitales y la alta penetración de Internet móvil. En muchos casos se trata de unicornios que son incubadoras o están respaldados por los grandes titanes de la industria como Alibaba y Tencent, generando todo un ecosistema de innovación que potencia el desarrollo de los sectores del e-commerce, las FinTech, la salud, la movilidad y el entretenimiento.

El cambio reciente en las reglas de cotización de la bolsa de Hong Kong, que permite acciones de clase dual para que los fundadores dispongan de un poder de voto mayor que el resto de accionistas, está motivando que muchas tecnológicas chinas elijan esta ciudad para llevar a cabo sus operaciones de salida a bolsa frente a la histórica elección de la bolsa Nueva York para el lanzamiento de las OPV. En su día, ésta fue la opción escogida por el gigante del e-commerce Alibaba en 2014, en la que se considera la mayor operación llevada a cabo por la bolsa estadounidense alcanzando una valoración de 168.000 millones de dólares.

Entre las empresas que han decidido abordar esta nueva etapa empresarial se encuentra la salida a bolsa de Xiaomi a principios de julio, que alcanzó una valoración de 54.000 millones de dólares, muy por debajo de las expectativas iniciales de la empresa de superar los 70.000 millones de dólares, pero que está considerada como la operación más importante de la historia del parqué de Hong Kong. Aunque el fabricante de teléfonos móviles todavía no genera beneficios, y las pérdidas alcanzaron los 1.000 millones de dólares en los tres primeros meses del año, la financiación conseguida con la salida a bolsa le permitirá a Xiaomi hacerse mayor en Europa compitiendo con Apple y Samsung en el mercado de los teléfonos móviles.

La expansión fuera de China le servirá a Xiaomi de trampolín para aumentar su capitalización bursátil y mejorar posiciones en la clasificación de las 20 empresas mundiales líderes de Internet por valor de mercado, donde actualmente ocupa el puesto 15. Una clasificación casi en paridad entre las 12 compañías estadounidenses y las 8 chinas, donde las siete primeras de la lista agrupan el 81% del valor total de la lista, formada por Apple (1), Amazón (2), Alphabet (3), Microsoft (4), Facebook (5), Alibaba (6) y Tencent (7), empresas que se sitúan entre la valoración de Apple, que asciende a los 915.000 millones de dólares, y la de Tencent, que alcanza los 477.000 millones de dólares cerrando el grupo de las siete más importantes.

La siguiente en la lista que optará próximamente por una OPV será Meituan Dianping, la cuarta startup tecnológica más valiosa, según un estudio de CB Insights. Competidora en la distribución de alimentos con Ele.me, propiedad de Alibaba, y también presente en el negocio de los vehículos compartidos, la salida a bolsa le aportará la financiación suficiente para seguir creciendo. La bolsa de Hong Kong volverá a ser el escenario elegido para una salida a bolsa posiblemente a finales de año y con la que espera conseguir un valor de mercado de 60.000 millones de dólares. De ser así, conseguiría una valoración superior en 6.000 millones de dólares a la que consiguiera Xiaomi, pudiéndose posicionar como la OPV más importante en la bolsa de Hong Kong en dos años.

Muchos movimientos que muestran que China se ha convertido en uno de los entornos más dinámicos entre las startup tecnológicas del momento. (Foto: Rafael Matsunaga, Flickr.com)

cerveza china

China y la cerveza, un matrimonio sólido. Nieves C. Pérez Rodríguez

China es el país que consume más cerveza del mundo. De las 10 marcas de cervezas más vendidas en el mundo, cuatro son chinas: Tsingtao, Yanjing, Harbin y el líder mundial, Snow, que vendió 105,6 millones de hectolitros en 2016, de acuerdo con thebeertimes. Estas cifras son superiores que las de Budweiser (46,7 millones), Heineken (31,9 millones) y Corona (24 millones) todas juntos. Según el informe de Euromonitor International, en 2015 los chinos bebieron casi el doble de cantidad de la cerveza que se consumió en los Estados Unidos.

El aumento del consumo de cerveza es otro ejemplo del crecimiento del mercado chino. Su importación arroja cifras espectaculares. El volumen más o menos varía cada año, pero siempre hacia arriba. Tan sólo el año pasado el mercado de cerveza creció un 37%. China consume el doble de cerveza que USA y cinco veces más que Alemania, de acuerdo con Carlos Miranda, experto en importación de vinos y bebidas alcohólicas ubicado en el sur de China, al que 4Asia entrevistó al respecto.

