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EOI

10º Sesión Observatorio EOI de Economía Global. “¿Alcanzará China la hegemonía económica mundial?”. Isabel Gacho Carmona

La pregunta lleva en la mesa varios años “¿Alcanzará China la hegemonía económica mundial?”. Para contestar a esta cuestión y para dar algunas claves sobre el futuro para empresarios españoles en el país asiático, tuvo lugar la semana pasada la 10º Sesión Observatorio EOI de Economía Global. Alicia García-Herrero, una de las principales autoridades a nivel internacional sobre economía china, comenzó argumentando que el s. XXI es el siglo de Asia con China en el centro. Por más que le pese a EE. UU., y pese a que son tiempos difíciles para el Pekín, todo parece apuntar a que China sí será la potencia económica hegemónica del s. XXI.

El crecimiento económico de China lleva bajo el foco de los analistas occidentales varios años “China ya era un centro de atención para el FMI en 1994, cuando yo trabajaba para ellos en México”. Y es que China cuenta con muchos indicadores a su favor. Por un lado, su sector más productivo sigue siendo la manufactura “No se han saltado ninguna fase de desarrollo”. Además, y al contrario que EE. UU., China es acreedora, no deudora, a nivel internacional. Su deuda está en manos de las familias. Otro punto a su favor son las proyecciones de futuro. Pese a que los datos actuales la sitúan a niveles similares en varios indicadores económicos, los datos proyectados para la próxima década le dan mucha ventaja. Por ejemplo, actualmente China, EE. UU. y Europa representan cada uno alrededor de un 18% de la aportación al crecimiento mundial. La proyección para 2025, sin embargo, sitúa a China en un 14,4%, mientras que Europa se quedaría con un tímido 6% y EE. UU. con un 10%, según datos de Natixis.

Sin embargo, no va a ser un camino necesariamente fácil. Pekín se enfrenta actualmente a varios problemas. Por un lado, le afecta el deterioro de la situación económica mundial y la presión creciente de EE. UU. Por otro, se enfrenta a una fuerte desaceleración estructural y al envejecimiento “Va a perder un punto de fuerza laboral al año”.

La guerra comercial que inició en 2018 EE. UU. con la intención de contener el desarrollo económico chino para García-Herrero “No son palos de ciego ni arrebatos de Trump” “EE. UU. lleva años pensando esto”. La respuesta de China, sin embargo, sería un error “China tiene más que perder en esta guerra” “Es un error igualar los aranceles a lo ojo por ojo, su economía tiene menos aguante”.

Pese a estos problemas, la economista entiende que China tendrá éxito igualmente “A no ser que haya un cambio de régimen”, apunta. Aunque muchos analistas temen un aterrizaje forzoso o una crisis financiera, García-Herrero entiende que los acreedores no reaccionarían ante la posibilidad de una crisis, ya que, aunque la deuda es elevada los acreedores son los propios chinos, especialmente los hogares, que no solo están mal informados y limitados en sus inversiones, sino que los intermediarios de sus ahorros, los bancos, son en su mayoría estatales, lo que aumenta aún más la estabilidad del modelo a pesar de la deuda.

En este escenario, una Europa cada vez más resquebrajada y todavía anclada en la alianza transatlántica es vista cada vez como más débil desde China. Además, “EE. UU. ya ni nos mira, ahora mira al Indo-pacífico y ahí ni estamos invitados”. Para la Economista Jefe para Asia Pacífico de Natixis, estamos siendo relegados al extremo del mundo y debemos trazar una estrategia a largo plazo.

Por otra parte, Javier Serra Guevara, técnico comercial y Economista del Estado, dio algunas claves para comprender las posibilidades de mercado que puede ofrecer China a los inversores españoles. El reciente cambio demográfico, los cambios en los patrones de consumo y la dieta, o la irrupción del comercio electrónico son algunos factores a tener en cuenta. Hasta ahora los principales sectores han sido la moda, la cosmética, los materiales de automoción, la carne porcina y la industria farmoquímica. A futuro el negocio de la salud en general presentará oportunidades, así como la aeronáutica. El sector de la automoción seguirá presentando oportunidades, pero tendrá que adaptarse a los cambios. La gran incógnita es el sector servicios, cuyas negociaciones entre la UE y China llevan años atascadas.

En definitiva, y pese a las dificultades, China seguirá siendo un mercado demasiado grande para ser ignorado. Además, y si de facto se convirtiera en hegemón, es importante tener en cuenta que rediseñaría el mundo de otra manera “China no crearía su propia ONU, no es EE. UU.” “crearía un sistema de centro-periferia”.

FITUR

Evento. FITUR: Turismo Chino 2019 ¿Estamos en el buen camino? Isabel Gacho Carmona

¿Qué clase de turistas chinos vienen a España? ¿Estamos entre sus destinos favoritos? ¿Estamos haciendo todo lo posible para atraerlos? ¿Cuál es la mejor estrategia que puede seguir España para ser un destino atractivo? Estas son algunas de las cuestiones que se trataron en el taller “Fitur: Turismo Chino 2019 ¿Estamos en el buen camino?” organizado por ATEC y celebrado en el marco de Fitur el pasado 24 de enero.

