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THE ASIAN DOOR: Nuevas fronteras para ByteDance y Tencent tras la presión de la regulación. Águeda Parra

La fallida salida a bolsa de Ant Group, la empresa de FinTech perteneciente al universo Alibaba, con la que el gigante del e-commerce vio desvanecerse la oportunidad de recaudar la cifra récord de 35.000 millones de dólares en su esperada salida a bolsa en Nueva York, no ha resultado ser un caso aislado entre las medidas tomadas por el órgano regulador de China. Era una señal para las grandes tecnológicas de que tenían que adaptarse a los nuevos tiempos.

El floreciente ecosistema digital, que ha convertido a China en referente mundial en el mercado de las compras online y de los pagos online, va a crecer de forma más lenta en los próximos años tras esta etapa de escrutinio regulador. Ajustarse al reglamento ya existente de no abuso de posición dominante, por el que muchos de los titanes tecnológicos han tenido que pagar cuantiosas multas por realizar acuerdos que no cumplían la normativa, además de adaptarse a la nueva Ley de protección de datos personales, va a ralentizar la generación de disrupción tecnológica a la que los titanes han acostumbrado tanto a consumidores locales como a inversores internacionales. Asimismo, la dificultad de acceder a la suculenta financiación que proporcionaba la cotización en los mercados de valores internacionales, va a requerir que las empresas de Internet se reinventen en un mercado de consumo donde la capacidad de generar disrupción tecnológica las ha convertido en campeonas tecnológicas globales.

Dentro del mercado de consumo, la industria de alimentación y bebidas sigue manteniendo un creciente ritmo de generación de startups. La posibilidad de acompañar a estas empresas en su expansión desde el entorno offline a un escenario online, donde puedan maximizar su cuota de mercado, es lo que las hace realmente atractivas para las tecnológicas que siguen viendo en el efervescente mercado de consumo de China un gran potencial para seguir creciendo.

Entre los más dinámicos de este grupo se encuentra el mercado del café, un hábito que sigue ganando adeptos entre la población china tradicionalmente más vinculada al consumo del té. A pesar de que se haya demostrado que el milagro de Luckin Coffee estaba asociado a una contabilidad fraudulenta, la posibilidad de competir con Starbucks ha aflorado el gran potencial de las cadenas de café en el gigante asiático. El café comienza a hacerse un hueco entre la agenda inversora de las tecnológicas que han elevado las tiendas boutique de café a la modalidad de unicornios.

El distintivo modelo de emprendimiento de las tecnológicas chinas está modelando una nueva generación de startups en el mercado del café que están impulsando la estimación de crecimiento del sector. La previsión de alcanzar los 300.000 millones de yuanes (más de 46.500 millones de dólares) en 2023, supone un incremento del 33% respecto a 2020, según el Instituto de Investigación de la Industria de Qianzhan, que tiene como motor de crecimiento el respaldo de las tecnológicas.

Titanes chinos como Tencent y Bytedance comienzan a hacer su incursión en la industria de alimentación y bebidas buscando fuentes de ingresos alternativas. Y el mercado comienza a agitarse. La complejidad para las tecnológicas estriba en la falta de conocimiento de estos nuevos canales de monetización. Para Tencent, WeChat supone un portal de entrada por donde trasladar los hábitos offline a la interacción online, mientras que para ByteDance la gran baza es el posicionamiento de su plataforma de redes sociales Douyin, como se conoce en China a TikTok.

La apuesta de ByteDance por Manner Coffee en junio de 2021, una boutique del café que despierta pasiones entre el consumidor chino, permitirá expandir el negocio de su propietario que inició su aventura con una tienda de 2 metros cuadrado en Shanghai. Antes de la inversión de ByteDance, la empresa había conseguido convertirse en un importante referente con 122 tiendas repartidas por toda la ciudad y 14 más por otras ciudades del país.

Con su eslogan de “Buen café, hecho en China”, Manner Coffee ha captado el interés de ByteDance que se convierte en la cuarta inversión que recibe la empresa en menos de 6 meses cuando la boutique del café ya había conseguido una valoración de 2.000 millones de dólares. Ahora el reto para la matriz de TikTok está en aprender las dinámicas del mercado offline para catapultar su inversión entre el social commerce que triunfa en China.

