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El Covid-19 en el mercado internacional. Nieves C. Pérez Rodríguez

La pandemia ha cambiado muchas cosas en el mundo, incluida la demanda de ciertos bienes junto con los patrones de consumo que también han cambiado significativamente, lo que a su vez ha provocado la escasez de productos en casi todos los sectores. Para explicar esta situación 4Asia consultó con Eric Johnson, periodista especializado en intercambios comerciales y tecnología en busca de las claves detrás de la logística y las cadenas de distribución internacional.

¿Cómo explica usted el fenómeno de cambio de oferta y demanda durante los primeros meses de la pandemia y la escasez que muchos sectores experimentan actualmente?

Hay tres factores a tener en cuenta:

1) Cuando la pandemia golpeó, las personas dejaron instantáneamente de gastar en intangibles como viajes, conciertos, teatros y experiencias. Ese gasto migró principalmente a más bienes, a veces artículos necesarios como productos de limpieza, desinfectantes, geles antibacterianos y mascarillas, aumentó exponencialmente el consumo de alimentos (ya que no íbamos a restaurantes) y, en algunos casos, implicó adaptaciones del hogar, proyectos de renovación y muebles que nos demandó la nueva realidad (como trabajar desde casa o el cole virtual).

2) El comercio electrónico, más que nunca, se convirtió en un gran facilitador de la compra de productos de todos los tamaños sin necesidad de salir de casa para ello.

3) Las ayudas del Estado, en el caso de los Estados Unidos llamadas “cheques de estímulo” fueron inyecciones de efectivo periódicas que alentaban a las personas a gastar en bienes y mantenían la economía activa. Todo esto ha tenido un impacto en el comercio mundial. Estamos viendo en 2021 el efecto de latigazo de toda la demanda de bienes a finales de 2020 y principios de 2021 y una carrera por las tiendas para reabastecer el inventario antes de los períodos clave de compra de los consumidores estacionales en América, el 4 de julio que suele ser momento que se aprovecha promocionar compras con descuentos especiales, el regreso al colegio, y por último las vacaciones del verano).

¿Diría usted que la razón de las importantes interrupciones en el proceso de comercio internacional fue que el Covid-19 se originó en China (principal exportador de bienes del mundo) puesto que el gobierno chino cerró ciudades e impuso bloqueos en áreas donde se encuentran muchas fábricas, retrasaron el proceso de fabricación como también el proceso de envío de suministros?

Definitivamente esa situación tuvo un impacto en la primera etapa, es decir, febrero-abril de 2020, pero contrario a lo que se cree, las fábricas se recuperaron muy rápidamente. Las interrupciones del comercio mundial de hoy tienen menos que ver con los cierres de fábricas de hace un año y más con los niveles históricos de demanda de bienes en los últimos meses y en la actualidad.

¿Cuál es el coste de transportar un barco de carga desde China a los EE.UU. a día de hoy? ¿Podría compararlo con los precios previos al Covid-19?

Antes de la aparición del Covid-19 el costo de reservar un contenedor para transportar mercancías desde China a un puerto en, por ejemplo, el sur de California, históricamente ha estado en el rango de 1.500 a 2.500 dólares, dependiendo de los niveles de oferta / demanda. Ese rango de precios no se modificó en realidad por décadas.

Pero hoy el precio base para enviar ese mismo contenedor es de 6.000 dólares o más. Lo que se traduce en tres veces mayor a los niveles históricos. Pero es todavía más complicado que eso, porque el espacio es tan reducido, que las empresas básicamente necesitan pagar tarifas premium de carga además de esas tarifas base. Es como tener una reserva en un restaurante, pero el encargado te dice que está muy lleno y que la única forma de conseguir una mesa es pagar dos o tres veces los precios que figuran en el menú. Eso junto con un precio base mucho más alto pueden llevar los costos totales a más de 20.000 dólares por contenedor que es objetivamente 10 veces por encima de los niveles normales, lo que es una absoluta locura.

¿Cómo se podría normalizar las exportaciones? ¿Necesitamos más buques transportando bienes?

La demanda actual se encuentra en máximos históricos en este momento, no solo en comparación con el año 2020, sino en comparación con años previos como el 2019. Una solución que la gente del sector se encuentra discutiendo en este momento es la construcción de nuevos buques para manejar la demanda adicional. Pero frente a esto tenemos dos problemas, uno que los barcos tardan al menos unos 18 meses en construirse y entrar en funcionamiento. Y dos que no está claro que los niveles de demanda actuales se normalizarán durante un largo período de tiempo, y las compañías navieras no quieren desarrollar más capacidad de la que eventualmente podrían necesitar.

¿Cree usted que vamos a volver a la forma en que funcionaban las cosas antes o la situación ha cambiado para siempre? ¿Se espera que los precios de los bienes bajen?

Los costos de envío eventualmente bajarán. Tal vez no a niveles históricamente bajos, pero no pueden permanecer tan altos para siempre, ni siquiera por mucho más tiempo. Para algunas empresas, el valor total de las mercancías dentro del contenedor es inferior a 20.000 dólares, por lo que no tiene mucho sentido enviarlas y asumir pérdidas. A medida que la demanda se ralentice y haya más capacidad disponible, los precios de transporte de esos contenedores se estabilizarán. Pero pueden pasar nueve meses o más para que todo eso suceda.

¿España en Asia?

A finales de mayo, El Club de Exportadores e Inversores Españoles, que agrupa a empresarios españoles en diez países del Sudeste Asiático integrados en la ASEAN, Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Singapur, Tailandia y Filipinas plantearon al gobierno español la necesidad de una política exterior clara y decidida hacia esa zona del mundo y pusieron de relieve la diferencia entre las iniciativas españolas al respecto y otros países de la Unión Europea.

Según datos de los exportadores, Los bienes exportados de España a los países citados alcanzaron la cifra de los 3.800 millones de euros en 2019, mientras que las importaciones de mercancías provenientes de la zona llegaron a los 9.570 millones de euros. Por su parte, la inversión extranjera directa española apenas llega a los 100 millones. Estos diez países concentran una población total de 661 millones de personas, colocándose como el tercer territorio más poblado de Asia, por detrás de China e India.