Rafael Cascales, presidente de la Asociación de Turismo España China (ATEC) moderó la jornada en la que participaron diferentes representantes de la industria del turismo. Cascales presentó un estudio cualitativo sobre el turista chino en España en el que expuso el estado de la cuestión. En España seguimos a la cola europea respecto a la recepción de estos turistas “seguimos captando poco porcentaje del total, aunque se ha avanzado en la percepción de China como mercado imprescindible para la industria turística de nuestro país”. Señaló también la importancia de entender el perfil del turista “Es un turista que presenta cambios de preferencias tendiendo a una mayor sofisticación en su viaje” y que está homogeneizando su comportamiento cada vez más con el turista occidental. El presidente de ATEC también dio importancia a la necesidad de incrementar los recursos para la promoción de España en China, así como una mayor colaboración público-privada para canalizar y optimizar la estrategia de atracción del turista chino. Para Cascales, el sector público español aún no tiene como prioridad a china. Hemos tenido buena relación en los últimos 50 años, pero no se traduce en buena relación económica y turística.

Un problema básico para la atracción de los turistas en el que incidieron la mayoría de los ponentes es el tema de los visados, una cuestión que lleva en la mesa unos años. “La tramitación de un visado para un ciudadano de Pekín tarda 4 días, pero en Chengdú o Xian hasta 14” apuntaba Andrés Pereda, Director de Desarrollo Corporativo en la Cámara de Comercio de España. “Esto sin duda es un desincentivo, un cuello de botella”. Otros países, como Francia, los tramita mucho más rápido, aunque a veces de manera alegal. España actualmente cuenta con cuatro consulados en el país asiático y la gestoría BLS que agiliza los trámites, pero de momento es insuficiente.

La importancia del impulso del turismo de calidad y el shopping de lujo como punta de lanza para la atracción del turista chino fue un tema tratado durante la jornada. “Se estima que para 2025 el 50% del gasto del lujo va a ser por parte de los chinos”, señalaba Álvaro Macarro, Director Asia Pacífico Marketing Internacional & Lujo El Corte Inglés, quien considera que España ni ha puesto el foco en China ni tiene una estrategia clara de atracción como si tienen Francia o Italia. Por su parte, Jorge Esteban, Country Manager de Planet, señalaba que debemos contar con el compromiso de todos los agentes del sector para colaborar y esforzarnos de forma conjunta para captar a un perfil de visitante, cada vez más independiente, exigente y con una mayor capacidad de gasto, lo cual revierte de forma directa en el crecimiento y prosperidad de nuestra economía.

La transformación digital como una oportunidad única para atraer al turista chino y mejorar su experiencia en nuestro país fue también objeto de debate. Lorenzo Palomares, CEO de ChineSpain, una empresa que pone en contacto turistas chinos con proveedores locales a través de una aplicación, considera que no hay que hacer grandes adaptaciones para atraer al turista chino, las únicas dos barrearas que hay que solventar son la comunicación y el idioma. Para ello su empresa está integrada 100% en las plataformas digitales chinas como Baidu o Wechat, además de ofrecer sus servicios completamente traducidos. Para Palomares el problema en España con el entendimiento de la tecnología china es que no concebimos a la velocidad a la que cambian las cosas “Las empresas españolas están abriendo cuentas oficiales de wechat ahora… Cuando lo que se está usando ya son los microprograms”.

Pese a la exposición de puntos débiles y áreas de posible mejora en la atracción del turista chino, se cerraba la jornada en tono optimista y resaltando los puntos fuertes que nuestro país ofrece como destino turístico “el turista chino aprecia nuestro estilo de vida, cultura, gastronomía (…) no debemos dejar pasar esta gran oportunidad de poner en valor todo lo que España puede ofrecerles como destino preferente en Europa” apuntaba el Presidente de ATEC. Antes quienes señalan la falta de grandes monumentos en nuestro país frente a otros destinos europeos, el CEO de ChineSpain respondía “España sí que tiene su Torre Eiffel: son el Madrid y el Barça”.

CARAS HORIZONTAL

Reseña ponencia: Águeda Parra “La modernidad llega a la milenaria cultura china”. Isabel Gacho Carmona

En 1980 el PIB de España era igual al de China. En 2017 el de la potencia asiática ya era 10 veces mayor. Este es solo un indicador del resultado de 40 años de reformas económicas. Águeda Parra, ingeniera, sinóloga y colaboradora de 4asia.es, se pregunta “¿Cómo ha llegado China a la situación actual?”. Para ello analiza los cambios que ha habido en términos de sociedad, urbanización y población y el nuevo rol que están jugando factores tan importantes como la aparición de una clase media, la tecnología y la I+D.

 “Después de 40 años de reformas, comienza a existir una clase media creciente que es motor económico para el país” explica. El sueldo anual medio de un trabajador urbano ha pasado de 78 euros en 1978 a 8.640 en 2016. El consumo interno se ha convertido en un motor de desarrollo. Antes el gasto principal era la comida, y, ahora, el ocio y las compras ocupan un papel principal. Pese a que solo un 7% de los chinos tienen pasaporte, son el numero 1 mundial en emisión de turismo y en gasto por viaje (representando 1/5 del gasto mundial del sector). Este cambio se observa también en los objetos del día a día. Mientras que en 1980 los objetos que las familias aspiraban a poseer eran bicicletas, máquinas de coser y relojes de pulsera, en 2018 estos son motos eléctricas, televisiones a color y smartphones. Estos últimos se han convertido en un elemento indispensable para la vida en China.

