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THE ASIAN DOOR: Asia se reivindica como polo estratégico. Águeda Parra


Unos años antes de que se acabara la última década comenzó a extenderse una nueva narrativa sobre Asia. La fortaleza de sus economías hacía vislumbrar un movimiento por el que se trasladaría cada vez con mayor inercia el epicentro del desarrollo económico de Occidente a Oriente, modelando el futuro de Asia como el impulsor del desarrollo global y haciendo del siglo XXI el siglo de Asia. Apenas acaba de empezar la nueva década y el escenario que se plantea deja todas las opciones abiertas.

La consolidación de las economías asiáticas como actores relevantes en las cadenas de valor globales y en los flujos de innovación ha generado un crecimiento de la región que excede su propio entorno hasta convertirlo en un polo estratégico en el desarrollo económico mundial. Los retos del futuro de Asia están estrechamente ligados con el hecho de convertirse en elementos dinamizadores del crecimiento mundial, con amplio protagonismo en la generación de equilibrios geopolíticos donde la geopolítica de la tecnología tendrá un valor diferencial.

Asia como polo estratégico supondría una vuelta a los orígenes, ya que no sería la primera vez que la región lleva las riendas de la economía mundial. El historiador Angus Maddison, especialista en historia macroeconómica cuantitativa, llegó a estimar que Asia representó durante 18 de los últimos 20 siglos más de la mitad de la producción económica mundial. Concentrando más del 60% de la población mundial, que ha generado rápidos ritmos de urbanización, la región ha consolidado una creciente clase media cualificada que demanda un entorno tecnológicamente avanzado. El resultado de este crecimiento ha generado que la región haya protagonizado el paso del estatus de ingresos bajos a medios en una misma generación, y más de 3.000 millones de personas en Asia podrían disfrutar de estándares de vida similares a los de Europa en 2050, según el Banco Asiático de Desarrollo. Aviso a navegantes.

Las diferentes particularidades de las economías asiáticas generan perspectivas de crecimiento desiguales, que se verán acrecentadas con la evolución de la crisis sanitaria. China, como motor de crecimiento económico y de desarrollo tecnológico de la región, lidera los crecimientos previstos para el presente año, al que se suman otras economías como Corea del Sur, Japón, Taiwán y Vietnam cuyas positivas estimaciones de crecimiento hacen pronosticar a los expertos el buen rendimiento de la región.

La reciente firma de la Asociación Económica Integral Regional (conocida en inglés como RCEP, Regional Comprehensive Economic Partnership) ha otorgado a la región la categoría de bloque comercial cohesionado en magnitud simular a los flujos que se generan en Europa y Norteamérica. Un escenario que resulta atractivo para atraer un volumen de inversión mayor que en otras regiones y que favorece las previsiones que ya existían antes de la aparición de la pandemia de que Asia generará más del 50% del PIB mundial y cerca del 40% del consumo global en 2040, según McKinsey.

La revolución tecnológica corre a favor de la región. Japón fue el primero en posicionarse como potencia industrial, a la que siguieron los cuatro dragones asiáticos (Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur), protagonistas del crecimiento económico y la industrialización de la región a principios de siglo, sumándose China como máximo exponente del creciente protagonismo de la región en materia comercial y económica, pero también geopolítica y tecnológica.

La red 5G es ubicua en Corea del Sur desde hace más de un año y se acelera su despliegue en China, que lidera la revolución tecnológica con la apuesta de entornos blockchain aplicados a las FinTech, el livestreaming como dinamizador del e-commerce, la inteligencia artificial y el machine learning aplicado a la robótica, y la apuesta por la revolución verde en la creación de una nueva generación de coches eléctricos que pretenden situar al gigante asiático como hub de la producción y la distribución en Asia como uno de sus mercados preferentes. Transcurrida ya una quinta parte del siglo, el dinamismo de Asia marcará su propio futuro.

THE ASIAN DOOR: Aprovechar el fenómeno China en 2021. Águeda Parra Pérez

China da paso al 2021 habiendo superado retos importantes, todos ellos hitos marcados en la estrategia fijada por el gobierno chino de alcanzar la construcción de una “sociedad modestamente acomodada” como parte del “sueño chino”. Asimismo, 2021 también representa una de las fechas clave señaladas en el calendario de eventos del gigante asiático al conmemorarse el centenario del Partido Comunista Chino. Supone el momento en el que el país busca mostrar los avances realizados en este tiempo y, lo más importante, dar visibilidad al buen posicionamiento de China para alcanzar los retos futuros antes de que se cumpla la siguiente gran fecha marcada en el calendario, el centenario de la proclamación de la República Popular China en 2049.

El año 2020 se despide con la consecución del logro de haber duplicado el PIB per cápita respecto al valor de 2010, alcanzando los 10.582,10 dólares, según la última estimación de diciembre emitida por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Con este dato, China pasa a la parte alta de la clasificación de economías con ingresos medios, según los parámetros establecidos por el Banco Mundial, lo que supone disponer de un nivel de renta que el propio FMI proyecta hasta los 16.242,17 dólares para finales de 2025. Esto supone para China superar a la economía de Malasia y situarse en niveles similares a Omán, generando un impulso creciente de la clase media como resultado de este crecimiento económico.