Miranda señala que el consumo de las famosas marcas de cerveza china, como Tsingtao, se produce a edad bien temprana, comenzando entre los 16 y los 17 años. Luego con el aumento de la edad, el consumidor se declina por cervezas de mayor calidad, como las importadas, que son mucho más caras; por ejemplo, una cerveza belga cuesta unos 26 RMB frente a 5 u 8 RMB que valen las cervezas producidas en China. El consumidor chino es mas exigente cada día, tiene más liquidez y un paladar más sofisticado.

España es uno de los países que exporta cerveza a China, y en una cantidad bastante considerable. Las exportaciones de cervezas españolas se han triplicado en los últimos cinco años y Portugal, China, Reino Unido e Irlanda son los principales destinos, de acuerdo con el informe socioeconómico del Sector de la Cerveza en España del 2017.  En este sentido, resulta especialmente significativo el crecimiento de las exportaciones de cerveza a China en los últimos años.

De acuerdo a este informe “se trata de un país en el que hay una gran demanda de productos tradicionales españoles, como la cerveza, el aceite de oliva, el jamón o el vino, que se han posicionado como Marca España”.

Por ahora, las siguientes cinco marcas de cerveza son las que ocupan el 80% del mercado chino: China Resource Snow Breweries, Beijing Yangjing beer, Tsingtao Brewery, Carlsberg China y Anheuser-Busch InBev.

Tal vez no sea sorprendente entonces que, si bien el volumen total de cerveza vendido está disminuyendo a nivel mundial, la cerveza importada ha subido un 15,8% en China en el último año, con la cerveza artesanal como una categoría en rápido crecimiento. Valga apuntar que el crecimiento de la producción artesanal es global; por ejemplo, en Estados Unidos ha tenido un gran repunte en los últimos años.

El patrón de consumo de cerveza en China es muy distinto comparado a otros países. Los chinos suelen reunirse en pequeñas salas de música o los famosos karaokes, y piden por cajas de 12 o 24 unidades a la vez. Esta curiosidad también se repite en los clubs nocturnos o los restaurantes, de acuerdo con Carlos Miranda, qué también explica que el consumo de cerveza importada se da sobre todo en las principales provincias chinas: Fujian, Shanghái, Cantón y Pekín, en donde los consumidores más jóvenes cuentan con un mayor poder adquisitivo.

China lidera el consumo de cerveza en el mundo, como ya se ha afirmado. Snow -cerveza china- es la marca más vendida en el mundo y prácticamente sólo se vende en China, y cuyo costo ronda 1 dólar por litro de acuerdo a thebeertimes.com. Lo que nos da una clara idea de lo masivo que es el mercado chino por si solo.

Otra indicación de lo atractivo que es el gigante asiático y al que occidente debería seguir muy de cerca, como lo ha hecho España, que ha conseguido consolidar una posición de exportador de sus productos más típicos. Sin embargo, debería seguir invirtiendo esfuerzo en asegurarse con una mayor cuota de beneficio del mercado que da muestras de convertirse el más grande del mundo.

multietnico

Qué hacemos con la inmigración (3). Administrando el capital social. Miguel Ors Villarejo

En los años 90 el politólogo Robert Putnam denunció en el artículo “Bowling Alone” (“Solo en la bolera”) que los americanos habían ido reduciendo su participación en redes civiles (partidos, juntas vecinales, sindicatos, asociaciones de padres, incluso clubes de bolos) y que ello había socavado la confianza mutua (el “capital social”) y ponía en peligro la democracia.

Basaba su conjetura en dos décadas de estudio de la política italiana. Putnam había descubierto que no había grandes diferencias institucionales entre el norte y el sur, entre Milán y Sicilia. “Aunque todos esos Gobiernos regionales eran idénticos sobre el papel, sus niveles de eficiencia variaban drásticamente”, escribía. “La calidad […] venía determinada por las tradiciones de compromiso cívico (o su ausencia). La participación electoral, la lectura de prensa, la afiliación a coros y clubes de fútbol eran las señas de identidad de las comunidades ricas. De hecho […] lejos de ser un epifenómeno de la modernización socioeconómica, eran su condición previa”.

Posteriormente, en “E Pluribus Unum” Putnam alertó de que había detectado un fenómeno similar en las comunidades multiétnicas de Estados Unidos. La falta de trato directo, decía, impedía el desarrollo de capital social y comprometía, por tanto, su viabilidad. Es lo que ahora sostiene Paul Collier. Y lo que llevó el Imperio romano al colapso, según Niall Ferguson.