“La tecnología está generando un modelo de sociedad siempre conectada”. Desde 2000 no deja de crecer la telefonía móvil. Ha crecido exponencialmente. En la actualidad, de los 802 millones de chinos que se conectan a internet, un 95% lo hace a través de un móvil. El eCommerce ha pasado de suponer un 1% en 2008 a un 42% en 2016. De estas compras, un 90% son hechas desde smartphones, los PC no se usan. Tienen un ecosistema propio donde Wechat, JD o Taobao juegan un papel predominante. Su fiesta de las compras por excelencia, el 11/11 o Día del Soltero, tuvo un volumen de ventas es 6 veces superior al del que sería su homólogo americano, el Black Friday, en 2017.

“La apuesta por la innovación y la I+D es lo que diferencia a la China actual de la de 1978, orientada a la manufactura”. Para Parra la innovación es clave para consolidar el paso a economía avanzada. China pretende ser líder mundial en el sector para 2050. De momento ya supera en UE en inversión respecto al PIB: China destina un 2,1% mientras que la UE un 1,9%. Pese a que la tecnología ha llagado más tarde y de manera más abrupta que en occidente, con el plan Made in China 2025 prenden dejar de depender de otros aumentando su producción nacional. El plan es aumentar las patentes chinas de materiales básicos al 40% para 2020 y al 70% para 2025. Esto supondría mucha independencia.

El desarrollo económico también se refleja en la urbanización. Antes las urbes estaban rodeadas de campos de arroz, ahora son grandes urbes donde vive mayoritariamente la población. Muchas de estas ciudades tienen una economía local con un PIB similar a países occidentales. De hecho, las 35 principales ciudades tienen un país de economía similar: Beijing y Tianjin como Australia, y las economías de Shenzhen Hong Kong y Macao serían similares a la de Corea del Sur, por ejemplo. La transformación urbana también se traduce en transformación económica. Al ser la sede de startups punteras, atraen el talento y funcionan de hubs regionales. Este es el caso de Nanjing y el sector automovilístico o de Shenzhen, que se le considera el Silicon Valley chino.

Hasta aquí todos los indicadores apuntan al optimismo, y así sería si la población china fuese joven. Sin embargo, China es una población envejecida. “La población de China ha sufrido grandes transformaciones, con un modelo de familia necesitado de cambios urgentes”. Deng estableció que para las reformas había que reducir la población y puso en práctica la famosa política de hijo único. La tasa de fertilidad pasó de 6,3 en 1978 al 1,6 actual. Esta política también trajo consigo importantes cambios culturales. Estos hijos únicos, que cuentan con dos padres y cuatro abuelos a su disposición, se han convertido en “pequeños emperadores”, algo que difiere del modelo de familia tradicional china. Además, hay un desajuste por sexos: Hay 33 millones más de hombres que mujeres. Al quitar la política no se han conseguido las cifras esperadas. La sociedad ya ha cambiado. El gasto medio para mantener a un hijo es muy alto y la gente ya es muy consumidora. La incorporación de la mujer al mundo laboral también influye en este sentido. Hasta un 40% de mujeres están dispuestas a no tener ningún hijo para que no les perjudique a su carrera, ya que muchos empresarios dejan de contratar mujeres para no hacer frente a las bajas por maternidad. Si todo sigue así en 2030 habrá más gente mayor de 65 que menores de 14. Y eso es insostenible.

CARAS HORIZONTAL

Reseña ponencia: Juan Manuel López Nadal “Entre el estancamiento y la confrontación. La política exterior de China de Deng Xiaoping a Xi Jinping”. Isabel Gacho Carmona

Abrió su ponencia el exembajador en Tailandia, Juan Manuel López Nadal, clarificando que cuando usa el término “China” se refiere a la República Popular. “China es un régimen dictatorial de partido único”. Según el que también fuera Cónsul en Hong Kong, la prioridad del gobierno en todas las cuestiones es seguir en el poder a toda costa. Y como se busca esto, las “tres revoluciones de China” han buscado tres fuentes de legitimidad distinta: revolución, desarrollo económico y nacionalismo.

El elemento clave de la política exterior en la época de Mao fue el realismo de Zhou Enlai y sus cinco principios de coexistencia pacífica. En el clímax de esta época tuvieron lugar la Revolución Cultural y la reunión secreta con Kissinger que derivó en la visita de Nixon a Pekín y que causó el temor de la URSS.

Deng Xiaoping llevó a cabo una política exterior más definida. La resumió en sus famosos 24 caracteres, aunque bastan cuatro para captar la idea: 韬光养晦 taoguanyanhui, esto es, mantén un perfil bajo y espera tu momento. Deng hereda el legado de Zhou y lo adapta. En este periodo se normalizaron las relaciones con sus vecinos asiáticos: Se mejoraron las relaciones con India, Japón, la URSS, Indonesia y Singapur. También mejoró su imagen en Asia: creó la Organización para la Cooperación de Shanghai, y se acercó a la ASEAN. Sin embargo, desde el punto de vista del exembajador, en esta época hubo dos grandes tropiezos: El primero en la guerra de Indochina, cuando los vietnamitas invadieron Camboya después de la guerra de EEUU y China quiso dar una lección a Vietnam, pero estos les echaron de manera humillante. El segundo fue el “Incidente de Tiananmen” de 1989. Esto supuso un retroceso en sus relaciones exteriores.

Pese a este “segundo tropiezo”, de 1995 a 1998, China vivió su “edad de oro de la diplomacia” y se convirtió en el primer socio comercial de casi todos los países asiáticos. En 2002 firmó el tratado de libre comercio con la ASEAN y el documento de conducta del Mar de China Meridional. A Deng le siguieron un Jian Zemin muy pragmático y un primer Hu Jintao que siguió la misma línea. El cambio vendría en 2008-2010.

