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Evento. FITUR: Turismo Chino 2019 ¿Estamos en el buen camino? Isabel Gacho Carmona

¿Qué clase de turistas chinos vienen a España? ¿Estamos entre sus destinos favoritos? ¿Estamos haciendo todo lo posible para atraerlos? ¿Cuál es la mejor estrategia que puede seguir España para ser un destino atractivo? Estas son algunas de las cuestiones que se trataron en el taller “Fitur: Turismo Chino 2019 ¿Estamos en el buen camino?” organizado por ATEC y celebrado en el marco de Fitur el pasado 24 de enero.

Rafael Cascales, presidente de la Asociación de Turismo España China (ATEC) moderó la jornada en la que participaron diferentes representantes de la industria del turismo. Cascales presentó un estudio cualitativo sobre el turista chino en España en el que expuso el estado de la cuestión. En España seguimos a la cola europea respecto a la recepción de estos turistas “seguimos captando poco porcentaje del total, aunque se ha avanzado en la percepción de China como mercado imprescindible para la industria turística de nuestro país”. Señaló también la importancia de entender el perfil del turista “Es un turista que presenta cambios de preferencias tendiendo a una mayor sofisticación en su viaje” y que está homogeneizando su comportamiento cada vez más con el turista occidental. El presidente de ATEC también dio importancia a la necesidad de incrementar los recursos para la promoción de España en China, así como una mayor colaboración público-privada para canalizar y optimizar la estrategia de atracción del turista chino. Para Cascales, el sector público español aún no tiene como prioridad a china. Hemos tenido buena relación en los últimos 50 años, pero no se traduce en buena relación económica y turística.

Un problema básico para la atracción de los turistas en el que incidieron la mayoría de los ponentes es el tema de los visados, una cuestión que lleva en la mesa unos años. “La tramitación de un visado para un ciudadano de Pekín tarda 4 días, pero en Chengdú o Xian hasta 14” apuntaba Andrés Pereda, Director de Desarrollo Corporativo en la Cámara de Comercio de España. “Esto sin duda es un desincentivo, un cuello de botella”. Otros países, como Francia, los tramita mucho más rápido, aunque a veces de manera alegal. España actualmente cuenta con cuatro consulados en el país asiático y la gestoría BLS que agiliza los trámites, pero de momento es insuficiente.

La importancia del impulso del turismo de calidad y el shopping de lujo como punta de lanza para la atracción del turista chino fue un tema tratado durante la jornada. “Se estima que para 2025 el 50% del gasto del lujo va a ser por parte de los chinos”, señalaba Álvaro Macarro, Director Asia Pacífico Marketing Internacional & Lujo El Corte Inglés, quien considera que España ni ha puesto el foco en China ni tiene una estrategia clara de atracción como si tienen Francia o Italia. Por su parte, Jorge Esteban, Country Manager de Planet, señalaba que debemos contar con el compromiso de todos los agentes del sector para colaborar y esforzarnos de forma conjunta para captar a un perfil de visitante, cada vez más independiente, exigente y con una mayor capacidad de gasto, lo cual revierte de forma directa en el crecimiento y prosperidad de nuestra economía.

La transformación digital como una oportunidad única para atraer al turista chino y mejorar su experiencia en nuestro país fue también objeto de debate. Lorenzo Palomares, CEO de ChineSpain, una empresa que pone en contacto turistas chinos con proveedores locales a través de una aplicación, considera que no hay que hacer grandes adaptaciones para atraer al turista chino, las únicas dos barrearas que hay que solventar son la comunicación y el idioma. Para ello su empresa está integrada 100% en las plataformas digitales chinas como Baidu o Wechat, además de ofrecer sus servicios completamente traducidos. Para Palomares el problema en España con el entendimiento de la tecnología china es que no concebimos a la velocidad a la que cambian las cosas “Las empresas españolas están abriendo cuentas oficiales de wechat ahora… Cuando lo que se está usando ya son los microprograms”.

Pese a la exposición de puntos débiles y áreas de posible mejora en la atracción del turista chino, se cerraba la jornada en tono optimista y resaltando los puntos fuertes que nuestro país ofrece como destino turístico “el turista chino aprecia nuestro estilo de vida, cultura, gastronomía (…) no debemos dejar pasar esta gran oportunidad de poner en valor todo lo que España puede ofrecerles como destino preferente en Europa” apuntaba el Presidente de ATEC. Antes quienes señalan la falta de grandes monumentos en nuestro país frente a otros destinos europeos, el CEO de ChineSpain respondía “España sí que tiene su Torre Eiffel: son el Madrid y el Barça”.