La socióloga Berta Álvarez-Miranda ha intentado evaluar hasta qué grado se ha reproducido este problema en las ciudades españolas que experimentaron una entrada explosiva de extranjeros. Sus conclusiones confirman que efectivamente “la diversidad étnica, a corto plazo, refuerza los procesos ya en marcha de pérdida de sociabilidad […] y contribuye a la desconfianza en los desconocidos”. En una investigación que dirigió entre 2000 y 2004, lo denunciaban tanto la población autóctona como la extranjera.

“Yo creo que la convivencia en general es nula”, se lamentaba un nativo. “Antes el barrio era un pueblo. Ahora vas del trabajo a casa y de casa al trabajo. No hablo ni con los vecinos ni con nadie, no hay relación”.

“Hay mucha prisa”, coincidía otro, “lo sé por la tienda. Antes la gente se paraba a hablar aunque no compraran, pero ahora va todo muy deprisa. Y no te digo ya si vas al Carrefour, ahí somos como robots”.

Un ecuatoriano era todavía más tajante: “Aquí nosotros no tenemos vida social, está aparcada hasta cuando regresemos a nuestro país”.

“Estas pinceladas de evidencia cualitativa”, escribe Álvarez-Miranda, “parecen dar la razón a la tesis de Putnam de que en las zonas étnicamente diversas […] los residentes […] pueden tender a aislarse”.

Ahora bien, ¿pone en peligro la convivencia esta ausencia de trato personal? En realidad, en las economías avanzadas el capital social emana sobre todo del correcto funcionamiento de las instituciones y del respeto de la legalidad. La gente participa en los juegos de cooperación no solo porque se fíe del vecino, sino porque su violación se castiga, y los primeros en reclamar que así suceda son los extranjeros, porque lo que vienen persiguiendo es ese orden. Álvarez-Miranda cuenta que, cuando le preguntas a un marroquí por qué emigra a Europa, la primera respuesta es “para buscarme la vida” y la segunda, “por los derechos”. Dos jóvenes que intentaron (sin éxito) cruzar el estrecho, la primera vez a nado y la segunda colgados de los bajos de un camión, justificaban los apuros padecidos alegando que “ahí tienen leyes”. Y añadían: “Te juro que si nuestro país reconociera nuestros derechos no nos iríamos jamás”.

A pesar de tensiones puntuales, la inmensa mayoría de la población (autóctona y foránea) no tiene ningún interés en que la cohabitación fracase y es improbable que asistamos a un nuevo derrumbe del Imperio de Occidente, como vaticina Ferguson. La diversidad tampoco ha socavado los pilares de la civilización, como afirma Collier. “Las encuestas no recogen una caída en los niveles de confianza en los países escandinavos, que son los que más inmigración han recibido”, confirma Juan Carlos Rodríguez.

Sin embargo, la radicalización de algunos musulmanes refleja una inquietante disfunción. El sociólogo Héctor Cebolla insiste en que “Europa nunca fue una Arcadia ideal”, “que ya generaba injusticias antes” y que simplemente “estamos reproduciendo los errores de siempre en personas con un trasfondo diferente”. Pero ni los terroristas de las Torres Gemelas ni los de Londres eran víctimas especiales de la exclusión. “No hay una vinculación obvia entre el estatus socioeconómico y ese tipo de violencia”, señala Juan Carlos Rodríguez.

¿Cuál es entonces la clave? ¿La religión? (Foto: Giulietta Riva, Flickr)

Cata vino Chinos

El negocio del vino en China supera los 2000 millones de dólares. Nieves C. Pérez Rodríguez

Con el crecimiento de la economía china se han puesto de moda los usos y tendencias occidentales. La sociedad china parece sentir la necesidad de convertirse en intercultural, sobre todo la creciente clase media. La cultura del vino ha llegado a China para quedarse y con ello los cursillos de catas y de familiarización con la cultura vinícola. Para profundizar en este tema 4Asia contactó con Carlos Miranda, catalán de nacimiento, pero residente en China desde el 2009, y con más de 7 años de experiencia en el sector. Gerente de Interwine, una feria de vinos que se celebra dos veces al año en Guangzhou, ciudad del sur de China que aloja más de 3 millones de ciudadanos y conocida por su extensa gastronomía.

El sector del vino en China es muy dinámico y está rompiendo récords. Cada año las importaciones aumentan y desde el año pasado se rompió la barrera de los 2000 millones de dólares en valor de vino importado a China (sin incluir Hong Kong). “Si echamos la vista atrás, vemos cómo se han ido produciendo grandes cambios en el consumo del vino, debido a la apertura de China a nuevos países, o bien por la firma de tratados de libre comercio (Chile, Australia, Georgia, entre otros) o porque los chinos tienen más conocimiento de lo que están comprando y bebiendo”, dice Miranda.