En 2007 entró como presunto sucesor y vicepresidente Xi Jinping. Seguramente su presencia tuvo que ver en el cambio. Los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008 coincidieron con la caída en bolsa de Lehman Brothers. Se resucitó el concepto de “Tian Xia” y comenzó una política exterior más asertiva. En 2009 fue la primera vez que barcos chinos hostigaron a un buque estadounidense en el Mar de la China Meridional y enviaron a la ONU una comunicación reivindicando la línea de 9 trazos. Este mismo año, en el acto del 60 aniversario de la República Popular, los soldados dieron 110 pasos por los 110 años de humillación nacional que sufrió el país por parte de las potencias occidentales. En 2010, en una cumbre de la ASEAN, el ahora Consejero de Estado Li Kequian no tuvo reparos en expresar este cambio en política exterior “China es grande y vosotros pequeños, acostumbraos”.

En 2012 llegó de facto Xi Jinping al poder y en 2017 cambió la Constitución para perpetuarse. ¿Como es esta nueva era?

En Asia el tema principal es el Mar de la China Meridional. En 2013, China empezó a construir islas artificiales y no ha parado de hacerlo. En la actualidad ocupa 8 formaciones. Las Spratly están ocupadas por China y reivindicadas por Vietnam, por ejemplo. Filipinas, por su parte, llevó a China al Tribunal de la Haya por incumplir la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar. El dictamen de 2016 acepta 14 de las 15 peticiones de Filipinas y declara ilegal la línea de 9 trazos pero China rechazó la jurisdicción. En general, China está militarizando la zona mientras la comunidad internacional, y en especial EEUU, no reconoce su soberanía en el territorio.

En 2013 Xi Jinping presentó el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, que cuenta con un presupuesto de 40-50 billones de dólares. Es una iniciativa económica y geopolítica con la que China busca ganar influencia y poder, pero ¿Es viable financieramente? Para el exembajador los ejemplos de Sri Lanka, Pakistán o Grecia, por nombrar algunos, ponen de manifiesto la trampa de la deuda. Con este último caso la UE “le ha visto las orejas al lobo”.

Para el diplomático, este “Caballo de Troya” es muy peligroso y cuestiona el papel que va a jugar China en la globalización. Un país que viola los derechos humanos en su interior y que ha intentado desvirtuar el Consejo de Derechos Humanos, un país que utiliza amenazas, sobornos e intimidación como herramientas de su soft power hasta transformarlo en sharp power. Con un EEUU cada vez más centrado en sí mismo, López Nadal se pregunta ¿Debemos sustituir la globalización americana por la china?

oportunidades

Evento. Business opportunities in China for 2019. Isabel Gacho Carmona

Linkes, empresa especializada en formación, asistencia a estudiantes internacionales en China y traducción, organizó el 29 de noviembre una conferencia en Madrid bajo el título “Business opportunities in China for 2019”. Antonio Torres, director general de Linkes, presentó al ponente: Gabor Holch.

El consultor y experto en la materia, que ha vivido más de 15 años en China, comenzó su intervención cuestionando el tratar de hacer negocios en China en sí mismo. “¿Por qué no en Uzbekistán o en Ucrania, por ejemplo?” China no está en las primeras posiciones en el índice del Banco Mundial en este tema y, sin embargo, desde occidente lo vemos como el “go west” americano de hace 150 años.

De hecho, cada vez es más difícil: las visas son cada vez más restrictivas, las regulaciones cada vez lo ponen más complicado, y, además, China tampoco se encuentra entre los destinos más atractivos para los expats. Entonces… ¿Qué hacemos ahí? China no es fácil ni es para todo el mundo. A lo mejor por eso es el lugar idóneo.

Lo primero que hay que hacer al plantarse hacer negocios con China es elegir el objetivo. Ver las posibilidades reales de la industria que nos interesa. Según The Europen Union Chamber of Commerce in China los mejores sectores actualmente son el aeroespacial y el farmacéutico. El sector de las telecomunicaciones, bajo control estatal, no ofrece oportunidades. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que la competencia es feroz, hay que cuestionarse como de bueno es uno. Si de verdad puede ofrecer algo en un mercado cargado de profesionales especializados. En tercer lugar, hay que plantearse ¿Valgo para China? China ha conseguido la parte mala de la modernización, pero la parte buena todavía no acaba de llegar del todo. Y, eso, por una parte es muy bueno, ya que necesita hacer negocios internacionales pero por otra dificulta la vida allí. Buen ejemplo de ello es la contaminación.

La contaminación es el primer problema señalado por los expats a la hora de vivir en China. Y, sin embargo, también ofrece posibilidades de negocio. El aire está contaminado pero la vida debe continuar. Ha cambiado el estilo de vida y a eso se le ha sacado partido. La vida se ha movido a los interiores, en este sentido se abren oportunidades: centros comerciales, restaurantes, cines… Pero también en un sentido más casero: purificadores de aire para el hogar, y, algo que ha supuesto un cambio muy significativo, los servicios a domicilio. En China todo se compra a través de aplicaciones. Esto se ha convertido en un modo de vida que vive su máxima expresión cada 11 de noviembre, fiesta de las compras por internet por antonomasia. La contaminación no está solo en el aire, por esto otro cambio que ha traído la contaminación es en la industria alimentaria. La comida también está contaminada, por eso la importación de comida o los invernaderos sellados y con tierra limpia también son negocios en alza. Un mercado que también se está abriendo camino es el de “limpiar tu cuerpo” de los efectos de la contaminación. Remedios que van desde la propia medicina tradicional china a las clásicas vitaminas.

