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THE ASIAN DOOR: Las empresas chinas compiten globalmente. Águeda Parra

La capacidad demostrada por China para crear crecimiento económico ha contribuido significativamente a que las empresas del país ocupen actualmente importantes posiciones en la clasificación mundial, pasando a competir al mismo nivel en los negocios internacionales que sus rivales más directos. El crecimiento de las empresas chinas que compiten globalmente no ha dejado de crecer en la última década. En 2008, China incorporaba 29 empresas en la clasificación Fortune Global 500, ocupando el sexto puesto por detrás de Estados Unidos, que lideraba la lista incorporando 153 empresas. La diferencia, casi dos décadas después, es que en 2019 China ya ocupa la segunda posición, incorporando 119 empresas, frente a las 121 que aporta Estados Unidos, de las cuales 83 son empresas públicas, el 69,7% del total.

Con la incorporación de las empresas chinas se produce el desplazamiento de otras grandes empresas en la clasificación, provocando modificaciones en los primeros puestos. Si en 2008 China quedaba fuera del Top 5, formado por Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania y Reino Unido, su incorporación en la lista en 2019 genera una nueva clasificación. Estados Unidos sigue liderando la clasificación con 121 empresas, seguido muy de cerca por China (119), mientras que a gran distancia se sitúa Japón (52), y se mantiene la presencia de las grandes corporaciones europeas, representadas por Francia (31), Alemania (29) y Reino Unido (17).

Entre las 500 empresas más importantes del mundo por ingresos, Wallmart ha conseguido mantener su posición de liderazgo en el período 2000-2019, ocupando la china Sinopec y la holandesa Royal Dutch Shell la segunda y tercera posición, respectivamente. La presencia de empresas chinas que compiten globalmente se ha intensificado en estos últimos años, incorporando el gigante asiático tres corporaciones en el Top 10 Global 500: Sinopec (2), China National Petroleum (4) y State Grid (5).

Si en 2008 eran apenas 29 empresas chinas las que formaban parte del Fortune Global 500, consiguiendo una valoración conjunta de 1,1 billón de dólares, apenas el 5% del total de empresas, las 119 empresas que conforman el grupo en 2019 alcanzan una valoración de 7,9 billones de dólares, casi una cuarta parte de los 32,7 billones de dólares que representan las 500 empresas que forman la lista. La incorporación de un número significativo de empresas chinas ha supuesto que las empresas americanas pasen de representar el 30,6% de los ingresos en 2008, con una valoración conjunta de 7,7 billones de dólares, a suponer el 28,7%, generando unos ingresos totales de 9,5 billones de dólares.

La ambiciosa apuesta por la I+D que ha desplegado China en las últimas dos décadas ha hecho que las empresas chinas consigan situarse en los puestos de cabeza en la clasificación Fortune Global 500, justo por detrás del líder, Estados Unidos. Las compañías estadounidenses y chinas dominan ampliamente la clasificación, situándose a cierta distancia del resto de potencias, poniendo de manifiesto el crecimiento económico que ha protagonizado el gigante asiático en estos años. Por número de empresas, China incorpora más del doble de compañías que Japón (52), y cuatro veces más que Francia (31) y Alemania (29). A nivel de generación de ingresos, el valor en conjunto de las empresas chinas resulta dos veces y media superior al de las compañías japonesas, y cuatro veces superior al de alemanas y francesas que forman parte de esta lista.

La revolución tecnológica que vive China se aprecia claramente en la composición sectorial de las 119 empresas chinas que entran en la clasificación Fortune Global 500 de 2019. Destaca como principal sector el financiero, gracias al espectacular desarrollo de las empresas FinTech y su impacto en los medios de pagos en China, representando las 26 empresas de este grupo el 21,8% de la composición sectorial. El sector de energía es el segundo gran grupo, donde las 17 empresas que lo conforman representan el 17,6% de la composición sectorial. El compromiso de China por convertirse en un referente en la industria de renovables tiene su reflejo en la dimensión de sus empresas, con las que el gigante asiático se ha posicionado como líder mundial en renovables, invirtiendo el doble que las empresas estadounidenses y europeas juntas. El siguiente sector en importancia es el de materiales, siendo las empresas chinas las que dominan este apartado entre las corporaciones internacionales, contabilizándose 15 empresas chinas entre las 24 grandes firmas del sector de materiales en el Global 500, donde además China Minmetals, Amer International Group y China Baowu Steel Group forman parte del Top 5 de las compañías de materiales más importantes del mundo.