Precisamente es este fenómeno de consolidación de una creciente clase media, junto con la política establecida por el gigante asiático de fomentar la circulación dual como estrategia de crecimiento para 2021, lo que genera una nueva ventana de oportunidad para los negocios en China. De hecho, el banco de inversión Goldman Sachs va más allá identificando este momento como una “oportunidad única en una generación” para los inversores.

Aunque las previsiones apuntaban a que 2020 sería el año en el que el mercado minorista de China superaría al de Estados Unidos, la reducción del consumo doméstico experimentado durante todo el año como consecuencia de la pandemia ha supuesto que, contra todo pronóstico, el mercado minorista norteamericano siga siendo el más lucrativo del mundo, según eMarketer. Sin embargo, los distintos ritmos de crecimiento de ambas economías muestran una senda de recuperación del gasto doméstico en China muy atractiva para aquellos que tienen intereses en el país. De ahí, la nueva oportunidad que se presenta.

China duplica con un 8% de crecimiento del PIB la estimación para Estados Unidos anunciada recientemente por la Reserva Federal. Un escenario propicio para desplegar las medidas contempladas en el 14º Plan Quinquenal (2021-2025) que están en línea con fomentar e impulsar un mayor consumo entre la población que se convierta en uno de los ejes estratégicos y motor de crecimiento de la economía china para el próximo lustro. Un marco de desarrollo favorable para que inversores y empresarios contemplen reforzar su estrategia con China. Qué duda cabe que, de no disponer de huella en el gigante asiático, ésta sería la ocasión a no perder de vista.

En esta nueva etapa de desarrollo económico de China, el gigante asiático ha planteado varios sectores prioritarios de crecimiento. Apostar por las renovables y por convertirse en hub de los coches eléctricos como parte clave del compromiso de China por llegar en 2030 al pico máximo de emisiones de gases contaminantes son algunas de las áreas que mayor atractivo van a tener en los próximos años, a las que también se suma la de ampliar su cobertura nacional de red ferroviaria. Por otra parte, el e-commerce se consolida como la herramienta que mayor y más fácil acceso genera al mercado de consumo, una alternativa cada vez más viable para casi cualquier tipo de sector. (Foto: Flickr, Marco Verch)

THE ASIAN DOOR: “El Dorado” para el lujo. Águeda Parra

Con algunas excepciones, la pandemia del COVID-19 ha impactado fuertemente sobre el modelo de crecimiento económico de muchas empresas al suponer las restricciones a la movilidad un duro golpe sobre la línea de flotación de su estrategia de negocio. Y el mercado del lujo no ha sido ajeno a este efecto tsunami provocado por esta crisis sanitaria.

Más de dos tercios del consumo de artículos de lujo que realiza el consumidor chino de alto poder adquisitivo lo hace durante sus visitas a destinos turísticos en Europa y Estados Unidos. Las distintas velocidades a las que se extiende la pandemia en estas zonas, sumado a las restricciones a la movilidad que todavía persisten, han supuesto que las compras domésticas sean este año las grandes protagonistas, hasta un 80% del gasto en lujo. A pesar de las restricciones a la movilidad internacional, el apetito por los artículos de lujo entre los consumidores chinos se mantiene, lo que supondrá que este año China sea el único mercado del mundo que registre crecimiento positivo de hasta el 45%.

De forma similar a otros entornos empresariales, las caídas en ventas del mercado de artículos de lujo personales, que engloba moda, joyería, relojes y belleza, han sido las mayores registradas en la historia, incluso superiores a los niveles de 2009, experimentando una caída del 23% hasta los 257.500 millones de dólares, según la consultora Bain & Company. Los destinos turísticos más visitados por los consumidores chinos para sus adquisiciones de lujo son los que han registrado un impacto mayor, siendo Europa el que ha sufrido la mayor caída de ventas, hasta un 36%, mientras que en Estados Unidos el descenso ha sido algo más moderado hasta un 27%.

Puesto que los ritmos de contención de la pandemia no están siguiendo patrones similares a nivel mundial, no parece factible esperar que 2021 sea el año de la recuperación del mercado, estimándose que los niveles de 2019 no se alcanzarán hasta 2022 o 2023. No obstante, este período de recuperación puede conllevar cambios significativos en la reconfiguración de los principales mercados del lujo a nivel mundial. Si los ritmos del consumidor chino se mantienen de forma doméstica, China podría pasar de ocupar el tercer puesto entre los mercados del lujo más importantes del mundo, con 52.000 millones de dólares en ventas, a desplazar en 2025 a Norteamérica como el mercado del lujo más importante, que actualmente lidera la clasificación con 74.000 millones de dólares en ventas, seguido de Europa en segundo lugar con 68.000 millones de dólares.