Otro factor crucial a la hora de hacer negocios con china es crear una buena red de contactos. Respirar el ambiente, conocerlo de primera mano. En este sentido cabe destacar el tipo de modelo de empresa chino. Las nuevas empresas no siguen el modelo tradicional. Tras la caída del régimen imperial, y, sobre todo, con la llegada del comunismo, el modelo confuciano no impera. “La sociedad china es como un árbol de navidad con la estrella roja en la cima”. Es un modelo altamente jerarquizado.

Internet en China, por su parte, es un arma de doble filo. China es un país relativamente conectado que, por un lado, ha sido la cuna de milagros económicos como el de Alibaba y, por otro lado, es el país de la censura y la vigilancia. Hay límites a la conectividad y un sinfín de páginas web están censuradas. Esta restricción en el acceso a internet supone un problema para la mayoría de empresarios extranjeros.

El hecho de que sea difícil acceso a cierto tipo de información y productos también abre una ventana de posibilidades. Son comunes, y rentables, las agencias que informan sobre asuntos académicos o inmobiliarios en el extranjero. El llamado daigou (la importación de productos extranjeros en la maleta), aunque ilegal, también juega un papel importante.

En definitiva, China todavía ofrece muchas oportunidades para los inversores extranjeros, pero es crucial entender el país, su situación y sus dimensiones. El ponente cerró el evento con una anécdota sobre unos vinicultores húngaros que tras largas negociaciones cerraron un trato comercial con unos importadores chinos “¿Cómo que queréis 20 millones de botellas? Nosotros solo producimos 20.000.” (Foto: Fabio Francesco Nocito, flickr.com)

CARAS HORIZONTAL

EVENTO: Deng Xiao Jinping: 40 años reformando China

4Asia tiene el placer de invitar a todos sus lectores al evento “Deng Xiao Jinping: 40 años reformando China” que tendrá lugar el próximo viernes 14 de diciembre a las 9 de la mañana en el hotel NH Paseo de la Habana, C/ Paseo de la Habana 73. La inscripción es gratuita a través de 4Asia.es, la dirección contacto@4asia.es y los teléfonos 663 27 17 16 y 668 64 12 53

 

9.00 – 9.30 Entrada y Registro.

9.30 – 9.40 Inauguración de la Jornada.
“Deng Xiao Jinping. 40 años reformando China”
Julio Trujillo, Director de 4Asia.

9.40 – 10.00 “Las tres revoluciones de China”.
Georgina Higueras. Periodista y escritora, posgrado en Historia de las Relaciones Internacionales de China por la Universidad de Pekín.

10.00 – 10.20 “¿Existe el modelo económico chino?”
Miguel Ors. Director Adjunto de Actualidad Económica y colaborador de 4Asia.

10.20 – 10.40 “La modernidad llega a la milenaria cultura china”
Águeda Parra. Doctora en Ciencias Políticas y Sinóloga.

10.40 – 11.00 “Entre el encantamiento y la confrontación; la política exterior china de Deng Xiaoping a Xi Jinping”.
Juan Manuel López Nadal. Exembajador de España en Tailandia, exembajador en misión especial para Asuntos Asiáticos y excónsul general en Hong Kong.

11.00 – 11.30 Desayuno Networking.

11.30 – 12.00 Mesa redonda.
“China, un cambio sin marcha atrás”.

12.00 – 12.30 Debate con preguntas del público.

12.30 – 12.45 Clausura del Evento. Julio Trujillo, Director de 4Asia.

Foro de foros

Reseña: La nueva Ruta de la Seda en el siglo XXI: comercio y mucho más.

En el imaginario colectivo occidental, la histórica ruta de la seda evoca una imagen de antiguas caravanas que traían a Europa ricos tejidos y cotizadas especias. A lo largo de los siglos, estos tránsitos fueron estrechando los lazos culturales entre pueblos muy distintos. Sobre esta idea un tanto romántica, de tiempos en que las dinastías chinas atesoraban poder y riqueza, la China actual está presentando al mundo una iniciativa con el mismo propósito: estrechar los vínculos comerciales y culturales. La diferencia es que ahora los intercambios no se limitan a Eurasia, sino que tienen una vocación global. Se trata de la Nueva Ruta de la Seda del siglo XXI, también conocida como OBOR (One Belt one Road), presentada formalmente en 2013 por el presidente Xi Jinping.

Foro de Foros reunió el 13 de noviembre en Madrid a cuatro especialistas en la materia, que explicaron las diferentes dimensiones del proyecto y las oportunidades que brinda. Georgina Higueras intervino como moderadora, aportó el contexto histórico que sustenta la iniciativa china y planteó la situación actual de este plan multimillonario que busca la conectividad sin olvidarse de la vertiente sociocultural.

Para Víctor Cortizo, OBOR es la idea de un estadista, Xi Jinping, que lo plantea a largo plazo (2049). No se trata solamente de un importante programa para el desarrollo de infraestructuras a lo largo de varios corredores terrestres y marítimos de Asia a Europa, sino que también es e-commerce e interacción en la era de la globalización y una apuesta por las relaciones interpersonales entre universitarios, empresarios y políticos que ayuden a un mejor entendimiento. Cree que España podría jugar un papel destacado en la Ruta como nexo con Europa, África y Latinoamérica.