THE ASIAN DOOR: Estos sectores sí interesan a la inversión china en España. Águeda Parra

Cuando en el año 2000 España se situaba en el puesto 11 en la clasificación de principales economías mundiales en función del Producto Interior Bruto (PIB), China todavía no era un rival directo de Estados Unidos y ocupaba el sexto puesto. Casi dos décadas que le han servido al gigante asiático para ascender posiciones entre las principales economías y situarse, por primera vez, como segundo mayor inversor mundial en 2016, según datos de la UNCTAD. Un año en el que los flujos de inversión exterior de China superaron incluso a los de Estados Unidos, medido en porcentaje respecto al PIB, alcanzando China el 1,75% frente al 1,50% de la inversión norteamericana.

Un ascenso de China que también se ha producido como nuevo protagonista del orden mundial y que, sin embargo, no ha ido acompañado de un fortalecimiento en la misma medida de las relaciones de inversión entre España y China. En la última década, el atractivo de nuestro país para el gigante asiático se ha caracterizado más por determinadas apuestas, eso sí, muy significativas en su cuantía, que han hecho crecer ostensiblemente los flujos de capital chino en un determinado momento y que han marcado una tendencia de inversión en nuestro país a modo de diente de sierra. Unas operaciones que, sin despertar el atractivo que ofrecen otros destinos en Europa, han servido para posicionar a España en el puesto 10 de países europeos con mayor recepción de inversión china entre 2000-2017, según Rhodium Group.

La inversión china en España no puede considerarse significativa, aunque ha tenido un progreso ciertamente importante desde los 10 millones de euros que alcanzaba en 2012 a los 1.600 millones de euros de 2016. Un año especialmente importante en las operaciones de capital chino que consiguieron casi cuadruplicar la cifra del ejercicio 2015 hasta los 1.708 millones de euros, situándose España ese año como séptimo país europeo receptor de la inversión china, según Rhodium Group. Entre las adquisiciones más destacadas en esa fecha figuran la compra de Urbaser por la empresa china Jiangsu Tianying por unos 1.400 millones de euros; la compra de Conservas Albo por Shanghai Kaichuang por 61 millones de dólares; y la del RCD Espanyol por Rastar Group por unos 200 millones de euros. La expansión de la nueva Ruta de la Seda también ha tenido cabida en las adquisiciones chinas en España, destacando la compra del 51% de Noatum Ports, que incluye la terminal de contenedores de Valencia y Bilbao y las terminales ferroviarias de Madrid y Zaragoza por 203 millones de euros.

En este ámbito, la oportunidad perdida de España de suscribirse a la nueva Ruta de la Seda durante la reciente visita de Estado del presidente Xi Jinping ha cerrado las puertas a un mayor abanico de inversión, más continuada y homogénea en el tiempo, que pusiera de manifiesto las buenas relaciones existentes entre España y China, no solamente en lo diplomático sino también en cuestión de inversión. De la expectativa de triplicar el capital chino en nuestro país, se pasaba a la firma de una veintena de acuerdos económicos y culturales que no reflejan el atractivo de posibles operaciones de inversión en los ámbitos de mayor interés de la nueva Ruta de la Seda como son las infraestructuras, el turismo y las telecomunicaciones, principalmente.

No obstante, 2018 se puede considerar un buen año para la inversión china en España a pesar de que la irrupción de la guerra comercial ha provocado una caída de los flujos de capital chino hasta los 30.000 millones de dólares desde los 111.000 millones de dólares de 2017, afectando principalmente a Estados Unidos, con una desinversión del 83%, pero que también ha afectado a Europa, que ha registrado un descenso del 72% respecto a 2017. Sin embargo, España conseguía disparar la inversión china un 162% en 2018 hasta alcanzar los 1.020 millones de euros, según Rhodium Group pero, de nuevo, gracias a una única operación importante. En este caso, el protagonista era la adquisición de Imagina Media por parte de Orient Hontai Capital por 885 millones de euros, la quinta operación china de mayor tamaño en Europa que le permitía a España volver a recuperar la sexta posición entre los países europeos con mayor atractivo por detrás de Reino Unido, Suecia, Alemania y Luxemburgo.