Ni las demandas, ni la ausencia de España de aquella región son elementos nuevos. Como en otras tantas ocasiones, y quizá sea necesario, conveniente y lógico que sea así, los intereses comerciales han ido por delante de la política pero resulta llamativo para un país que pasó de tener una presencia destacada en aquella región entre los siglos XVII y XIX, y que ahora está claramente a la cola de sus socios europeos. Durante más de cien años se han desperdiciado oportunidades y elementos dejados en la apresurada retirada ante Estados Unidos como idioma, religión, tradiciones y relaciones.

Pero no se trata de recuperar nostalgias sino de hacer frente a necesidades. En la región hay economías dinámicas y mercados emergentes y ahí, a pesar de todos los obstáculos normativos y la competencia de empresas de otros países apoyados por sus respectivos gobiernos, hay empresas e iniciativas españolas y algunas, conviene señalarlo, de empresas públicas relacionadas con la defensa y la ingeniería.

España no parece tener voluntad de una política exterior propia y dinámica en el Pacífico, a la vez que es menos ambiciosa de lo que se podría en la América situada al sur de Estados Unidos y casi inexistente en Oriente Medio.

INTERREGNUM: China y su cónclave anual. Fernando Delage

Si la reunión anual de la Asamblea Popular Nacional de la República Popular China es siempre relevante (marca la agenda política de los meses siguientes), el pleno que se inaugura el 4 de marzo tendrá un especial significado. La Asamblea aprobará formalmente el XIV Plan Quinquenal y desvelará de ese modo los planes económicos a largo plazo de los dirigentes chinos. Los mensajes políticos tendrán aún mayor importancia al conmemorarse este año el centenario de la fundación del Partido Comunista, y celebrarse—en el otoño de 2022—su XX Congreso. El legado de Xi Jinping y el futuro del Partido estarán definidos en gran medida por las orientaciones que establezcan los líderes a partir de estos dos acontecimientos. Aunque en contraste con la mayoría de las democracias occidentales el país ha logrado controlar la pandemia y restaurar el crecimiento, aún afronta notables desafíos internos y externos.

Los planes económicos pueden verse complicados por la reacción internacional a las acciones de Pekín en el mar de China Meridional, en la frontera con India, en Hong Kong o en Xinjiang. El cambio de administración en Washington tampoco parece que vaya a suponer de manera automática una mejora en las relaciones bilaterales. En su primera conversación con Biden, Xi hizo hincapié en su voluntad de cooperación, mientras que el presidente norteamericano manifestó su preocupación por “las prácticas económicas de Pekín, la violación de derechos humanos y la presión sobre Taiwán”.

En unas circunstancias en las que China—como suele indicar Xi en sus discursos—afronta “desafíos y oportunidades sin precedente”, el presidente chino ha subrayado la necesidad de crear las condiciones favorables para la conmemoración del centenario del Partido en julio. Entre ellas, se pretende que el nuevo Plan Quinquenal arranque de manera positiva con un objetivo de crecimiento del PIB cercano al ocho por cien en 2021. Se espera asimismo que, al concluir el Plan en 2025, China haya dejado de ser una nación de ingresos medios, y que duplique su renta per cápita hacia 2035.

Las decisiones de la Asamblea permitirán conocer el detalle de cómo piensa Pekín perseguir esos objetivos. Las líneas generales del Plan dadas a conocer el pasado mes de noviembre subrayaron el doble imperativo de impulsar la demanda interna y la innovación, conforme al esquema de “circulación dual”. Por primera vez la tecnología será la gran prioridad de la estrategia quinquenal, al depender de ella la sostenibilidad del crecimiento económico en el futuro. Aunque desde 2018, en el contexto de la guerra comercial con Estados Unidos, el gobierno chino dejó de referirse públicamente al plan “Made in China 2025”, es evidente que la promoción de los sectores de alta tecnología (de la inteligencia artificial y la telefonía de quinta generación a los vehículos eléctricos) no ha desaparecido. Todo lo contrario: la urgencia durante los próximos años consistirá en continuar reduciendo la dependencia del exterior para consolidar la autonomía china y controlar la producción de elementos clave como semiconductores.

Tras declarar hace unas semanas la eliminación de la pobreza absoluta, el presidente chino también ha hecho hincapié en la idea de “prosperidad común”, un propósito que exige la reducción del considerable diferencial de riqueza existente entre unas y otras provincias. No es esta una cuestión sólo económica: es, por el contrario, un asunto político de primer orden, inseparable de la identidad y legitimidad misma del Partido Comunista. Se desconoce, sin embargo, cómo tiene pensado Pekín avanzar en esta última dirección, que puede conducir a un nuevo choque de las autoridades con el sector privado. Lo que no está en duda, en cualquier caso, es la fortaleza de una organización que, camino de sus cien años de vida, ha superado la doble prueba de la pandemia y la crisis económica. (Foto: CGTN)

INTERREGNUM: China: cambio de rumbo. Fernando Delage

La confirmación de los riesgos financieros derivados de la ambiciosa Ruta de la Seda, la guerra comercial y tecnológica desatada por Trump a partir de 2018, y el impacto económico global de la pandemia, son algunos de los principales factores que parecen haber obligado a los líderes chinos a emprender un cambio de rumbo en sus planes económicos; un giro que también tendrá importantes implicaciones para los intereses occidentales.

Una evidencia de ese cambio de dirección puede encontrarse en un reciente estudio de la universidad de Boston—dado a conocer la semana pasada por el Financial Times—, sobre la drástica caída en los préstamos concedidos por los “policy banks” chinos: el Banco de Desarrollo de China y el Export-Import Bank. Sus créditos, en efecto, en buena parte destinados a los proyectos de la Ruta de la Seda, cayeron de los 75.000 millones de dólares de 2016 a 4.000 millones de dólares el pasado año. Estas dos instituciones, bajo el control directo del gobierno chino, han proporcionado entre 2008 y 2019 un total de 460.000 millones de dólares, cifra que iguala a los fondos del Banco Mundial durante el mismo periodo. Algunos años, los préstamos de ambos bancos superaron, incluso, los concedidos por todos los bancos multilaterales de desarrollo juntos.