Águeda Parra introdujo la visión geoestratégica de la Nueva Ruta de la Seda. China está cambiando la geopolítica regional, está modificando el esquema de tres bloques de países: los pro chinos, los anti chinos y los cambiantes. Hay dos razones que explican este cambio: la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y el compromiso personal de Xi Jinping para impulsar OBOR. En 2030 China será la primera potencia económica, lo que hará oscilar hacia su órbita a muchos países que son cambiantes e incluso a los que son anti chinos.

En Asia Central, el desarrollo económico que ofrece China puede contribuir a la disminución de los conflictos armados y del terrorismo. Sin embargo, para la experta, OBOR tiene también una vertiente negativa porque los intereses de los préstamos chinos son altos y hay países que no pueden pagar la deuda contraída. Esto ha obligado a algunos Gobiernos, como Sri Lanka o Pakistán, a tener que ceder zonas de su territorio a China. Muchos países que firmaron proyectos OBOR, tras cambios gubernamentales post electorales, están revisando las condiciones de los compromisos adquiridos.

Todos los ponentes coincidieron en que la Nueva Ruta de la Seda presenta oportunidades para España. Paco Qiang señaló algunos ámbitos en los que hay posibilidades para las empresas españolas. La clase media emergente en China demanda bienes de calidad (el aceite y el vino españoles son magníficos, pero en las vitrinas de las tiendas de lujo en China sólo hay franceses e italianos) y el sector de la construcción también es una buena oportunidad, ya que son muchas las viviendas que se compran y se reforman. A los chinos les encanta viajar, así que la oferta turística española puede ser muy atractiva. En cuanto a la educación, el Sr. Qiang destacó el valor de la lengua española, que ya se estudia en los institutos chinos. Y por último señaló la oportunidad que supone para las empresas españolas de construcción la asociación con empresas chinas para los macro proyectos en Asia Central.

El encuentro de Foro de Foros también sirvió para un debate abierto sobre diversas cuestiones de actualidad relacionadas con el tema. La guerra comercial abierta entre EE. UU. y China puede afectar a la economía china y tener efectos en el desarrollo de la Ruta de la Seda. Los expertos creen que la política de Donald Trump puede desgastar a China, pero los estrategas chinos marcan sus objetivos a largo plazo. Para Águeda Parra, todo apunta a que Trump estará en la Casa Blanca 8 años como máximo, en cambio Xi Jinping ha reformado la Constitución y podría permanecer ilimitadamente en el poder, esto da ventaja a su proyecto OBOR. Víctor Cortizo cree que por mucho que la política estadounidense oprima, los negocios continuarán, es imparable.

Georgina Higueras no cree probable que se cumpla la “trampa de Tucídides” (el ascenso de la potencia emergente provocará una guerra con la potencia hegemónica) porque China hará todo lo posible para evitarlo. Sólo hay una excepción, si Taiwán declarase la independencia y EE. UU. maniobrase para apoyarla, Pekín desencadenaría el conflicto que estaría limitado al Pacífico, pero las consecuencias serían imprevisibles.

Otra cuestión interesante planteada en el debate fue la limitación de oportunidades para empresas españolas en China, a la vista de los fracasos que han tenido algunas, como los bancos. Los ponentes coinciden en que, aunque hay que analizar cada caso en concreto, los sectores en que intentaron entrar son estratégicos y por tanto las dificultades que impone el régimen chino son muchas. Hay cuatro sectores que son complicados para hacer negocios: la banca, las telecomunicaciones, las infraestructuras y el sector servicios. El problema también reside en que estas empresas son muy grandes para el mercado español pero muy pequeñas para el chino y, además, las expectativas fueron demasiado altas en unos sectores que en China están muy cerrados.

La Conversación de Foro de Foros contribuyó a esclarecer las cuestiones más relevantes relacionadas con la Nueva Ruta de la Seda y las opciones que puede ofrecer para España. Un asunto ciertamente interesante, que está dando mucho que hablar y que seguirá haciéndolo. La visita oficial del presidente Xi Jinping a España el 28 de noviembre seguro que avivará el debate en la opinión pública española. Con sus luces y sus sombras, la Ruta es la iniciativa de un país al que no se puede dar la espalda. La globalización que impera en el siglo XXI obliga a considerar no sólo su capacidad económica y dinamizadora, sino también su determinación por abandonar el perfil bajo que marcó las décadas anteriores y dar un paso adelante en la escena internacional.

Georgina Higueras es vicepresidenta de Cátedra China y fue corresponsal de Asia-Pacífico de El País y Águeda Parra es miembro del Claustro Senior de Cátedra China, doctora en Ciencias Políticas, especialista en Relaciones Internacionales y sinóloga. Ambas intervendrán como ponentes en el evento organizado por 4Asia el próximo 14 de diciembre, “Deng Xiao Jinping. 40 años reformando China”. Víctor Cortizo es vicepresidente de Cátedra China y socio fundador del bufete Cortizo Legal, con presencia en China desde 2005 y Paco Qiang es vicepresidente de la Asociación la Nueva Ruta de la Seda. (Foto: Cortesía de Foro de Foros)

global

Evento: USA, CHINA Y LA OMC. Isabel Gacho Carmona

El pasado 15 de octubre tuvo lugar en la Fundación Abertis la primera de las cuatro sesiones que tendrán lugar durante el ciclo: La nueva globalización: de las paradojas a las dificultades de hoy organizado por El Club de Roma y Esglobal. Con el título USA, China y la OMC, el evento arrojó luz sobre cuestiones como el proteccionismo, la guerra comercial, el papel de la OMC o las alianzas con terceros frente a los cambios que se están viviendo en la sociedad internacional. Moderado por Cristina Manzano, directora de Esglobal, el debate contó con expertos de la talla de Georgina Higueras, Miguel Otero y Pedro Rodríguez.

