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¿España en Asia?

A finales de mayo, El Club de Exportadores e Inversores Españoles, que agrupa a empresarios españoles en diez países del Sudeste Asiático integrados en la ASEAN, Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Singapur, Tailandia y Filipinas plantearon al gobierno español la necesidad de una política exterior clara y decidida hacia esa zona del mundo y pusieron de relieve la diferencia entre las iniciativas españolas al respecto y otros países de la Unión Europea.

Según datos de los exportadores, Los bienes exportados de España a los países citados alcanzaron la cifra de los 3.800 millones de euros en 2019, mientras que las importaciones de mercancías provenientes de la zona llegaron a los 9.570 millones de euros. Por su parte, la inversión extranjera directa española apenas llega a los 100 millones. Estos diez países concentran una población total de 661 millones de personas, colocándose como el tercer territorio más poblado de Asia, por detrás de China e India.

Ni las demandas, ni la ausencia de España de aquella región son elementos nuevos. Como en otras tantas ocasiones, y quizá sea necesario, conveniente y lógico que sea así, los intereses comerciales han ido por delante de la política pero resulta llamativo para un país que pasó de tener una presencia destacada en aquella región entre los siglos XVII y XIX, y que ahora está claramente a la cola de sus socios europeos. Durante más de cien años se han desperdiciado oportunidades y elementos dejados en la apresurada retirada ante Estados Unidos como idioma, religión, tradiciones y relaciones.

Pero no se trata de recuperar nostalgias sino de hacer frente a necesidades. En la región hay economías dinámicas y mercados emergentes y ahí, a pesar de todos los obstáculos normativos y la competencia de empresas de otros países apoyados por sus respectivos gobiernos, hay empresas e iniciativas españolas y algunas, conviene señalarlo, de empresas públicas relacionadas con la defensa y la ingeniería.

España no parece tener voluntad de una política exterior propia y dinámica en el Pacífico, a la vez que es menos ambiciosa de lo que se podría en la América situada al sur de Estados Unidos y casi inexistente en Oriente Medio.

THE ASIAN DOOR: Una ventana de oportunidad para la IA europea. Águeda Parra.

La inteligencia artificial (IA) ya ha dejado de ser la tecnología del mañana para ser la apuesta del ahora. La pandemia ha acelerado la digitalización de la sociedad y, por tanto, la adopción de las nuevas tecnologías y su incorporación en los procesos productivos va a ser un proceso más rápido que si no se hubiera producido esta crisis sanitaria. La inteligencia artificial entre ellas.

Este proceso de aceleración de la digitalización va a generar progresivamente una oleada de captación de talento que disponga de las habilidades técnicas específicas, con especial atención a las capacidades asociadas a la IA. De hecho, el objetivo de incorporar en los sectores productivos a profesionales que sean promotores de la construcción de un nuevo modelo de crecimiento económico va a consolidarse como una de las principales tendencia post-pandemia.

De hecho, la atracción del mejor talento IA va a convertirse en la nueva dinámica en la creciente rivalidad que existe entre Estados Unidos y China. El espíritu de innovación tecnológica que caracteriza a Silicon Valley ha promovido que durante décadas sea el destino anhelado para emprendedores e investigadores en diferentes disciplinas tecnológicas. Atendiendo al escenario actual, Estados Unidos atrae al 59% del talento IA, mientras que China solamente es destino para el 11% de los investigadores de primer nivel, casi en paridad con el atractivo que genera Europa, que agrupa al 10% de este grupo. Una dinámica que contrasta con el panorama de generación de talento IA, con China liderando la clasificación como el país de origen que aporta hasta el 29% de estos investigadores, seguido de Estados Unidos (20%) y Europa (18%), y a cierta distancia India (8%), Canadá (5%) y Reino Unido (4).

Otro escenario bien distinto presenta el de los investigadores de élite, un grupo reducido que apenas representa el 0,5% de los profesionales de mayor nivel. En este caso, Estados Unidos es origen principal de la élite de investigadores (35%), aunque India (12%), China (10%), Israel (7%) y Francia (6%) también son generadores del talento IA más importante. Sin embargo, existe cierto consenso en elegir a Estados Unidos (65%) como el principal destino para trabajar, mientras que Europa alcanza una representación modesta con Francia (8%) como el país mejor posicionado en tercer lugar, y los Países Bajos (5%) en quinta posición, según el think tank MacoPolo.

Esta composición del lugar de procedencia y el país en el que deciden desarrollar su carrera profesional los investigadores de más alto nivel del mundo es susceptible de cambio en la medida que China está maximizando los esfuerzos para desarrollar una industria digitalizada donde la IA va a ser una de las componentes más destacadas. El proyecto Designed in China implementado por el gigante asiático, con el que el país aspira a ser referente tecnológico mundial en 2030, va a ejercer de atractivo para los investigadores y profesionales de IA, lo que supondrá posicionar a China tanto de origen como destino de los investigadores más vanguardistas. Una transición que puede verse acelerada de incrementarse las fricciones generadas por la pugna que mantienen Estados Unidos y China como telón de fondo de la guerra comercial y que están comenzando a aplicarse ya casi a cualquier ámbito en las relaciones bilaterales.

A nivel europeo, Francia representa tanto el origen (26%), el lugar de trabajo (31%) y la procedencia de la élite (53%) de investigadores en IA, seguida de Alemania a bastante distancia, lo que supone establecer unas buenas perspectivas para que en un futuro cercano Europa sea origen y genere el atractivo suficiente para que los investigadores encuentren su destino profesional entre nuestras fronteras. En esta clasificación, que aglutina los datos de participación de la conferencia de IA más relevante del momento, la Neural Information Processing Systems, en su edición de diciembre de 2019, España se sitúa como la quinta potencia generadora de investigadores de IA, por detrás de Francia, Alemania, Italia y Bélgica.

En definitiva, teniendo en cuenta cómo se presentan el escenario mundial y europeo de generación de talento IA, todo apunta a que todavía queda un largo camino por recorrer si el propósito de la Unión Europea es mantener sus altos niveles de competitividad en las cadenas de valor globales.