Es igualmente significativo que los medios de comunicación hayan dejado de referirse a la Ruta de la Seda con la frecuencia de los últimos años. Todo apunta a que el gobierno es consciente de que su aproximación a la financiación de infraestructuras a esta escala resulta insostenible a medio-largo plazo. La renegociación de la deuda en la que se han comprometido no pocos países en desarrollo, además de la reacción de distintos gobiernos al impacto medioambiental, laboral y social de los proyectos, obligaba a corregir las dimensiones de la iniciativa y dedicar mayores recursos al frente interno. A esa reorientación empujaban asimismo las tensiones con Estados Unidos y las consecuencias del Covid-19 para la economía global.

La necesidad del reajuste fue reconocida en mayo, cuando, bajo la oscura denominación de “circulación dual”, un documento del Politburó indicó que, sin abandonar el comercio con el exterior (“circulación internacional”), el modelo económico chino debe apoyarse sobre todo en el consumo interno y la innovación tecnológica local (“circulación nacional”) como clave de la modernización del país. Fue una idea que reiteró la última sesión plenaria del Comité Central, al incluirla entre las directrices del próximo Plan Quinquenal, que será formalmente aprobado en marzo de 2021.

Sería un error, sin embargo, minusvalorar la dimensión externa del reajuste chino. En el terreno financiero, el reducido papel de los “policy banks” conducirá a un mayor protagonismo de las instituciones multilaterales, como el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructuras (con sede en China), y a una mayor presencia de Pekín en otros bancos de desarrollo regionales. En la esfera comercial e inversora, el “decoupling” chino con Estados Unidos—estará por ver si con la Unión Europea también—se verá compensado con un giro hacia las naciones de su entorno y hacia África. La reciente firma del RCEP facilitará ese salto, como también el anuncio del interés chino por su incorporación al CPTPP (el antiguo TTP sin Estados Unidos), hecho por Xi Jinping el mes pasado, durante la cumbre de APEC. Aunque la adhesión china a este último acuerdo no parece plausible a corto plazo, es un claro mensaje al nuevo presidente norteamericano sobre el riesgo de aislamiento de Estados Unidos del nuevo centro de gravedad económico del planeta.

La conclusión a la que llegan diversos observadores es que, a través de sus movimientos, China estaría preparando la estrategia económica que mejor conviene para un escenario de guerra fría. Al considerar que la hostilidad de Washington se mantendrá bajo la administración Biden, Pekín reducirá su interdependencia con Occidente, pero sólo para aumentarla con otras partes del mundo, abriendo así una nueva etapa en la era de la globalización.

El ataque de los clones. Ángel Enriquez De Salamanca Ortiz

TikTok o Dǒuyīn, es una aplicación de origen chino cuyo objetivo es que los usuarios graben y suban a las redes sociales videos, bailando o cantando, de corta duración. Fue creada por ByteDance, que lanzó la aplicación en septiembre del año 2016. 

ByteDance es una empresa tecnológica con sede en Pekín (China), fundada en el año 2012 por Zhang Yiming, que en el año 2018 tenía un valor de casi 20.000 millones de dólares y, a día de hoy esta start-up ya vale más de 75.000 millones de dólares americanos, un incremento de más de 350% que le ha llevado a convirtiéndose en el unicornio mejor valorado a día de hoy, la red social arrasa en el mundo y eso se nota en las cuentas de ByteDance.

(Fuente: Statista.com)

Este incremento de valor de la empresa, se ha debido, en parte gracias a la aplicación TikTok que ya supera los 800 millones de usuarios en todo el mundo y, no es de extrañar, que en el año 2019 fuera la tercera aplicación más descargada del mundo, de las cuales 46 millones de descargas fueron solo en Estados Unidos. La descarga de la aplicación para subir videos de corta duración en las redes sociales se ha convertido, quizás impulsado por el confinamiento y aislamiento domiciliario, en un fenómeno a escala global.

(Fuente: Statista.com)

El pasado mes de agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció sanciones contra la aplicación TikTok y WeChat por supuesto robo de información, dejando los datos de los usuarios vulnerables al acceso del Partido Comunista Chino. Estas sanciones entraron en vigor el 20 de septiembre y, la Casa Blanca, dio hasta el 12 de noviembre para solventar estos problemas de robo de información. Pero estas sanciones no han sido solo por parte de Donald Trump, sino que también vinieron de la India en el año 2019 por supuestos problemas de moralidad por no salvaguardar los datos de los usuarios más jóvenes. Aun así, a día de hoy, TikTok es la aplicación de referencia en el mundo entero.

Con tanto éxito como ha tenido la App china en el mundo entero, no es de extrañar que, otras redes sociales como Instagram o YouTube hayan creado “clones” para intentar emular esta exitosa aplicación.

Reels, de Instagram, es una aplicación que permite crear videos cortos como los de TikTok, de tal manera que los usuarios no tienen que abandonar la App para hacerlo.  A día de hoy esta aplicación está lejos de alcanzar la popular aplicación de China, ya que solo cuenta con algo más de 100 millones de usuarios en todo el mundo, aunque también hay que decir que esta aplicación fue lanzada hace relativamente poco al mercado.

Tal es el éxito de la aplicación china que Instagram,  propiedad de Facebook está haciendo ofertas lucrativas a usuarios de TikTok para atraerlos a Reels y así conseguir más descargas y usuarios, y poder superar a la exitosa aplicación de ByteDance.     

Pero Mark Zuckerberg  (propietario de Facebook, Inc.) no se ha conformado solo con Reels, sino que también ha lanzado para Facebook la aplicación Lasso, una App que permite hacer videos cortos y subirlos a las redes. Al igual que ocurre con TikTok, esta aplicación permite hacer videos con filtros y otros efectos visuales y sonoros para intentar atraer a más seguidores. A Pesar de los esfuerzos, la aplicación no tuvo éxito en América Latina y no llegó a Europa, por lo que se decidió cerrar la aplicación.

Shorts de Youtube también intentó hacerle la competencia a la aplicación china, pero esta tiene una ventaja considerable: lleva más de 4 años en el mercado. La ventaja de la aplicación Shorts respecto a TikTok son todas las licencias de música de las que dispone, una gran ventaja por disponer de una biblioteca musical mucho más amplia.