Este escenario presenta una magnífica oportunidad para que pequeñas marcas comiencen a establecer una estrategia de internacionalización apostando por el mercado chino como el nuevo “El dorado” para los bienes de lujo. El potente y maduro mercado e-commerce de China ofrece una vía de entrada atractiva para aquellas firmas que contemplen comunicarse con el consumidor chino a través de los canales digitales, incorporando no sólo un punto de venta en el mercado chino sino el crecimiento de su marca dentro del ecosistema digital en el que se mueven los consumidores chinos. La modalidad de tienda flagship que ofrece el Pabellón de lujo de Tmall, o el estilo marketplace que caracteriza la propuesta de JD.com, son algunas de las opciones más atractivas para captar la atención del consumidor chino en uno de los mercados del lujo más competitivos del mundo. De hecho, el efecto de la pandemia ha desplazado las compras de artículos de lujo del medio offline mientras se viaja por el extranjero a la modalidad online, suponiendo el 23% de las ventas totales durante 2020, casi el doble del 12% que representaban en 2019. Una tendencia que, de mantenerse después de que se estabilice la crisis sanitaria a nivel mundial, podría marcar un nuevo hito en el mercado del lujo mundial y un aviso a navegantes de que puede haber llegado definitivamente el momento de apostar por el ecosistema digital de China, en lo que al lujo se refiere.

THE ASIAN DOOR: Carpe díem del turismo digital. Águeda Parra.

Livestreaming es una tendencia que está empezando a despuntar como canal de promoción turística como forma de mostrar de manera más cercana, y con detalle, los placeres y bondades del destino. En este ámbito del turismo, aerolíneas y agencias de viajes han comenzado a utilizar esta estrategia de marketing durante la pandemia para impulsar la recuperación consiguiendo impactar en el consumidor chino con muy buenos resultados.

Creación de marca y captación de una audiencia mayor figuran entre los objetivos principales para que la industria turística haya hecho su incursión en este nuevo entorno digital, promocionándose a través del livestreaming. El resultado es bastante atractivo a tenor del volumen de ventas que pueden alcanzarse en una única sesión. Los más de 3.800 millones de dólares en una hora conseguidos por Trip.com, la agencia de viajes online más grande de China, dan muestra del potencial de esta prometedora tendencia en el ámbito del e-commerce orientado al turismo.

Si el livestream ha generado una creciente tendencia en el mercado de las ventas online promoviendo el efecto de “lo veo y lo compro ahora”, igualmente impactante será el interés que surja entre los turistas chinos por visitar un determinado país. Aportando una experiencia casi tan real como la de estar físicamente en el destino elegido, las sesiones de algo más de una hora aportan información sobre el patrimonio histórico y cultural del destino, ofreciendo además consejos de viaje que buscan animar al turista chino a considerar el país entre sus próximos destinos de vacaciones. Una forma interesante no sólo de adquirir productos online, sino también de conocer nuevos lugares y descubrir estilos de vida diferentes. De ahí la reciente alianza de JD.com con Trip.com que pone en conexión el mundo de las ventas e-commerce con la industria del turismo.

Antes de la crisis sanitaria del COVID-19 la popularidad del livestreaming había conseguido que los visualizadores de esta nueva tendencia digital alcanzaran unas ventas de e-commerce de más de 4.400 millones de dólares en 2018. Esta tendencia de incorporar el livestreaming como atractivo para incrementar las ventas online ha hecho crecer el número de personas que consumen este tipo de contenido digital, promoviendo el crecimiento de los usuarios un 10% en 2019, hasta alcanzar los 504 millones. Finalmente, la pandemia ha sido la precursora de que la nueva comunidad alcance los 560 millones de usuarios en marzo de 2020, lo que supone el 62% de los usuarios de Internet de China, según datos oficiales. Y creciendo.

El floreciente ecosistema digital de China ha promovido el paso acelerado del entorno offline a una experiencia de consumo de actividades online. Se trata de generar ventas de e-commerce de una forma mucho más animada, impulsar la industria turística, pero también se trata influir en otros sectores. Tienen cabida en esta nueva tendencia casi todo lo imaginable, desde trasmitir clases de cocina, sesiones de entrenamiento personal, hasta promover la venta de coches.

Siendo un fenómeno que ya había comenzado a popularizarse antes del COVID-19, sin duda la pandemia ha impulsado el proceso, promoviendo que se reinventen, digitalmente hablando, muchas industrias, incluso aquéllas que ya tenían una importante presencia online. Un nuevo fenómeno que promete convertirse en una de las tendencias más atractivas del ecosistema digital a nivel mundial en poco tiempo.

THE ASIAN DOOR: Digitalización como motor de cambio. Águeda Parra.

La crisis sanitaria ha puesto de manifiesto que es necesario evolucionar a un modelo digital más sofisticado a todos los niveles y construir un verdadero ecosistema al estilo del que ya se disfruta en China y en otros países asiáticos. De hecho, se estima que el impacto tecnológico de 2 meses de pandemia ha supuesto acelerar la digitalización mundial 6 años. Se ha tratado de una transformación digital orientada en primera instancia a afrontar la crisis sanitaria, pero, por su propia esencia, tiene el espíritu de mantenerse en el tiempo.

El impulso digital que ha propiciado la pandemia se convertirá en un proceso acelerado de transformación tecnológica, dando forma a un ecosistema digital que incorpore activamente las nuevas tecnologías en un horizonte temporal más temprano al que estaba definido para Europa hasta el momento y que se situaba en 2030. Por tanto, una gran lección aprendida de la crisis sanitaria es la necesidad de acelerar la adopción de las nuevas tecnologías. Se trata de reducir los 10 años que nos separan de esa transformación digital, con la ambición de crear un ecosistema digital transversal a todos los ámbitos – gubernamental, industrial, empresarial y educativo-, de modo que Europa siga manteniendo una posición competitiva en las cadenas de valor globales.