THE ASIAN DOOR: AliExpress hace despegar el e-commerce español. Águeda Parra

Parte de la revolución tecnológica que vive China se debe, en gran medida, a la irrupción del e-commerce en los procesos productivos que han generado, asimismo, nuevos negocios surgidos tras la aplicación de las nuevas tecnologías a las compras online. En China, el e-commerce es un juego fundamentalmente de dos, repartiéndose casi todo el mercado entre los dos grandes que conjuntamente alcanzan el 72%. Alibaba es el líder indiscutible del sector, acaparando más de la mitad de la cuota con un 55,9% en 2019, situándose como segundo player JD.com, con un 16,1% de cuota, según eMarketer.

La expansión de AliExpress por Europa está impulsando el crecimiento del e-commerce en nuestra región. Asimismo, la identificación de España como uno de los puntos estratégicos para su internacionalización supone impulsar un proceso de digitalización acelerado entre las PYMES españolas para poder incorporarse al gran marketplace chino. La diferencia de AliExpress con Tmall, el marketplace que funciona dentro de China, es que en la plataforma internacional conviven los productos chinos con más de 100 millones de productos procedentes de vendedores de cuatro países elegidos como piloto, en los que se engloba a España, Italia, Turquía y Rusia.

La estrategia de situar a España como uno de los mercados clave desde donde expandirse por el resto de Europa supondrá una inversión de unos 5 millones de euros durante 2020. Aunque para AliExpress el principal mercado es Rusia, esta iniciativa sitúa a España por delante de Estados Unidos y Alemania, lo que ayudará a generar un gran impulso en la reducción de la brecha digital de muchas pequeñas empresas cuya asimilación de las nuevas tecnologías es menor.

En el mercado español, la competencia de AliExpress con Amazon está generando un auge importante en el incremento del e-commerce, haciendo que el mercado crezca en los próximos tres años a mayor ritmo que en otros países europeos. La estimación es que se produzca un incremento del 12,5% en 2020, hasta los 31.730 millones de dólares, manteniendo un ritmo de crecimiento que se prevé alcance el 12% en 2021, el 7% en 2022, y el 5,5% en 2023 hasta alcanzar un nivel de ventas de 40.120 millones de dólares en esa fecha.

El hecho de que el mercado español sea muy sensible al precio está promoviendo que se acreciente la competencia entre AliExpress y Amazon, el player más importante del mercado e-commerce de España hasta la llegada de su competidor chino. Ambos marketplaces tienen en común la alta influencia del retail chino en su operativa, ya que se estima que el 50% de los vendedores en Amazon.es proceden del gigante asiático, lo que es un porcentaje mucho más elevado que en los otros cinco mercados de la Unión Europea donde opera el gigante norteamericano del e-commerce.

Uno de los efectos más importantes a corto plazo es que la competencia entre AliExpress y Amazon beneficiará el crecimiento del e-commerce en España, fomentando el crecimiento de las compras online. Igualmente, supondrá un elemento de cambio, ya que impulsará el crecimiento de las compras a través de dispositivos móviles, siguiendo el mismo esquema del ecosistema digital que se vive en China. En este ámbito, el crecimiento esperado es del 17,89% en 2020, hasta alcanzar los 12.060 millones de dólares, con proyección a generar 16.250 millones de dólares en 2023.

De esta forma, el impulso generado por AliExpress en su extensión más allá de la “muralla china” digital va a suponer la consolidación del e-commerce como una de las palancas de generación de la nueva economía digital en España. Asimismo, también se producirá un efecto de digitalización acelerado en el entramado empresarial de las PYMES españolas, incorporando los avances que está impulsando la aplicación de las nuevas tencologías en el desarrollo de nuevos modelos de negocio. Todo ello, bajo el prisma de un entorno de estándares “Designed in China”, lo que demuestra la fortaleza del gigante asiático en la promoción de este tipo de sectores. Sin embargo, en sentido inverso, también alerta de la necesidad de que Europa genere campeonas globales que sean capaces de competir en los mercados internacionales, un proceso vital para que las empresas europeas sigan manteniendo su competividad global.

Entrevista: Yongbin Yao, Director Oficina de Turismo de China en España. Carla Flores

Es cierto que la delicada situación que se está viviendo en la provincia china de Hubei no invita mucho a pensar en estos momentos en China como país emisor de turismo. Sin embargo, al igual que allí se esfuerzan con ahínco por volver a la normalidad cuanto antes, nosotros, en España, también debemos seguir trabajando en aras de atraer a estos turistas y consolidar así la tendencia creciente de los últimos años. Por ello, hemos entrevistado al Sr. Yongbin Yao, director de la Oficina de Turismo de China en España, para conocer su punto de vista sobre algunas de las principales cuestiones relacionadas con el turismo chino y nuestro país.

¿Cuál es la situación actual del turismo chino en España? El pasado año, España recibió unos 700.000 turistas chinos, ¿cree que aumentará la cifra en 2020?

Efectivamente. De acuerdo con los datos de Frontur, ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística de España, en 2019, 669.108 turistas chinos visitaron el país. Esto supone una cuota del 0,8% en el mercado español de turismo internacional y, además, ha constatado una tendencia de crecimiento continuo desde el año 2012.

A medida que se incrementa la renta per cápita, muchos chinos van haciendo realidad su deseo de conocer el mundo, lo cual ha convertido a China en el mayor mercado de turismo emisor en el mundo. No obstante, es posible que para el 2020 la cifra de turistas provenientes de China se vea afectada por el reciente brote de coronavirus.

¿Cuáles serían, según su opinión, los aspectos en los que España debería trabajar para atraer a más turistas chinos? ¿Qué podríamos hacer y no estamos haciendo?

En primer lugar, sería aconsejable ajustar el marketing para adaptarse a las características de los turistas chinos. Los productos que sepan orientarse a las necesidades de estos turistas, tendrán seguramente mayor participación en el mercado. China y España difieren mucho en cultura y costumbres de consumo, y es lógico que los turistas chinos presenten características diferentes a las de los turistas de otros países. Por ejemplo, para los viajeros chinos, la compra sólo constituye una parte del viaje. También muestran gran interés en paisajes naturales, patrimonios culturales y gastronomía local. El mercado turístico español, para competir con otros mercados europeos, quizá necesitaría hacer un marketing diferenciado, dando a conocer a los chinos las características diferenciales y las peculiaridades insustituibles del turismo español.