Otras aplicaciones se han lanzado a hacerle competencia a TikTok; Aplicaciones como Likee con sede en Singapur o la india Chingari, o Fuminate, Triller o Dubsmash han conseguido millones de seguidores en determinados países, pero ninguna a escala mundial como es la china TikTok

Hace algo más de una década el mundo entero acusaba a China de plagiar o de copiar productos occidentales como móviles, ordenadores etc… Quizás, ahora es occidente quien plagia o clona ideas innovadoras de la RPCh.

La guerra comercial entre China y Donald Trump continua, no solo en el ámbito comercial-arancelario, sino que también en el tecnológico, ya que el presidente ha acusado a la marca China de espionaje, al igual que acuso a Huawei hace ya unos años.

Ángel Enriquez De Salamanca Ortiz es Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Relaciones Internacionales en la Universidad San Pablo CEU de Madrid

www.linkedin.com/in/angelenriquezdesalamancaortiz

@angelenriquezs

China, África y los demás

China quiere estar en todos los escenarios que le permitan hacer negocios y ampliar su influencia política. En esto no se diferencia de cualquier otro país, pero con sus inversiones Pekín exporta poca transparencia y condiciones políticas que tienden a exportar el modelo autoritario chino y fortalecer sus políticas restrictivas. Y uno de esos escenarios sobre los que se suelen hacer menos análisis es la inversión china en África que dura ya varias décadas.

Según un informe citado por el diario La Vanguardia, China está interesada en las reservas estratégicas del continente.  “Las materias primas de una importancia clásica, como el petróleo y el gas, siguen siendo de especial relevancia en países como Nigeria y Angola, Argelia, Libia o Egipto. Lo mismo que el uranio en Namibia y Níger. O el oro en Ghana, Sudáfrica y Sudán. Pero si hablamos de platinoides, esenciales para los catalizadores, bujías, discos duros, fibras ópticas, pilas de combustible de última generación, etc., es cuando se habla casi en exclusiva de Sudáfrica y Zimbabue. Lo mismo que pasa para las baterías con el cobalto, con la República Democrática del Congo como país destacado. El mismo que concentra las mayores reservas de tántalo, un metal imprescindible para los hoy tan habituales móviles, GPS, satélites, televisores de plasma u ordenadores”. En todos estos países está China presente de una manera u otra. No es raro, señalan los expertos,  en consecuencia, que China sea uno de los principales clientes de África, necesitada como está de las materias primas que centran la economía globalizada del siglo XXI. En su caso, además, se opta por matar dos pájaros de un tiro porque, ante la posible falta de capital en los países africanos, cobra incluso en especie. “A cambio de la financiación de las infraestructuras, varios países africanos han pagado sus deudas a China con barriles de petróleo o minerales estratégicos”.

Pero esto no se hace sin problemas. Los proyectos chinos ponen nerviosos a países occidentales como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, inversores tradicionales en la zona y rivales discretos entre sí. Pero ahora también Rusia, socio menor aunque actor político creciente, se inquieta. Todo parece indicar que los autores del golpe de Estado en Malí mantienen buenas relaciones con Moscú y pueden cambiar los parámetros de intervención de las fuerzas militares europeas que combaten al terrorismo yihadista. En el fondo, Rusia estaría tratando de conseguir una plataforma de acción en toda la región, rica en materiales estratégicos como el uranio, explotado ahora mayoritariamente por empresas francesas. Un dato: de 2000 a 2012, se identificaron aproximadamente 20 proyectos de financiación del desarrollo según fuentes oficiales chinaos en Malí a través de varios informes de los medios de comunicación. Estos proyectos van desde préstamos por valor de 75.000 millones de francos (154 millones de dólares) a tipos preferenciales de China para construir la autopista Bamako – Ségou en 2010,  hasta una subvención de 51,5 millones de dólares para construir el “tercer puente” para Malí en Bamako en 2007. 

El dilema moral de la NBA en China. Nieves C. Pérez Rodriguez

La NBA tiene operaciones en China valoradas en 5 mil millones de dólares.  El baloncesto es el deporte más popular en el país asiático, con 500 millones de aficionados en China, según Reuter. Parte de ese presupuesto es la venta de material deportivo, y otro grueso se destina al entrenamiento de jóvenes chinos en centros de entrenamiento de la NBA. Se calcula que unos 300 millones de ciudadanos chinos practican baloncesto, por lo que la afición y el seguimiento de las ligas internacionales son masivos.

La NBA cuenta con academias en muchos países en los que hacen un meticuloso trabajo de entrenamiento de atletas. De acuerdo con la información de la página web de la NBA tienen presencia en Australia; en África están en Camerún, Congo, Kenia, Marruecos, Mozambique, Nigeria, Costa de Marfil, Tanzania, Uganda, Senegal y Sudáfrica. Está presente también en India, México y China. 

La relación de la NBA con China ha sido constante en los últimos años. En el 2014 se anunciaba el lanzamiento de una academia de baloncesto para prácticas extracurriculares en la capital china para niñas y niños en edades comprendidas entre 12 a 17 años. Ese mismo año, el ministro de educación chino hacía pública una alianza con la NBA que incluía la incorporación curricular del baloncesto en la educación primeria, secundaria y bachiller. A finales del 2015 la NBA, en conjunto con la comisión deportiva de Beijing, lanzaban la primera liga junior de baloncesto en China.

En octubre del 2016 el comisionado de la NBA Adam Silver visitaba Beijing para hacer el lanzamiento de tres centros de entrenamiento de élite en China. Primer país que contaría con ellos, ubicados en tres provincias distintas: Centro de Jinan en la provincia de Shandong, Centro de Hanghou en la provincia de Zhejiang, y el centro de Urumqi en la provincia de Xinjiang.