La crisis sanitaria va a generar unas tendencias digitales muy marcadas y, entre ellas, el e-commerce va a ocupar un papel destacado. De hecho, las compras por Internet se han convertido casi en imprescindibles durante la pandemia, y se ha elevado a cifras récord el volumen de compras que se han realizado en este tiempo. Una tendencia que ha venido para quedarse por la versatilidad del servicio y porque tanto empresas como consumidores han incorporado un hábito con el que quieren seguir interactuando pasada la crisis sanitaria.

China está considerado el mercado del e-commerce más grande y que más rápido crece del mundo. Ha pasado de representar el 1% hace 20 años a situarse como un mercado maduro que supone el 36% del total de las ventas minoristas y tiene a Alibaba como líder indiscutible. Fuera del gigante asiático, ningún país ha conseguido reproducir ni el volumen de ventas ni la penetración de las compras online que se registran en China.

No osbante, el ecosistema Alibaba, con sus plataformas de marketplace Taobao, Tmall y AliExpress, ya comienza a ser conocido más allá de la “muralla china”. El gran festival anual de las compras online en el Día del Soltero comienza a hacerse un hueco en los mercados internacionales, adquiriendo una dimensión global. En el mercado chino, JD.com es el gran rival de Alibaba, aunque a gran distancia, con un 16,7% de cuota. De forma similar a la iniciativa de Alibaba, el Festival 618 que organiza JD.com se ha convertido en una referencia anual de las compras online cada 18 de junio. Pero más allá de estos eventos, que convierten a China en el epicentro del e-commerce mundial cada año, el sector ha evolucionado para dar entrada a otros actores que en algunos casos han sido capaces de capturar una cuota de mercado importante a los dos grandes actores.

En Europa, la competencia de AliExpress con Amazon está generando un auge importante en el incremento del e-commerce. De hecho, en España esta competencia va a suponer que el mercado crezca en los próximos 3 años a mayor ritmo que en otros países europeos, alcanzando un crecimiento del 12% los dos próximos años. Sin embargo, la pandemia va a acelerar esta tendencia, y va a situar al e-commerce como una palanca de generación de la nueva economía digital en España. Según Google, el e-commerce en España representará el 20% de las ventas en 2023, un crecimiento muy significativo cuando actualmente se sitúa por debajo del 10%.

Sin duda, la expansión de la Ruta de la Seda Digital está fomentando que los titanes tecnológicos chinos alcancen muchos mercados y que aumente la competencia con los players locales. Sin duda, la apuesta de AliExpress por España como mercado clave desde donde expandir la expansión de su e-commerce por Europa va a impulsar no sólo el e-commerce, sino que va a fomentar que se siga acelerando el proceso de digitalización que se ha iniciado con la pandemia.

THE ASIAN DOOR: Nuevas tecnologías en acción ante la pandemia: ¿horizonte 2030? Águeda Parra

En una sociedad con conectividad omnipresente, la predisposición de consumidores y empresas a usar las nuevas tecnologías será el motor que impulse la capacidad transformadora de la Cuarta Revolución Industrial (4IR). En este punto, China ha conseguido en dos décadas una disrupción tecnológica que no se ha producido en otros países avanzados y, es justo este ritmo de transformación, lo que marca que la adopción de las nuevas tecnologías sea una prioridad para la sociedad china.

La respuesta tecnológica de China a la crisis sanitaria evidencia que las tecnologías más vanguardistas están ampliamente integradas en la sociedad, así como en los procesos productivos y gubernamentales. De forma general, la fusión de tecnologías utilizadas ante el COVID-19 en los países asiáticos en general, y en China en particular, adelanta en una década el escenario previsto que se plantea en Europa, donde se maneja el horizonte temporal de 2030 para disponer de un entorno digital consolidado.

Los distintos niveles de adopción de la tecnología entre las sociedades de los países asiáticos y de las potencias económicas occidentales provoca situaciones de desequilibrio que se están acentuando con el despliegue de las redes 5G. Los consumidores chinos destacan por ser early adopters con todo lo relacionado con la quinta generación de redes móviles, siendo su competidor más directo Corea del Sur, mientras Estados Unidos es el único país occidental con mayor predisposición a modernizar sus redes a la nueva tecnología 5G, según el informe The Mobile Economy: China 2020 publicado por la Asociación GSM. El caso de los países europeos dista mucho de esta situación, con una Europa dividida entre los que no tienen la migración de sus redes en el radar y los que todavía no están convencidos de cómo hacerlas evolucionar.