Además, a pesar del aumento del porcentaje de personas que viajan por cuenta propia (FTIs), los chinos aún prefieren viajar con agencias para viajes largos. En este aspecto, es satisfactorio ver un aumento repentino de itinerarios semi-guiados más personalizables y flexibles y, al mismo tiempo, viajes de alta gama con recorridos en profundidad para grupos más reducidos de turistas. Además, algunos viajeros chinos han mostrado un fervor turístico por conocer mejor España alargando su estancia o repitiendo su viaje. Es más, ciertas agencias de viaje chinas online están colaborando exitosamente con operadores turísticos españoles.

Otro punto a tener en cuenta es que los chinos toman la decisión de viajar bajo la influencia de familiares, amigos y redes sociales. En China, los comentarios de familiares y amigos suelen ser más importantes que las promociones de las agencias de viaje, así como los comentarios y opiniones de influencers en plataformas sociales como WeChat, que también afectan mucho en la decisión de los viajeros chinos. Esto requiere un marketing prioritario a través de las redes sociales y los medios de comunicación, que priorizan las experiencias turísticas y convierten a los viajeros en comentaristas de referencia.

En segundo lugar, es necesario dar solución a las principales preocupaciones de los turistas chinos. Como España es un país lejano, los chinos, antes de viajar, suelen hacer mucho estudio e investigación, y ciertas preocupaciones influyen directamente en su decisión. Los turistas chinos se preocupan primero por si es fácil conseguir el visado. En este aspecto, notamos que los centros de solicitudes de visados españoles en China están ofreciendo servicio de calidad, aunque aún podría mejorar en cuanto a la facilitación y la eficiencia de la tramitación. Las informaciones turísticas acertadas también son de mucha importancia. Hablamos dos idiomas totalmente diferentes, por tanto, las informaciones bien traducidas en chino mandarín ayudarán mucho a los turistas, antes y durante el viaje, a sentirse como en casa. En este sentido, los departamentos administrativos y los lugares turísticos españoles han hecho muchos esfuerzos y esperamos que en el futuro los idiomas no sean un obstáculo para los turistas chinos. La seguridad también es algo que preocupa. En España, a pesar de que en general no suele haber problemas, se ha observado una alta incidencia de robos y atracos a los turistas.

¿Podría mencionarnos algún ejemplo de buenas prácticas en relación al turismo chino en España?

Las buenas prácticas son muchas: lugares como el Palacio Real, el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, la Sagrada Familia, La Alhambra, Casa Batlló, entre muchos otros, cuentan ya con audioguía en chino. Establecimientos comerciales como El Corte Inglés, Las Rozas Outlets Village disponen ya de dependientes que hablan chino y aceptan formas de pago habituales de los turistas chinos como Unionpay y Alipay. Los Aeropuertos de Madrid y Barcelona ya tienen señalética en chino. Cada vez son más los hoteles que equipan sus habitaciones con hervidores de agua. Las celebraciones y adornos festivos en las calles con motivo del Año Nuevo Chino por parte del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad de Madrid hacen que los turistas chinos se sientan como en casa. Un caso especial es Zaragoza, que consiguió un singular aumento en la cifra de turistas chinos: 6.000 en 2014, 80.000 en 2019.

¿Es relevante y merece la pena para los establecimientos turísticos españoles la obtención del sello China Outbound Tourism Quality Service Certification?

Es una certificación de calidad de servicio para proveedores turísticos extranjeros y se trata de un proyecto no lucrativo para promover la transformación y mejora de su servicio turístico orientado al mercado chino. Los establecimientos turísticos españoles pueden elegir voluntariamente si obtenerla o no, según sus necesidades propias.

¿Qué busca el turista chino?

Según una encuesta reciente, el 86% de los turistas chinos que viajan a España lo hacen para pasar unas vacaciones tranquilas; aunque el turismo de negocios también ha incrementado a lo largo de los últimos años, representando el 10% de los motivos de viaje. Los destinos turísticos más populares son Cataluña, Madrid y Andalucía. Entre los turistas chinos que vienen a España, cada vez hay más gente joven que cuenta con una mejor formación educativa y cuyas actividades turísticas de preferencia son las compras y las visitas culturales. Solamente un 25% de los turistas chinos escogen el turismo de sol y playa.

¿Qué opina sobre la reciente adquisición de Thomas Cook por parte del Grupo Fosun? ¿Podría esta adquisición contribuir a una mayor llegada de turistas chinos a nuestro país?

La adquisición de la marca Thomas Cook es una decisión estratégica propia del Grupo Fosun, la cual permite a la compañía china expandir su línea de negocio en el sector turístico. El intercambio turístico entre China y España presenta una tendencia incremental, pero una sola adquisición comercial quizá no influya demasiado en el comportamiento del turismo chino en España en general.

THE ASIAN DOOR: Europa ante el reto tecnológico. Águeda Parra

Si disruptiva ha sido la transición entre la red 3G a 4G, mayor impacto tendrá sobre el desarrollo de la nueva economía digital la irrupción del 5G. Además de ser una nueva generación de redes móviles, el 5G va a influir de forma significativa en los cambios socioeconómicos de los próximos años, impulsando el desarrollo de modelos de negocio actualmente no disponibles porque la tecnología no ofrecía las prestaciones necesarias para su implementación.

Ha sido suficiente menos de una década para que despunten y maduren nuevos negocios digitales desde que en 2013 se desplegara la red móvil 4G. La irrupción del smartphone ha popularizado el e-commerce, mientras las FinTech están dando respuesta a las necesidades que están surgiendo en torno a los medios de pago y las cada vez más demandadas actividades de financiación online. En este nuevo contexto de innovación tecnológica, la nueva generación de redes móviles 5G generará todo un ecosistema en el que las aplicaciones desarrolladas bajo las estructuras de las nuevas tecnologías, como la Internet de las Cosas (IoT) y la inteligencia artificial, podrán desplegar todo su potencial.