A finales de julio ESPN publicaba un reportaje basado en múltiples entrevistas -anónimas- realizadas a exempleados de la NBA con conocimiento directo de las actividades de la liga de la NBA en China, especialmente en el desarrollo de los jugadores. Al menos dos entrenadores dejaron sus puestos allí por considerar que se estaban maltratando a los jóvenes atletas. Uno de los entrenadores pidió ser transferido después de ver como los entrenadores chinos atacaban a los jugadores, otro se fue antes del final del contrato porque le pareció inconcebible la falta de educación académica en la academia.

Según el reportaje, al poco tiempo de la apertura de estos centros de entrenamiento, varios entrenadores se quejaron con el vicepresidente internacional de operaciones de la organización -Greg Stolt- sobre los abusos físicos que ocurrían en las academias y la falta de estructura académica para los jóvenes participantes, a pesar de que el comisionado Silver había dicho que la educación sería el centro del programa.

La crónica afirma que la NBA se encontró con múltiples problemas para abrir el centro en Xinjiang, pues los entrenadores americanos eran acosados por la policía local en una ciudad en donde el control y vigilancia ciudadana son excesivos debido a la persecución que padecen los uigures y otras minorías musulmanas en la región. Menciona que un mismo entrenador fue detenido tres veces sin razón, o la dificultad que tuvieron él y otros entrenadores en alquilar viviendas por el hecho de ser extranjeros allí.

Hace poco más de una semana que la NBA reconoció que tuvo que cerrar la academia en Xinjiang pero cuando el encargado de las operaciones internacionales de la NBA, -Mark Tatum- fue interpelado acerca del posible factor de derechos humanos, éste declinó responder.

Esta investigación tuvo eco en el Senado de los Estados Unidos, y la senadora Marsha Blackburn en una carta al comisionado Silver le pedía explicaciones por las acusaciones que reveló el trabajo de ESPN. Inmediatamente el senador Marco Rubio se sumaba a la interpelación basada en la necesidad de que una organización estadounidense permita o encubra prácticas que van en contra de los derechos humanos fundamentales.

“La postura de la NBA en Xinjiang envía un fuerte mensaje al Partido Comunista chino: por un buen precio cualquier cosa puede debatirse, incluso el valor de la vida humana”, afirmaba la senadora Blackburn.

Una vez más la semana pasada terminaba en Washington con China de protagonista en los titulares. Por un lado, las revelaciones de las prácticas en dichos centros, y, por otro, la petición de explicaciones desde el Congreso, que es totalmente congruente con el sistema político estadounidense, en el que se espera que las organizaciones de este país mantengan los valores humanos y democráticos en cualquier lugar donde tengan sus operaciones. También el Departamento del Tesoro daba a conocer más sanciones, está vez a políticos hongkoneses, por haber socavado las libertades y la autonomía de Hong Kong.

El 14 de julio Trump firmaba una orden ejecutiva en la que declaraba “Emergencia Nacional” a razón de la aplicación de la ley de seguridad en territorio hongkonés de manos del PCCh. Los once sancionados son altas figuras políticas como Carrie Lam, la máxima autoridad de Hong Kong y quien propuso y fomentó la “ley de extradición” que generó las masivas protestas durante meses. También el comisionado de la policía, Chris Tang, el secretario de seguridad John Lee Ka-chiu y Teresa Cheng secretaria de justicia, todos con posiciones relevantes en la gestión política social o de seguridad de Hong Kong.

La tensión entre Beijing y Washington no hace más que crecer y encresparse. A muy pocas semanas de las presidenciales y en una situación doméstica complicada debido a la pandemia,  la Administración Trump ha puesto el foco en política internacional en China, e intentar darle señales de tolerancia cero ante las reiteradas irregularidades.

China y el oro azul. ÁNGEL ENRIQUEZ DE SALAMANCA ORTIZ

Vivimos en una época que cada día es más digital y, cada día, estamos más conectados con el mundo en todos los ámbitos de la vida, tanto profesional como personal. La compra-venta de productos, servicios, las redes sociales, intercambio de datos o información a través de la red se ha convertido, para empresas y hogares, en una nueva forma de vida.

En China, el comercio digital ha ido creciendo en las últimas décadas, llegando a proporcionar  un beneficio para el país, a día de hoy, de más de 3,2 billones de yuanes y, se espera que para la próxima década alcance los 72 billones de yuanes. Éste comercio electrónico está siendo impulsado en China gracias a avances tecnológicos como la telefonía móvil, el internet de las cosas, el 5G o empresas como Alibaba. El desarrollo de ordenadores más potentes, con mayor capacidad o satélites, han ido de la mano con el desarrollo del comercio digital.

Estos teléfonos móviles, súper ordenadores, satélites o baterías para coches eléctricos tienen un elemento indispensable para su fabricación: el cobalto. Este mineral de color azul, que se extrae de forma manual y en muchas ocasiones con la participación de menores y en condiciones infrahumanas, se ha convertido en uno de los elementos más codiciados del planta tierra y, casi con total seguridad, se convertirá en uno de los minerales más importantes en las próximas décadas.

La República Democrática del Congo logró su independencia de Bélgica en 1960, pero sus primeros años estuvieron marcados por la inestabilidad política y social. Tras 32 años, en 1997,  el régimen de Mobutu –que cambió el nombre del país a Zaire- fue derrocado y renombrado el país como República Democrática del Congo. Además de petróleo, en sus tierras podemos encontrar cobalto, cobre, oro, plata, diamantes o carbón. La R.D. del Congo es el principal productor mundial de cobalto y China su principal comprador, y esta demanda es impulsada por la industria de estas nuevas tecnologías, como las baterías recargables usada en coches eléctricos o en móviles. Las reservas en este país de cobalto son las mayores del mundo, llegando casi, a triplicar las de su perseguidor, Australia.

[Fuente: www.Statista.com]

Las exportaciones representan en torno a un tercio del PIB del país, que en el año 2018 se situó en más de 47.000 millones de dólares. Estas exportacio­nes han sido fundamentalmente de recursos naturales como cobalto o cobre. El principal mercado de la R.D Congo fue China que abarcó casi el 40 por ciento de las exportaciones del país, y de esto, más de la mitad es de cobalto.

