
El discreto encanto de Pekín
La gran arma de la sinuosa diplomacia china es vestirse de discreto encanto, buenos modales, buenas palabras y, como parece lógico por la costumbre, enmascarar los objetivos reales de sus planes. Eso está, decimos, en la lógica de todos los países para la defensa de sus intereses. Solo que, aparentemente, China logra la casi perfección […]