La feria de Interwine se estableció hace 13 años en Guangzhou, capital de Cantón, y es la mayor feria de vinos y bebidas espirituosas en China. Se celebra en mayo y en noviembre cada año. Cubre un área de 40.000 m2 y dura tres días, en los que se organizan más de 60 actividades relacionadas con el vino (catas, seminarios, etc.), explica nuestro entrevistado.  Se lleva a cabo en el sur de China porque es la zona más dinámica para las importaciones de vino en todo el país.

Tan sólo el año pasado, la provincia de Cantón volvió a superar a Shanghái en volumen total de vino importado. Además, la provincia de Cantón cuenta con Shenzhen, una ciudad que actualmente tiene la media más alta de vino importado con 7.6 dólares por botella. “No hay ninguna bodega que venda a China que no tenga a un importador o distribuidor en Guangzhou o Shenzhen”, afirma Miranda.

Señala que Francia es el líder indiscutible en vino importado en China, pero está bajando mucho. En el año 2015 vendía un 44% del valor de vino importado y hoy por hoy no llega ni a un 39%. Suráfrica es otro ejemplo de cambio. En los últimos 3 años ha disminuido su presencia en un 25% así como lo ha hecho también Argentina en un 7% debido a la falta de promoción en China. Por lo tanto, Francia ocupa el primer lugar, seguido por Australia, que ha fortalecido su presencia exponencialmente debido a los bajos impuestos que pagan, que valga señalar para el 2019 serán del 0%. Seguido por Chile, España e Italia. Muy por detrás están los vinos procedentes de Estados Unidos, Portugal, Alemania, Georgia y Argentina.

El valor de una botella Crianza Rioja se encuentra en unos 35 euros / 41 $ dejando a un lado pocas excepciones. Hay que tener en cuenta que el 47% son tasas y aranceles, junto con el beneficio del importador, distribuidor y/o tienda física final. Miranda explica que desde hace unos años el vino es muy accesible, sobre todo por la gran labor que hacen desde La Rioja para promocionar sus vinos en China. Desde 2012 no han parado de aumentar y en los últimos 5 años las importaciones de vino de La Rioja han crecido un 60% en China. Además, “es un vino que por sus características -poco ácido, fácil de beber- pega bien al paladar chino y su forma de beber -sorbos cortos”, afirma el experto.

A pesar de que el consumo de vinos en China ha aumentado exponencialmente, no se bebe de la misma manera que en España. Está más bien reservado para ocasiones especiales como cumpleaños, bodas, fiestas, eventos, y/o reuniones de amigos.  Se consume sobre todo en fechas especiales en el calendario chino en donde se bebe más bien en exceso, nos explica, como el Año Nuevo chino, la Semana Dorada en octubre y el Festival del Bote del Dragón. Otra manera casi institucionalizada es el uso del vino a la hora de hacer regalos. Es muy habitual regalar un par de botellas en una fina caja de madera.

Así como China nos ha invadido con sus productos, cada día los chinos consumen más los productos que hasta hace muy poco estaban reservados para los occidentales. Con su espectacular crecimiento económico, con jóvenes cada día más solventes y ejecutivos en los 40 y 50 años queriendo mostrar su poder adquisitivo, en China el vino se ha convertido en un signo de status del que muchos quieren presumir y muchos saben disfrutar.

Pasaporte chinese

THE ASIAN DOOR: De empleado en Silicon Valley a CEO de Pinduoduo. Águeda Parra.

El fomento del gobierno de Xi Jinping por impulsar un nuevo modelo de economía digital está favoreciendo que se creen nuevas oportunidades laborales en el país para cubrir la demanda de los nuevos perfiles profesionales que surgen, principalmente en el ámbito de las nuevas tecnologías. Muchos de los actuales emprendedores tecnológicos son parte de los conocidos como sea-turtles, jóvenes chinos que se han formado profesionalmente en las grandes tecnológicas de Silicon Valley y regresan con la ambición de levantar los nuevos unicornios que están favoreciendo la revolución digital en China.

El nuevo rival de Alibaba y JD.com responde a este patrón. Pinduduo es el nombre elegido por Colin Huang, ex trabajador de Google, que hace tres años creó la que hoy es la segunda compañía de e-commerce más popular de China con sus 344 millones de usuarios, adelantando a JD.com en esta clasificación y solamente por detrás de Alibaba, el gran gigante del e-commerce chino. El ritmo de popularidad de Pinduoduo ha sido exponencial entre la población china como lo demuestra el crecimiento de su ratio de penetración en un año, pasando del 1% a principios de 2017 al 19,37% a finales del mismo año.