La empresa Tenke Fugurume Mining S.A., es una de las empresas más grandes de cobalto del país y, la mina Fungurume, de más de 1.500 Km2, al sur del país, cuenta con la mayor reserva de cobalto de la R.D. del Congo. No es casualidad, que la empresa TFM sea propiedad de la empresa China Molybdenum Co, que en enero del 2019 aumento su participación en TFM hasta alcanzar el 80%. Una empresa que en el año 2018 alcanzó una producción de 9.363 millones de toneladas métricas de cobalto y cobre. La escasa oferta de este mineral y su alta demanda con la nuevas tecnologías, han hecho que el precio ascienda desde los 30.000 dólares por tonelada métrica a principios de siglo hasta más de 90.000 dólares, siendo su mayor crecimiento en los últimos años.

China está apostando fuertemente en la región de Katanga, donde se encuentran las reservas más grandes del mundo de cobalto, pero también en la mina de Kolwezi, al sur del país.

Otra empresa, Congo Dongfang Mining, subsidiaria de la empresa china Huayu Cobalt, compra cobalto en las minas de la R.D Congo para tratarlo y usarlo en la fabricación de automóviles, empresa que cotiza en la bolsa de Shanghai.

La venta de coches eléctricos a nivel mundial se ha disparado, en el año 2018 se vendieron 1,26 millones de coches eléctricos, un 74% más que en el 2017, de los cuales más de la mitad se han vendido en China. En el primer semestre del año 2019, más de la mitad de los Vehículos con Batería Eléctrica (BEV – por sus siglas en inglés) se han vendido en China, es decir, más de 430.000 unidades, un aumento del 111%.

[www.jato.com]

China es el país más contaminante del mundo, el 30% de la contaminación mundial proviene de su industria, lo que ha hecho que en ciudades como Pekín se vivan constantes alertas por alta contaminación y, se ha convertido, para el gobierno de Xi Jinping, una necesidad el cambio a las energías limpias y no depender tanto de combustibles fósiles.

La presencia de China en África, y más concretamente, en la República Democrática del Congo, le da una ventaja al país asiático para liderar éste mercado verde, un mercado que ya lidera desde el año 2015.

China ya controla las minas de cobalto de la R.D. del Congo, este mineral se ha convertido en uno de los más demandados para la fabricación de baterías de coches, ordenadores o teléfonos móviles, y seguirá siéndolo en las próximas décadas. El cobalto, el oro azul o el petróleo del siglo XXI, se ha convertido, para China y para el mundo entero, en un mineral indispensable para la prestigiosa carrera de este siglo, la de la energía limpia.

Ángel Enriquez de Salamanca Ortiz es Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid

“La única forma que tiene Europa de competir con China en materia de IA es ser muy buenos en cosas muy concretas”. Entrevista con hAItta.

Isabel Gacho.- El desarrollo de inteligencia artificial (IA) está jugando un papel clave en la contienda por la supremacía tecnológica entre EEUU y China. Pero desde Europa también surgen empresas e innovación. Hablamos con hAItta, una empresa del sector establecida en Suiza y con nombre japonés, pero de fundadores español y argentino y alcance global. Charlamos con Domingo Senise, co-fundador de la firma, y con Hugo Mérida, socio y miembro de la junta ejecutiva, sobre el mismo concepto de IA, sus aplicaciones, los dilemas que presenta y el papel de China en el sector, en una conversación Madrid-Frankfurt-Ginebra que ilustra el carácter internacional de la empresa.

¿Cómo definís vosotros la inteligencia artificial?

Domingo Senise: es una buena pregunta. No soy gallego, soy del sur de España, pero te devuelvo otra pregunta ¿tú crees que de verdad existe inteligencia artificial?

Primero te doy la definición y luego paso a apostillar la pregunta que te he hecho. La IA, a día de hoy, se definiría como la capacidad que tienen las máquinas para realizar ciertas tareas a través de codificación, métodos matemáticos o estadísticos parecidas a las que pueda hacer un humano. ¿Se podría llamar a eso inteligencia? Yo creo que algunas veces usamos muy gratuitamente el término inteligencia. Todavía a día de hoy, la inteligencia es una capacidad humana muy relacionada con la sabiduría -que sería el último estadio, el procesamiento de la propia inteligencia- y que tiene que ver con componentes genéticos, culturales… que hemos ido heredando a lo largo de miles de años de evolución. Aunque esto no quita que lo que estamos haciendo a día de hoy con los modelos de IA son cosas espectaculares, muchas veces por encima del rendimiento humano. Por ejemplo, hemos hecho proyectos de detección de fraude financiero y lo que no eran capaces de hacer 50 analistas de riesgo lo han hecho nuestros modelos, costando menos y de manera más precisa y más rápida. En entornos acotados, perfectamente definidos, sí, la máquina es superior al ser humano. ¿Es la máquina más inteligente que el ser humano en temas de lenguaje? A día de hoy, no. Uno de nuestros campos de trabajo es el procesamiento del lenguaje natural y te das cuenta de que la escurridiza ambigüedad del lenguaje hace que no sea fácil para la máquina procesarlo, pero se están dando pasos. Desde luego es un periodo tremendamente interesante y se están haciendo cosas que seguramente en los años 50, cuando surgió la IA –llamada en aquel momento inteligencia mecánica-, eran impensables.

Hugo Mérida: lo que subyace debajo de la IA no es inteligencia de por sí, sino capacidad de procesar información de manera tremendamente rápida y de aprender patrones de forma autónoma. Pero no es inteligencia. Si has entrenado a una máquina para hacer una cosa y la sacas de ese entorno, no va a funcionar. Se está trabajando en la capacidad de adaptarse a nuevos escenarios, pero todavía no es una realidad.

¿Qué me podéis contar sobre cómo funcionan las aplicaciones que le dais a la IA?

HM: Por ejemplo, como acaba de comentar Domingo, hemos hecho proyectos para empresas en materia de fraude. Las empresas tienen la sensación de que les están cometiendo fraude y ellos no consiguen detectar donde está el problema. Lo que hemos hecho es crear modelos de IA basados en aprendizaje automático por el cual la máquina es capaz de detectar patrones de comportamiento para predecir un comportamiento que empiece a ser similar a un patrón que ha habido en el pasado. Al dar la alerta, la empresa analiza con más detalle esas operaciones.