De esta forma, en el caso de China, la disrupción tecnológica que vive el país le ha permitido disponer de smart hospitals basados en un uso masivo de la IA con el que el gigante asiático puede mitigar los efectos de tener un ratio de médicos por cada 1.000 habitantes inferior al que disponen los países avanzados. Las soluciones de telemedicina implementadas en las áreas más remotas al epicentro de la pandemia han permitido dar soporte a las áreas del interior donde existe una mayor escasez de médicos, pero donde, sin embargo, comparten el mismo ecosistema digital. Asimismo, el uso de robots ha hecho posible realizar servicios esenciales en hospitales como el reparto de comida, la desinfección de habitaciones y la eliminación de desechos médicos, evitando el riesgo de contagio.

En un escenario de crisis sanitaria, el maduro sector del e-commerce de China ha tenido un desempeño diferencial en la distribución de alimentos, pero también en la provisión de suministros médicos, haciendo confluir el inventario online y offline para abastecer la demanda. El uso de la tecnología blockchain también ha destacado en tiempos de pandemia, permitiendo gestionar la recepción de mascarillas, el material médico, e incluso la donación de dinero. Entre la suite de tecnologías que se han visto en funcionamiento para contener la expansión de la pandemia también figuran los códigos QR que, junto al sistema de vigilancia por geolocalización, han permitido disponer de un diagnóstico preliminar de contagio con asignación de códigos de tres colores, rojo, naranja y verde, en función del riesgo de poder estar contagiado.

En definitiva, se trata de una suite de tecnologías que muestran el camino de cómo podría evolucionar un escenario post-pandemia en otros países donde todavía no disponen de un ecosistema digital evolucionado.

THE ASIAN DOOR: AliExpress hace despegar el e-commerce español. Águeda Parra

Parte de la revolución tecnológica que vive China se debe, en gran medida, a la irrupción del e-commerce en los procesos productivos que han generado, asimismo, nuevos negocios surgidos tras la aplicación de las nuevas tecnologías a las compras online. En China, el e-commerce es un juego fundamentalmente de dos, repartiéndose casi todo el mercado entre los dos grandes que conjuntamente alcanzan el 72%. Alibaba es el líder indiscutible del sector, acaparando más de la mitad de la cuota con un 55,9% en 2019, situándose como segundo player JD.com, con un 16,1% de cuota, según eMarketer.

La expansión de AliExpress por Europa está impulsando el crecimiento del e-commerce en nuestra región. Asimismo, la identificación de España como uno de los puntos estratégicos para su internacionalización supone impulsar un proceso de digitalización acelerado entre las PYMES españolas para poder incorporarse al gran marketplace chino. La diferencia de AliExpress con Tmall, el marketplace que funciona dentro de China, es que en la plataforma internacional conviven los productos chinos con más de 100 millones de productos procedentes de vendedores de cuatro países elegidos como piloto, en los que se engloba a España, Italia, Turquía y Rusia.

La estrategia de situar a España como uno de los mercados clave desde donde expandirse por el resto de Europa supondrá una inversión de unos 5 millones de euros durante 2020. Aunque para AliExpress el principal mercado es Rusia, esta iniciativa sitúa a España por delante de Estados Unidos y Alemania, lo que ayudará a generar un gran impulso en la reducción de la brecha digital de muchas pequeñas empresas cuya asimilación de las nuevas tecnologías es menor.

En el mercado español, la competencia de AliExpress con Amazon está generando un auge importante en el incremento del e-commerce, haciendo que el mercado crezca en los próximos tres años a mayor ritmo que en otros países europeos. La estimación es que se produzca un incremento del 12,5% en 2020, hasta los 31.730 millones de dólares, manteniendo un ritmo de crecimiento que se prevé alcance el 12% en 2021, el 7% en 2022, y el 5,5% en 2023 hasta alcanzar un nivel de ventas de 40.120 millones de dólares en esa fecha.

El hecho de que el mercado español sea muy sensible al precio está promoviendo que se acreciente la competencia entre AliExpress y Amazon, el player más importante del mercado e-commerce de España hasta la llegada de su competidor chino. Ambos marketplaces tienen en común la alta influencia del retail chino en su operativa, ya que se estima que el 50% de los vendedores en Amazon.es proceden del gigante asiático, lo que es un porcentaje mucho más elevado que en los otros cinco mercados de la Unión Europea donde opera el gigante norteamericano del e-commerce.

Uno de los efectos más importantes a corto plazo es que la competencia entre AliExpress y Amazon beneficiará el crecimiento del e-commerce en España, fomentando el crecimiento de las compras online. Igualmente, supondrá un elemento de cambio, ya que impulsará el crecimiento de las compras a través de dispositivos móviles, siguiendo el mismo esquema del ecosistema digital que se vive en China. En este ámbito, el crecimiento esperado es del 17,89% en 2020, hasta alcanzar los 12.060 millones de dólares, con proyección a generar 16.250 millones de dólares en 2023.

De esta forma, el impulso generado por AliExpress en su extensión más allá de la “muralla china” digital va a suponer la consolidación del e-commerce como una de las palancas de generación de la nueva economía digital en España. Asimismo, también se producirá un efecto de digitalización acelerado en el entramado empresarial de las PYMES españolas, incorporando los avances que está impulsando la aplicación de las nuevas tencologías en el desarrollo de nuevos modelos de negocio. Todo ello, bajo el prisma de un entorno de estándares “Designed in China”, lo que demuestra la fortaleza del gigante asiático en la promoción de este tipo de sectores. Sin embargo, en sentido inverso, también alerta de la necesidad de que Europa genere campeonas globales que sean capaces de competir en los mercados internacionales, un proceso vital para que las empresas europeas sigan manteniendo su competividad global.