Parecía que el camino que estaba tomando la globalización era de una sola dirección, pero los acontecimientos recientes plantean dudas al respecto. ¿Sigue teniendo sentido la OMC hoy en día? ¿Es el proteccionismo una moda pasajera?

Marcó la jornada la relación entre las dos grandes potencias del momento: EEUU y China. La convivencia que se creó con Kissinger y Mao ya ha fallado. Falla desde la base. Hay falta de entendimiento. Tras meses de tensión, la ruptura se materializó el pasado 4 de octubre con el discurso de Pence: ahora son competidores estratégicos. China acumula el 20% de la deuda estadounidense y, dado que Trump concibe las relaciones como un juego de suma cero, la balanza comercial negativa con su competidor asiático es vista desde Washington como un grave problema.

China, que había gozado del estatus de “nación más favorecida” de la OMC desde 1980 entró en la Organización en 2001. Sin embargo, según Otero, la Administración Trump parece empeñada en que China no se beneficie del marco institucional de postguerra. Washington quiere repartir las cartas de nuevo, se siente más cómodo manteniendo relaciones bilaterales. El TLC firmado recientemente con México y Canadá es buena prueba de ello. En dicho acuerdo, además, EEUU se asegura la capacidad de vetar cualquier acuerdo comercial de sus socios con economías de “no mercado”, en clara referencia Beijing. Parece que entramos en viejas dinámicas que resuenan a la época de la Guerra Fría.

Sin embargo, es importante apuntar que esta rivalidad no es puramente una guerra comercial, sino tecnológica. El plan China 2025 prende colocar a la potencia asiática a la vanguardia de la innovación tecnológica. En palabras de Higueras “quieren saltar directamente al 4.0: inteligencia artificial, el espacio…” Esto asusta a Estados Unidos. ¿Serán capaces los chinos de superarlos en este campo? La idea es frenarlos antes de conocer la respuesta. De momento China depende de la potencia occidental en lo que a la alta tecnología se refiere, de ahí la importancia de los aranceles.

¿Cómo afecta este enfrentamiento internamente a estos gigantes? Por un lado, las políticas arancelarias de Trump se están empezando a notar en su territorio. En el Midwest la guerra comercial ya es cuestión en la campaña electoral. Además, los que más lo van a notar son las clases populares. “China provee a Walmarkt, que es donde compran los pobres” apunta Rodríguez. “El dolor no ha llegado a los productos de consumo, pero acabará llegando. El documental Navidad sin china ilustra muy bien la dependencia americana de este tipo de productos”.

Por otro lado, el régimen chino puede ser víctima de su propio éxito. Hasta ahora, la legitimidad del Partido ha estado muy vinculada el crecimiento económico, pero ¿Y si tuvieran éxito las políticas americanas? Se habla mucho de la capacidad de resiliencia del pueblo chino. Para Higueras y Manzano la política de hijo único puede jugar un papel crucial en este sentido. Ha cambiado la mentalidad china. Y, además de traducirse en que China va a ser una sociedad envejecida antes de gozar de un desarrollo pleno, esta política ha creado una generación de mimados, de pequeños emperadores que no están ni dispuestos ni preparados para sufrir como lo hicieran las generaciones anteriores.

En medio de esta guerra comercial y tecnológica, China está jugando sus cartas y se está acercando estratégicamente a Rusia. Dos visiones se pusieron en la masa respecto a este tema en el debate. Higueras entiende que desde occidente estamos empujando a Rusia a los brazos de China, que ambas potencias están frustradas por las sanciones y aranceles de occidente y no les queda más remedio que unir fuerzas. Rodríguez, sin embargo, es más escéptico respecto a lo que él llama el “victimismo ruso”: “Roma terminó conquistando el mundo en defensa propia”. En cualquier caso, y aunque China desconfía y guarda memoria del fracaso del Tratado de Amistad, Alianza y Asistencia mutua chino-soviético de 1950, es innegable el acercamiento de ambas potencias. Merece especial atención la colaboración en maniobras militares. Es cierto que todo parece apuntar a que no se materializará la famosa Trampa de Tucídides y que no viviremos una guerra entre Estados Unidos y China. La mentalidad del país del centro, fuertemente marcada por el pensamiento de Sun Tzu, entiende que la mejor victoria es evitar la guerra. Sin embargo, no descarta que Washington juegue la carta de Taiwán, y eso es una línea roja para Beijing. La situación es delicada y China necesita la experiencia combativa de Rusia. El chino era un ejército campesino adaptado y con poca experiencia, la última guerra que libró fue la del 79 contra Vietnam. Siguiendo las indicaciones de El arte de la guerra, ante la duda siempre es mejor dar el primer paso.

En definitiva, parece estamos siendo testigos de un cambio en las relaciones comerciales internacionales al cuestionarse los principios del libre comercio. Prestaremos atención al desarrollo de los acontecimientos.