Primero se detectan los grupos de agentes con comportamiento sospechoso. Por otro lado, se detectan grupos de agentes que efectivamente estaban cometiendo fraude y por otro lado un tercer grupo de agentes que, aunque parecían sospechosos no estaban cometiendo fraude. La capacidad que tiene los modelos de IA es profundizar más en el detalle y usar patrones de comportamiento junto con el análisis de la información actual: actividad en redes sociales, tarjetas de crédito o dadas de alta de páginas webs. Esto al final te da un perfil muy perfecto de lo que hace la persona. Eso sí, uno de los temas con lo que tenemos que tener mucho cuidado es con la privacidad de los datos. Y ahora todavía más con la nueva regulación europea, en primer lugar, solo podemos trabajar con datos anónimos y segundo, hay que tener muchísimo cuidado con el consentimiento.

Ahora que sacas el tema de la privacidad, me gustaría oír vuestra vuestra opinión sobre el papel de las empresas chinas en el sector, teniendo en cuenta, además del tema de la privacidad, la gran inversión pública y privada que reciben las empresas, la importancia estratégica que se le ha dado desde el gobierno, la hiperdigitalización de la sociedad y el gran banco de datos que tiene. ¿Cómo se puede competir a nivel global contra empresas chinas? ¿Se puede?

DS: Ellos se fijan objetivos a largo plazo. El objetivo de China es muy claro, quiere ser la nueva potencia mundial a través de la tecnología. Hablaba el otro día con amigos de la Organización Mundial de la Propiedad intelectual (WIPO, por sus siglas en inglés) y decían que el volumen de patentes presentadas por China era mayor que la suma de EEUU y RU. China está apostando mucho para atraer talento, para experimentar cosas nuevas… Europa no se está enterando de la película y China lo está haciendo muy bien.

HM: China está mucho más avanzado que el resto. Llevan tiempo invirtiendo cantidades ingentes de dinero y talento. Durante los últimos 20 años han mandado a los cerebros más brillantes a formarse en EEUU y ahora los están recuperando. En el tema de la IA están muy avanzados. Decías “¿Podemos competir?”. Históricamente, con el empuje industrial chino de principios de siglo, la estrategia de occidente fue priorizar calidad a cantidad. En el caso de la IA, la única posibilidad que tiene Europa de competir con China es a través de nichos: ser muy buenos en algo muy específico, porque a nivel general China ya está más avanzada que el resto. Un ejemplo clarísimo es la aparte de retailers o el uso de la IA para el tema de e-shopping, la compra a través del móvil. La única forma que tenemos de competir es ser muy buenos en cosas muy concretas.

¿Existe actualmente algún nicho en este sentido en Europa?

HM: A nivel general, Europa y EEUU estamos más avanzados en temas de seguridad e inteligencia, por ejemplo. Históricamente se ha dedicado mucho dinero, precisamente por la amenaza china o rusa. También en otros sectores como la medicina. China sobre todo a destinado mucha inversión al tema de consumo. En este sentido están con creces mucho más avanzados que nosotros.

Dado que la inteligencia artificial se alimenta de datos ¿En qué se va a traducir la instalación de la infraestructura para el 5G? ¿Está justificado el miedo a las empresas chinas?

HM: Antes de nada, señalar que el 5G en Europa todavía no está instalado y que en China ya han comenzado el desarrollo del 6G.

DS: Aquí en Suiza está poniendo todo el mundo el grito en el cielo “todos nuestros datos van a pasar por servidores chinos…”. Pero esto es el libre comercio. En lugar de llorar ahora tanto ¿Por qué no lo has hecho tú?

HM: Respecto al tema del veto de Trump a Huawei, EEUU lleva tiempo empujando las alternativas europeas y americanas: Ericsson, Nokia y Qualcomm. Pero se han dado que cuenta que ni bombeando dinero han sido capaces de competir con Huawei.

Respecto a los datos, es verdad que siempre está la duda o el riesgo de que, si la infraestructura física está en manos de China, puede desviarlos o utilizarlos -lo mismo que hace Facebook o Google-. Ese riesgo siempre existe. Lo que está claro es que nosotros estamos evolucionando a un mundo de datos. Los datos, como dijo el COO de Equinor, va a ser el activo más valioso, muy por encima del petróleo. Nos movemos a un mundo de datos, y al final no te queda más remedio.

En cualquier caso, el movernos hacia una sociedad de datos significa que la IA se convierte en una herramienta fundamental, critica. A nivel de capacidad humana o de computación normal, no se pueden gestionar todos los datos. La única manera que tenemos para utilizarlos es a través de la IA.

Entre vuestros pilares se encuentran el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural. ¿Qué me podéis contar al respecto?

DS: Para el desarrollo del aprendizaje automático “solo” hace falta programación y matemática y estadística, pero este no es el caso del procesamiento del lenguaje natural. Hasta ahora se ha hecho (el procesamiento de lenguaje natural) con un enfoque matemático-estadístico. Se intentaba enseñar a la máquina como hablamos usando matemática y estadística. Pero el ser humano no funciona así. Por ejemplo, el traductor de Google no es un traductor, es un transpositor de palabras. El valor añadido que da hAItta en materia de procesamiento del lenguaje natural es que tenemos gente de formación lingüista. La combinación de los enfoques matemático-estadístico y simbólico es lo que te permite alcanzar cuotas de precisión más altas en este sentido.

Por último, ¿qué opináis de los retos que presenta la IA en materia de calidad democrática o de empleo, por ejemplo?

DS: Mira, te podemos responder con el propio nombre y logo de hAItta. hAItta es el pasado del verbo japonés hairu (入る), que significa entrar. Al fundar la empresa lo que queríamos transmitir es que la IA ya ha entrado en nuestras vidas y nada iba a volver a ser lo mismo.

El logo de la empresa es el kanji japonés de hito (人), persona, al que le añadimos un trazo central y otro superior que forman una A y una I. La idea es transmitir que del ser humano surge la IA porque es un producto nuestro. La IA, como dice nuestra misión, está al servicio de la sabiduría humana, no viene a sustituirla. No viene a sustituir al trader o al analista, viene a servir de ayuda. La combinación de la inteligencia artificial y la inteligencia humana es lo que genera, como lo llamamos nosotros, centauros. Ambos juntos somos imbatibles.