El modelo de negocio elegido por Pinduoduo es una combinación de Facebook y Groupon dirigido a los compradores de las áreas rurales con menores recursos económicos, donde se posiciona por delante del Marketplace de Taobao y de JD.com. Contando con la inversión de Tencent Holdings y Sequoia Capital, la empresa de descuentos de bajo precio será la segunda tecnológica en salir a bolsa en lo que va de año, tras la operación de Xiaomi a principios de julio. Aunque todavía reporta pérdidas que alcanzan los 79,5 millones de dólares, con la salida a bolsa espera reunir unos 1.630 millones de dólares que le permitirán abordar sus planes de expansión de negocio y alcanzar un valor de mercado de 24.000 millones de dólares.

Sin duda, el auge del e-commerce en China ha favorecido que se cree un ecosistema de nuevos unicornios que están creciendo rápidamente por el país de la mano de una oleada de jóvenes emprendedores cuyas oportunidades en las empresas de Silicon Valley nunca hubieran sido tan prometedoras. De hecho, la salida a bolsa de Pinduoduo podría reportarle a su fundador una fortuna de 8.300 millones de dólares, según estima Bloomberg, convirtiéndose en una de las 25 personas más ricas de China.

El éxito de Pinduoduo reside, principalmente, en formar parte del grupo de mini aplicaciones accesibles desde WeChat. El billón de clientes de la omnipresente red social china facilita el acceso a un potencial grupo de compradores, llegando a contar con 103 millones de usuarios activos a finales de marzo. El modelo de descuentos orientado a compras online en las pequeñas ciudades le ha reportado a Pinduoduo un volumen de ventas de 14.980 millones de dólares, una cifra que otros grandes como el marketplace Taobao, propiedad de Alibaba, tardó 5 años en conseguir, y que JD.com ha conseguido transcurridos 10 años.

Pinduoduo se posiciona entre los grandes el e-commerce en el país formando parte del mercado de consumo de China que en 2021 se espera que alcance 6,1 billón de dólares, según las estimaciones de Boston Consulting Group. Esto supone un crecimiento de 1,8 billones de dólares respecto a 2017, equivalente al tamaño que se espera que alcance el mercado de consumo en Reino Unido en 2021.

Este nuevo grande del e-commerce en China responde perfectamente a la propaganda que hizo el propio Steven Jobs sobre Apple en 1997 que decía: “Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos.”

Vapor2

Qué hacemos con la inmigración (2). El asedio al estado de bienestar. Miguel Ors Villarejo

“Grandes cantidades de recién llegados están sometiendo a presión los servicios públicos”, asegura el economista Paul Collier. Se trata de una creencia avalada por la casuística sobre las legiones de extranjeros que atascan los hospitales y las oficinas del paro, pero “la mayoría de los estudios revelan que la inmigración tiene un impacto leve en las finanzas nacionales”, sostiene la OCDE. Por ejemplo, en el caso de la salud “los inmigrantes no solo manifiestan encontrarse en mejores condiciones que los nativos, sino que van menos al médico”, algo lógico, dado que en promedio son más jóvenes. Es verdad que recurren más a las urgencias y que en países como Alemania sufren más accidentes laborales, pero incluso allí donde generan algún sobrecoste, este queda nivelado por el hecho de que “los sistemas sanitarios se benefician con la llegada de profesionales de la medicina”. En 2008, el 35% de los doctores de Reino Unido habían nacido en el extranjero, y en Nueva Zelanda, Australia, Israel y Suiza el porcentaje era aún mayor.

Otro equívoco igualmente arraigado es que los forasteros nos roban los puestos de trabajo. Este es un asunto en el que la experiencia española resulta especialmente iluminadora, porque la marea de inmigrantes no se repartió uniformemente por toda la geografía. Mientras en algunas regiones la población foránea llegó a representar una cuarta parta de la total, en otras casi no hubo. Libertad González Luna (Pompeu Fabra) y Francesc Ortega (Queens College) aprovecharon este experimento natural para determinar el comportamiento en unas y otras de los salarios y el empleo, y no hallaron ninguna diferencia relevante. “La inmigración no afectó ni a las remuneraciones ni a la tasa de paro de los nativos”, dice González Luna.

“Es la misma conclusión que alcanzan los estudios realizados en Estados Unidos y el resto de Europa”, coincide la profesora de Economía Política de la Universidad de Barcelona Lidia Farré. “Los extranjeros no le arrebatan nada a los autóctonos porque no son sustitutos perfectos”.