Una de las características claves del 5G es la latencia o, dicho de otra forma, el retraso temporal en la transmisión de datos dentro de la red. Se alcanzarán velocidades de respuesta de hasta 1 milisegundo, lo que supondrá la transformación de muchos sectores en muy diferentes ámbitos de actividad. Entre las industrias que se verán ostensiblemente beneficiadas por el impulso de la nueva tecnología destaca la automoción, dando lugar a la aparición de los coches autónomos. Asimismo, en otros ámbitos como la medicina, se podrán realizar operaciones a distancia, el sector de los videojuegos se beneficiará del impulso de la realidad virtual, mientras la industria de la robótica y el sector logístico operarán en tiempo real, generando los avances tecnológicos necesarios para consolidar la implantación de modelos de Smart Cities y Smart Factories.

La disrupción tecnológica asociada al 5G generará nuevos modelos de negocio valorados en millones de euros, y aquellos países pioneros en el despliegue de la nueva red podrán monetizar antes el impulso económico que los expertos estiman en unos 2,2 billones de dólares en los próximos quince años, según el informe The Mobile Economy 2019 de la Asociación GSM. En esta carrera por el liderazgo en 5G, Asia es el principal referente. Corea del Sur es el primer país con cobertura completa y, junto con Japón, China y Estados Unidos, agruparán a más de la mitad de los suscriptores mundiales en 2025, momento en el que se estima que la red 5G alcance una cobertura del 65% de la población mundial, según el Ericsson Mobility Report en su edición de noviembre 2019.

La tecnología avanza, genera nuevas modelos de negocio e impone un aprendizaje cada vez mayor y más rápido para que la sociedad no se quede atrás en la adquisición de las habilidades digitales básicas. Sin embargo, Europa no parece afrontar la cuarta revolución industrial en una posición destacada frente al resto de grandes potencias que están apostando por la inversión en innovación y en el impulso del talento. El barómetro de la brecha digital en Europa muestra que el 37% de la fuerza laboral no tiene habilidades digitales básicas, una desventaja significativa para desarrollar y adoptar las nuevas tecnologías en los procesos productivos. Más cuando se estima que 9 de cada 10 empleos van a requerir habilidades digitales para su desarrollo, generando una brecha digital que motivará el desposicionamiento de las empresas europeas frente a otras mejor posicionadas en la carrera por la adopción de las nuevas tecnologías.

En la carrera por la innovación tecnológica, Europa debe primero afrontar el desafío de la brecha digital. Aunque dentro de los países miembros existen diferencias importantes en el nivel de adopción tecnológica, solamente diez países de los veintiocho se sitúan por encima de la media, siendo Luxemburgo, Dinamarca y los Países Bajos los que figuran en las tres primeras posiciones. El bloque de los países con mayor brecha digital es significativamente más amplio, integrado por dieciocho países. En este grupo, España se sitúa cinco niveles por debajo de la media europea con un 53%, es decir, apenas la mitad de la población de entre 16 y 74 años dispone de habilidades digitales básicas. Todo un desafío para Europa y para España afrontar la próxima década desde una perspectiva tecnológica más retadora.

THE ASIAN DOOR: La oferta turística española aprende chino. Águeda Parra

China revalida año a año su condición de primera potencia en emisión de turistas al extranjero, alcanzando en 2018 la cifra récord de 149,72 millones de viajeros, según datos del Ministerio de Cultura y Turismo. También sucede que año a año Europa consigue incrementar su atractivo entre los destinos elegidos por los turistas chinos en sus viajes al extranjero, dándose durante 2018 dos circunstancias que favorecieron este crecimiento.

La guerra comercial que mantienen las dos primeras potencias mundiales durante hace más de año y medio ha supuesto una caída en el número de viajeros chinos hacia Estados Unidos de un 5,7%. Esta circunstancia ha generado un flujo hacia otros destinos, entre ellos Europa, que se ha visto favorecida de una situación geopolítica que está reconfigurando el esquema global de relaciones diplomáticas. Asimismo, en el atractivo de Europa como destino para los turistas chinos también ha influido la celebración del Año del Turismo China-UE 2018, considerándose el otro hito importante que ha impulsado la recepción de un número mayor de visitantes chinos hacia Europa. En conjunto, las dos circunstancias han propiciado un incremento en el número de reservas hacia países europeos durante los primeros cuatro meses de 2019 de un 16,9%, según las tendencias del mercado analizadas por Dragon Trail.

Entre los países europeos, España no figura entre los destinos preferentes para el turista chino, ocupando el noveno puesto en el Top 10, poniendo de manifiesto el desequilibrio del atractivo turístico que representa nuestro país como segunda mayor potencia mundial en recepción de turistas, con 82 millones de visitantes en 2018. No obstante, el interés del turista chino por España es creciente, siendo el destino elegido por unos 650.000 visitantes en 2018, lo que supone un incremento del 25,5% respecto a 2017, según datos de la consultora Planet. Sin embargo, el hecho de que el turista chino sea el que más gasto medio hace en sus desplazamientos al extranjero está propiciando cambios para adaptar nuestra tradicional oferta de turismo de sol y playa. El nuevo paradigma para atraer a los visitantes chinos va a hacer prevalecer en la oferta turística la diversidad gastronómica, la rica herencia cultural y el patrimonio histórico, haciendo que el gran atractivo de la oferta turística sea el disfrute de experiencias únicas.

Este cambio de paradigma pasa además por tener más presencia en las agencias turísticas en origen, y prepararse para recibir al nuevo tipo de turista en destino, con una previsión de que serán 400 millones de visitantes chinos los que viajen al extranjero en 2030, según China Outbound Tourism Research Institute. Siendo el aeropuerto el primer punto de entrada, las terminales de Barajas y El Prat serán los primeros puntos que comenzarán a hablar chino. La adaptación de AENA surge del MoU suscrito entre AENA y Ctrip, el mayor proveedor de viajes de China, para incorporar los gustos chinos a la oferta gastronómica, además de contemplar otras costumbres del nuevo tipo de turista, como las típicas fuentes de agua hirviendo en los puntos de embarque.