Las empresas tecnológicas tienen igualmente una representación importante en el Fortune Global 500, un ámbito dominado por el grupo de las 12 compañías que aporta Estados Unidos. En esta clasificación, Apple figura como la mayor empresa tecnológica, generando unos ingresos de 265.600 millones de dólares, casi el doble del valor de los cinco titanes tecnológicos chinos, que de forma conjunta suponen 266.800 millones de dólares. Aunque en cuestión de ingresos las empresas chinas todavía no compiten en la misma liga que las tecnológicas americanas, China, sin embargo, aporta a la lista Global 500 un número similar de titanes que Japón (7) y Taiwán (6), poniendo de manifiesto el impacto que suponen los BAT (Baidu, Alibaba y Tencent) en el desarrollo de la economía digital. En el caso de China, Huawei destaca como el mayor gigante tecnológico con unos ingresos de 109.000 millones de dólares, propulsor del despliegue de la tecnología 5G con la que China se va a posicionar como referente tecnológico mundial en ámbitos como la inteligencia artificial, el cloud computing, la robótica y la Internet de las Cosas.

THE ASIAN DOOR: España, Europa, China y el 5G. Águeda Parra

Si la Revolución Industrial fue el fenómeno que produjo un rápido cambio de las estructuras económicas de los países europeos aumentando su capacidad productiva, la Revolución Tecnológica propiciará un salto cuantitativo y cualitativo similar tres siglos después. La transformación en este caso procederá de que las variables económicas que generen crecimiento económico serán producto del desarrollo de las nuevas tecnologías en los procesos productivos, gracias a la capacidad del 5G de transferir grandes volúmenes de datos.

Pasaremos a una segunda globalización, muy distinta de la primera que protagonizó la Ruta de la Seda, donde China volverá a tener un papel clave gracias a la determinación del gigante asiático por generar nuevos ecosistemas que propicien la siguiente revolución, en este caso tecnológica. Todo ello gracias a que China ha protagonizado un “Gran Salto Adelante” en I+D en las últimas dos décadas, superando el gasto de la Unión Europea en 2013, y alcanzando un 2,18% del PIB en 2018, hasta los 291.580 millones de dólares, y con previsión de terminar 2019 con un gasto del 2,5%, según fuentes oficiales. Con esta determinación por la innovación, China reduce distancias con el 2,78% del PIB que dedica a I+D Estados Unidos, aunque todavía lejos del 4,5% del PIB que destinan países como Israel y Corea del Sur.

Los avances en las nuevas tecnologías y la adopción que hagan de ellos las sociedades del futuro serán el principal motor que impulse el desarrollo económico mundial. Abanderando este proceso de transformación está la tecnología 5G, motor de los cambios económicos y sociales que se van a producir en las próximas décadas cuando cada sector comience a desarrollar aplicaciones propias en un nuevo modelo productivo que hoy todavía es difícil de imaginar. Si la irrupción del smartphone tuvo el efecto de impulsar nuevos modelos de negocios aprovechando las prestaciones del 4G, la disrupción tecnológica que generará el 5G provocará una transformación socioeconómica mayor en los modos y usos de utilizar la tecnología. Todo ello gracias a disponer de una red que debe cumplir unos altos niveles de estabilidad y ser capaz de mantener el rendimiento que requiere una industria 4.0 basada en robots.

Las redes 4G comenzaron a estar disponibles en 2013 y casi una década después se dará paso al despliegue comercial del 5G de forma masiva. En la nueva generación tecnológica, la participación de China en cuestión de estándares se ampliará considerablemente respecto a anteriores generaciones, principalmente gracias a Huawei, que ampliará su liderazgo tecnológico respecto a sus competidores europeos y norteamericanos, con sustanciales aportaciones en el campo de la IoT. El paso de una red operada por componentes hardware a una gestionada por software facilitará la creación de un nuevo escenario donde consiga despegar toda la potencialidad de la IoT. Habrá un mayor número de dispositivos conectados a la red, llegándose a alcanzar el millón de dispositivos conectados en un kilómetro cuadrado, cien veces más de la capacidad que proporciona el 4G.

En nuestro ámbito, será la Comisión Europea la que establezca un marco común para todos los países miembros en cuestión de ciberseguridad. Para ello, ha contado con la aportación y análisis de los diferentes gobiernos, que han aglutinado también la posición de las operadoras. Por parte del Gobierno español, la recomendación está en línea con apostar por la “diversificación de suministradores” y abogar por la “redundancia de equipos críticos”, según el estudio en el que han participado las operadoras, coordinadas por la Dirección General de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información, y en el que la visión gubernamental la ha aportado la Dirección General de Seguridad Nacional.

Mientras tanto, Europa prosigue lentamente con el despliegue de red 5G. Italia y Reino Unido son los otros dos mercados con despliegues en Europa con red Vodafone, a los que hay que sumar los despliegues comerciales de las operadoras EE (Everything Everywhere), también en Reino Unido, Swiscom y Sunrise en Suiza, Elisa en Finlandia, y Monaco Telecom en Mónaco, todos ellos utilizando servicios 5G bajo la modalidad NSA, la única disponible en todo el mundo por el momento. En otras partes de Europa, el despliegue 5G no está tan avanzado, ya que en Alemania acaban de terminar la subasta de frecuencias, por un valor de licitación de 6.550 millones de euros, mientras en Francia no lo harán hasta finales de año. Un retraso que no beneficia al conjunto de la Unión Europea si el propósito es liderar las nuevas capacidades que proporciona el 5G.