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Evento: Inteligencia Artificial. Diálogos España-China para la sociedad del futuro. Isabel Gacho.

El pasado 12 de junio, la Fundación consejo España China organizó el seminario “Inteligencia Artificial: Diálogos España-China para la sociedad del futuro”. Teniendo en cuenta que se espera que para 2030 China se convierta en líder en el campo de la IA, el seminario nos brindó una oportunidad única para escuchar de primera mano a las empresas chinas que están desarrollando este tipo de tecnología. La jornada, moderada por Esther Paniagua, abordó el tema desde distintos puntos de vista, sirvió de foro para un interesante debate y puso de manifiesto el interés de las empresas chinas del sector en cooperar con empresas españolas.

El primer panel, “IA: retos y oportunidades para la sociedad del futuro”, contó con representantes de iFlytek, líder de la tecnología de reconocimiento de voz, EIN PLUS, experta en chatbots y Malong Technologies, especializada en visión artificial. “La IA puede superar las capacidades humanas del 90% de la población en capacidad computacional e inteligencia sensorial y cognitiva”. Du Lan, vicepresidenta de iFlytek ilustró esta tesis con ejemplos como el de AlphaGo (el primer programa informático capaz de ganar a un jugador profesional de Go) o el sistema de imitación de voz que ellos desarrollan.

Los panelistas coincidían en que la IA está todavía en desarrollo, pero cuenta con un enorme potencial. “Ahora las personas nos adaptamos a los softwares, pero queremos que las maquinas se adapten a nuestras necesidades”, decía Wang Shokun, presidente y fundador de EIN PLUS. “La auténtica IA tiene que ayudar a las personas a ser más inteligentes, pero todavía está aprendiendo de nosotros” apuntó Ke Yubei, director de expansión internacional de Malong Technologies.

El segundo panel “IA: transformando sectores económicos” contó con Feng Zongliang, socio de Metro DataTech, Tong Jiarui, director de desarrollo de Yixue Education y Ding Lei, director y CEO de Wood AI. Se abordaron las posibilidades que ofrece la IA en los sectores inmobiliario, de educación y de medio ambiente.

El debate estuvo marcado por los retos que supone esta tecnología en términos éticos, de seguridad y de empleo. Es este último sentido, los panelistas eran optimistas y consideraban sus productos como herramientas y no como fines en sí mismos. Entendiendo, además, que las tecnologías disruptivas siempre causan temor al principio. “Con la llegada de la fotografía los pintores supieron adaptarse y explorar otras vías” apuntó Feng Zongliang. Según Du Lan “Las profesiones menos sustituibles serán aquellas que requieran imaginación, emoción y sentimiento. ¿Hacia dónde vamos? Hay que juzgarlo, pero la combinación entre la inteligencia artificial y la humana es la tendencia”

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Ponencia: Comunismo 4.0. Miguel Ors.

Miguel Ors, Director Adjunto de Actualidad Económica y colaborador de 4Asia, en su ponencia “Comunismo 4.0” reflexionó sobre el potencial destructivo que entraña la huella digital con ese estilo tan característico al que nos tiene acostumbrados.

No hay que irse muy lejos para comprobar la magnitud del rastro que dejamos al utilizar nuestro smartphone: Cada enlace que hemos clicado, cada imagen que hemos descargado, y hasta donde hemos estado en cada momento. El volumen de información es inmenso. El problema aparece cuando esa información cae en las manos equivocadas. Y aquí el mayor peligro, según Ors, es cuando cae en manos del Estado. Especialmente cuando este carece de contrapesos democráticos, como es el caso de China.

El Estado chino está usando cada vez más la tecnología para el control de la población. Los ejemplos van desde la dispensación de papel higiénico por reconocimiento facial en el Templo del Cielo de Pekín, hasta la proyección de la imagen de infractores de tráfico en pantallas gigantes para escarnio público. Pero la joya de la corona es el sistema de crédito social.

Le dijo Huxley a Orwell tras leer 1984 que “la política de la bota-en-la-cara” era insostenible. Que “En la siguiente generación los gobernantes descubrirán que los condicionamientos (…) son más eficaces (…) que las porras y las cárceles” y que “enseñando a la gente a amar su propia servidumbre” puede conseguirse más que “pateándola y flagelándola”.

En esta línea se enmarca el sistema de crédito social chino. Las unidades locales de trabajo favorecían el control social, pero con la emigración masiva a las ciudades en los años 80 este se hizo imposible. Hoy, con el smartphone, el control orwelliano vuelve a ser viable. El ciberespacio, considerado al principio por el gobierno chino como un espacio hostil a censurar, ha acabado siendo un canal idóneo para encauzar el flujo de información.

La nueva aplicación Zhima credit, de Alibabá, funciona como el scoring en las finanzas. La app elabora una clasificación crediticia que oscila entre los 350 y los 950 puntos. Para ello tiene en cuenta los recibos, el tipo de ocio, las amistades… Cuando la puntuación es baja se tiene problemas desde para contratar créditos a comprar billetes de tren. Los usuarios están felices por la comodidad de la digitalización y, mientras el dinero físico es cada vez más difícil de usar, parece que los chinos se han metido ellos solos en la pesadilla totalitaria que anticipaba Huxley. Parece que en China no se cumple la teoría de la modernización de Lipset (si liberalizas la economía acabas teniendo que liberalizar la política). Parece que se aventuran al régimen totalitario definitivo: el comunismo 4.0.