El objetivo es posicionar España entre los destinos preferentes del turista chino en Europa, haciendo atractiva la ruta de las líneas aéreas que conectan España con diferentes ciudades del gigante asiático, pasando así a competir por captar una cuota de mercado que actualmente circula mayoritariamente por los aeropuertos de París y Londres. A las seis aerolíneas que conectan España con China se unirá próximamente China Southern, que complementa el acuerdo suscrito por Iberia con Spring Airlines para conectar con código compartido vía Shanghai cuatro destinos en China, además del ya existente con Hainan Airlines con el que se conecta con cinco ciudades en el gigante asiático.

Los cambios también incluyen la incorporación de los medios de pago AliPay y WeChat Pay al nuevo esquema de adaptación a las costumbres del turista chino. Estas dos aplicaciones son las más populares en China gracias al efecto que está provocando la revolución tecnológica en la adopción de nuevas herramientas digitales, convirtiendo el uso del papel moneda en una costumbre en decadencia. Facilitar el medio de pago supone incrementar significativamente el volumen de ventas en establecimientos y tiendas de lujo del aeropuerto. Los turistas chinos son los que más gastan en sus desplazamientos, y en su paso por las terminales españolas realizan un gasto de media 3 veces superior a los turistas de América Latina, 9 veces el de los europeos y 16 veces mayor que los ciudadanos españoles.

Se trata de adaptar la realidad tecnológica que se vive en China a la experiencia que experimentan los turistas chinos cuando salen al extranjero, favoreciendo que todo el ecosistema tecnológico que forma parte de su día a día siga presente en sus desplazamientos. Iniciativa que seguramente potenciará el atractivo de España entre los destinos más demandados en sus viajes por Europa.

THE ASIAN DOOR: España, Europa, China y el 5G. Águeda Parra

Si la Revolución Industrial fue el fenómeno que produjo un rápido cambio de las estructuras económicas de los países europeos aumentando su capacidad productiva, la Revolución Tecnológica propiciará un salto cuantitativo y cualitativo similar tres siglos después. La transformación en este caso procederá de que las variables económicas que generen crecimiento económico serán producto del desarrollo de las nuevas tecnologías en los procesos productivos, gracias a la capacidad del 5G de transferir grandes volúmenes de datos.

Pasaremos a una segunda globalización, muy distinta de la primera que protagonizó la Ruta de la Seda, donde China volverá a tener un papel clave gracias a la determinación del gigante asiático por generar nuevos ecosistemas que propicien la siguiente revolución, en este caso tecnológica. Todo ello gracias a que China ha protagonizado un “Gran Salto Adelante” en I+D en las últimas dos décadas, superando el gasto de la Unión Europea en 2013, y alcanzando un 2,18% del PIB en 2018, hasta los 291.580 millones de dólares, y con previsión de terminar 2019 con un gasto del 2,5%, según fuentes oficiales. Con esta determinación por la innovación, China reduce distancias con el 2,78% del PIB que dedica a I+D Estados Unidos, aunque todavía lejos del 4,5% del PIB que destinan países como Israel y Corea del Sur.

Los avances en las nuevas tecnologías y la adopción que hagan de ellos las sociedades del futuro serán el principal motor que impulse el desarrollo económico mundial. Abanderando este proceso de transformación está la tecnología 5G, motor de los cambios económicos y sociales que se van a producir en las próximas décadas cuando cada sector comience a desarrollar aplicaciones propias en un nuevo modelo productivo que hoy todavía es difícil de imaginar. Si la irrupción del smartphone tuvo el efecto de impulsar nuevos modelos de negocios aprovechando las prestaciones del 4G, la disrupción tecnológica que generará el 5G provocará una transformación socioeconómica mayor en los modos y usos de utilizar la tecnología. Todo ello gracias a disponer de una red que debe cumplir unos altos niveles de estabilidad y ser capaz de mantener el rendimiento que requiere una industria 4.0 basada en robots.

Las redes 4G comenzaron a estar disponibles en 2013 y casi una década después se dará paso al despliegue comercial del 5G de forma masiva. En la nueva generación tecnológica, la participación de China en cuestión de estándares se ampliará considerablemente respecto a anteriores generaciones, principalmente gracias a Huawei, que ampliará su liderazgo tecnológico respecto a sus competidores europeos y norteamericanos, con sustanciales aportaciones en el campo de la IoT. El paso de una red operada por componentes hardware a una gestionada por software facilitará la creación de un nuevo escenario donde consiga despegar toda la potencialidad de la IoT. Habrá un mayor número de dispositivos conectados a la red, llegándose a alcanzar el millón de dispositivos conectados en un kilómetro cuadrado, cien veces más de la capacidad que proporciona el 4G.

En nuestro ámbito, será la Comisión Europea la que establezca un marco común para todos los países miembros en cuestión de ciberseguridad. Para ello, ha contado con la aportación y análisis de los diferentes gobiernos, que han aglutinado también la posición de las operadoras. Por parte del Gobierno español, la recomendación está en línea con apostar por la “diversificación de suministradores” y abogar por la “redundancia de equipos críticos”, según el estudio en el que han participado las operadoras, coordinadas por la Dirección General de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información, y en el que la visión gubernamental la ha aportado la Dirección General de Seguridad Nacional.

Mientras tanto, Europa prosigue lentamente con el despliegue de red 5G. Italia y Reino Unido son los otros dos mercados con despliegues en Europa con red Vodafone, a los que hay que sumar los despliegues comerciales de las operadoras EE (Everything Everywhere), también en Reino Unido, Swiscom y Sunrise en Suiza, Elisa en Finlandia, y Monaco Telecom en Mónaco, todos ellos utilizando servicios 5G bajo la modalidad NSA, la única disponible en todo el mundo por el momento. En otras partes de Europa, el despliegue 5G no está tan avanzado, ya que en Alemania acaban de terminar la subasta de frecuencias, por un valor de licitación de 6.550 millones de euros, mientras en Francia no lo harán hasta finales de año. Un retraso que no beneficia al conjunto de la Unión Europea si el propósito es liderar las nuevas capacidades que proporciona el 5G.