HM: A mí me gusta mucho una frase de Domingo que decía “Esa idea de que las máquinas un día se revelarán contra los seres humanos tiene muy poco de ciencia y mucho de ficción”.

En todo avance de la historia vienen los miedos. En 1900 con la aparición del coche se decía “el cuerpo humano no puede ir a 100 km/h porque se desintegra”, bueno, se ha visto que no pasa eso. Pensar que las máquinas nos van a superar es, desde nuestro punto de vista, una falacia. Pensar que se pueden desarrollar máquinas que puedan superar al cerebro humano cuando todavía solo comprendemos un 10-15% de este es un poco, yo diría, que irónico. Y en materia de empleo, con la IA, como con todos los avances tecnológicos, desaparecen unos empleos, pero se crean otros.

Respecto a la influencia en la democracia, está claro que, por un lado, las grandes tecnológicas cada vez tienen más poder, y por otro la tecnología cada vez tiene más presencia y los datos son cada vez son más importantes, se ha visto con el tema del Brexit o de Trump. Eso es una realidad, y el hecho de que haya mal uso o aprovechamiento de la información y la tecnología está ahí y seguro que va a existir. Pero lo que estamos viendo es un cambio de estructura social, política y económica que no lo provoca la IA, sino que esta es solo una herramienta.

China intenta ganar protagonismo en el BRICS. Nieves C. Pérez Rodríguez

Washington.- La semana pasada tuvo lugar la XI cumbre de los BRICS (acrónimo de la alianza de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, como grupo de potencias en ascenso) en medio de la “guerra comercial” entre China y Estados Unidos y los efectos de ésta en la economía mundial.

Los cinco líderes de los países miembros asistieron a la cita en Brasilia y a pesar de que el país anfitrión suele gozar de un protagonismo natural, en esta ocasión el protagonismo se centró en China. Xi Jinping fue agasajado con los más altos honores y todos los ojos estaban puestos en él. En sus palabras de cierre de la cumbre aseguró que “el proteccionismo y la intimidación van en contra de la corriente” y están perjudicando el comercio internacional y la inversión, lo que significa una caída de la economía mundial”, refiriéndose a Estados Unidos como el intimidador y el culpable de la guerra comercial.

La cumbre tenía su foco puesto en el crecimiento económico por un futuro innovador, lo que es exactamente la imagen que proyecta China hoy. Y el objetivo de este encuentro, que tiene lugar cada año, es sentar en un mismo recinto a las cinco economías emergentes más significativas del mundo.

El BRICS representa hoy el 50% del crecimiento de la economía mundial, el 42% de la población del planeta, 30% del territorio del globo, el 23% del producto interior bruto global, y el 18% de los intercambios internacionales, de acuerdo a la página oficial del BRICS.

Para analizar la cumbre consultamos a Leigh Wedell, experta en economía china e inversiones, y jefe de operaciones de Basilinna (firma especializada en China y Medio Oriente).

¿Cuál fue el centro de la Cumbre en esta ocasión? ¿Diría Usted que Xi Jinping hace uso de su gran chequera para ejercer más influencia?

“El presidente Xi Jinping ciertamente fue el centro de BRICS de esta semana en parte debido a su poder económico, pero también por el microscopio bajo el cual se está observando el acuerdo comercial entre Estados Unidos y China. Estábamos a la espera hace poco más de una semana que los dos presidentes firmen un acuerdo de “fase uno” al margen de las reuniones de APEC que se debieron celebrar en Chile. Todavía no hay una fecha fijada para una reunión entre los dos líderes. Y la falta de un acuerdo comercial está causando una desaceleración económica global.

Sin embargo, China también centró la atención en la cumbre por restaurar su relación con Jair Bolsonaro, quien abiertamente críticó a la “depredadora China” durante su campaña electoral.

Bolsonaro además afirmó que ahora China es parte cada vez mayor en el futuro de Brasil. Obviamente China es el mayor socio comercial de Brasil y ambos países aprovecharon para discutir la diversificación del comercio y la expansión de la inversión.  Mientras que también observamos como China e India suavizaron sus tensiones, y que el anuncio de la visita de Modi a China el próximo año, así lo prueba.

Brasil es una pieza clave porque está intentando equilibrar su posición entre Estados Unidos y China. Particularmente en este momento en el que se ven presiones para tomar una posición, de manera especial en el aspecto tecnológico. A pesar de que exista cercanía entre Bolsonaro y Trump, es poco lo que Brasilia a podido ver materializado de esa relación -al menos por el momento-. Sin embargo, ya Brasil tiene acuerdos para diversificar sus acuerdos de intercambios con China”.

¿Estamos viendo a la segunda economía del mundo tomando control del liderazgo internacional?

“La retórica oficial china los posiciona como los líderes de la globalización ante el abandono de los Estados Unidos.  Un buen ejemplo es como Beijing ha tomado la delantera en la promoción del cambio climático mientras Washington se retira del Acuerdo de París, o mientras Beijing lidera una propuesta de reforma de la OMC.

Estamos viendo el ascenso de China en el escenario global y un cambio significativo de su máxima tradicional de política exterior: “esconde tu fuerza, espera tu tiempo, nunca tomes la delantera”. La política exterior bajo el presidente Xi es más sofisticada en gran medida porque tienen una mayor participación en el juego con una mayor inversión extranjera.

El resultado más significativo de esta cumbre fue la alineación de los BRICS contra el “acoso y el proteccionismo” de Estados Unidos que está impactando la economía global. A medida que China se posiciona como un modelo alternativo para el desarrollo económico, están ganando terreno entre las economías en desarrollo, en parte debido a capacidad económica para financiar inversiones e infraestructuras, pero también debido a su historial de desarrollo económico que incluye sacar a cientos de millones de personas de la pobreza.

En el contexto de los disturbios generalizados en toda la región de América Latina, que también fue un tema de discusión, el mensaje de China es particularmente resonante y podría presentar un desafío conjunto para Estados Unidos en algunos de sus mercados clave”. Foto GovernemtZA, Flickr.