THE ASIAN DOOR: On-line, Off-line, dos mundos en China. Águeda Parra

La tendencia de las ventas on-line se ha ido consolidando en China en los últimos años, de ahí que el sector siga registrando incrementos, aunque a menor ritmo que a mediados de la década. La facturación entre enero y noviembre de 2019 alcanzó los 1.359 billones de dólares, un crecimiento del 16% respecto del año anterior, con la previsión de superar los 1,5 billones de dólares en ventas e-commerce en todo 2019. Alcanzar esta meta es resultado de un nutrido grupo de consumidores digitales chinos, el mayor del mundo, que alcanza los 855 millones, y que han sido capaces de generar un mercado de compras on-line digitales en China mayor que los diez siguientes mercados mundiales juntos, según un informe de McKinsey que analiza las tendencias digitales.

El ecosistema tecnológico que ha creado China en las últimas dos décadas ha sido la base para propiciar que el consumo digital en China haya experimentado un importante crecimiento. Hace una década, China apenas representaba el 1% del valor de las transacciones mundiales en e-commerce, y la transformación económica digital ha situado al mercado del e-commerce del gigante asiático como el que más rápido crece y el más grande del mundo, represetando más del 40% de las compras on-line mundiales. Sin embargo, existen otros elementos clave que han impulsado las ventas on-line dinamizando el mercado. Uno de ellos es el efecto de los eventos de compra con descuento. Alibaba ha conseguido poner el e-commece on-line de China en el punto de mira internacional con el festival que cada año organiza durante el Día del Soltero, donde los descuentos en Tmall alcanzan una media del 30%. Durante la edición de 2019, Alibaba ha alcanzado un volumen récord de transacciones de 38.400 millones de dólares, cinco veces más que la última edición del Black Friday, que alcanzó los 7.400 millones de dólares, regitrando la cifra récord de 40% de compras on-line a través del smartphone. La tendencia se ha consolidado durante el Cyber Monday, que alcanzó los 9.400 millones de dólares en ventas, según Adobe Analytics, superando por primera vez en la historia los 3.000 millones de dólares de ventas on-line a través del smartphone. Dos festivales de consumo que se celebran cada año en Estados Unidos y que juntos todavía no pueden rivalizar con las cifras de ventas on-line que genera Alibaba en un solo día, suponiendo en la edición de 2019 más del doble que los dos eventos norteamericanos juntos.

En China, las compras on-line se consideran un mercado maduro al que también se suma otro de los actores más importantes en el panorama e-commerce de China, JDcom. En el segundo festival de compras on-line más importante de China, el denominado 618 en conmemoración a su creación el día 18 de junio, las promociones son de nuevo el aliciente para mantener una tendencia alcista en el comportamiento del consumidor digital chino de las compras on-line. Con un volumen de transacciones algo menor al de su rival Alibaba, JD.com conseguía durante los 10 días que duran las promociones alcanzar un nuevo récord de 29.300 millones de dólares, un 27% más que en 2018.

Entre las tendencias al alza en China que impulsan las compras on-line destaca la acción de los KOL (Key Opinion Leaders) y los KOC (Key Opinion Consumers) en las redes sociales. Se trata de un fenómeno más reciente en el que un grupo de personas son capaces de generar una gran influencia sobre las decisiones de compra, de ahí que muchas marcas en China estén confiando en su potencial para incentivar el consumo digital. Actúan en un mercado donde podría decirse que los consumidores devoran los medios sociales, pasando el 44% de su tiempo en aplicaciones de este ecosistema, siendo la aplicación social WeChat y el servicio de microblog Weibo los que acaparan el 33% de ese tiempo, mientras el 11% restante se invierte en realizar y compartir vídeos cortos, principalmente a través de la aplicación Douyin, más conocida en el extrajero como Tik Tok, según el citado informe de McKinsey. En total, el tiempo on-line en China alcanzaría una media de 358 minutos diarios, casi 6 horas conectados a un ecosistema a través del cual interactúan construyendo una mayor disrupción tecnológica. A todo ello hay que sumar la transformación que va a suponer en los próximos años la incorporación a este mercado on-line de los consumidores de las ciudades de menor tamaño, las conocidas como de nivel 3 e inferior, que actualmente representan más de la mitad de los consumidores digitales del país, unos 670 millones de usuarios de Internet móvil, según QuestMobile.

Sin embargo, el futuro no será on-line, ni desaparecerá el off-line. La tendencia muestra que la omnicanalidad es un actitud en alza en el mercado de consumo de China. Si en 2014 se registraba uno de los picos de mayor crecimiento en las compras on-line, desde 2017 el mercado off-line ha tenido un nuevo repunte entre el gusto de los consumidores. El efecto de omnicanalidad está propiciando que las compras off-line retomen un peso significativo en las tendencias de consumo en China, donde comienzan a tener la misma relevancia las compras on-line como las realizadas en tiendas físicas. Una tendencia que seguirá imponiendóse en los próximos años y que propiciará una nueva disrupción tecnológica que afectará tanto al entorno on-line como al off-line.