THE ASIAN DOOR: Los caminos de las empresas españolas para llegar a China. Águeda Parra

La Ruta de la Seda digital está posibilitando que los grandes titanes tecnológicos chinos realicen su expansión internacional. Un camino que se está consolidando como de doble sentido. Cada vez más, un número mayor de empresas españolas encuentran los mecanismos para incorporarse al complejo y dinámico mercado chino. Las diferencias culturales y la adaptación y conocimiento del cliente chino son cuestiones básicas que debe abordar con profundidad cualquier empresa extranjera que diseñe su estrategia de posicionamiento en el país. En esta nueva etapa de las empresas españolas hacia su internacionalización en el mercado chino, el buen reconocimiento del que gozan las marcas españolas en el extranjero está resultando ser un elemento diferencial.

Correos es uno de esos casos que ejemplifica cómo las empresas españolas están encontrando el camino que les lleve a abordar su incorporación en el mercado chino con garantías. Utilizando la fórmula de operar en el país gracias al acuerdo con socios locales, Correos pretende tener operativo a finales de año un centro de admisión y clasificación de paquetes a unos 100 kilómetros de Hong Kong. La región se ha consolidado como el área de comercio digital transfronterizo más importante del mundo, gestionando a través de su aeropuerto internacional el envío del 80% de la paquetería que genera la región asiática.

Para Correos, China significa poder iniciar el tránsito de los envíos desde donde tienen origen los cerca de 4.000 millones de paquetes que el gigante asiático envía al extranjero, de un total de 50.000 millones que genera el país anualmente. El potencial de la estrategia de internacionalización de Correos responde a la oportunidad que representa el país con el mayor mercado del e-commerce y el que más rápido crece del mundo, generando un volumen de paquetería que se estima crezca un 20% hasta 2022. Fomentar que los productos chinos alcancen más rápidamente otros mercados es lo que favorecen estrategias de internacionalización como la de Correos.

En China, el dominio del e-commerce corre a cargo de titanes tecnológicos como Alibaba y JD.com que, junto con otras empresas de tamaño más pequeño, como Pinduoduo y VIP.com, han configurado el comercio electrónico doméstico del país. Estas plataformas digitales están posibilitando que otras empresas extranjeras comiencen a operar en el maduro y dinámico mercado de comercio electrónico de China. En este ámbito, se entiende el acuerdo suscrito por ICEX con JD.com, para aprovechar la plataforma china como vía de entrada para las empresas españolas, que permitirá impulsar la internacionalización de nuestras firmas en el mayor ecosistema del e-commerce mundial. En el caso de la empresa de moda española Mango, la opción elegida para aumentar su presencia en las plataformas digitales de China se ha materializado a través de VIP.com, un acuerdo suscrito con un socio local que también contempla la apertura de nuevas tiendas físicas.

Al margen de los marketplaces digitales, otro de los factores que está posibilitando la internacionalización hacia el mercado chino es el reconocimiento de marca. Éste es el caso de SEAT, que comenzará a operar en el mercado chino en los próximos dos a tres años, gracias al acuerdo suscrito por Volkswagen, matriz del fabricante de coches español. La operación cuenta con un socio local a través de una joint-venture para impulsar la producción de coches eléctricos de marca española en el gigante asiático.

Entre los caminos que están impulsando que las empresas españolas alcancen el mercado chino, destaca la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Este escenario está posibilitando que aquellas economías que dispongan de productos de sustitución a las importaciones estadounidenses encuentren una vía directa de acceso a los consumidores chinos. En la estrategia de evitar los aranceles impuestos por Estados Unidos, la comunidad de Murcia ha registrado el mayor incremento de exportaciones a China, hasta un 107% interanual entre enero y marzo de 2019, situándose como la quinta provincia española que más exporta al gigante asiático por detrás de Barcelona, Madrid, Huelva y Zaragoza. Los productos de la industria química, los aceites minerales y el sector cárnico son los que se están viendo más favorecidos ante la reorganización de las cadenas de suministro global por la guerra comercial de desgaste que mantienen Washington y Pekín.

Sin embargo, mientras las rutas digitales están proporcionando nuevas vías de acceso a los productos extranjeros en el mercado chino, el desarrollo de marketplaces por parte de empresas internacionales no termina de funcionar en el país que mayor volumen de e-commerce registra. La venta de productos chinos en plataformas digitales parece estar cubierta por los titanes tecnológicos y las startups chinas, no teniendo cabida otras empresas extranjeras. Éste es el caso de Amazon que, después de estar operando en el país desde 2004 y conseguir una cuota de mercado del 15% entre 2011-2012, su cuota ha estado por debajo del 1% en los últimos años, según algunas empresas de investigación de mercado locales.

Los titanes tecnológicos están haciendo cada vez más fuerte la “muralla china digital” propiciando que algunos competidores extranjeros del sector, como Amazon, no tengan cabida en el mercado ante la imposibilidad de ofrecer a los consumidores locales una oferta diferencial. Amazon.cn ha dejado de operar en China desde el pasado mes de julio, aunque mantiene el compromiso de permanencia en el país con su plataforma de comercio electrónico transfronterizo, que permite a los clientes chinos buscar productos internacionales, además de mantener sus operaciones de servicios de cloud computing y la venta de lectores Kindle.

El competitivo mercado del comercio electrónico doméstico en China alcanza una valoración de 2 billones de dólares anuales, muy superior al mercado estadounidense que equivaldría a un cuarto del valor de éste, según eMarketer. Eventos de promoción de los productos chinos, como el que realiza anualmente Alibaba con su conocido Día del Soltero, y el carnaval de descuentos que ofrece JD.com cada 18 junio en conmemoración de su aniversario, se convierten en campañas promocionales contra las que otros marketplaces han tenido difícil competir.

THE ASIAN DOOR: Alibaba acerca la Ruta de la Seda digital a las empresas españolas. Águeda Parra

El complejo mercado chino ha supuesto siempre una barrera de entrada importante para nuestras empresas internacionales. La necesidad de abordar la estrategia de expansión internacional en China de la mano de un socio local ha supuesto una dificultad mayor para nuestro tejido empresarial más mayoritario, el formado por pequeñas y medianas empresas, que ha llevado en muchos casos a desechar la idea de internacionalización hacia el mercado asiático.