En general preocupa la reticencia generalizada a la inversión extranjera china, de la que España no es ninguna excepción. Es uno de los motivos para que no terminen de materializarse ciertas operaciones en los principales sectores de interés para la inversión china en España, como el turístico-hotelero, el inmobiliario, alimentación y bebidas, el industrial y el de la salud, entornos donde muchas de nuestras empresas son además referentes internacionales. A ello hay que sumarle que la creciente clase media china, con una mayor renta per cápita, está demandando consumir determinados productos y servicios por los que está dispuesto a pagar un precio adicional, un aspecto que no debería pasar desapercibido para el tejido empresarial español. De hecho, el conocimiento de las renovables españolas es mucho mayor para el capital chino que otras áreas de actividad nacionales, favoreciendo que las empresas nacionales lleven años invirtiendo en China. Pero también a la inversa, despertando el interés del capital chino por el sector de las renovables español, favoreciendo la participación del macroconsorcio estatal chino AVIC en Alizarsunde para promover proyectos de generación solar.

Pequeños ejemplos de inyección de capital chino en el tejido empresarial español que no deberían considerarse adquisiciones y proyectos de colaboración aislados, sino que deberían coger la inercia necesaria para mantener de forma continuada la inversión china en España. Una apuesta que también funcionaría a la inversa, facilitando la apertura a nuevas oportunidades de inversión para las empresas españolas en el complicado mercado chino, una vez que ya conocen, y reconocen, la marca España de nuestros sectores más vanguardistas. (Foto: Shannon Kokosca, flickr)

THE ASIAN DOOR: ¿Puede el Smartphone impulsar el consumo en China? Águeda Parra

Las bolsas de medio mundo se han convertido en el termómetro diario de la situación de inestabilidad económica global creada por efecto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La buena sintonía y la posibilidad de alcanzar acuerdos han predominado en las conversaciones mantenidas entre los representantes de ambos gobiernos durante la segunda semana de enero en Beijing, efecto que ha devuelto el color negro a los parquet bursátiles por primera vez en lo que llevamos de la tregua de 90 días acordada entre Trump y Xi.

Un espejismo que no hará mejorar unas previsiones de crecimiento, ya de por sí rebajadas por las principales economías mundiales para 2019. Entre ellas China, que está encontrando en la reducción del consumo interno su otro gran caballo de batalla junto a la guerra comercial con Estados Unidos. Efectos colaterales de una reacción en cadena que está llevando a una sociedad, históricamente caracterizada como muy ahorradora, a reducir sus gastos ante la sensación de inseguridad financiera que pronostica un largo enfrentamiento por la hegemonía mundial en el que China tiene más que perder que ganar.

En la era de Xi, el consumo interior se ha posicionado como una de las principales palancas para mantener los ritmos de crecimiento económico que permitan a China ser una potencia global en 2049. Lo que a principios de 2018 eran buenas perspectivas para la economía china, el impacto de la guerra comercial con Estados Unidos ha provocado una abrupta desaceleración del crecimiento del sector servicios a niveles de hace más de un año. El efecto en cascada se consolida, siendo muchos los indicios que han mostrado una desaceleración del consumo entre la población china.

El más notorio se produjo durante la mayor celebración del e-commerce mundial, el Día del Soltero, que cada año organiza Alibaba el 11 de noviembre. Durante las 24 horas que dura la fiesta de las compras online, China alcanzó en 2018 un volumen de ventas de 45.000 millones de dólares, tres veces más que la cifra alcanzada ese mismo año durante el Black Friday y el Ciber Monday juntos. Alibaba conseguía un nuevo récord de ventas online, pero a menor ritmo. Se constataba una notable ralentización en el incremento de las ventas, apenas un 24% respecto al año anterior, mientras en 2017 supuso un 44%.

Una economía digital que en el caso del sector servicios en China sucede a través del Smartphone. Por primera vez, en 2018 será mayor el tiempo invertido por la población china en utilizar los dispositivos móviles que en ver la televisión, hasta suponer un 41,6% del tiempo medio diario, registrando además un crecimiento del 11,1% respecto al año anterior. Las estimaciones pronostican mayores crecimientos, con previsión de que en 2020 la población china pase un tercio de su tiempo digital diario viendo vídeos. De ahí la adaptación que han realizado los BAT para generar una nueva oportunidad de negocio que fidelice aún más a sus usuarios con suscripciones a través de las plataformas iQiyi, de Baidu, YouKu de Alibaba, y Tencent Video, desarrollada por Tencent.