THE ASIAN DOOR: Quién no conoce el Día del Soltero. Águeda Parra

En cuestión de once años, Alibaba ha conseguido situar el Día del Soltero como una cita ineludible de las compras online, mostrando la fortaleza del e-commerce en China como el mayor mercado mundial y el que más rápido crece, que representa el 54,7% del mercado global. Los consumidores chinos cada año esperan con impaciencia que llegue el 11 de noviembre, sinónimo de la gran fiesta mundial del e-commerce, para realizar sus compras. Un evento que no sólo ha cobrado relevancia en China, sino que ha conseguido traspasar la “muralla china digital” para instalarse en la agenda de muchos consumidores occidentales al estilo de otros grandes eventos del e-commerce que ya son una tradición como el Black Friday o el Cyber Monday, de origen americano. La gran diferencia entre el modelo chino y el americano es que el Día del Soltero acapara un volumen de transacciones 2,5 veces superior al Black Friday y el Cyber Monday juntos.

Un año más, y los récords se suceden. Siguiendo la senda de crecimiento de años anteriores, el Día del Soltero ha conseguido alcanzar los 38.400 millones de dólares en volumen total de transacciones, lo que supone un crecimiento respecto al año anterior del 26%, y un nuevo récord al atender 544.000 transacciones por segundo, certificando el gran potencial de la cloud de Alibaba y la capacidad de su sistema de pago, Alipay. Aunque la cifra es ligeramente inferior al 27% que se consiguiera en la edición de 2018, supone un incremento muy significativo teniendo en cuenta que el e-commerce en China está considerado como un mercado maduro. Para superar el nivel de ventas de 2018 han bastado 16 horas y media, 68 segundos fueron suficientes para alcanzar los 1.000 millones de dólares, y el primer pedido internacional más rápido se entregó en Malasia en 80 minutos.

La clave para seguir cosechando nuevos récords ha sido incorporar hasta 200.000 nuevas marcas, que contrasta con las 27 que participaron en la primera celebración del Día del Soltero en 2008, además de incluir hasta un millón de nuevos productos y reunir a más de 500 millones de consumidores, 100 millones más que en la edición anterior. La expansión de los negocios de Alibaba por la Ruta de la Seda digital por el Sudeste Asiático, la expansión del e-commerce en las áreas del interior del país, además de una mayor presencia de las cadenas de supermercados Hema, han propiciado este incremento de nuevos usuarios. Tmall y Tmall Global se han convertido en el gran escaparate mundial del e-commerce, una oportunidad para posicionar las marcas internacionales. Aquellas que han tenido mayor éxito generan cada año el Top 10 de países, que este año ha estado formado por Japón, Estados Unidos, Corea del Sur, Australia, Alemania, Francia, Reino Unido, Nueva Zelanda, Italia y Canadá. Aunque en esta edición España no ha conseguido posicionarse entre los países Top 10, la novedad este año ha sido que las marcas españolas han alcanzado otros mercados europeos gracias al despliegue del Marketplace de AliExpress en nuestro país.

A pesar de la guerra comercial, los productos norteamericanos han sido los segundos más vendidos, principalmente por el impulso de las ventas del iPhone 11, que alcanzaron los 100 millones de yuanes (14,3 millones de dólares) en 1 minuto, haciendo de la primera participación de Apple en el Día del Soltero un verdadero éxito. Este volumen de ventas ha propiciado que la firma americana lidere el ranking de las 299 marcas que han superado los 100 millones de yuanes, llegando a sobrepasar 15 de ellas los 1.000 millones de yuanes (143 millones de dólares).

Además de seguir superando nuevos récords año a año en volumen de transacciones, el verdadero éxito del Día del Soltero reside en la capacidad de distribución, con el reto para Cainiao Network, el operador logístico de Alibaba, de repartir en esta edición hasta 1.500 millones de pedidos. La satisfacción del cliente es una máxima para conseguir fidelizar a los consumidores con una gran experiencia de compra, que incluye además el proceso de entrega. Su gran aliado en esta tarea es la colaboración con los trenes de alta velocidad, de forma que Alibaba puede asegurar envíos en el mismo día, a la mañana siguiente o recepción en un día, un método que el año pasado permitió repartir hasta 187 millones de paquetes en los días siguientes al evento. Reducir los tiempos de envío permite además incrementar la participación de las ciudades de tercer nivel en la gran fiesta del e-commerce, que actualmente representan el 55% de todos los consumidores del Día del Soltero. Una estrategia, que de prolongarse más allá del 11 de noviembre, permitiría a Alibaba incrementar su cuota de mercado en las zonas del interior donde alcanza el 40%, en comparación con el 85% que supone en las zonas más desarrolladas.

El reto ahora es conseguir ser medioambientalmente sostenible con el embalaje que suponen los paquetes del Día del Soltero, unas 250.000 toneladas de residuos, según estimaciones de Greenpeace. En línea con la política de convertir el proceso de reciclado en un negocio rentable y de reducir el nivel de residuos que genera el e-commerce en China, el gobierno ha lanzado una nueva directiva para que las empresas de mensajería se ajusten a una lista de materiales reciclables. Todo un reto que seguramente Alibaba convertirá en parte de los récords que cada año alcanza la celebración del Día del Soltero.