“Al principio, se ocupaban de las tareas que nadie quería, como la recogida de fruta de temporada o el servicio doméstico”, coincide la catedrática del País Vasco Sara de la Rica. Pero ni siquiera cuando más adelante empezaron a introducirse en sectores donde sí había trabajadores locales se produjo un perjuicio. ¿Por qué?

El profesor de la Universidad de California Giovanni Peri explica que en un modelo estático, en el que la inmigración impulsa la oferta de empleo mientras todo lo demás permanece igual, el resultado es un aumento del paro, una caída de los salarios o una mezcla de ambas cosas. Pero los recién llegados necesitan vivienda, comida, ropa… Esa demanda abre oportunidades de negocio para todos. Además, los empresarios aprovechan la abundancia de mano de obra para acometer nuevos proyectos. Y hay un desplazamiento de los nacionales a puestos de mayor cualificación. “Muchas mujeres que antes eran empleadas del hogar se hicieron cajeras”, dice De la Rica. “Y los albañiles pasaron a dirigir cuadrillas”.

Esta reasignación de tareas facilita una especialización que nos hace a todos más productivos. “El rumano que cuida el césped del físico nuclear está contribuyendo indirectamente a desvelar los secretos del universo”, observa Alex Tabarrok.

¿Y por qué tanta gente comparte la tesis de que la inmigración está sometiendo a nuestras sociedades a una presión insoportable?

En primer lugar, las medias son siempre engañosas. El que el impacto a escala nacional sea “leve”, como apunta la OCDE, es compatible con que en lugares concretos sea alto o incluso muy alto.

Segundo, muchos países ya presentaban carencias en algunas áreas (vivienda, escuelas) y un incremento abrupto de la población las ha exacerbado, aunque no sea su causa principal.

Finalmente, hay un aspecto cultural. Collier señala que las sociedades avanzadas dependen de “juegos de cooperación frágiles”. Guardamos cola en el consultorio porque los demás también lo hacen. Y entregamos a Hacienda una porción considerable de nuestros ingresos a cambio de que haga un uso justo de ellos. Pero si nadie respeta los turnos y percibimos que ciertos grupos abusan de los servicios públicos, dejamos de cooperar. “A medida que la diversidad crece”, argumenta Collier, “disminuye la cohesión y los ciudadanos se muestran menos proclives a sufragar los programas de bienestar”.

El historiador Niall Ferguson es todavía más pesimista. En un artículo titulado “París, víctima de la complacencia” aseguraba que la Unión Europea asiste hoy a “unos procesos extraordinariamente similares” a los que provocaron la caída de Roma. “Ha abierto sus puertas a los extranjeros que codician su riqueza sin [obligarlos a] renunciar a su fe ancestral”. Por supuesto, “la mayoría viene con la esperanza de tener una vida mejor”, pero “los monoteístas convencidos son una grave amenaza para un imperio laico”, porque “tienen convicciones difíciles de conciliar con los principios de nuestras democracias liberales”.

¿Se han vuelto nuestras sociedades demasiado diversas para resultar manejables? (Foto: Valter, Flickr.com)

revolution

THE ASIAN DOOR: The silent revolution of the digital economy. Águeda Parra.

The United States and China have been fighting a commercial war for a long time in the economic field without apparent winners or losers yet. Diplomacy is playing an important role in the game of alliances in Asia Pacific, where Washington has seen its leadership and influence reduced in recent years. However, the most growing rivalry is seen in the silent digital revolution that is placing China a few steps behind the United States, reducing the distance that separated them just a decade ago.

In the words of John Chambers, director of Cisco System, “At least 40% of all businesses will die in the next ten years if they cannot imagine how to change their entire business model to accommodate new technologies.” And not only they must transform themselves so as not to have an imminent expiration date, but adapting to the digital universe allows companies to have less rigid production processes, making them more competitive. China is taking advantage of it to reduce its differences with the major powers, thanks to the fact it does not have the burden of highly structured business processes. China is jumping into the digital environment in a more agile way and with greater capacity to start competing more easily in the global ecosystem within a globalized environment.