En las compras online sucede algo similar. Aunque el cambio de China hacia el Smartphone apenas se produjo hace un lustro, la facilidad en el pago y la disponibilidad en medios online y offline han contribuido a que sea el medio preferido en China para realizar las compras en línea. Los grandes titanes chinos disponen de sus propias aplicaciones, WeChat Pay, propiedad de Tencent, y Alipay, emblema de Alibaba en el mercado de pagos móviles, que se integran en el gran ecosistema de la economía digital que ha desarrollado China. De hecho, durante el Día del Soltero en 2018, el Smartphone fue el medio utilizado en el 90% de las compras online, a diferencia del 34% que supuso en el caso del Cyber Monday.

El Smartphone, como elemento central de la economía digital en China con una penetración de más del 70% respecto al resto de dispositivos móviles, se está convirtiendo en el mejor aliado del gobierno chino para contener la desaceleración de la economía del país. De hecho, la denominada como “nueva economía”, a la que pertenecen aquellas industrias que han incorporado la tecnología para desarrollar nuevos modelos de negocio, contribuyó en 2017 al crecimiento del PIB de China en un 15,7%, aportando el sector primario un 0,7%, el secundario un 6,6%, y el terciario un 8,4%. Cifras que consolidan al sector servicios como el más relevante para el desarrollo de la economía digital y sobre el que China debe seguir apostando para mantener sus estimaciones de crecimiento.

Para conseguirlo, resulta crucial la iniciativa de sus titanes tecnológicos que han facilitado la posibilidad de que los usuarios Tencent y Alibaba puedan utilizar sus aplicaciones de pago fuera de China en sus destinos vacacionales. Una opción que no solamente se aplica al turismo, sino a aquellos países por donde se está desplegando la nueva Ruta de la Seda (OBOR, en sus siglas en inglés) y que, gracias a las joint-venture con operadores locales, los usuarios chinos pueden utilizar sus aplicaciones como cuando están en China. Una componente de la economía digital que está desarrollando China como parte de la expansión de OBOR 2.0 y que está contribuyendo a mitigar los efectos de la guerra comercial. (Foto: Guy Clift, flickr.com)

THE ASIAN DOOR: Globalización, fútbol y China, una liga de campeones. Águeda Parra

Desde que Xi Jinping llegara al poder en 2013, se han ido sucediendo los planes e iniciativas para situar el país al máximo nivel en lo que a innovación y modernización se refiere. Pero en la agenda del máximo dirigente de la segunda potencia mundial también aparecen otros retos de carácter social, que pueden pasar algo más desapercibidos por no contar con el eco del que gozan aquéllos en los ámbitos económicos y empresariales.

La gran afición de Xi por el fútbol ha traspasado fronteras, en un país donde la práctica de este deporte no está considerada deporte nacional, a pesar de que consigue movilizar a un buen número de fans y seguidores. Sin embargo, el interés que despierta en el presidente está íntimamente ligado con el deseo que ambiciona Xi por situar a China en la élite de la economía mundial y, por qué no, también entre las grandes potencias del fútbol como parte del proceso de globalización en el que está inmerso el gigante asiático.

En un país donde la práctica del balompié es reciente, el reto se antoja complejo y realizable a largo plazo. En otros ámbitos deportivos, China ha alcanzado el reto de convertirse en una importante potencia de los medalleros en acontecimientos mundiales, casi siempre compitiendo en modalidad individual, donde los éxitos se atribuyen a logros personales con gran dosis de sacrificio. Ante la situación de que la práctica de la educación física en los colegios tiene un marcado corte militar, el fomento de valores como el espíritu de equipo y el compañerismo son los grandes ausentes entre las fortalezas de los deportistas chinos y el lastre que impide que la práctica del fútbol no termine de despegar entre la población.

