Cata vino Chinos

El negocio del vino en China supera los 2000 millones de dólares. Nieves C. Pérez Rodríguez

Con el crecimiento de la economía china se han puesto de moda los usos y tendencias occidentales. La sociedad china parece sentir la necesidad de convertirse en intercultural, sobre todo la creciente clase media. La cultura del vino ha llegado a China para quedarse y con ello los cursillos de catas y de familiarización con la cultura vinícola. Para profundizar en este tema 4Asia contactó con Carlos Miranda, catalán de nacimiento, pero residente en China desde el 2009, y con más de 7 años de experiencia en el sector. Gerente de Interwine, una feria de vinos que se celebra dos veces al año en Guangzhou, ciudad del sur de China que aloja más de 3 millones de ciudadanos y conocida por su extensa gastronomía.

El sector del vino en China es muy dinámico y está rompiendo récords. Cada año las importaciones aumentan y desde el año pasado se rompió la barrera de los 2000 millones de dólares en valor de vino importado a China (sin incluir Hong Kong). “Si echamos la vista atrás, vemos cómo se han ido produciendo grandes cambios en el consumo del vino, debido a la apertura de China a nuevos países, o bien por la firma de tratados de libre comercio (Chile, Australia, Georgia, entre otros) o porque los chinos tienen más conocimiento de lo que están comprando y bebiendo”, dice Miranda.

La feria de Interwine se estableció hace 13 años en Guangzhou, capital de Cantón, y es la mayor feria de vinos y bebidas espirituosas en China. Se celebra en mayo y en noviembre cada año. Cubre un área de 40.000 m2 y dura tres días, en los que se organizan más de 60 actividades relacionadas con el vino (catas, seminarios, etc.), explica nuestro entrevistado.  Se lleva a cabo en el sur de China porque es la zona más dinámica para las importaciones de vino en todo el país.

Tan sólo el año pasado, la provincia de Cantón volvió a superar a Shanghái en volumen total de vino importado. Además, la provincia de Cantón cuenta con Shenzhen, una ciudad que actualmente tiene la media más alta de vino importado con 7.6 dólares por botella. “No hay ninguna bodega que venda a China que no tenga a un importador o distribuidor en Guangzhou o Shenzhen”, afirma Miranda.

Señala que Francia es el líder indiscutible en vino importado en China, pero está bajando mucho. En el año 2015 vendía un 44% del valor de vino importado y hoy por hoy no llega ni a un 39%. Suráfrica es otro ejemplo de cambio. En los últimos 3 años ha disminuido su presencia en un 25% así como lo ha hecho también Argentina en un 7% debido a la falta de promoción en China. Por lo tanto, Francia ocupa el primer lugar, seguido por Australia, que ha fortalecido su presencia exponencialmente debido a los bajos impuestos que pagan, que valga señalar para el 2019 serán del 0%. Seguido por Chile, España e Italia. Muy por detrás están los vinos procedentes de Estados Unidos, Portugal, Alemania, Georgia y Argentina.

El valor de una botella Crianza Rioja se encuentra en unos 35 euros / 41 $ dejando a un lado pocas excepciones. Hay que tener en cuenta que el 47% son tasas y aranceles, junto con el beneficio del importador, distribuidor y/o tienda física final. Miranda explica que desde hace unos años el vino es muy accesible, sobre todo por la gran labor que hacen desde La Rioja para promocionar sus vinos en China. Desde 2012 no han parado de aumentar y en los últimos 5 años las importaciones de vino de La Rioja han crecido un 60% en China. Además, “es un vino que por sus características -poco ácido, fácil de beber- pega bien al paladar chino y su forma de beber -sorbos cortos”, afirma el experto.

A pesar de que el consumo de vinos en China ha aumentado exponencialmente, no se bebe de la misma manera que en España. Está más bien reservado para ocasiones especiales como cumpleaños, bodas, fiestas, eventos, y/o reuniones de amigos.  Se consume sobre todo en fechas especiales en el calendario chino en donde se bebe más bien en exceso, nos explica, como el Año Nuevo chino, la Semana Dorada en octubre y el Festival del Bote del Dragón. Otra manera casi institucionalizada es el uso del vino a la hora de hacer regalos. Es muy habitual regalar un par de botellas en una fina caja de madera.

Así como China nos ha invadido con sus productos, cada día los chinos consumen más los productos que hasta hace muy poco estaban reservados para los occidentales. Con su espectacular crecimiento económico, con jóvenes cada día más solventes y ejecutivos en los 40 y 50 años queriendo mostrar su poder adquisitivo, en China el vino se ha convertido en un signo de status del que muchos quieren presumir y muchos saben disfrutar.

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