In the physical world, a dissatisfied customer can tell 6 people, while in the digital world it can reach up to 6,000 friends, according to Jeff Bezos, founder and CEO of Amazon. This principle is followed by the main digital platforms in China, the so-called BAT (Baidu, Alibaba and Tencent), the ones that with their star applications are redesigning the model of digital economy in China. So much so, that the search engine par excellence in the Asian giant is Baidu, the first Chinese company listed in the NASDAQ 100 Index. It has a market share in the country of 75.1%, compared to the 1.4% that Google has. In the field of e-Commerce, the reference in China is Tmall, owned by Alibaba, with a 56.6% share, whereas Amazon represents only 0.8% of the Chinese market. In the field of social networks, WeChat, owned by Tencent, with 1 billion active users, exercises the leadership. This is a universe Facebook cannot compete with, having just 54 million users in China, according to the report 2017 Digital Economy Compass by Statista.

The transformation of the digital environment is causing 4 Chinese tech titans to appear in the Top 15 of major digital platforms, Alibaba (5), Tencent (6), Baidu (8), and JD.com (10), in a classification that worldwide continue to lead the US companies Apple (1), Google (2), Amazon (3) and Facebook (4), according to the aforementioned report. However, China has in its favour the immense population of the country that represents the great growth potential of online services. With an Internet penetration in China that reaches 50% of the population, about 700 million people can find in online services the means to meet their daily needs. In the case of the United States, the situation is quite different, since Internet penetration reaches 77% of the population, and only 59 million people still do not enjoy online services, according to the Statista study.

The stereotype of unicorns, private investment technology startups that have a value of more than $1 billion, follows the same dynamic as the digital economy as a whole. In this decade, it is more possible that companies with a value of more than $1 billion are Chinese or American, as was the case of 31 out of the 40 companies created during 2016, mostly related to new technologies. In this digital revolution, Europe seems to be falling behind and far from China and the United States, not only in the creation of startups, but also in digital spending calculated as a percentage of total household consumption per capita. At this point, China is in the Top 1 with 10.6% in 2016, much higher than that registered by Europe (5%) and the United States (4.5%).

Among the markets analysed by Statista in its report are the eServices, highlighting the distribution of food as the most dynamic market, with an overall annual profit growth of 21% between 2016-2021, similar to the one registered in the United States, with an 19% increase in the next five years. The eTravel market is another example of the markets that will register the most significant growth globally, almost doubling the revenues in 2021 to reach around one trillion dollars, mainly driven by the United States, which will grow by 7.4%, while China with an increase of 17.9% will not be enough to overcome the American power in this area. The study also indicates that China will dominate the online luxury market worldwide with a turnover that can reach more than $285 billion in 2021. The Asian giant, as dragon of the FinTech, leads a market that has expected to double its revenues in this period, registering growths of 30.2% between 2016 and 2021, according to the abovementioned report.

However, in the Chinese digital ecosystem, payment for advertising follows an inverse trend. WeChat incorporated payment campaigns in 2015, and today they only represent 15-20% of Tencent’s revenues, compared to 70% for Facebook. However, according to the forecast, the market will double its income between 2016 and 2021. The situation is likely to change in the next five years. How long will the digital economy revolution in China continue to seem silent?

 (Traducción: Isabel Gacho Carmona)

revolution

亚洲门:数字经济的无声革命。安吉黛 – Águeda Parra

美国和中国长期以来一直在经济领域上进行商业战争,而没有明显的胜负之分。外交对亚太地区非常重要,华盛顿近年来在该地区的领导力和影响力有所减弱。但最激烈的竞争是无声的数字革命,它使中国落后于美国,并将它们减少隔开十年的距离。

正如思科系统公司总监约翰钱伯斯 (John Chambers)说:“如果不改变整个商业模式以适应新技术,至少有40%的企业将在未来的十年内死亡。”为了不失败,企业必须进行改革,减少生产过程的僵化程度,提高竞争力。中国正在利用这一优势来减少与大国的分歧,并在全球化的世界中更加轻松地竞争。

根据亚马逊创始人兼首席执行官杰夫贝佐斯(Jeff Bezos)的说法,在现实世界中,一个不满意的客户可以告诉6个人,而在数字世界中,他可以接触6,000个朋友。中国主要的数字平台(百度,阿里巴巴和腾讯)在应用中正在重新设计中国的数字经济模式,遵循这一原则。这么多,这家亚洲巨头的卓越搜索引擎是百度,这是纳斯达克100指数中首家上市的中国公司,该公司在该国的市场份额为75.1%,而谷歌为1.4%。在电子商务领域,中国的领导者是阿里巴巴拥有的天猫,占56.6%的份额,而亚马逊仅占中国市场的0.8%。根据2017Statista的报告,在社交网络领域,由腾讯拥有的微信占据了10亿活跃用户,脸书无法与之竞争,在中国拥有5400万用户。

数字环境的转型速度正在导致4家中国技术巨头出现在主要数字平台的前15名中,阿里巴巴(5),腾讯(6),百度(8)和京东(10)。这种分类依然由美国公司苹果(1),谷歌(2),亚马逊(3)和脸书(4)领导。但中国这个国家的庞大人口有利。这是在线服务的巨大增长潜力。随着中国互联网普及率达到50%的人口,仍有大约7亿人能够在线服务中找到满足日常需求的手段。根据Statista的报告,就美国而言,情况大不相同,因为互联网普及率达到77%,而只有5900万人仍然不享受在线服务。中国的数字经济革命会保持沉默多久?