Los mercados evolucionan, y el comercio electrónico se está convirtiendo en la plataforma más idónea para que empresas de todo el mundo se acerquen al gigante asiático, reduciendo las barreras que suponen las diferencias culturales. Adaptarse a los gustos y preferencias del cliente chino es una prioridad del marketing online, muy necesaria para que las empresas españolas tengan éxito en su relación con los titanes tecnológicos chinos y, en especial, con su nueva estrategia de expansión internacional.

Hasta el momento, las empresas españolas más internacionales han conseguido estar presentes en el mercado chino con tiendas presenciales, pero cada vez más aumentan aquéllas que forman parte de los entornos virtuales de los marketplaces que Alibaba, Tencent y JD han diseñado como grandes exponentes de la revolución tecnológica que vive China. Los titanes tecnológicos chinos, en su fase de expansión internacional, están acercando sus ecosistemas digitales a otros mercados, ofreciendo a las empresas locales operar en sus marketplaces internacionales donde hasta el momento solamente estaban presentes las referencias de productos chinos.

Éste es el caso de AliExpress, la plataforma con la que Alibaba ofrece los productos de empresas chinas en el extranjero y que en su nueva estrategia de internacionalización va a incorporar a vendedores de España, Italia, Turquía y Rusia para que ofrezcan sus productos dentro de la plataforma con operación en el propio país, con la opción de que en unos meses alcancen otros mercados internacionales donde opera AliExpress. Aunque entre los destinos de exportación queda excluida China, ya que Alibaba opera en el país a través de Tmall, la cooperación con AliExpress supone un gran impulso para agilizar los mecanismos de internacionalización de las pymes españolas que, debido a su menor tamaño, tendrían más difícil entrar a operar en otros mercados.

En el ecosistema que ha creado AliExpress en los nueve años que lleva funcionando, los 150 millones de usuarios únicos registrados en la plataforma pueden encontrar hasta 50 millones de productos en 220 países. El objetivo con esta nueva estrategia es que AliExpress se convierta en una plataforma de e-commerce global, y no meramente un punto de venta de los productos chinos fuera del país, con el objetivo de alcanzar los 500 millones de clientes en todo el mundo y contar con 1 millón de pymes. Con el despliegue en España, el segundo mayor mercado para AliExpress por detrás de Rusia, la compañía china pretende pasar de las 1.000 pymes registradas desde el mes de marzo hasta las 10.000 a finales de 2019, consolidando así su posición en España donde ya es la segunda plataforma de comercio electrónico por detrás de Amazon, después de superar a eBay.

El éxito de este tipo de plataformas dentro de China se debe a la alta penetración del e-commerce, que en el país asiático se sitúa en el 25%, mientras que en España apenas alcanza el 10%. A pesar de que el comercio electrónico no está tan extendido en nuestro país, la tasa de penetración de Internet es una de las más altas de Europa. Este factor, junto con el acceso a los mercados europeos, la conexión con América Latina y la fama de nuestras marcas, son los elementos diferenciales que le han servido a AliExpress para elegir España como laboratorio para su expansión internacional.

Pekín está desplegando a través de la Ruta de la Seda digital su ecosistema tecnológico más allá de la “Muralla China”. A esta dinámica se ha sumado también El Corte Inglés que, tras la firma de un primer acuerdo en 2018, ha reforzado recientemente la colaboración con la empresa china para incorporar nuevas marcas en el marketplace de AliExpress. Con ello, no sólo la compañía española se suma a la Ruta de la Seda digital que está implantando China en el extranjero, sino que la misma plataforma se está convirtiendo en el facilitador para que las marcas españolas lleguen a los mercados internacionales de la mano del gran referente del e-commerce mundial.

La estrategia de Alibaba fuera de España es impulsar la potencialidad del e-commerce más allá del gigante asiático, donde se posiciona como el máximo impulsor de que el comercio electrónico en China sea el mercado más grande y el que más crece del mundo. Con esta estrategia de internacionalización de AliExpress, Alibaba está consiguiendo una colaboración win-win que beneficia a ambas partes. Para los productos españoles supone conquistar los mercados internacionales de la mano de la mayor empresa de e-commerce mundial, mientras que para el titan tecnológico chino significa afianzar su posición fuera de Pekín a través de las rutas digitales que está tejiendo en su expansión internacional. (Foto: Wojtek Gurak)

Por qué Israel innova y España no (y 4). El mito del miedo al fracaso. Miguel Ors Villarejo

Además de los aspectos más técnicos que vimos en las tres entradas anteriores, en su libro Startup Nation, Dan Singer y Saul Senor atribuyen la transformación israelí a varios rasgos que formarían parte de lo que llamamos el macizo de la raza y que quizás otros pueblos, como el español, no somos capaces de emular.

Voy a referirme a dos.

El primero es la falta de reverencia. Los israelíes pasan bastante del conducto reglamentario. La responsable de un fondo de inversión de Jerusalén me decía que los directivos estadounidenses están habituados a que sus instrucciones se cumplan sin rechistar, pero en Israel se encontraban con que les respondían: “Muy bien, pero creo que no es el mejor modo de hacerlo”.

Esta actitud complica la gestión de equipos, porque ralentiza las reuniones. Hay que discutirlo y justificarlo todo. Pero también multiplica la creatividad, porque la empresa ya no depende de la genialidad del jefe. Intel desarrolló el microprocesador Centrino muy a su pesar, solo porque en la delegación de Israel se pusieron francamente pesados. Y el tiempo les dio la razón.

En materia de irreverencia no me da la impresión, de todos modos, de que los israelíes aventajen a los españoles. El respeto a la autoridad no ha sido nunca uno de nuestros fuertes. Creo que era Salvador de Madariaga el que decía que un país con tantas vírgenes solo podía ser un país de anarquistas.

El segundo rasgo al que voy a referirme es la aversión al riesgo. En Israel no importa que fracases, casi se fomenta. Se considera que alguien que sigue intentándolo, a pesar de haber sufrido un revés, tiene carácter y perseverancia.