Sin embargo, el fútbol en China está asociado a otro aspecto más dentro del proceso de globalización del país, con el reto de abrir hasta 50.000 academias hasta 2025 y construir 70.000 campos de fútbol por todo el país. Medidas que son los primeros pasos para potenciar la práctica del fútbol en China, y que permitirán alcanzar los tres grandes sueños de Xi en esta materia, empezando por una clasificación de China para otra Copa del Mundo, la única vez fue durante el Mundial de Japón y Corea en 2002, albergar una Copa del Mundo y, en tercer lugar, conseguir ganarla. Como retos intermedios, China aspira a convertirse en uno de los mejores equipos de fútbol de Asia en 2030, alcanzable gracias a fomentar la práctica de este deporte entre más de 50 millones de jugadores en 2020. Objetivo a priori alcanzable, una vez que China ocupa el quinto puesto en Asia, según expertos deportivos locales, resultando más complicado conseguir un equipo de élite para 2050.

Los eventos deportivos son los mejores instrumentos para ejercer influencia política, soft power utilizado para proyectar los valores nacionales del país anfitrión, un mecanismo de alto valor que permite canalizar inversiones empresariales. El gran escaparate del Mundial de Fútbol supone para las empresas chinas fuertes dosis de visibilidad durante un mes en el punto de mira mundial, de ahí que marcas como Hisense, Vivo, Yadea y Wanda figuren entre los promotores chinos del Mundial de la FIFA Rusia 2018 con anuncios en paneles a pie de campo durante el evento. Otro signo más de los beneficios de la globalización.

Los grandes clubes de fútbol del mundo son embajadores de una marca, de un estilo, de una identidad, a la que se han sumado los ciudadanos chinos sin ni siquiera tener una selección a la que apoyar en este Mundial de Rusia, pero que ha conseguido desplazar hasta 100.000 seguidores, de los que solamente 40.000 tienen entrada, 8.000 más que las adquiridas por los fans ingleses, según los organizadores de la FIFA. El resto de los 60.000 chinos que acudirán al evento lo harán en calidad de turistas para experimentar el ambiente cerca de la acción. Con ello, China se sitúa en el puesto 8 en el Top 10 de número de entradas vendidas, clasificación que la lidera Estados Unidos, país que tampoco compite en el Mundial de Rusia, al que le siguen Brasil (2), Colombia (3), Alemania (4), México (5), Argentina (6), Perú (7), Australia (9) y Reino Unido (10), dando muestra de cómo la globalización se aplica a los movimientos económicos y sociales en el mundo actual.

El ámbito de los negocios también está representado en la compra de jugadores entre las grandes ligas. Paradójicamente, la Superliga de China figura en el primer puesto de las ligas que más gastaron en traspasos en el mercado de invierno de 2016, alcanzando los 336,55 millones de dólares, a cierta distancia de la consolidada Premier League, que alcanzó los 271,42 millones de dólares, según datos de Transfermarkt.de. La Liga española, que acoge a un buen número de internacionales y de grandes figuras, queda eclipsada por las magnitudes que se mueven en China, ocupando la sexta posición entre las grandes ligas mundiales con 40,56 millones de dólares en traspasos. Esta situación ha provocado que China comience a codearse con los grandes del fútbol, situándose en el quinto puesto como importador de futbolistas en 2016 tras superar a Francia, clasificación que lidera Inglaterra, Alemania, España e Italia, las potencias tradicionales del fútbol.

La globalización ha demostrado ser un método efectivo para mejorar los estándares económicos y sociales. El proceso en el que está inmerso China desde que en 2001 entrara a formar parte de la Organización Mundial de Comercio (OMC) ha permitido que el país asiático haya alcanzado éxitos muy remarcables para reducir el número de personas que viven en pobreza extrema y aumentar los estándares de calidad de vida. Otros proyectos en marcha como el Made in China 2025, Healthy China 2030 y la iniciativa de la nueva Ruta de la Seda forman parte del compromiso de Xi por impulsar la transición de China hacia una economía avanzada. Además, es posible que China esté compitiendo por albergar la Copa del Mundo de 2030 o 2034, para el agrado del creciente número de aficionados chinos y del propio presidente Xi que verán cómo se consolida la Superliga de China en los próximos años. ¿Acaso iba China a desaprovechar el gran escaparate del fútbol para hacerse más global? (Foto: Ai Kagou, Flickr)

THE ASIAN DOOR: 10 cosas que hay que saber sobre el Año 2018 del Turismo UE-China. Águeda Parra

El pasado 19 de enero se celebraba en Venecia, Italia, uno de los eventos más esperados para el sector del turismo desde que fuera anunciado durante la cumbre UE-China de Pekín en julio de 2016 por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el primer ministro chino, Li Keqiang, evento que no es otro que la inauguración del Año 2018 del Turismo Unión Europea-China.