 

 

THE ASIAN DOOR: Didi a la caza de Uber. El éxito radica en el modelo de emprendimiento. Águeda Parra

Las tecnológicas están pasando por tiempo de cambios, aunque determinadas dinámicas que destacan en ciertos mercados no parece que se estén aplicando por igual a nivel internacional, generando dinámicas distintas. Reflejo de ello es cómo Estados Unidos, Europa y China están afrontando la madurez de sus tecnológicas en un entorno cada vez más cambiante por la aceleración de la consolidación de la economía digital.

La regulación sobre los grandes titanes tecnológicos es uno de los ámbitos que ha captado mayor atención en los últimos meses, aplicando directivas que se diferencian en los enfoques con los que cada región persigue potenciar el desarrollo de los ecosistemas digitales que están impulsando las nuevas tecnologías. En este sentido, el factor determinante que influye en el fomento de la inversión en nuevas tecnologías es, de forma muy sustancial, el modelo de emprendimiento elegido por Estados Unidos, Europa y China para evolucionar hacia un entorno de sociedad digital.

Silicon Valley ha dejado de ser el único epicentro de la innovación global para dar paso a un modelo en el que la Bahía de San Francisco en Estados Unidos compite con la adaptación que ha hecho China de este esquema, en la que se fomenta la generación de varios centros de innovación diseminados en varias ciudades. De esta forma, China consigue diversificar la especialización por sectores y promover la creación de múltiples ecosistemas tecnológicos. Una estrategia que está resultando ser decisiva en la etapa de internacionalización que están abordando muchas empresas chinas.

Partiendo de estos dos tipos de modelos de emprendimiento, cuando las startups generadas en los dos polos tecnológicos más importantes del mundo dan el salto a los mercados internacionales y entran a competir, las empresas chinas tienen a su favor el haberse desarrollado en un entorno de ecosistema digital que les aporta esa ventaja competitiva diferencial frente a su competencia. En mercados ya considerados maduros en China, las empresas extranjeras se encuentran con el déficit de no poder aportar al consumidor soluciones transversales que permitan al cliente interactuar con otros sectores de forma transparente al no formar parte de este ecosistema digital, pudiendo únicamente aportar su propio producto o servicio sin integración con el entorno.

Para el consumidor chino digital, la aportación de valor de todo el ecosistema que acompaña a la solución que ofrece una empresa china es mayor que el propio servicio y/o las características de la aplicación de la empresa extranjera. Es decir, es un entorno de nativos digitales prima más la aportación de valor del todo (el ecosistema) que la individualidad de las partes (la aplicación). De ahí que muchas empresas extranjeras no hayan tenido éxito en consolidar sus modelos de negocio en el mercado chino al carecer de esta integración con el ecosistema digital reinante.

Así se entiende que Amazon tuviera que renunciar a su negocio de marketplace doméstico en China en 2019 ante la imposibilidad de poder competir con el ecosistema de ventas online que han formado durante las últimas décadas los gigantes tecnológicos chinos Alibaba y JD.com, centrándose únicamente en las ventas transfronterizas. De forma similar se entiende el desembarco de Uber en China, cuyas ingentes inversiones en el país no consiguieron dar viabilidad a su modelo de negocio ante la imposibilidad de competir con Didi Chuxing, el líder indiscutible del sector, decidiendo finalmente cesar su actividad en el país en 2016, vendiendo sus operaciones a su competidor chino.

En la actualidad, Didi Chuxing genera más del 80% de la actividad de un sector que genera más de 21 millones de viajes diarios, según el Ministerio de Transporte. Esta cifra es más del doble de la que se generaba en Estados Unidos en un entorno pre-pandemia cuando la actividad del sector funcionaba con normalidad. La demanda de viajes a través de aplicaciones de transporte privado posiciona a China como el mayor mercado del mundo y el siguiente paso para Didi Chuxing pasa por potenciar su internacionalización a través del impulso que le proporcione su próxima salida a bolsa, planteada para dentro de unos meses, y con la que la startup china pretende conseguir una valoración de 60.000 millones de dólares.

Desde su huella internacional actualmente presente en 13 países, mayoritariamente en el ámbito de América Latina, Didi Chuxing pretende expandir su modelo de negocio a Europa, teniendo en el radar los mercados de Reino Unido, Francia y Alemania. El éxito de su desembarco en Europa estará estrechamente vinculado con su capacidad para trasladar a estos nuevos destinos el ecosistema digital que triunfa en China como embajadores del Designed in China en el que se desenvuelve principalmente la sociedad digital china. (Foto: Flickr, Ernie)