(Traducción: Isabel Gacho Carmona)

Coffee Charlie Choppa

THE ASIAN DOOR: Talento tecnológico femenino para rivalizar con Starbucks. Agueda Parra

La tecnología y el talento femenino se están convirtiendo en un tándem de éxito en China. Los medios estatales chinos consideran que las mujeres emprendedoras representan un 55% en el entorno de Internet. Formando parte de esta estadística figuran nombres propios muy relevantes en el ecosistema digital de China como Peng Lei, fundadora de Ant Financial, la filial financiera de Alibaba, Zhou Qunfei que preside el fabricante de componentes electrónicos Lens Technology, Ma Dongmin, que dirige junto a su marido Robin Li el buscador más importante de China, Baidu, y Jean Liu, presidenta de Didi Chuxing, uno de los titanes tecnológicos de vehículos compartidos.

Todas ellas forman parte del grupo de la generación Techi de jóvenes emprendedores que están haciendo florecer una revolución tecnológica en el país más poblado del mundo. Han recogido el testigo del fomento de la innovación y el desarrollo de I+D que está impulsando el gobierno chino para acelerar la transición del país hacia una economía avanzada, de ahí que en los últimos años no sea extraño ver cómo crecen los unicornios en China, casi igualando en número a los que aporta Estados Unidos al panorama empresarial.

La rivalidad tecnológica entre las dos grandes potencias mundiales se da cita en el mercado de consumo de China, donde el objetivo de la empresa Luckin Coffee, con sede en Beijing, es competir con el principal proveedor de café mundial, Starbucks. La empresa estadounidense que surgió de un pequeño local situado enfrente del famoso Pike Place Market en el centro de la ciudad de Seattle, tiene hoy más de 23.000 tiendas en todo el mundo, 3.000 de ellas distribuidas por China., mercado en el que opera desde hace 20 años.

Al frente de la tarea de transformar la cultura de un país tradicionalmente vinculado con el consumo del té está Qian Zhiya, CEO de Luckin Coffee y anteriormente cofundadora de la empresa de coches compartidos Ucar, cuyo nombre en chino 钱治亚 significa literalmente dinero (como apellido) que gobierna Asia (como nombre). La empresa que está valorada en 1.000 millones de dólares pretende ser diferencial de Starbucks, que cuenta con el 75% de las tiendas de café en China, según Euromonitor International, principalmente por la alta orientación tecnológica de su estrategia de negocio.

En un país donde las plataformas electrónicas de e-commerce y las FinTech están impulsando una creciente economía digital, Luckin Coffee solamente se ofrece a través de su propia app, que es necesaria incluso en la propia tienda física, y el pago se realiza utilizando el pago por WeChat o a través de su propio monedero electrónico de café, pero nunca en efectivo. De las 525 tiendas que ha abierto en menos de nueve meses desde su lanzamiento, 231 sirven de cocina desde donde se preparan los pedidos que se reparten a oficinas o domicilios particulares, para lo cual Luckin cuenta con el amplio servicio de distribución de alimentos del que participan dos grandes de las tecnológicas chinas, Alibaba y Tencent, con el servicio de entrega garantizado en menos de 30 minutos.

Teniendo en cuenta que el consumo del café crece un 15% anualmente en China, se espera que alcance los 128.400 millones de euros en 2025. Otro de los alicientes para captar a consumidores de café es el precio, unos 3,22€ la taza, entre un 20%-30% más barato que su competidor, con lo que se espera estimular las ventas entre una clase media que está incrementando su gasto en consumo interno, uno de los principales indicadores del crecimiento económico del país.

La visión de Qian Zhiya de hacer de las tiendas de café un negocio tecnológico con una inversión orientada a desarrollar la I+D y la innovación muestra la rapidez con la que se están adaptando todos los sectores económicos al nuevo entorno digital. Es momento de mirar hacia China para encontrar la inspiración y que occidente no se quede demasiado descolgado con los avances que se vayan consolidando en la industria en las próximas décadas. (Foto: Flickr, Charlie Choppa)