THE ASIAN DOOR: Xiaomi se hace mayor en Europa. Águeda Parra

La publicación de la próxima salida a bolsa de Xiaomi es toda una declaración de intenciones de los planes del actual cuarto fabricante mundial de dispositivos móviles. Una vez que la expansión por Estados Unidos se ha complicado en exceso desde el veto impuesto por la administración Trump a fabricantes chinos, como Huawei y ZTE, la expansión de Xiaomi pasa por abordar los mercados de Europa e India, de ahí su necesidad de crecer saliendo a bolsa.

Con la disputa comercial abierta entre Estados Unidos y China es lógico pensar que no haya sido la bolsa de Nueva York la elegida para realizar la operación, muy al contrario de lo que sucedió con Alibaba que, en 2014 supuso la mayor operación llevada a cabo por la bolsa estadounidense. Cuatro años después, la elección de Xiaomi de realizar la operación a través de la bolsa de Hong Kong pone de manifiesto el empuje que está teniendo la región asiática para liderar este tipo de operaciones entre los titanes tecnológicos chinos. Xiaomi ha pasado de ser una start-up china desconocida en el sector a conseguir crear un gigante de Internet en el mismo plano que Alibaba. Teniendo en cuenta el número creciente de unicornios que nacen en China, es previsible que crezca la rivalidad entre Hong Kong y el mercado estadounidense para liderar este tipo de operaciones.

Prevista para el próximo mes de junio, aunque todavía sin fecha concreta, la operación estaría considerada como la cuarta mayor de la historia de la bolsa de Hong Kong, con la que Xiaomi pretende recaudar 10.000 millones de dólares y alcanzar un valor de mercado entre 70.000 y 80.000 millones de dólares. En su momento, la cotización del gigante del e-commerce, Alibaba, alcanzó una valoración de 231.000 millones de dólares, superando a las grandes tecnológicas estadounidenses como Facebook, con cerca de 200.000 millones de dólares, y Amazon, que alcanzó los 150.000 millones de dólares.

El éxito de la operación permitirá a Xiaomi situarse en el Top3 de las grandes tecnológicas chinas, superando a Baidu y JD, y compartiendo podio con el coloso de la mensajería instantánea en China, Tencent, y el gigante del e-commerce, Alibaba. Junto con Huawei, China tiene dos verdaderas historias de éxito tras el ascenso de Xiaomi a la cuarta posición mundial de fabricantes de móviles. La start-up china, que comenzó a operar hace ocho años, ha pasado a formar parte del grupo de élite mundial que todavía lidera Samsung, y Apple y Huawei, en este orden.

La salida a bolsa de Xiaomi marcará seguramente el inicio de una revolución tecnológica en la industria de los fabricantes de móviles. Su fundador, Lei Jun, pretende situar a Xiaomi en el Top1 en la clasificación de fabricantes en el mercado chino en 10 trimestres. Estos son 2 años y medio en los que el mercado tecnológico chino va a sufrir múltiple variaciones, impulsado, fundamentalmente, por el desarrollo de I+D bajo el liderazgo del programa Made in China 2025, con lo que China alcanzará su verdadero gran “salto adelante” tecnológico.

La filosofía de Xiaomi pasa por utilizar la tecnología para mejorar la vida de las personas, centrándose en la fabricación de teléfonos móviles como negocio principal, aunque el portfolio de empresa también incluye otros productos como purificadores, drones, altavoces y muchos otros dispositivos de consumo que le han permitido crecer estos años. Como parte de esta filosofía, también se incluye no ganar más del 5% en la venta de sus aparatos, todo un reto para sus competidores más directos, una vez que el índice de percepción de calidad de los productos Xiaomi es muy elevado entre sus consumidores. En el caso de los teléfonos móviles, que suponen el 70% de las ventas de la empresa, el beneficio de cada pieza se sitúa en unos 2 dólares, mientras las ganancias de Apple ascienden a 250 dólares por teléfono, y 19 dólares en el caso de Samsung, según datos de Counterpoint Research.

China sigue siendo el principal mercado para Xiaomi, que representa el 58% de sus ventas. Pero India est á revolucionando el mercado de los teléfonos móviles, al situarse como el segundo mayor del mundo, después de China, y superando a Estados Unidos en esta clasificación. En India, Xiaomi ha conseguido superar a Samsung como líder de ventas, aunque la verdadera batalla está prevista que se libre en Europa con un desembarco masivo.

España ha sido el primer país elegido por Xiaomi para lanzar la conquista del mercado europeo de los teléfonos móviles, pero la verdadera conquista se producirá cuando el fabricante chino comience a operar en las 17.700 tiendas de telecomunicaciones pertenecientes a CK Hutchison Holdings Ltd. con quien ha firmado un acuerdo para su expansión por Italia, Reino Unido, Irlanda, Austria, Dinamarca y Suecia.

El reinado de Samsung y Apple parece que pueda estar llegando a su fin, ¿qué nos deparará la nueva época Xiaomi? (Foto: Daredev25, Flickr)