Un buen ejemplo de ello es Itzik Goldwaser. Este hombre es el vicepresidente de Yissum, la segunda oficina de transferencia tecnológica de Israel. Lo entrevisté hace un tiempo en Madrid para Actualidad Económica. Yissum comercializa las innovaciones que genera la Universidad Hebrea de Jerusalén. De ella han salido medicamentos contra el cáncer y el alzhéimer, sistemas de visión para coches autónomos o los tomates cherry: todas las semillas que se plantan en el mundo hay que comprárselas a ellos. Yissum tiene una cartera de 9.300 patentes, que facturan más de 2.000 millones de dólares al año.

Lo sorprendente de Goldwaser es su ejecutoria. Desde que se licenció en 1994 hasta que lo fichó Yissum, montó varias biotech, pero ni una salió adelante. Ni una. Por una u otra razón (el 11S, un paciente muerto en la fase de ensayo), siempre se había visto obligado a tirar la toalla, y no tenía el menor rubor en reconocerlo.

La pertinacia en el fracaso parecería a primera vista clara limitación, pero si uno se para a pensarlo, tiene sus aspectos positivos. “Estar equivocado”, escribe la periodista Kathryn Shulz, “no es un signo de inferioridad intelectual, sino una fase esencial del aprendizaje”. Hay un famoso experimento que ilustra esta idea. Un profesor de cerámica  dividió a sus alumnos en dos equipos e informó a los miembros del primero que los evaluaría en función de la cantidad. Debían traerle tantas piezas como pudieran. Al final del curso él las pesaría y a quienes superasen los 20 kilos les pondría sobresaliente, a quienes se quedaran entre 18 y 20 kilos notable, y así sucesivamente. A los del segundo equipo les pidió que le presentaran un único trabajo, el más perfecto que hubieran cocido.

El resultado fue revelador: las obras más hermosas salieron del primer grupo. Mientras sus integrantes se afanaban en sacar un montón de trabajo (y aprendían de sus errores), los del segundo se habían sentado a elucubrar sobre la excelencia y lo único que tenían que ofrecer eran teorías grandiosas y una pila de arcilla inerte.

Como dijo Thomas Watson, el segundo presidente de IBM, “si quieres aumentar la tasa de aciertos, tienes que equivocarte el doble de deprisa”.

Tampoco se trata de fracasar por fracasar, entiéndanme bien. Se trata sobre todo de perderle el respeto para explorar nuevos horizontes. En Celebrating Failure, el publicista Ralph Heath escribe que “uno de los secretos del éxito radica en moverte fuera de tu zona de confort, pero sin salirte de tu zona de fortaleza”. Se trata de asumir riesgos controlados: hacer algo que nadie había intentado (la bombilla, el aspirador ciclónico, una vacuna), pero sin lanzarse al vacío.

¿Por qué no somos los españoles capaces de encontrar ese punto de equilibrio?

El problema no es la cultura. El problema es que en España la zona de confort de que habla Heath no termina en una agradable pendiente, sino en un barranco. Y cruzarlo da vértigo porque no hay un enjambre de business angels aleteando para recogerte si pierdes el pie. Los negocios se costean con préstamos garantizados y, cuando se hunden, te arrastran con todo el equipo.

En Israel disponen de otras opciones. “Lo primero que haces”, me contaba Goldwaser, “es dirigirte a una oficina como Yissum, elegir una patente y firmar un contrato que te concede su explotación durante 12 ó 18 meses. Una vez que tienes la tecnología, debes recaudar el dinero. Yo no tenía ni un centavo, pero existen fondos de capital riesgo y programas públicos que sufragan proyectos en fase temprana. También puedes recurrir a incubadoras. La mayoría son privadas. Les expones tu idea y, si les convences, van al científico jefe del Ministerio de Economía, que aporta el 85% de los recursos iniciales. No pierdes nada por emprender”.

Esta arquitectura financiera asigna el riesgo a los actores que están en mejor disposición para soportarlo: especuladores y multinacionales que se pueden permitir el lujo de fallar nueve jugadas seguidas, porque saben que a la décima se repondrán con creces.

Granjearse su confianza no es sencillo, pero un argumento persuasivo son unas aparatosas heridas de combate. Para estos inversores un historial de fracasos no es un estigma. Al contrario. Son cicatrices, méritos contraídos en acto de servicio, la prueba de que has estado sometido a fuego real. Eres como esos sargentos veteranos que todos los capitanes quieren tener en su compañía, porque han aprendido de sus errores y no van a repetirlos.

Ese ecosistema es el que ha hecho de Tel Aviv uno de los centros más dinámicos del planeta. En España, por el contrario, no damos facilidades para fracasar. Un empresario catalán afincado en California explicaba en La Vanguardia que “a veces tienes que pegártela para […] hacerlo mejor”, y es verdad, pero también hay que considerar la intensidad de la galleta. Si te quitan la casa y el coche y tienes que cambiar a los niños de colegio, es complicado que repitas, por enriquecedora que la experiencia haya sido.

Ese es, por desgracia, un destino habitual del emprendedor español. El entorno financiero impide los experimentos. Hay que manejarse con avales bancarios y acertar a la primera. De lo contrario, nadie te ofrecerá una segunda oportunidad. Al revés. Igual te inhabilitan como administrador y te incluyen en una lista de morosos.

Fracasar así no es divertido ni razonable. No es cuestión de carácter. No hay tanta diferencia entre un español y un israelí. Estoy seguro de que si trasladaran a muchos de nuestros científicos a Tel Aviv generarían tanta riqueza como los soviéticos. Tengo un amigo que incluso me dice que si en Tel Aviv te limitas a mirar sin escuchar, tienes la sensación de estar en Valencia. Es todo muy mediterráneo: mucha vida al aire libre, terrazas llenas de gente, ciclistas por las aceras…

Nos falta realizar esa apuesta por la libertad económica que Israel realizó a principios de este siglo y que lo convirtió en un prodigio de pragmatismo. Los españoles somos un pueblo de principios en todos los sentidos de la palabra: tenemos convicciones firmes y no acabamos nada de lo que empezamos. Nos vendría bien traicionar esos grandes ideales y la lógica intachable de Unamuno…

Pero, bueno, aquí estoy otra vez como la madre de Woody Allen y Pedro Laín Entralgo y creo que es mejor que lo deje. Imagen: Flickr, Raphael Pérez