Sombras chinescas

Antes de su encuentro con Donald Trump, el presidente de China Xi Jinping ha ido dando unos calculados gestos diplomáticos que hay que tener en cuenta. Uno de ellos ha sido la reunión de las cúpulas militares china y estadounidense, un encuentro sin precedentes, para estudiar mecanismos de coordinación que rebajen la tensión en el Pacífico y reduzcan los riesgos de un incidente no previsto que o un problema más grave.

En el centro de este encuentro ha estado, obviamente, Taiwán y la creciente presión china en sus aguas territoriales y su espacio aéreo. En los últimos años, fuerzas  militares de China han participado en ejercicios que simulan operaciones de bloqueo, superioridad aérea, ataques contra objetivos marítimos y acciones conjuntas alrededor de la isla. En diciembre de 2025, por ejemplo, el comando realizó maniobras con destructores, fragatas, cazas y bombarderos al este de Taiwán, mientras que en ejercicios anteriores desplegó fuerzas de varios servicios en el estrecho y sus alrededores.

Y hace dos semanas el presidente Xi visitó Uzbekistán para celebrar el décimo aniversario del Acuerdo de Alianza Estratégica entre China y la república centro asiática, región en la que China aspira a aumentar su influencia a costa de la decreciente presencia rusa

En su visita,Xi Jinping subrayó que, independientemente de cómo evolucione la situación internacional, la postura de China de profundizar la amistad con Uzbekistán no se tambaleará, y que seguirá apoyando, como siempre, a Uzbekistán en su camino de desarrollo acorde con sus condiciones nacionales. Ambas partes deben trabajar codo con codo para sacar el máximo partido a la cooperación entre ambos países. Es necesario impulsar con calidad la construcción del ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán, ampliar la cooperación en ámbitos como la inteligencia artificial (IA) y la lucha contra la desertificación, y mantener el principio de beneficio mutuo y ganancia compartida. En las mismas fechas, la fuerza aérea de Uzbekistán, ha exhibido cazas de combate chinos adquiridos recientemente. Uzbekistán sería así el segundo país, después de Pakistán, en poner en vuelo los aviones de combate chinos oficialmente más sofisticados.

Scroll al inicio