THE ASIAN DOOR: La distancia tecnológica entre Estados Unidos y China. Águeda Parra

La tecnología es el gran campo de batalla en la rivalidad creciente entre el hegemónico poder de Estados Unidos y la floreciente industria china. Alibaba, Tencent y Ant Financial ya compiten en la misma liga que Apple, Alphabet, Microsoft, Facebook y Netflix, situándose en el Top 10 de gigantes tecnológicos más importantes del mundo. Pero no todo en la revolución tecnológica de China se debe a los grandes titanes, sino que otros actores como Baidu, JD.com, Didi Chuxinb, Xiaomi, Meituan y Toutiao también están alcanzando puestos de relevancia a nivel internacional apareciendo en la clasificación mundial de grandes titanes tecnológicos entre los 20 primeros.

Este nivel de competencia es más apreciable en algunos sectores que en otros. Hablar de China es hablar de e-commerce, y las ventas en el gigante asiático son el doble que las registradas en Estados Unidos. Lo mismo sucede con el fenómeno de los pagos electrónicos, convirtiéndose China en el paraíso en el que se envían 11 veces más dinero por móvil que en Estados Unidos. Solamente en el área de e-commerce e Internet, la valoración de las empresas chinas de forma conjunta alcanza el 53% del valor de las estadounidenses. La comparativa mejora si se tiene en cuenta el potencial de los unicornios, las empresas valoradas en más de 1.000 millones de dólares. Hoy, la gran mayoría de los unicornios nacen en China y viajan por el mundo, alcanzando una valoración de mercado equivalente al 69% de sus rivales estadounidenses. Con 97 nuevos unicornios creados en 2018, China demuestra su capacidad para generar un unicornio cada 3,8 días, formando un ecosistema tecnológico de innovación que ya reúne a un total de 186 unicornios.

Esta posición privilegiada de China en la transformación digital le va a permitir posicionarse como líder global en Inteligencia Artificial en 2030. La característica única de China de ser el país más poblado del mundo, congregando a casi una quinta parte de la población mundial, es el elemento diferencial para que China se convierta en actor destacado de la nueva generación de servicios asociados a la Inteligencia Artificial. Resulta imprescindible una base tecnológica, y China trabaja concienzudamente para convertirse en líder mundial tanto desde el ámbito gubernamental como desde el empresarial. La determinación del gobierno chino incluye la creación de un parque de desarrollo de IA en Pekín con una inversión de 2.000 millones de dólares, mientras que desde el ámbito de los negocios, las empresas chinas son responsables del 78% de las patentes presentadas en la Organización Internacional de Propiedad Intelectual, 473 de titularidad china respecto de un total de 608, estando un tercio de ellas relacionadas con blockchain. Gracias al potencial de los desarrollos en IA, China se encuentra en una posición ventajosa para fomentar un nuevo marco para el desarrollo de los coches autónomos, las ciudades inteligentes y los estándares tecnológicos.

Otra de las claves que están potenciando la revolución tecnológica en China es su liderazgo en energía renovable. China se muestra comprometida con conseguir un crecimiento sostenible de su economía que reporte un mayor bienestar a su población. Resultado de esta determinación es que el gigante asiático tenga el récord de ser el país que más capacidad de energía solar y eólica genera, contando con tres de las cinco plantas solares flotantes más grandes del mundo. El progresivo crecimiento económico del país está fomentando una mayor necesidad de energía, y las previsiones apuntan a que la demanda energética en 2040 será el doble a la actual. Este hecho, conjugado con que China todavía es demasiado dependiente del consumo de carbón para su crecimiento económico, hacen que el gigante asiático sea el más contaminante del mundo. A su favor, China cuenta con ser el país que más invierte en energía renovable, alcanzando el 32% de toda la inversión global de 2018, que alcanzó los 288.900 millones de dólares, según el informe Renewables 2019 Global Status Report que publica REN21. A cierta distancia queda Europa en segunda posición, representando el 21% del total, mientras Estados Unidos se sitúa en tercer lugar alcanzando un 17%.

Con este escenario, y contando China con suficiente potencialidad como para convertirse en un agente tecnológico global, la industria tecnológica del gigante asiático todavía se mantiene unos pasos por detrás de su principal competidor, suponiendo el equivalente al 42% del potencial de Estados Unidos. Teniendo en cuenta que en 2012 la capacidad de China era de apenas el 15%, el trepidante ritmo de mejora muestra el verdadero potencial que ha demostrado China para alcanzar el desarrollo obtenido en estos últimos años. En cuestión de presupuesto las diferencias todavía son notables, representando China el 30% del gasto en tecnología que dedica Estados Unidos. Con esta proyección, algunos estudios auguran que la paridad entre Estados Unidos y China se alcanzará en unos 10-15 años, lo que supondrá para el gigante asiático disponer de un nuevo motor económico. Pero no sólo eso, en ese tiempo el emblemático proyecto Made in China 2025 habrá alcanzado los objetivos previstos y China se posicionará como un nuevo promotor de estándares tecnológicos a nivel mundial.