Como resultado del acuerdo de cooperación, durante esta cita se celebraba la primera Cumbre Turística Empresarial Unión Europea-China, enfocada a fomentar los contactos y el intercambio entre los operadores turísticos de ambas partes. Durante 2018, se prestará especial atención a la mejora en la concesión de visas, a la conectividad aérea, y al siguiente decálogo que es imprescindible conocer para sacar el máximo partido económico y de negocio del Año del Turismo UE-China:

Uno. Oferta cultural. El propósito es situar en el radar la amplia cultura y las tradiciones de los países europeos.

Dos. Situar a Europa como primer destino turístico chino en 2018. Durante 2017, Europa se situó como el tercer destino turístico para el turista chino gracias a los 13,6 millones de visitas realizadas a los países de la Unión, apenas un 10% del total de 129 millones de turistas que viajaron al extranjero. Fomentar la preferencia del viajero chino por Europa supondría incrementar en millones la recepción de turistas para el mercado europeo.

Tres. Viajes a medida y con experiencias memorables. Para Europa es una oportunidad sin precedentes poder atraer la curiosidad del turista chino por otra cultura igual de rica que la suya, más aún cuando la demanda se está orientando a un turismo de más calidad, que permite disfrutar de experiencias culinarias, y no tanto orientado a paquetes vacacionales donde se visita un país por día.

Cuatro. China lidera el mercado emisor de turismo. En 2014, China superaba en esta clasificación a Estados Unidos, una gran oportunidad para que el Año 2018 del Turismo UE-China supere las expectativas de fortalecer los lazos bilaterales existentes e impulsar las oportunidades de inversión que puede ofrecer un año de fomento de acuerdos en el sector del turismo.

Cinco. China lidera el Top 5 de países de mayor gasto en turismo internacional, con un incremento en 2016 del 12% respecto al año anterior, seguido en esta clasificación de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Francia, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Como receptor de ingresos de turismo, China se sitúa como segundo en una clasificación que lidera Estados Unidos, al que le siguen en tercera y cuarta posición España y Francia, respectivamente.

Seis. Alto ratio de gasto por viaje. La creciente clase media china dispone de mayores ingresos disponibles, destinando una media de 1.000€ a gastos de viaje, normalmente asociado a viajes en paquetes, cantidad que es susceptible de incrementarse si se apuesta por una oferta orientada a viajes a medida. El número de turistas chinos es cada año mayor, y mayor el gasto realizado, alcanzándose en 2016 la cifra de 90.000 millones de dólares, según datos de la Academia de Turismo de China. Cifra susceptible de una mejora significativa al configurar una mejor oferta turística. Con ello, los 11.500 millones de euros que recibió Europa en 2016 de viajeros chinos, apenas el 10% del gasto total, se incrementaría susceptiblemente a cifras más atractivas para el sector turístico europeo.

Siete. Medios de pago digitales. El turista chino hace un uso intensivo de la tecnología como parte del proceso de revolución digital que vive la sociedad china. Según los datos oficiales, 1 de cada 5 turistas chinos reserva sus viajes por Internet, no suelen usar tarjetas de crédito, y la aplicación WeChat es el medio de pago e-commerce preferido, que además permite registrar los momentos más destacados del viaje, editando y compartiendo fotos.

Ocho. Adaptación al turismo chino. El turista chino es completamente digital, y está permanentemente conectado, de ahí que la disponibilidad de Wifi sea un “must-have” del viaje, no una cuestión opcional.

Nueve. Adictos por las compras. El gasto en compras suele alcanzar un tercio del presupuesto destinado al viaje, que en los destinos europeos suele estar entre los 1.500€ y los 3.000€ por viaje, según la OMT. Amantes de la adquisición de productos de lujo, las grandes firmas europeas tienen la oportunidad de incrementar su cuota de mercado con la llegada de un mayor número de turistas chinos.

Diez. Promoción de España como destino turístico. El viajero chino valora elegir destinos con entornos seguros y con un amplio patrimonio cultural, en el que España tiene una amplia y variada oferta. Oportunidad indiscutible para que las empresas del sector aprovechen al máximo la celebración del Año del Turismo UE-China para promocionar España como destino turístico entre los viajeros chinos, realizando un esfuerzo por adaptar la oferta a los gustos y costumbres más comunes en China, y que los turistas valoran muy positivamente en sus viajes al extranjero. (Foto: Gogasz, Flickr)

FITUR: Turismo Chino en España

El pasado jueves 18 de enero 4asia asistió en FITUR a un evento sobre las perspectivas del turismo chino en España para 2018. El acto estuvo moderado por Rafael Cascales, presidente de la Asociación de Turismo de España China (ATEC), y contó con la presencia destacada de David Navarro, Director General de Casa Asia,  y de Javier Fernández Andrino, Director de Marketing Internacional y Lujo del Corte Inglés.

Durante el acto se facilitaron algunas cifras sobre la afluencia de turistas chinos a España durante 2017, que según las fuentes que se consulten oscilarían entre los 400.000 y 718.000 visitantes. En cualquier caso, estas cifras quedan todavía lejos de los 3 millones que recibió Francia, o los  1,7 millones de Italia. En esta misma línea, las 23 frecuencias aéreas semanales entre España y China palidecen frente a las más de 100 conexiones de Alemania, Francia o Reino Unido. Existe por tanto mucho margen de mejora respecto a nuestros competidores europeos, pero también a nivel global, ya que China emitió en 2017 más de 100 millones de turistas y se espera que esta cifra siga creciendo durante los próximos años debido a varios factores como son el aumento de la renta per cápita de sus ciudadanos, la tendencia alcista del yuan, y la reforma del modelo de crecimiento que favorecerá el consumo interno y el sector servicios sobre las manufacturas.

Para España sería especialmente beneficioso el aumento del turismo chino debido a que se trata de un viajero no estacional que busca conocer la cultura, la gastronomía, el arte y las tradiciones de los países que visita. Esto le convierte en un objetivo preferente para el turismo de interior, evitando así sobrecargar el tradicional turismo de sol y playa procedente del norte de Europa. Además, se trata de un viajero de calidad, que distribuye su gasto entre todos los subsectores turísticos y reserva parte de su estancia para realizar compras. Esto, tal y como señaló Javier Fernández durante su intervención, permite dar a conocer nuestros productos autóctonos que podrían ser demandados por los clientes chinos cuando vuelvan a su país.

Durante el actos e expusieron dos casos muy representativos de la diversificación que aportaría el aumento de viajeros chinos a la industria turística española. En primer lugar, Diana García, responsable de promoción turística de Aragón, explica como diseñaron en 2013 un plan específico de visitas culturales y gastronómicas cuyo éxito les ha permitido incrementar un 115% las visitas de ciudadanos chinos entre 2014 y 2017. En segundo lugar, Alicia Vanoostende e Inés Jiménez, Consejeras de Turismo de La Palma y Gran Canaria respectivamente, presentaron los proyectos existentes para potenciar la “Ruta de San Mao”. Se trata de una peregrinación que los turistas chinos vienen realizando desde hace años para visitar los lugares de las islas donde residió la famosa escritora taiwanesa “Echo Chen” durante uno de los periodos más intensos de su vida.

Por último, Lorenzo Palomares, director de la agencia de viajes ChinaSpain, destacó la importancia de utilizar los canales de promoción y venta que usan este tipo de clientes como son Baidoo y Wechat, anunciarse en redes sociales chinas y aprovechar el gran seguimiento que tienen los “influencers” en este país. En este sentido, llama la atención la iniciativa que tuvo el Corte Ingles en 2016 de invitar a cuatro de ellos a visitar España para promocionar el turismo y las compras en nuestro país.

Sin embargo, todos estos esfuerzos no valen de nada si luego no existe un programa de visados ágil que facilite la llegada de turistas chinos a nuestro país. Y esta es la principal queja de todos los conferenciantes. El problema, según explicó David Navarro, es que por un lado hay pocos puntos de expedición en China, y por otro, la empresa externa que ganó el concurso de exteriores para su gestión no está funcionando bien en este país. Por último se señalaron otras áreas a mejorar como son la conectividad aérea con China o la elaboración de un plan gubernamental para China.